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domingo, 17 de julio de 2016

El cardenal Caffarra pregunta al Papa si la doctrina católica sobre el matrimonio y el pecado ha sido abrogada.




Pide que acabe con la confusión

El cardenal Caffarra pregunta al Papa si la doctrina católica sobre el matrimonio y el pecado ha sido abrogada

En una entrevista concedida a la Dra. Maike Kickson, el cardenal Carlo Caffarra, arzobispo emérito de Bolonia, pide al Papa que aclare la confusión creada por algunos puntos de la exhortación Amoris Laeitita y le pregunta si la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio, el adulterio y los actos intrínsecamente malos ha sido abrogada.
La siguiente es una entrevista exclusiva con el cardenal Carlo Caffarra, llevada a cabo por el Dr. Maike Hickson de «OnePeterFive».
El cardenal es arzobispo emérito de Bolonia y ex miembro del Consejo Pontificio para la Familia. Fue en una carta al cardenal Caffarra que Sor Lucía de Fátima reveló que «la batalla final entre el Señor y el reino de Satanás se hará sobre el matrimonio y la familia».

Usted ha hablado, en una entrevista reciente, sobre la exhortación papal Amoris Laetitia, y ha dicho que, especialmente el capítulo 8 no es claro y ya ha causado confusión incluso entre los obispos. Si usted tuviera la oportunidad de hablar con el Papa Francisco sobre este asunto, ¿qué le diría? ¿Cuál sería su recomendación en cuanto a lo que el Papa Francisco podría y debería hacer ahora, dado que hay tanta confusión?

En Amoris Laetitia [308] el Santo Padre Francisco escribe: «Entiendo a aquellos que prefieren una pastoral más rigurosa, que no deja lugar a confusión.»
Infiero de estas palabras que Su Santidad se da cuenta de que las enseñanzas de la exhortación podrían dar lugar a confusión en la Iglesia.
En lo personal, deseo - y así es como muchos de mis hermanos en Cristo (cardenales, obispos y fieles laicos por igual) también piensan - que la confusión se debe quitar, pero no porque yo prefiera una pastoral más rigurosa, sino, más bien, porque simplemente prefiero una pastoral más clara y menos ambigua.
Dicho esto - con el debido respeto, el afecto y la devoción que siento la necesidad de nutrir hacia el Santo Padre - yo le diría:
«Su Santidad, por favor aclare estos puntos:
a) ¿Cuánto de lo que Su Santidad ha dicho en la nota 351 del párrafo 305 es también aplicable a las parejas divorciadas y vueltas a casar que aún desean de todos modos seguir viviendo como marido y mujer; y por lo tanto cuánto de lo que fue enseñado por Familiaris consortio Nº 84, por Reconciliatio Poenitentia Nº 34, por Sacramenttum unitatis No. 29, por el Catecismo de la Iglesia Católica Nº 1650, y por la doctrina teológica común, debe considerarse ahora como abrogado?
b) La enseñanza constante de la Iglesia -, que también ha sido recientemente reiterada en Veritatis splendor, n ° 79 - es que hay normas morales negativas que no permiten ninguna excepción, ya que prohíben los actos que son intrínsecamente deshonrosos y deshonestos - como por ejemplo, el adulterio. ¿Se cree todavía que esta enseñanza tradicional es verdadera, incluso después de Amoris Laetitia? »
Esto es lo que le diría al Santo Padre.
Si el Santo Padre, a su juicio supremo, tuviese la intención de intervenir públicamente con el fin de eliminar esta confusión, que tiene a su disposición muchos medios diferentes para hacerlo.

Usted es también un teólogo moral. ¿Cuál es su consejo para los católicos confundidos respecto a la enseñanza moral de la Iglesia católica sobre el matrimonio y la familia? ¿Qué es una conciencia con autoridad y bien formada cuando se trata de temas como la anticoncepción, el divorcio y el «nuevo matrimonio», así como la homosexualidad?

La condición en la que el matrimonio se encuentra hoy en Occidente es simplemente trágica. Las leyes civiles han cambiado su definición, ya que han erradicado la dimensión biológica de la persona humana. Se han separado de la biología de la generación de la genealogía de la persona. Pero voy a hablar de esto más tarde.
Para fieles católicos que están confundidos acerca de la Doctrina de la Fe sobre el matrimonio, simplemente digo:
«Lee y medita en el Catecismo de la Iglesia Católica nn.1601-1666. Y cuando oigas a algunos hablar del matrimonio - aunque lo hagan sacerdotes, obispos, cardenales – y luego compruebes que no está en conformidad con el Catecismo, no los escuches. Son ciegos guías de ciegos».

¿Podría explicarnos, en este contexto, el concepto moral según el cual nada de lo que es ambiguo es vinculante para la conciencia católica, y especialmente cuando se demostrado ser intencionalmente ambiguo?

La lógica nos enseña que una proposición es ambigua cuando se puede interpretar según dos significados diferentes y / o contrarios. Es obvio que tal proposición no puede tener ni nuestro asentimiento teórico ni nuestro consentimiento práctico, ya que no tiene un significado seguro y claro.

Con el fin de ayudar a los católicos en esta época de mucha ambigua equivocidad y «reserva mental,» ¿habría algo que el Papa Pío XII podría todavía enseñarnos especialmente a nosotros, en relación con las cuestiones de matrimonio y divorcio, y acerca de la formación de los niños pequeños para la vida Eterna, ya que él ha escrito tan ampliamente sobre estos asuntos?

El magisterio de Pío XII sobre el matrimonio y la crianza de los niños fue muy rico y frecuente. Y de hecho, después de la Sagrada Escritura, él es el autor más citado por el Vaticano II [el Concilio Vaticano II]. Me parece que hay dos discursos que son particularmente importantes para responder a su pregunta.
La primera es la «Alocución radial acerca de la correcta formación de una conciencia cristiana en los jóvenes,» 23 de marzo de 1952, en AAS vol. 44,270-278. La segunda es la «Alocución a las Federación Mundial de Juventudes Femeninas Católicas,» ibid. 413-419.
Este último es de gran importancia magisterial: pues se trata de la ética de situación.

El jesuita alemán Padre Klaus Mertes acaba de decir en una entrevista con un periódico alemán que la Iglesia Católica «ahora debe ayudar a establecer un derecho humano a la homosexualidad.» ¿Cuál debe ser la respuesta apropiada de la Iglesia a una propuesta de este tipo? Incluyendo la sanción disciplinaria apropiada, así como la doctrina moral.

Sinceramente, no puedo entender cómo un teólogo católico puede pensar y escribir sobre un derecho humano a la homosexualidad.
En el sentido preciso, un derecho (individual) es una facultad moralmente legítima y jurídicamente protegida para realizar una acción. El ejercicio de la homosexualidad es inherentemente irracional y por lo tanto deshonesto. Un teólogo católico no puede – no debe - pensar que la Iglesia debe esforzarse por «establecer un derecho humano a la homosexualidad.»

Más fundamentalmente, ¿en qué medida pueden los hombres tener un derecho humano – es decir, una demanda en justicia - para hacer lo que es malo a los ojos de Dios, tal como, por ejemplo, la práctica de la poligamia?

La cuestión de los derechos individuales ha cambiado sustancialmente en su significado. Identifica el derecho con sus propios deseos. Pero no tenemos aquí el espacio para abordar esta cuestión desde el punto de vista del legislador humano.

Desde que el Padre Mertes ha hecho hincapié en su entrevista en la importancia de separar la procreación del acto conyugal con el fin de hacer el camino libre para la homosexualidad - ¿podría explicarnos la enseñanza moral tradicional de la Iglesia sobre los fines ordenados del matrimonio y la primacía de la procreación y educación de los hijos para el Cielo? [Ver más abajo para la respuesta]

¿Por qué es la procreación una finalidad tan importante del matrimonio? ¿Por qué no podría ser que el amor y el respeto mutuos entre la pareja viniesen primero y tuviesen prioridad? ¿Ve Ud. consecuencias prácticas si uno invierte los fines del matrimonio - es decir, si uno pone el amor mutuo y el respeto por encima de procreación de los hijos para el Cielo?

Yo preferiría dar una respuesta sintética a las tres cuestiones planteadas en estas dos [preguntas anteriores]. De hecho, ellas tocan una gran cuestión que es de importancia fundamental para la vida de la Iglesia y de la sociedad civil.
La relación entre los aspectos del amor conyugal, por un lado, y de la procreación y educación de los niños, por el otro, es una correlación, como dicen los filósofos. Es decir: es una relación de interdependencia entre dos realidades distintas. El amor conyugal que se está expresando sexualmente cuando los dos cónyuges se hacen una sola carne es el único lugar éticamente digno para dar vida a una nueva persona humana. La capacidad de dar vida a una nueva persona humana está inscrita en el ejercicio de la sexualidad conyugal, que es el lenguaje esponsal de donación recíproca entre los cónyuges. En resumen: la conyugalidad y el don de la vida son inseparables.
¿Qué ha pasado sobre todo después del Concilio? En contra de la enseñanza del mismo Concilio, se insistió tanto en el amor conyugal, que se consideró a la procreación meramente como la consecuencia colateral del acto de amor conyugal. El Beato Pablo VI corrigió este punto de vista en la encíclica Humanae Vitae juzgándolo contrario a la recta razón y de la fe de la Iglesia.
Y san Juan Pablo II, en la última parte de su hermosa Catequesis sobre el Amor Humano mostró los fundamentos antropológicos de la enseñanza de su predecesor: es decir, el acto de la anticoncepción es objetivamente una mentira dicha con el lenguaje esponsal del cuerpo.
¿Cuáles son las consecuencias del rechazo de esta enseñanza? La primera y más grave consecuencia fue la separación entre la sexualidad y la procreación. Se comenzó con «sexo sin bebés», y se llegó a «bebés sin sexo»: la separación es completa. La biología de la generación está separada de la genealogía de la persona. Esto conduce a «producir» niños en el laboratorio; y a la afirmación del (supuesto) derecho a un niño. Disparates. No hay derecho a una persona, sino sólo a las cosas.
En este punto estaban dadas todas las premisas para ennoblecer la conducta homosexual, porque uno ya no ve su irracionalidad íntima, y ​​toda la grave e intrínseca deshonestidad de la unión homosexual. Y así hemos llegado a cambiar la definición del matrimonio porque lo hemos desenraizado de la biología de la persona. ¡Realmente, Humanae Vitae ha sido una gran profecía!

¿Cuál es, en su esencia, la finalidad del matrimonio y la familia?

Es la unión legítima de un solo hombre y una sola mujer en orden a la procreación y la educación de los niños. Si los dos son bautizados, esta realidad misma - no otra - se convierte en un verdadero símbolo de la unión de Cristo con la Iglesia. Les da un puesto en la vida pública de la Iglesia, con un ministerio propio: la transmisión de la fe a sus hijos.

En el contexto del actual aumento de la confusión moral: ¿en qué medida el indiferentismo religioso conduce al relativismo moral (por ejemplo, la afirmación de que uno puede salvarse en cualquier religión)? Para ser más específicos, si una religión favorece la poligamia, pero se afirma que es salvífica, ¿no se debe concluir entonces que la poligamia no es ilícita, después de todo?

El relativismo es como una metástasis. Si Ud. está de acuerdo con sus principios, cada experiencia humana, ya sea personal o social, llegará a corromperse.
La enseñanza del Beato J. H. Newman tiene aquí gran actualidad. Hacia el final de su vida, dijo que el patógeno que corrompe el sentido religioso y la conciencia moral, es «el principio liberal», como él lo llama. Es decir, la creencia de que, con respecto a la adoración que le debemos a Dios, es irrelevante lo que pensamos de él; la creencia de que todas las religiones tienen el mismo valor. Newman considera por lo tanto el principio liberal así entendido como algo completamente contrario a lo que él llama «el principio dogmático», que es la base de la proposición y la afirmación cristiana.
Del relativismo religioso al relativismo moral, sólo hay un paso. No hay problema entonces en el hecho de que una religión justifica la poligamia, y otro lo condena. De hecho, supuestamente no existe, por lo tanto, una verdad absoluta acerca de lo que es bueno y lo que es malo.

¿Le gustaría hacer un comentario sobre la reciente observación del cardenal Christoph Schönborn en el sentido de que Amoris Laetitia es doctrina vinculante y que todos los documentos magisteriales precedentes sobre el matrimonio y la familia ahora han de interpretarse a la luz de Amoris Laetitia?

Respondo con dos observaciones simples.
La primera observación es: no solamente se debe leer el Magisterio anterior en el matrimonio a la luz de Amoris Laetitia (AL), sino que también hay que leer Amoris Laetitia a la luz del Magisterio anterior. La lógica de la tradición viva de la Iglesia es bipolar: tiene dos direcciones, no una.
La segunda parte es más importante. En su entrevista [reciente] con el Corriere della Sera, mi querido amigo el cardenal Schönborn no toma en cuenta lo que ha sucedido en la Iglesia desde la publicación de Amoris Laetitia. Obispos y muchos teólogos fieles a la Iglesia y al Magisterio argumentan que, especialmente en un específico - pero muy importante - punto, no hay una continuidad, sino, más bien, una oposición entre AL y el Magisterio anterior. Por otra parte, estos teólogos y filósofos no dicen esto con un espíritu irrespetuoso o rebelde hacia el mismo Santo Padre.
Y el punto es el siguiente: AL dice que, en algunas circunstancias, las relaciones sexuales entre los divorciados y vueltos a casar civilmente son moralmente legítimas. Más aún, se dice que lo que el Concilio Vaticano II ha dicho acerca de los cónyuges - con respecto a la intimidad sexual - también se aplica a ellos (véase la nota 329).
Por lo tanto: cuando se dice que una relación sexual fuera del matrimonio es legítima, es por tanto una afirmación contraria a la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad; y cuando se dice que el adulterio no es un acto intrínsecamente deshonesto - y que por lo tanto puede haber circunstancias que hacen que no sea deshonesto - eso, también, es una afirmación contraria a la Tradición y la Doctrina de la Iglesia.
En tal situación como esta, el Santo Padre, en mi opinión - y como ya he escrito – tiene por lo tanto que aclarar el asunto.
Porque, cuando digo «S es P», y luego digo «S no es P», la segunda proposición no es un desarrollo de la primera proposición, sino más bien su negación. Cuando alguien dice: la doctrina permanece, pero se trata solamente de atender unos pocos casos, respondo: la norma moral «no cometer adulterio» es una norma ABSOLUTAMENTE NEGATIVA que no permite ninguna excepción. Hay muchas maneras de hacer el bien, pero hay una sola manera de no hacer el mal: no hacer el mal.

¿Cuál es su recomendación general, como un pastor, para nosotros los laicos, en cuanto a lo que debemos hacer ahora con el fin de preservar la totalidad e integridad de la fe católica con el fin de educar a nuestros hijos para la vida eterna?

Le diré con toda franqueza que yo no veo ningún otro lugar fuera de la familia, donde la fe que hay que creer y vivir pueda ser suficientemente trasmitida. Por otra parte, en Europa durante el colapso del Imperio Romano y durante las invasiones bárbaras posteriores, lo que hicieron los monasterios benedictinos entonces, del mismo modo puede ser hecho ahora por las familias de los que creen, en el reinado actual de una nueva barbarie espiritual - barbarie antropológica. Y gracias a Dios que ellas [las familias fieles] existen y todavía resisten.
Un pequeño poema escrito por Chesterton me lleva a esta reflexión; lo escribió a principios del siglo XX: La balada del caballo blanco. Es un gran meditación poética sobre un hecho histórico.
Se lleva a cabo en el año 878. El rey de Inglaterra, Alfredo el Grande, acababa de derrotar al Rey de Dinamarca, Guthrum, que había invadido primero a Inglaterra. Y así llegó un momento de paz y serenidad. Pero durante la noche después de la victoria, el rey Alfredo tiene una visión terrible [en el Libro VIII: 281-302]: ve a Inglaterra invadida por otro ejército, que se describe de la siguiente manera: «... Que a pesar de que vienen con papel y pluma [es un ejército extraño, ciertamente, que no tiene armas, sino pluma y papel - cardenal Caffarra], y serios como un empleado afeitado, por este signo los conoceréis, que arruinan y oscurecen; Por todos los hombres atados a la Nada,.... Ustedes conocerán al antiguo bárbaro, El bárbaro viene de nuevo».
Las familias creyentes son las verdaderas fortalezas. Y el futuro está en las manos de Dios.»
APÉNDICE:
Nota: Puesto que el cardenal Caffarra ha elegido tan incisivas y sugerentes líneas de la Balada en verso de G.K. Chesterton, hemos pensado que es especialmente apropiado presentar el pasaje completo y el contexto de las líneas específicas citadas por el mismo cardenal. Este último capítulo de la Balada de Chesterton también nos dará mucho que pensar.
Tomado del Libro VIII (líneas 231-312, con unas pocas omisiones) de La balada del caballo blanco:
[Nota del traductor al castellano: Hemos suprimido en la traducción algunas de las notas aclaratorias de Hickson para hacerla un poco más fluida. Traducir a Chesterton es para gente mucho más avezada que uno, así que sería raro que aquí no hubiese errores importantes. Sea algo de excusa la prisa y necesidad hacerlo, y la imposibilidad de encontrar en el momento una traducción castellana anterior. Esperamos que el gran sentido del humor del gran maestro G.K.C. ayude a su alma a perdonar las chapuzas, así como las correcciones de los chestertonianos competentes.)
–––––––––––––––––––––––––-
Pero en la oscura y atestada hostería,
Llena de tambores y antorchas y espadas,
El rey de ojos tranquilos se sentó contemplando,
Como quien mira una cosa viva,
La tiza erosionada [el caballo blanco esculpido]; y dijo,
Aunque doy esta tierra a Nuestra Señora,
Que me ayudó en Athelney;
Aunque ninguna carne pisó colinas más felices con árboles más señoriales y césped más saludable
Que el jardín de la Madre de Dios
Entre la orilla del Támesis y el mar,
Sé que las malas hierbas crecerán en ella,
Más rápido de lo que los hombres pueden quemarlas;
Y a pesar de que ahora se dispersan y se van,
En un siglo lejano, triste y lento,
Tengo una visión, y sé,
Que los paganos volverán.
No vendrán con buques de guerra,
No devastarán con antorchas,
Pero todo lo que coman serán libros,
Y habrá tinta en sus manos.
No tendrán el humor de los cazadores,
Ni habilidad salvaje en la guerra,
Pero ordenando todas las cosas con palabras muertas,
Harán marionetas de las bestias y aves,
Y ruedas del viento y las estrellas.
Vendrán mansos como monjes escribientes,
Con muchos pergaminos y plumas;
Y miraréis hacia atrás
Deseando uno de los días de Alfredo,
Cuando los paganos aún eran seres humanos.
El querido Sol empequeñecido por terribles soles,
Como flores más soberbias en el tallo,
La Tierra perdida y pequeña como un guisante
En la elevada foresta de los altos cielos -
- Estas son las pequeñas malas hierbas que veréis
Arrastrarse, cubriendo la tiza [del caballo blanco].
Pero aunque pongan un puente en el Mar de Santa María,
O roben un ala de San Miguel –
- A pesar de que nos hablen de maravillas,
Mayores que las que el gran Virgilio
Forjó para el Rey de Roma;
Por este signo los conoceréis,
La ruptura de la espada,
Y el hombre que no es más un caballero libre,
Que ama u odia a su señor.
Sí, esta será la señal de ellos,
El signo del fuego moribundo;
Y el hombre hecho un idiota,
Que no conoce a su padre.
Porque aunque vienen con el pergamino y la pluma,
Y serios como un empleado afeitado,
Por este signo los conoceréis,
Que arruinan y oscurecen;
Por todos los hombres atados a la Nada,
Siendo esclavos sin señor,
Por un mundo idiota y ciego obedecido,
Demasiado ciego para ser aborrecido;
Por el terror y los cuentos crueles
De maldición en los huesos y en la estirpe,
Por la rareza y la debilidad victoriosas,
Maldecidas desde el principio,
Por la exhibición detallada de los pecados
Y por la negación del pecado;
Por el pensamiento hecho una ruina que se arrastra
Y la vida convertida en un pantano burbujeante,
Por un corazón roto en el seno del mundo
Que es el fin de su deseo;
Por Dios y el hombre deshonrados,
Por la vida y la muerte vanificadas,
Conoced al viejo bárbaro,
El bárbaro viene nuevamente.
Cuando hay gran charla sobre tendencias y modas,
Y sabiduría y destino,
Saluden al pagano inmortal
Que es más triste que el mar.
De qué manera los hombres lo destruirán
O si la Cruz se alzará de nuevo,
O la caridad o caballerosidad,
Mi visión no dice nada, y no veo
Más, pero cabalgo aún en la duda
Hacia la batalla en la llanura.»
Publicado originalmnente en OnePeterFive
Traducido para InfoCatólica por Néstor Martínez

(Tomado de  InfoCatólica julio 2016)  

lunes, 6 de enero de 2014

Arzobispo Georg Gänswein ha sido durante ocho años él ha sido el secretario particular de Benedicto XVI.

Entrevista en la televisión pública bávara

Monseñor Gaenswein: «yo no veo una revolución»

Discretamente en segundo plano, siempre con una encantadora sonrisa, así es como el Arzobispo Georg Gänswein es conocido, desde hace muchos años al lado del Papa Benedicto XVI. Durante ocho años él ha sido el secretario particular de Benedicto y siempre ha estado a su lado. Tanto en privado como en público, en visitas como aquí en México, en audiencias o durante las vacaciones, como aquí paseando en los Dolomitas. Incluso después de la renuncia de Benedicto en febrero de 2013, Georg Gänswein todavía se ocupa de los asuntos concernientes al Papa Emérito.
(Forum Georg Ganswein/InfoCatólica) Y desde la elección del Papa Francisco, Gänswein tiene un rol único en la historia, él trabaja para ambos Papas. Como Prefecto de la Casa Pontificia, de 57 años, él también ayuda y asesora al Papa Francisco. El Arzobispo Georg Gänswein es responsable de planificar las audiencias y las visitas de estado, así como de responsabilizarse de las visitas de jefes de estado en el Vaticano. Como aquí en la visita de la Cancillera alemana Angela Merkel, el presidente de Rusia Vladimir Putin o el Primer Ministro de Israel Banjamin Nethanjahu. Como Prefecto de la Casa Pontificia, Georg Gänswein colabora muy estrechamente con el Papa Francisco. Don Giorgio, como es llamado en el Vaticano, está considerado como un brillante teólogo, un clérigo piadoso y un analista agudo. Que con frecuencia muestra su sentido del humor incluso en actos oficiales. Gänswein, que proviene del sur de la Selva Negra, conoce el Vaticano casi mejor que nadie. Quizás es por eso que raramente aparece delante de las cámaras y micrófonos.

Señor Arzobispo, ¿Qué sintió en el momento de la renuncia del Papa Benedicto?

Pena, dolor e incertidumbre. Estos fueron los principales sentimientos durante los primeros días y también durante las primeras semanas, Poco a poco estos sentimientos retrocedieron, pero esos fueron días y semanas muy duros.

¿Qué le pasó por la cabeza con la elección del Papa Francisco?

Fue una sorpresa para mí así como para muchos otros. Cuando le vi a él por primera vez en la Capilla Sixtina, fue cuando yo mismo y el segundo substituto de la secretaría de estado fuimos para jurarle obediencia, cuando le vi a lo lejos y no le podía reconocer, entonces él se acercó y le pude ver mejor, y cuando me acerqué a él, el inmediatamente me habló en Alemán, yo me sorprendí mucho, él sabe algo de alemán porqué estudio en Alemania, y la primera cosa que él me pregunto fue «¿Cómo está el Papa Benedicto?». Eso inmediatamente rompió el hielo.

¿Cómo ha sido de difícil para usted el periodo de transición entre Benedicto y Francisco?

Bueno, no es un secreto que los dos papas son muy diferentes en sus personalidades, sus caracteres y en la forma que hablan y actúan. Cada uno de nosotros conocemos a Benedicto, mientras tanto hemos tenido que conocer a Francisco, como he dicho yo no le concia bien antes, encontramos la manera de llegar a un acuerdo, una familiarización era necesaria, pero transcurrió bastante bien en un corto período de tiempo.

Usted fue testigo presencial del encuentro entre el Papa Francisco y el Papa Emérito Benedicto. Es todavía extraño el encuentro entre dos Papas. ¿Cómo le impactó esta situación como observador?

Bien, yo no soy en realidad un observador neutral. Como secretario del Papa Benedicto, tengo una experiencia que va conmigo, esta experiencia no la he cortado y guardado en algún lugar. La llevo conmigo, también me ha ayudado, naturalmente, sobre todo a nivel emocional, no siempre es tan fácil. Pero la observación que hice es que el Papa Francisco es un hombre muy franco, un hombre muy honesto, y cualquiera que se acerque a él de una manera abierta y honesta, es recibido de la misma forma.

¿Cómo describiría la relación entre el Papa Francisco y el Papa Benedicto?

Es cordial, de gran estima, hay una interior y también una exterior simpatía, que se expresan mutuamente una y otra vez, y para eso yo soy quizás como nadie más testigo.

¿Cómo son de cercanos los dos Papas en cuanto a los preceptos teológicos?

Es importante ver que el Papa Benedicto ha escrito muchísimo, también cuando era cardenal, incluso entonces se sabía quién tenias frente a ti. Con el Papa Francisco la situación en la que estamos, y creo que ocurre lo mismo en Alemania, es que tenemos que conocerle teológicamente. Es importante diferenciar entre los gestos y la substancia. Él es un gran hombre de gestos y gradualmente van apareciendo más elementos de contenido, especialmente ahora a través de la exhortación apostólica. Yo veo una absoluta continuidad en el contenido, que hemos podido ver todos en la encíclica Lumen Fidei, que fue escrita a cuatro manos, como el mismo Papa Francisco ha dicho. Y si no lo hubiese dicho él mismo, otros lo hubiesen dicho. Esta encíclica es el documento que prueba claramente esta continuidad.

¿Puede nombrar algunas diferencias en sus teologías?

Yo diría diferentes énfasis. Con el Papa Benedicto la discusión entre la fe y la razón y el relativismo está siempre en el centro, estos son los grandes temas que han preocupado al Papa Benedicto en los últimos años, mientras que con el Papa Francisco estos temas tienen una importancia secundaria de momento. Hay diferentes énfasis pero por otro lado no expresan diferentes contenidos. El Papa Francisco tuvo una experiencia completamente diferente como Arzobispo de Buenos Aires, una experiencia que está aplicando ahora en su ministerio Petrino, esta experiencia está moldeada por mucho de lo que vivió en Argentina. Esto se ve en la manera que ejecuta su ministerio.

Como responsable de la Prefectura de la Casa Pontificia usted es el responsable de la organización de todos los encuentros entre el Papa Francisco y jefes de estado y embajadores. ¿Con que frecuencia se reúne con el Papa Francisco para hacer su trabajo?

Casi cada día. Estoy con él en todas las audiencias que se celebran en el palazzo, también en las visitas a Roma y en Italia, aunque esas han sido pocas hasta ahora, todo esto pertenece al área de responsabilidad de la Prefectura de la Casa Pontificia. Esto quiere decir que veo al Papa Francisco casi cada día.

Trata a todo el mundo igual.

Sí. Si él se encuentra con alguien que tiene una gran responsabilidad política, si es un obispo o un cardenal, si son grupos en la audiencia general que le visitan o alguien que él visita, él es exactamente igual con todo el mundo, él no tiene diferentes caras, una cara para los políticos, una cara para la Iglesia, una cara para la gente sencilla, en absoluto. Él es un hombre que habla conmigo de la misma manera que lo haría con cualquier otra persona, con el presidente A o con el cardenal B.

¿Cómo de cercana es su colaboración el Papa Francisco?

Nos encontramos cada día. La organización se hace sobre todo de una manera formal. Esta está claro. Pero a través de los encuentros los sentimientos han ido saliendo, y debo decir honestamente que la calidez y el llevarse bien ha ido creciendo. Y espero que siga creciendo aun más.

¿Es el Papa Francisco un recién llegado al mundo de la diplomacia?

Yo no tengo esa impresión. Ciertamente esto es nuevo para él como lo fue para el Papa Benedicto y el Papa Juan Pablo II, pero él se mueve en el área diplomática de la misma manera que se mueve en otras circunstancias, él está seguro y uno no tiene la impresión de que tenga alguna inseguridad en este campo.

¿Qué diferencia hay entre él y el Papa Benedicto en el trabajo de la oficina papal?

Como he dicho antes, hay diferentes énfasis en su predicación, también en sus audiencias, y está claro que en cada encuentro personal su personalidad juega un papel muy importante. Francisco tiene el don de inmediatamente romper el hielo y esto general una cordial conexión. Esto elimina inmediatamente cualquier inseguridad o miedo escénico de la persona que se encuentra con él, eso es una gran ayuda y crea una buena conexión.

Aparte de esto, ¿Qué es lo que usted cree que hace al Papa Francisco tan excepcional?

Ciertamente lo especial sobre él es que no se deja manipular de ninguna manera. Un hombre con una gran libertad interior que hace lo que cree correcto y no le importa si le aplauden o no. Él no tiene miedo y es libre, y esta libertad la expresa en lo que dice y en como lo dice.

El Papa Francisco pide una Iglesia pobre para los pobres, pero es a menudo mal interpretado. ¿Cómo se tiene que interpretar este deseo?

Cuando el Papa Francisco habla sobre la pobreza de la Iglesia él casi siempre habla sobre la Iglesia misionera. No hay duda sobre el significado social de la pobreza, pero este concepto de pobreza es sobre la pobreza de Cristo. La pobreza está vinculada estrechamente a la misión, cuyo significado está relacionado con el anuncio de la fe. Pobreza y simplicidad es una manera de ayudar con esto, por lo tanto ganar a la gente con la fe o el fortalecimiento de la fe de los que creen.

¿Entonces no es sólo una llamada a conducir coches más pequeños y eliminar la pompa, como es a menudo interpretado?

El lleva un coche pequeño, pero esta es su elección personal. Sobre la palabra «pompa» hay una sensación horrible como si hasta ahora en el Vaticano todo se hubiese hecho con pompa. Esto simplemente no es verdad, estos son conceptos que no tienen nada que ver con la realidad en absoluto. No es un secreto que él mismo tiene un estilo de vida muy simple, cada papa marca su estilo con su propia personalidad, y él continua con su estilo.

¿Cuál es su opinión sobre que el Papa Francisco no se haya mudado al apartamento papal y ha rechazado los coches grandes?

Para mí, fue una gran sorpresa, porque los años con el Papa Benedicto en el apartamento privado han sido muy bonitos. Francisco ha dicho que se hubiese sentido demasiado lejos de la gente, como encerrado, sentirse excluido, él quiere vivir entre la gente como siempre ha hecho. Esta fue una decisión libre, y ahora, después de nueve meses, yo no creo que el cambie su decisión nunca más. En cuanto a los coches pequeños, es solo que él lleva un coche de clase media, una o dos clases por debajo del de sus predecesores. El coche que usa no es para su propio disfrute, es solo para ir del punto A al B, es un poco menos confortable, algo que él ha aceptado.

Francisco acaba de publicar Evangelii Gaudium. ¿Cómo es de revolucionaria esta exhortación?

Evangelii Gaudium es el primer documento de su pontificado que muestra claramente su propia escritura. Contiene muchos elementos que ya conocíamos a través de sus parlamentos, en decir, trata sobre lo que motiva y preocupa al Papa Francisco. ¿Cómo será de revolucionaria? Yo no lo sé., Yo no quisiera utilizar el término «revolución». Hay muchas iniciativas y nuevos enfoques en ella, pero en el fondo hay una continuidad con su predecesor. Nosotros esperamos que las iniciativas que él tiene se puedan poner en práctica.

También hay críticas sobre Evangelii Gaudium. ¿Cómo tienen que ser entendidas? ¿Ha fracasado la Iglesia de acuerdo con la reforma expresada en el Concilio Vaticano II?

Hay una expresión «ecclesia semper reformanda», quiere decir que la Iglesia siempre necesita reformase. Esto no es nuevo y no se inventó ayer. Esto es una experiencia que la Iglesia ha hecho y puesto en práctica desde sus comienzos. El hecho es que incluso en una árbol sano hay ramitas que mueren, incluso en una árbol sano hay cosas que no funcionan, esto es completamente normal, esto es algo que no solo se ha hecho con el Papa Francisco. El Papa Francisco ha dicho que quiere desarrollo y nuevos enfoques en ciertas áreas. Todos tenemos que esperar donde y como esto se concretará. Pero yo no veo una revolución como si hasta ahora no se había logrado con respecto a las cuestiones queridas por el Concilio Vaticano II. De ninguna de las maneras puedo ver la Iglesia en tan mal estado como para cambiarla.

Entonces, ¿cómo describiría lo que está exigiendo el Papa Francisco?

Una de las cosas que él siempre repite es que necesitamos salir de nosotros mismos, que la Iglesia no existe para ella misma, un mensaje que el Papa Benedicto ha repetido constantemente, y está bastante claro: La Iglesia está para la gente, por la fe. El Papa Francisco no quiere reformar la fe, pero si a los creyentes, esa es la gran diferencia. La substancia de la fe es la misma substancia para él, para su predecesor y para su sucesor. Es sobre cómo viven los creyentes realmente su fe y aquí, hay diferentes maneras de ayudar a vivir esa fe, y donde haya caminos incorrectos se deben de corregir.

¿Cuál es su opinión sobre cómo van a cambiar las estructuras en el Vaticano con el Papa Francisco?

Oigo muchas cosas al respecto, también en conexión con el la comisión de cardenales G8, yo no lo sé, tendremos que esperar. Por lo que yo sé, la vida y las estructuras en el Vaticano, desde mi propia experiencia, no puedo imaginar que en este sentido sea necesario un gran trabajo de cambios. Es probable que en algunas cuestiones importantes se tomen decisiones fundamentales, pero no creo que el Vaticano tendrá una nueva cara a partir de mañana.

¿Entonces usted cree que el estado del Vaticano será reconocible dentro de 10 años?

El Vaticano y la curia serán reconocibles mañana tanto como lo son hoy. Ciertamente con algunos ajustes, pero básicamente sin diferencias fundamentales.

¿Dónde cree usted que el Papa Francisco quiere llevar a la Iglesia?

Hacia Cristo. Como su predecesor. Hay diferentes maneras y motivos de liderarla y podemos ver que el Papa Francisco tiene diferentes énfasis comparado con su predecesor en la manera en que lo está haciendo, pero con el mismo objetivo. Yo creo que es muy importante ver que el objetivo es el mismo, pero hay diferentes maneras de conseguirlo.

El Papa Francisco también se ocupa de los llamados temas tabú como el celibato, los divorciados vueltos a casar o la homosexualidad y en este contexto siempre menciona una iglesia misericordiosa en oposición a una iglesia castigadora. ¿Son estos nuevos pensamientos?

Todos estos temas que usted menciona son siempre temas de actualidad desde hace mucho tiempo. No es que estos temas hayan sido pasados por alto en los últimos 20 años. Más bien, han sido mencionados a diario o con mucha frecuencia, y el Papa Benedicto también trató de dar las respuestas requeridas desde la fe. Esto es lo que el Papa Francisco está también tratando de hacer. El concepto de misericordia no ha sido establecido por el Papa Francisco, más bien es un concepto clásico que ha sido aplicado por la Iglesia desde hace tanto tiempo como existe, especialmente desde la pastoral. Nosotros tenemos que diferenciar entre lo que uno puede o debe oír, leer o ver y como son las cosas en realidad. La misericordia es mucho más amplia y tiene una realidad mucho más grande en la pastoral y en la vida cotidiana de la Iglesia de lo que muchos piensan.

Muchos críticos de la iglesia esperan que el Papa Francisco trate de manera diferente estos temas. ¿Crees que podrían estar en lo cierto?

Como usted sabe el próximo año hay un sínodo sobre los temas que usted ha mencionado, la preparación ya ha empezado, el Papa Francisco ha tenido el coraje de poner estos temas en la agenda y no se puede anticipar que trabajo se hará antes del sínodo y en el sínodo y qué frutos va a salir de ella. Yo estoy convencido que es siempre malo abordar importantes asuntos con miedo o sentimientos negativos, no puede salir nada bueno de ello. Las dificultades y retos de la vida tienen que ser abordados con valentía y manejarlos de la mejor manera que sepamos.

Hemos oído historias sobre el Papa Francisco escapándose del Vaticano por la noche para ayudar a los pobres y que también envía a la Guardia Suiza para hacer lo mismo. ¿Hay algo de cierto en estas historias?

Es completamente falso. De la A a la Z.

Para finalizar. Cuando la cancillera Merkel se reunió con el Papa Francisco le dijo que le gustaría tomarse con él una pizza en la plaza la próxima vez. Y ella le dijo a usted que se lo tradujese, cosa que hizo de una manera segura.

No es fácil que el Papa pueda salir a la piazza considerando su agenda diaria de trabajo, así que creo que la señora cancillera tendrá que pedírselo a otra persona para poder disfrutar de una pizza.

Muchas gracias por la conversación, señor Arzobispo.

Gracias a usted.
(Traducción de Susana1971 del Foro Georg Gaenswein)

domingo, 10 de noviembre de 2013

El Papa califica de grave pecado la corrupción de empresarios y políticos.


El Papa Francisco arremetió hoy contra la «diosa mordida» durante un sermón en el cual fustigó la corrupción de empresarios y políticos, que comparó con la adicción a la droga. Durante su misa matutina, que presidió en la capilla de su residencia vaticana -Santa Marta-, el pontífice inició su reflexión a partir del pasaje bíblico del administrador deshonesto, cuya viveza fue alabada por su patrón.
(Notimex/infoCatólica) «Este administrador es el ejemplo de la mundanidad. Algunos de ustedes podrá decir: Pero ¡este hombre hizo aquello que hacen todos! ¡Todos, no!», dijo.
«Algunos administradores de empresas, administradores públicos, algunos administradores del gobierno. Quizás no son tantos, pero es aquella actitud del camino más breve, más cómoda para ganarse la vida», agregó.
Criticó la «costumbre de la mordida», a la cual calificó de mundana y «fuertemente pecadora». Advirtió que se trata de una actitud que no viene de Dios, porque él mandó sólo a llevar el pan a casa con nuestro trabajo honesto.
Según el Papa, ese administrador deshonesto llevaba la comida a su casa pero, en realidad, daba de comer a sus hijos pan sucio.

Pierden su dignidad

«Y sus hijos, quizás educados en colegios costosos, quizás crecidos en ambientes cultos, habían recibido de su papá, como comida, porquería, porque su papá, llevando pan sucio a la casa, ¡había perdido la dignidad! Esto es un pecado grave», precisó.
Advirtió que primero se comienza en la corrupción con un pequeño sobre, pero después se convierte en una droga y la costumbre de la mordida se vuelve una dependencia.

Astucia cristiana

Sostuvo que si existe una «astucia mundana», existe también una «astucia cristiana» de hacer las cosas, no con el espíritu del mundo sino honestamente.
Por eso pidió a todos rezar por tantos niños y jóvenes que reciben de sus padres el «pan sucio». «(Ellos) también estos están hambrientos, ¡hambrientos de dignidad!», insistió.
Invocó al Señor para que cambie el corazón de estos «devotos de la diosa mordida» y se den cuenta que la dignidad viene del trabajo digno, del trabajo honesto, del trabajo de cada día y no de los caminos más fáciles que a final quitan todo.
«Esta pobre gente que ha perdido la dignidad en la práctica de la mordida solamente lleva con sí no el dinero que ha ganado, sino la falta de dignidad», estableció.
 

domingo, 28 de julio de 2013

«Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo», Es necesario construir la Iglesia.

(Daniel Rojas Delgado) Cargada de simbolismo, terminó la vigilia de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), en la playa de Copacabana. Se trató de uno de los momentos más importantes del megaevento, con una participación de 3 millones de peregrinos. Para llegar hasta allí tuvieron que caminar durante horas bajo un sol tropical. «Por favor, dejen que Cristo y su Palabra entren en su vida, que germine y crezca», pidió el Papa en su discurso, que leyó prácticamente en español. Jóvenes de 175 países fotografiaron y aclamaron al Santo Padre, que llegó hasta el escenario, saludando y sonriendo. Tras varios días de lluvia, Copacabana, uno de los lugares más famosos de Brasil, mostró la belleza de sus aguas y el calor de su playa. El mal tiempo de durante esta semana, sin embargo, evitó que la vigilia se realizara en el Campus Fidei (Campo de la Fe, en latín), en Guaratiba, debido a que el predio quedó anegado y con barro.
«¿No estaría el Señor queriéndonos decir que el verdadero campo de la fe, el verdadero campus fidei, no es un lugar geográfico sino que somos nosotros?», preguntó el Papa en su discurso de anoche. «Queridos jóvenes –continuó después–, cuando aceptamos la Palabra de Dios, entonces somos Campus Fidei! Por favor, dejen que Cristo y su Palabra entren en su vida, que germine y crezca. Dios hace todo, pero ustedes déjenlo hacer». Antes de que el Papa comenzara su discurso, en el escenario habían instalado la estructura de una iglesia y colocado una cruz en lo alto. Después, Francisco pidió a los jóvenes una respuesta firme al envío misionero de Cristo, «vayan, y hagan discípulos a todas las naciones», lema de esta edición de la JMJ. «Respondámosle: sí, también yo quiero ser una piedra viva; juntos queremos construir la Iglesia de Jesús». La metáfora del campo la utilizó por partida triple: como lugar donde se siembra, como lugar de entrenamiento y como obra en construcción. Más tarde citó a san Pablo, que decía que los atletas se privan de todo para obtener una corona que se marchita. Una de las frases más aplaudidas de Francisco fue cuando dijo que «Jesús nos ofrece más grande que la Copa del Mundo». En este mismo sentido, agregó que es necesario «transpirar la camiseta» de cristianos.

viernes, 12 de julio de 2013

La Cruz y la imagen de la virgen María, símbolos de la JMJ, llegan a Rio,llegaron el pasado 7 de julio .

Los símbolos de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), una cruz de madera y una imagen de la virgen María, llegaron el sábado 8 de julio a Rio de Janeiro, donde se celebrará del 23 al 28 de julio este masivo encuentro de católicos con el papa Francisco. Entre gritos y cantos religiosos, la «cruz peregrina», de 3,8 metros y entregada por primera vez a los jóvenes por el papa Juan Pablo II en 1984, fue erguida en la Catedral de Rio de Janeiro después de recorrer varias ciudades de Brasil desde septiembre de 2011. (AFP) El símbolo llegó en un pequeño auto y mientras entraba al templo, cargada por un grupo de jóvenes, cientos de fieles trataban de tocarla. Al ser colocada en el altar, antes de la misa, una anciana llorando se acercó y le dio un beso. Lo mismo pasó con la imagen de la virgen, una copia contemporánea de la imagen bizantina Salus Populi Romani (Protectora del Pueblo Romano), que llegó en otro auto poco después y tuvo una recepción emocionada. La virgen fue donada por Juan Pablo II en 2003 para acompañar la cruz. «Es una señal que demuestra la belleza de la fe cristiana, la certeza de Cristo resucitado en la cruz dando la vida por todos nosotros, y al mismo tiempo alegría de la juventud que durante todos estos años vio en esos símbolos un poco su vida, sus sueños, su búsqueda, su alegría», dijo a periodistas el obispo de Rio de Janeiro, Orani Joao Tempesta, que ofició una misa. Los símbolos entraron a Rio de Janeiro cerca de las 07h00 (10h00 GMT) por el barrio Santa Cruz (zona oeste), donde una procesión de 1.500 personas recorrió algunos puntos de la zona, informó la prensa local brasileña. Un concierto en el popular barrio de Lapa, cercano del centro de la ciudad, se celebraba este sábado de noche. Los símbolos serán llevados a varios puntos de Rio de Janeiro hasta el inicio de las JMJ, que esperan reunir unos 2,5 millones de personas. «Mi corazón está todo emocionado, lleno de esperanza, de expectativa de recibir estas jornadas mundiales. Es muy gratificante estar trabajando aquí en este movimiento y poder recibir a los jóvenes que vendrán, compartir nuestra fe con ellos, eso no tiene precio», dijo a la AFP Nogueira Dos Reis, una joven que trabaja en la organización del evento. La ciudad registró hasta la semana pasada, durante la Copa FIFA Confederaciones, masivas protestas por mejores servicios públicos y contra la corrupción del país y los millonarios gastos para la organización del Mundial de 2014. Sin embargo, están descartados cambios radicales en la apretada agenda del papa Francisco, que viajará a Rio del 23 al 28 de julio próximos para presidir el evento. «Los jóvenes han respondido muy bien al papa, a ese amor al papa, a ese amor a Dios, damos gracias», expresó Gabriela Maria, una religiosa presente en la Catedral de Rio. Francisco, primer papa latinoamericano y jesuita, tiene previsto, además de los actos multitudinarios de la JMJ, visitar una favela, reunirse con líderes empresariales, consolar a enfermos de sida, orar ante la virgen de Aparecida, patrona de Brasil, y realizar una visita de cortesía a la presidenta Dilma Rousseff. «Es la primera vez que tenemos un papa latino y nos sentimos contentos, felices. Es un papa bien carismático y nos gusta mucho», expresó Kenny Alexander, un joven peruano que llegó a Brasil por la JMJ.

sábado, 15 de junio de 2013

Reconocerse con sinceridad, débiles y pecadores,


(RV).- (Audio) La única forma de recibir realmente el don de la salvación de Cristo es reconocerse con sinceridad, débiles y pecadores, evitando toda forma de auto justificación. Lo afirmó el Papa Francisco durante la homilía de la Misa de esta mañana, celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Este viernes con el Pontífice concelebraron el prefecto y el secretario de la Congregación para el Clero, cardenal Mauro Piacenza y el arzobispo Celso Morga Iruzubieta –acompañados por sacerdotes y personal del dicasterio– además del cardenal Giuseppe Bertello y el obispo de Humahuaca, Argentina, Pedro Olmedo Rivero, y mons. Benjamín J. Almoneda, obispo emérito de Daet, Filipinas.
Consciente de ser un frágil vaso de barro, sin embargo custodio de un gran tesoro que le ha sido donado de forma totalmente gratuita. Éste es el seguidor de Cristo ante su Señor. El Santo Padre reflexionó sobre la Carta en la que Pablo explica a los cristianos de Corinto que, para que sea claro que la “extraordinaria potencia” de la fe es obra de Dios, debe ser derramada sobre hombres pecadores, en “vasos de barro”. Precisamente de la relación “entre la gracia y la potencia de Jesucristo” y nosotros pobres pecadores, brota, observó el Papa, “el diálogo de la salvación”. Y sin embargo, este diálogo debe evitar todo tipo de “auto justificación”, “debe ser como somos nosotros”:
“Pablo, ha hablado tantas veces – es como un estribillo, ¿no? – de sus pecados. ‘Les digo esto: yo que he sido un perseguidor de la Iglesia, he perseguido…’ Vuelve siempre a su memoria de pecado. Se siente pecador. Pero en aquel momento no dice: ‘Era, pero ahora soy santo’, no. También ahora, una espina de Satanás en mi carne. Nos hace ver la propia debilidad. El propio pecado. Es un pecador que acoge a Jesucristo. Dialoga con Jesucristo”.
La clave, indicó el Papa, es la humildad. El mismo Pablo lo demuestra. Él reconoce públicamente, dijo Francisco, “su currículo de servicio”, o sea todo aquello que ha cumplido como Apóstol enviado por Jesús. Pero no por esto se esconde o esconde aquello que el Pontífice define “su prontuario”, o sea sus pecados:
“También, éste es el modelo de la humildad de nosotros curas, de nosotros sacerdotes. Si sólo nos gloriamos de nuestro currículo y nada más, terminaremos equivocados. No podemos anunciar a Jesucristo Salvador porque en el fondo no lo sentimos. Debemos ser humildes, pero con una humildad real, con nombre y apellido: ‘Soy pecador por esto, por esto, por esto’. Como dice Pablo: ‘He perseguido a la iglesia”, como hace él, pecadores concretos. No pecadores con esa humildad que más parece cara de estampita, ¿no? No, la humildad fuerte”.
“La humildad del sacerdote, la humildad del cristiano es concreta”, afirmó el Obispo de Roma, para quien, si un cristiano no puede “hacerse esta confesión a sí mismo y tampoco a la Iglesia, algo no funciona”. Y la primera cosa que no funciona es el no poder “entender la belleza de la salvación que nos trae Jesús”:
“Hermanos, nosotros tenemos un tesoro: éste de Jesucristo Salvador. La Cruz de Jesucristo, este tesoro del que nos jactamos. Pero lo tenemos en un vaso de barro. Jactémonos también de nuestro prontuario, de nuestros pecados. De esta forma el diálogo es cristiano y católico: concreto, porque la salvación de Jesucristo es concreta. Jesucristo no nos ha salvado con una idea, con un programa intelectual. No. Nos ha salvado con la carne, con lo concreto de la carne. Se ha abajado, hecho hombre, hecho carne hasta el final. Pero solamente, sólo se puede entender sólo se puede recibir, en vasos de barro”.
También la Samaritana que encuentra a Jesús y luego de haberle hablado cuenta a sus conterráneos primero su pecado y luego de haber encontrado el Señor se comporta de forma similar a Pablo. “Yo creo –observó el Papa Francisco– que esta mujer está en el cielo, seguro” porque, como dice el poeta y escritor italiano Manzoni, "jamás vi que el Señor haya iniciado un milagro sin terminarlo bien’ y este milagro que Él inició seguramente lo terminó bien en el Cielo”. A Ella, concluyó el Papa, pidamos “que nos ayude a ser vasos de barro para poder llevar y entender el misterio glorioso de Jesucristo”. (RC-RV)

martes, 2 de abril de 2013

Ocho años de la muerte de Juan Pablo II.

El 2 de abril de 2005 el mundo puso la mirada en uno de los sucesos que lo conmovería por su trascendencia, el papa Juan Pablo II, había fallecido.

A las 21:37 horas, tiempo de Italia, monseñor Leonardo Sandri anunció la noticia de que Karol Józef Wojtyła había dejado de existir. Este martes se cumplen ocho años del fallecimiento del llamado “Papa Viajero”.

Wojtyła fue el 264 papa en la historia de la Iglesia católica y jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, desde el 16 de octubre de 1978 hasta el día oficial de su fallecimiento.

Asimismo, fue el primer papa de origen polaco y el primero no italiano desde 1523. Su pontificado de casi 27 años ha sido el tercero más largo en la historia de la Iglesia católica, después del de San Pedro y Pío IX.

Entre los hechos más notorios de su pontificado destaca el intento de asesinato que sufrió el 13 de mayo de 1981, mientras saludaba a los fieles en la plaza de San Pedro, a manos de Mehmet Ali Agca, quien le disparó a escasa distancia desde la multitud. Tiempo después el terrorista fue perdonado públicamente por el pontífice en persona.

Juan Pablo II fue uno de los líderes mundiales más viajeros de la historia, visitó 129 países durante su pontificado, además de dominar varios idiomas como el italiano, francés, alemán, inglés, español, portugués, ucraniano, ruso, croata, esperanto, griego antiguo y latín, así como su natal polaco.

jueves, 28 de febrero de 2013

Benedicto XVI dejó de ser Papa y el Vaticano cerró sus puertas.

IUDAD DEL VATICANO.- A las 16 hora argentina, la Santa Sede entornó sus grandes puertas y sonaron las campanas que marcaron el final de pontificado de Benedicto XVI, luego que hace unos días se diera a conocer el sorpresivo anuncio de su renuncia .
La Sede Apostólica será gobernada, a partir de este momento y durante el tiempo que esté vacante, por el Colegio de Cardenales. Mientras tanto, y gracias a un decreto emitido por él mismo, que permite a los religiosos autorizados acelerar los pasos para llevar adelante la elección, un grupo de cardenales que participarán del cónclave de su sucesión están reunidos a la espera de la elección del nuevo heredero de la silla de San Pedro, en donde varios latinoamericanos aparecen como candidatos firmes.
En las primeras horas del día, el Santo Pontífice saludó en la sala Clementina a los purpurados presentes en Roma, entre quienes se encuentra el cardenal argentino Jorge Bergoglio, quien viajó especialmente para despedir al Papa antes de participar del cónclave.
Allí, Ratzinger ofreció al futuro Papa su "incondicional obediencia" al despedirse en el Vaticano de los cardenales en su último día como pontífice. "Desde hoy prometo al futuro Papa mi incondicional reverencia y obediencia", dijo Benedicto XVI, primer papa en haber renunciado a su pontificado en siete siglos.
Pasado el mediodía, finalmente Benedicto XVI dejó el Vaticano en un clima de emoción y respeto. A las 13.24 (hora argentina) aterrizó en Castelgandolfo, residencia en la que vivirá por un tiempo y donde dio su último y breve discurso a sus fieles.
"Sigamos todos juntos adelante. Estoy muy feliz de estar con ustedes", sostuvo el dimitente Papa visiblemente emocionado, para luego afirmar que se trata de "un día muy especial". Los feligreses lo vivaron y aplaudieron, así como los que siguieron sus palabras frente a las pantallas gigantes instaladas en la Plaza San Pedro, en el Vaticano.
Benedicto XVI se asomó hoy al balcón central del palacio de Castel Gandolfo para saludar a las miles de personas reunidas en la plaza, en el último acto público de su pontificado. Desde primeras horas del día, vecinos de pueblo y fieles venidos de toda Italia y del extranjero aguardaron en la plaza la llegada y saludo del papa, poco después de que dejara el Vaticano en un vuelo de 10 minutos en helicóptero.
Despedida agradecida a Benedicto XVI

sábado, 23 de febrero de 2013

Un posible Papa.

Javier Lozano / ReL    Una vez que el Papa presentó de manera repentina la renuncia rápidamente comenzaron a surgir nombres sobre el posible sucesor de Benedicto XVI y desde entonces las quinielas no paran de sucederse. Muchos son los candidatos y de muy diferentes perfiles. Pero ademástienen detrás historias y anécdotas sorprendentes tras tantos años como sacerdotes y servidores del Señor.Sin embargo, difícilmente alguno de los papables habrá vivido una historia igual a la que le sucedió al cardenal brasileño de 65 años Joao Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica y anteriormente arzobispo de Brasilia. Fue elevado cardenal por Benedicto XVI en el penúltimo Consistorio, el 18 de febrero de 2012. Braz de Aviz aparece en las quinielas en un segundo escalafón para ya se sabe el dicho de que “quien entra Papa sale cardenal”.La historia que viene de las favelasLa historia a la que nos referíamos dejó estupefacto a muchos cuando él mismo la relató a la revista 30Giorni poco después de ser llamado a la Curia en 2010. Literalmente el cardenal Braz de Aviz lleva marcado a fuego su trabajo como sacerdote en las favelas hace más de 30 años. En ese tiempo estuvo a punto de perder la vida tras ser acribillado. Hasta 130 proyectiles impactaron en su cuerpo y que durante años le han recordado este suceso.Pasó de las favelas de Apucarana, en el estado brasileño de Paraná, a los pasillos de la ciudad del Vaticano, donde ha sido un estrecho colaborador de Benedicto XVI.¿Habría alguna vez imaginado que participaría en un Cónclave para elegir al sucesor de Pedro?Secuestrado en un caminoPara llegar a este momento hay que remontarse a 1983, cuando el entonces sacerdote Joao Braz de Aviz tenía apenas 36 años y era párroco en la Diócesis de Apucarana tras once años como sacerdote. Ese día iba en su coche a ayudar a otro párroco cuando, según relata el ahora cardenal, “a mitad de camino, en un puente vi un coche parado”. Se acercó a ellos para ver si necesitaban ayuda. Su sorpresa vino cuando observó que éstos no eran campesinos sino dos jóvenes armados. A continuación le quitaron las llaves del coche y sin mediar palabra le obligaron a seguirles.Muy pronto descubriría cuál sería su papel aquel fatídico día. A la media hora de estar “secuestrado” apareció un furgón blindado que transportaba dinero en efectivo a los bancos. El cardenal relata cómo los atracadores comenzaron a disparar mientras los guardias también respondían al fuego. “Estaba en el sitio equivocado a la hora equivocada”, relataba en la entrevista.130 proyectiles en su cuerpoPero lo peor estaba aún por llegar y el cúmulo de despropósitos no acabó ahí. La situación del atraco se bloqueó y los jóvenes vieron al joven sacerdote como su mejor salida. “Me apuntaron a la cara y me dijeron: ve tú a hablar con los policías o te matamos. ¿Qué podía hacer?”.Viéndose contra la espada y la pared, Braz de Aviz comenzó a andar. “Di sólo unos pocos pasos y rápidamente los policías armados dispararon contra mí”, cuenta ahora desde Roma.Decenas de proyectiles impactaron contra él, concretamente 130 de disparos de escopeta.Le perforaron un ojo, los pulmones, el intestino y bastantes más partes de su cuerpo. Incapaz de levantare, se quedó quieto en el suelo. Algo que le salvó la vida. “Después me confirmaron que si me hubiera quedado quieto me habrían matado”,  cuenta el prefecto de los religiosos. A todo esto, los ladrones lograron escapar aprovechando los disparos al sacerdote.“Entonces me sentí en paz”Tirado en el suelo y lleno de sangre, Braz de Viz vivió una pequeña parte de la Pasión y se decía: “Jesús, ¿por qué debo morir a los 36 años?”. Como una gran fuerza interior asegura que sintió la respuesta de Jesucristo que le decía: “yo morí a  los 33 años, ya has tenido tres años más que yo…”. Entonces me sentí en paz”, confiesa el cardenal brasileño. Tras ese momento, y en el suelo, rezó, pidió perdón e hizo una última petición: “Señor, dame diez años más. No sé por qué pedí diez años”.Finalmente, aquel joven sacerdote no murió y no se produjeron infecciones graves por los proyectiles en el pulmón o en el intestino. Incluso para gran sorpresa de los médicos consiguió salvar el ojo.Sin embargo, tras este grave suceso entró durante un tiempo en una especie de periodo de depresión. De hecho, cuenta que “no era capaz ni de salir de casa”. Fue al año cuando empezó a dar paseos alrededor de su casa aunque “también esta especie de parálisis de la voluntad ha sido para mí una experiencia importante, para abrazar mi limite y mi fragilidad”.“Ahora te pido que me dones la vida a mi”Como gran historia también tiene un gran final. Los diez años de prórroga que pidió Braz de Aviz al Señor sangrante desde el suelo se cumplieron y curiosamente en esas fechas llegó para su sorpresa su nombramiento como obispo. Muy emocionado recuerda aquel momento: “es como si el Señor me hubiera querido decir: hasta aquí tú me habías pedido la vida, y de ahora en adelante, te pido yo que la dones a mí”.Y tanto. Servidor del Señor y príncipe de la Iglesia. Quien le iba a decir a este sacerdote que 30 años después participaría en la elección del nuevo Pontífice siendo él mismo uno de los candidatos.

lunes, 7 de enero de 2013

"el Obispo ha de ser un hombre de fe, que va delante, que indica a los hombres el camino"..

(Zenit/InfoCatólica) En una espléndida ceremonia en la basílica de San Pedro, Benedicto XVI ordenó cuatro nuevos obispos. Uno de ellos, el nigeriano Fortunatus Nwachurwu que fue nombrado el 12 de noviembre pasado nuncio apostólico en Nicaragua. Otro es su secretario personal monseñor Georg Ganswein, que asumió como prefecto de la Casa Pontificia, o sea el grupo que se ocupa más de cerca del papa y de su agenda. El tercer obispo es el genovés Nicolás Thevenin, nombrado nuncio apostólico el 15 de diciembre pasado, y por último el italiano Angelo Zani, secretario de la Congregación para la Educación Católica. La ceremonia para recibir la plenitud del sacramento del Orden, que permite entrar al colegio apostólico y transmite la continuidad con Pedro, es compleja, pues incluye entre otros particulares la unción de los futuros obispos, la imposición de las manos, la entrega del báculo, del anillo y de un evangelio, y para indicar la colegialidad participan varios obispos. En su homilía, el Papa recordó que para la Iglesia, esta fiesta se llama «Epifanía», “la aparición del Divino”, y que “este encuentro con Dios en la figura del Niño es una Epifanía de la bondad de Dios y de su amor por los hombres”. El Papa se preguntó, refiriéndose a los nuevos obispos: “¿Cómo debe de ser un hombre al que se le imponen las manos por la ordenación episcopal en la Iglesia de Jesucristo?” Recordó que así como los Magos fueron hombres inquietos, que dejaron atrás sus comodidades y dignidades para ver cómo era Dios y adorarlo, así también “la inquietud del hombre hacia Dios y, a partir de ella, la inquietud de Dios hacia el hombre, no deben dejar tranquilo al Obispo. El Obispo ha de ser sobre todo un hombre de fe, que va delante, que indica a los hombres el camino hacia la fe, la esperanza y el amor”. La misión del Obispo "no es solo la de caminar en esta peregrinación junto a los demás, sino la de preceder e indicar el camino". Volviendo a evocar a los Magos de Oriente, el Papa enseñó que ellos eran también y sobre todo “hombres que tenían valor, el valor y la humildad de la fe, (porque) la búsqueda de la verdad era para ellos más importante que las burlas del mundo, aparentemente inteligente”, porque los Magos habrían sido objeto de mofa cuando anunciaron que dejarían sus pueblos, para seguir una estrella. “¿Cómo no pensar, ante una situación semejante, en la misión de un Obispo en nuestro tiempo?”, reflexionó, recordando que “quien vive y anuncia la fe de la Iglesia, en muchos puntos no está de acuerdo con las opiniones dominantes”, por lo que hoy “el valor de contradecir las orientaciones dominantes es hoy especialmente acuciante para un Obispo. Ha de ser valeroso”. Este valor –advirtió el santo padre–, consiste en “enfrentarse a los criterios de las opiniones dominantes, permaneciendo firme en la verdad”, porque “el temor de Dios libera del temor de los hombres, nos hace libres”. Asi, dijo, “seremos también inevitablemente golpeados por aquellos que, con su vida, están en contraste con el Evangelio, y entonces daremos gracias por ser juzgados dignos de participar en la Pasión de Cristo”. Para cumplir su misión, el obispo de Roma recordó a sus nuevos hermanos en el episcopado que “la peregrinación interior de la fe hacia Dios se realiza sobre todo en la oración”, y “el Obispo, como peregrino de Dios, ha de ser sobre todo un hombre que reza”. Y estos momentos de oración les servirán para “llevar a Dios sus dificultades y las de los demás, así como sus alegrías y las de los otros, y así, a su modo, establecer el contacto entre Dios y el mundo en la comunión con Cristo, para que la luz de Cristo resplandezca en el mundo”.

domingo, 3 de junio de 2012

El Espiritu Santo debe de actuar con fuerza sobre el Vaticano y santificar lo que hay de pecado.

Tormenta sobre el Vaticano

Sectores afines al secretario de Estado y a su predecesor en el papado de Juan Pablo II libran una auténtica guerra








CARLES MULAS, VALENCIA Cuando la fumata blanca convirtió en abril de 2005 al cardenal alemán Joseph Ratzinger —hasta entonces prefecto de la congregación para la Doctrina de la Fe— en el papa Benedicto XVI, se le calificó como el «Rottweiler de Dios», al entender que impondría la tradicional eficacia alemana en la opaca burocracia del Vaticano, lo que se conoce como la Curia. En lugar de eso, cuando a primeros de año estalló el escándalo de la filtración de documentos que afectan a los órganos clave del Estado más pequeño del mundo, el jefe de la Iglesia católica no pudo ni mantener en secreto su correo privado. Ahora, muchos en Roma ven en su falta de reacción una debilidad de la que se aprovecha su mano derecha, Tarcisio Bertone.

El mayordomo de confianza del Papa, Paolo Gabriele, Paoletto, de 46 años, fue arrestado el pasado 23 de mayo por la Gendarmería vaticana acusado de ser el «cuervo» que filtró los documentos. La «bomba» estalló un día antes de que el consejo del Instituto de Obras para la Religión (IOR, el conocido como Banco Vaticano) despidiera a su director, Ettore Gotti Tedeschi, acusándole de incompetente y de lavar dinero negro. Dos días más tarde, cientos de personas congregadas en San Pedro gritaban: «¡Verdad!, ¡Verdad!» mientras sostenían fotos de Emanuela Orlandi, la hija de 15 años de un empleado del Vaticano que desapareció en 1983. El exorcista en jefe de la Santa Sede aseguró que la chica fue secuestrada con fines sexuales y agregó: «La investigación debería efectuarse dentro del Vaticano».

Los escándalos revelan la batalla secreta que se libra desde hace meses tras las murallas del Vaticano con un mismo fin: debilitar la autoridad del brazo derecho de Benedicto XVI. Según expertos vaticanistas, Tarcisio Bertone, lucha por el poder contra su predecesor en el cargo, el cardenal Angelo Sodano, que ocupó la secretaría durante el largo papado de Juan Pablo II. «La razón de tal lucha es que Bertone tendrá una gran influencia en el próximo cónclave, en el que se elegirá al siguiente Papa», explicó Giacomo Galeazzi, redactor del diario italiano La Stampa.
Es un hecho que el cardenal Sodano trata de neutralizar a Bertone para postular a uno de sus protegidos antes de que Benedicto XVI fallezca. Las fugas de información, donde se trata de poner de manifiesto la corrupción y las mala gestión de Bertone y su entorno centrarían esta estrategia.

No son pocos los obispos que ligaron su suerte a la de Sodano con la esperanza de convertirse en cardenales, cosa que no sucedió. Por ello no quieren a Bertone, que ha reclutado a un influyente grupo de nuevos cardenales —casi todos italianos— con el fin de preparar la sucesión de Benedicto XVI. Es hora, se dice en la Curia, de que el papado regrese a Italia tras dos pontífices del Este y Centro de Europa como Karol Wojtyla y Ratzinger.

Muchos opinan que Gabriele solo es un chivo expiatorio, uno más en una trama organizada en la que se han detectado hasta cinco cardenales. En cuanto al cese de Gotti Tedeschi, que solo respondía ante el Papa —lo que siempre puso en guardia a Bertone— se especula  con un interés de la Curia por evitar «la transparencia» ofrecida por el banquero, un íntimo amigo de Ratzinger.

Gotti Tedeschi, tras días en silencio, anunció el jueves que dará la batalla y explicó que espera una comisión que aclare las acusaciones en su contra.
Ratzinger no se fía, por lo que  ha encargado a un grupo de cardenales mayores de 80 años,  que no pueden votar en un cónclave, al mando del español Julián Herranz, para que descubran a los «cuervos».

Bertone acumula tanto poder como errores de gestión

Cuando Benedicto XVI eligió en septiembre de 2006 a Tarcisio Bertone, de 77 años, como nuevo secretario de Estado despertó grandes recelos entre la Curia. El nuevo Papa optaba por un teólogo, experto en Derecho Canónico, para dirigir la burocracia vaticana, algo que durante muchos años fue un coto cerrado de los diplomáticos de la Santa Sede, como era el caso de su antecesor con Juan Pablo II: el cardenal Angelo Sodano, el gran enemigo de Bertone.

Su cercanía al papa Ratzinger, del que es su mano derecha desde que ambos coincidieron en la congregación para la Doctrina de la Fe ha ampliado los recelos. «Bertone lo maneja todo», se suele escuchar en las estancias vaticanas. Por eso, algunos miembros de la Curia le acusan de controlar con mano de hierro el acceso al pontífice y menospreciar a no pocos prelados italianos al relacionarse con los políticos locales.

Con todo, sus errores no son pequeños. En abril de 2010, unas polémicas declaraciones en Chile sobre la pedofilia y la homosexualidad le valieron fuertes críticas y obligó al Vaticano a matizarlas: «Han demostrado muchos psicólogos, muchos psiquiatras, que no hay relación entre celibato y pedofilia, pero otros han demostrado, y me han dicho recientemente, que sí la hay entre homosexualidad y pedofilia», dijo.

jueves, 20 de octubre de 2011

En el 50 aniversario del Vaticano II: el 2012 será el Año de la Fe.

El Pontífice ha recordado en la misa conclusiva del encuentro de nuevos evangelizadores que “la misión de la Iglesia, como la de Cristo, es esencialmente hablar de Dios, recordar su soberanía, especialmente a los cristianos que han perdido su identidad, el derecho de Dios sobre lo que le pertenece, es decir, nuestra vida”


El Papa ha anunciado este domingo durante la misa conclusiva del primer encuentro internacional de nuevos evangelizadores que la Iglsia celebrará en 2012 el Año de la Fe. Lo hará coincidiendo con la celebración del 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, por eso el año se iniciará el mismo día que lo hico el concilio, el 11 de octubre de 2012, y finalizará el 24 de noviembre de 2013.



“He decidido declarar un “Año de la Fe” que ilustraré con una especial Carta apostólica”, explicó el Santo Padre en la Basílica de San Pedro, ante los participantes del encuentro promovido por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización. Este acto suponía el primero del joven dicasterio creado por Benedicto XVI hace un año.



La iniciativa de celebrar el “Año de la Fe” tendrá lugar “precisamente para dar renovado impulso a la misión de toda la Iglesia de conducir a los hombres fuera del desierto en el que a menudo se encuentran hacia el lugar de la vida, la amistad con Cristo que nos da su vida en plenitud”, matizó el obispo de Roma.



Ese “Año de la Fe”, continuó, “será un momento de gracia y de compromiso por una conversión a Dios cada vez más plena, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarlo con alegría al hombre de nuestro tiempo”, según ha explicado la agencia Zenit.



La misión de la Iglesia



El Pontífice recordó que “la misión de la Iglesia, como la de Cristo, es esencialmente hablar de Dios, recordar su soberanía, recordar a todos, especialmente a los cristianos que han perdido su identidad, el derecho de Dios sobre lo que le pertenece, es decir, nuestra vida”.



También indicó que “la teología de la historia es un aspecto importante, esencial, de la nueva evangelización, porque los hombres de nuestro tiempo, tras el nefasto periodo de los imperios totalitarios del siglo XX, necesitan reencontrar una visión global del mundo y del tiempo”.



Sobre esa necesaria visión, “verdaderamente libre, pacífica”, destacó que es la “visión que el Concilio Vaticano II ha transmitido en sus Documentos, y que mis Predecesores, el siervo de Dios Pablo VI y el beato Juan Pablo II, han ilustrado con su Magisterio”.



A los nuevos evangelizadores presentes en la celebración, les dijo: “Vosotros estáis entre los protagonistas de la evangelización nueva que la Iglesia ha emprendido y lleva adelante, no sin dificultad, pero con el mismo entusiasmo de los primeros cristianos”.



El momento de incidir en la Misión



Según el Papa, este es el momento de incidir en la dimensión misionera de la fe. “Considero que, transcurrido medio siglo de la apertura del Concilio, ligada a la feliz memoria del Beato Juan XXIII, sea oportuno recordar la belleza y la centralidad de la fe, la exigencia de reforzarla y profundizarla a nivel personal y comunitario, y hacerlo en perspectiva no tanto celebrativa, sino más bien misionera, en la perspectiva, justamente, de la misión ad gentes y de la nueva evangelización”, dijo.



El Pontífice explicó que “Pablo VI convocó un análogo “Año de la Fe” en 1967, con ocasión del décimo noveno centenario del martirio de los Apóstoles Pedro y Pablo, durante un periodo de grandes cambios culturales”.



Y añadió que “las motivaciones, las finalidades y las líneas directivas de este “Año”, las he expuesto en una Carta Apostólica que será publicada en los próximos días”.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Aclaraciones acerca de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

(El Comercio) Tras el enfrentamiento público entre esta casa de estudios y el Arzobispado de Lima, don José Fernando de la Riva Agüero Deacon siente que necesita decir lo que piensa. Pese a su edad, los recuerdos son muy lúcidos.

«Él quería fundar un centro que fuera auténticamente cristiano, católico, apostólico y romano»
José Fernando de la Riva Agüero Deacon tiene 85 años y es sobrino del fallecido intelectual católico José de la Riva Agüero Osma, que dejó en herencia los terrenos en donde está ahora la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). En una entrevista publicada ayer en El Comercio, afirma «rotundamente» que esta casa de estudios no es ahora lo que su tío siempre quiso: «un centro que sea auténticamente cristiano, católico, apostólico y romano».

- ¿Cómo era don José de la Riva Agüero y Osma?

Bonachón, sencillo, cariñoso, jovial. Tenía creencias cristianas. Su fe era absoluta. Se declaraba cristiano, apostólico y romano y voy a insistir en lo de romano porque no es igual ser cristiano anglosajón, que acepta el divorcio por todos lados, a ser de la doctrina católica cristiana que no lo acepta.

- ¿Renunció a su cargo en el gobierno por defender la familia?

Él [José de la Riva Agüero] era premier de Benavides y renunció con motivo de la ley del divorcio que se promulgó por este presidente. Mi tío José fue ministro de Justicia y Culto y dejó el puesto porque dijo que con el divorcio se estaba abriendo las puertas a la disolución de la familia.

- Pero, su tío no fue católico siempre…

Exactamente. En su juventud él fue al estilo de los libres pensadores. Pero siempre fue católico en su vida privada. En 1932 él publica un documento que se llama “Rectificación necesaria” para ratificar su religión y fe católica.

- ¿Qué cree usted que hizo que cambiara de pensamiento?

Fue la evolución de sus sentimientos y de sus estudios.

- ¿Fue después de esa conversión que decidió heredar a la PUCP?

Sí. Él quería fundar un centro que sea auténticamente cristiano, católico, apostólico y romano. Quería que hubiera un centro de primera categoría, intelectual, consagrado y dedicado.

- Y en aquel tiempo la Universidad San Marcos, donde él estudió, no era nada de eso…

En esa época la universidad era gobernada por el Apra y el comunismo. Era una universidad, por definición, liberal.

- ¿Qué cree que esperaba de la universidad a la que le legó sus bienes?

Que mantuviera esa línea. Sin claudicaciones.

- ¿Cree que la Católica es ahora lo que su tío hubiera querido?

No. Rotundamente no. Se está tratando de convertirla en otra cosa. Seguramente habría cambiado de testamento. Creo que se arrepentiría [de haber dejado sus bienes a la PUCP]. Claro, no tengo pruebas de que hubiera sido así de todas maneras, pero de acuerdo con la ideología de mi tío José, él era un hombre sumamente radical en sus ideas. Quería una universidad con respeto a la verdad, la justicia, a la religión católica, cristiana. Ahora me da la impresión de que no se está respetando eso. Es un centro de difusión de pensamientos ajenos a la voluntad católica, apostólica y romana de mi tío José. Hay demasiados caviares sueltos.

- Ahora el conflicto es por los estatutos…

Esa es una terquedad de la Católica porque la obediencia al Papa debe ser absoluta.

- También se discute la posesión de los bienes…

Yo creo que la universidad pertenece a la Iglesia Católica, la que maneja el Papa en Roma.

- ¿Cree que el principal problema de la PUCP es el cardenal Cipriani?

El cardenal es un hombre enérgico y tiene la virtud de serlo en un medio fofo como este. El rector [Marcial Rubio] se desliza por el lado equívoco, siendo su padre un hombre que daba cátedra de derecho constitucional.

viernes, 15 de julio de 2011

¿Por qué los nombramientos en la Iglesia suponen muchas veces dar por malo todo lo hecho por los antecesores?.

A cuenta del articulo que citamos a continuación de Roberto Esteban Duque titulado "El obispo Munilla y el clero vasco", nos surgen varias preguntas.
¿Toda la verdad la tiene el Obispo Munilla?. ¿Por qué los nombramientos en la Iglesia suponen muchas veces dar por malo todo lo hecho por los antecesores?.
Los obispoa anteriores tambien puestos por el Vaticano y según la doctrina de la Iglesia, elegidos bajo la voluntad del Espiritu Santo (vease liturgia de consagración de Obispos)¿Quien se equivocó al elegirlos?. Tambien podrian haberse equivocado ahora al elegir a Monseñor Munilla.
El tema da para mucho y no se puede solucionar con simplezas y caciquismos clericales, cosa bastante generalizada en la Iglesia, antes y ahora.


Texto del articulo. "La decisión del obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, de trasladar a los tres seminaristas donostiarras a Pamplona ha vuelto a enconar las difíciles relaciones del clero nacionalista vasco con su obispo. Enésimo desencuentro de un obispo mal recibido -y peor querido- por un clero politizado, volcado sobre sí mismo, sin más reglas que las suyas. La inquietud provocada por su nombramiento como obispo de San Sebastián el 21 de noviembre de 2009, percibida por el clero nacionalista como una desautorización de la vida eclesial de la diócesis donostiarra con la única finalidad de reconvertir y desactivar cierta línea de la Iglesia vasca, continúa in crescendo y encontrando una férrea resistencia.

Pretende cierto sector del clero vasco (alrededor de cien sacerdotes) domesticar a su obispo, como quien debiera integrase en la aldea nacionalista, en sus costumbres y estructuras, de modo semejante a como lo hizo su antecesor Juan María Uriarte. Esta rebelión es rebelión agresiva contra la autoridad y el magisterio de la Iglesia desde la aparición de Munilla, acusado de “nacionalista español y antinacionalista vasco”, y cuya presencia episcopal significa la inadmisible aceptación de una metamorfosis hiriente, sobrevenida desde Roma, hacia todo aquello que les es propio y alberga, en un supuesto plano superior al resto.

Pero esta insubordinación contra Roma no tiene ninguna musculatura argumentativa, en la medida en que la raíz de los males del clero vasco nacionalista está en su falta de comunión con la doctrina de la Iglesia. Es impensable un mal mayor para una comunidad y un pueblo que el engendrado por la abdicación y deserción de la propia virtud en el cumplimiento de su cometido por gran parte del clero. ¿A quién debe escuchar el feligrés vasco: al clero nacionalista, en su necedad de vivir conforme a su estilo de vida, o a su obispo, que representa el estilo de vida de la Iglesia? ¿Quién tiene la facultad decisiva para determinar lo que haya que hacer en la diócesis vasca? ¿No es un escándalo mayúsculo para el pueblo cristiano la fractura abierta entre el clero y su obispo? ¿Qué nos invita la Iglesia vasca a hacer mañana con entusiasta colaboración y esperanza?.

Lo más patético de esta falta de comunión es comprobar cómo se airean ciertos asuntos sobre el modo de vida que lleva o no el clero vasco. El obispo Munilla está molesto por la secularización de un clero que reza y se confiesa poco, que no asiste a Ejercicios Espirituales y ha perdido ya la figura del padre espiritual. Parece obvio que el clero nacionalista vasco no está dispuesto a reconocer la verdad de la anemia moral y espiritual en que nos encontramos, tanto sacerdotes como laicos. Pero, sobre todo, se niega a admitir sus errores y fracasos, así como a perder su influencia y poder, en un permanente pulso y desafío a Roma.

Difícil toro el que tiene que lidiar Munilla, que ha pedido confianza al clero, pero éste sigue obstinado en que sea el obispo quien galope a su vera. ¿Cómo podrán entenderse dos almas de tempo melódico distinto? La Iglesia vasca es hipersensible para el propio desarreglo, para el alma sectaria y particularista, pero está absolutamente anestesiada para la comunión con la Iglesia. Tengo la sensación de que el obispo Munilla encarna el mito de Sísifo y no logrará asentar el peñasco de su perseverancia y esfuerzo, colisionando hasta rodar por la ladera, cada vez más empinada, de la desobediencia y el rechazo de un clero en permanente pie de guerra que no ceja en su pretensión de “un ajuste de cuentas” con Roma, en la confrontación inmediata con un obispo nunca deseado".
(Articulo publicado en http://www.religionenlibertad.com/).

lunes, 14 de junio de 2010

RESPUESTAS DEL PAPA A LOS SACERDOTES EN LA VIGILIA DE ORACION

CIUDAD DEL VATICANO, 12 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI respondió a las preguntas de cinco sacerdotes de cada uno de los continentes durante la vigilia de oración celebrada en la Plaza de San Pedro el pasado jueves por la noche. Ofrecemos una amplia síntesis de ellas.



Un sacerdote brasileño preguntó cómo afrontar las dificultades que encuentran los párrocos en su ministerio. El Papa reconoció que "hoy en día es muy difícil ser párroco, sobre todo en los países de la antigua cristiandad. Las parroquias son cada vez más extensas: es imposible conocer a todos, es imposible cumplir todos los deberes que se esperan de un párroco". A este respecto, el Papa subrayó la importancia de que "los fieles vean en el sacerdote no solo a uno que trabaja y después es libre y vive solo para sí mismo, sino que es un hombre apasionado de Cristo. (...) Llenarse de la alegría del Evangelio con todo nuestro ser es la primera condición", a la que se añaden "tres prioridades fundamentales: la Eucaristía y los sacramentos, (...) el anuncio de la Palabra, y (...) la cáritas, el amor de Cristo". Además "una prioridad muy importante es la relación personal con Cristo. (...) La oración no es algo marginal: rezar es algo propio del sacerdote, también como representante del pueblo que no sabe orar o no encuentra tiempo para orar. La oración personal, sobre todo la Oración de las Horas, es alimento esencial para nuestra alma, para toda nuestra acción".



Un presbítero de Costa de Marfl preguntó cómo evitar la fractura entre teología y doctrina y tratar de que el "estudio no sea todo académico, sino que alimente la espiritualidad". Benedicto XVI reconoció la existencia de "un abuso de la teología que es arrogancia de la razón y no alimenta la fe, sino que oculta la presencia de Dios en el mundo. Pero, existe una teología que quiere conocer más por amor de la persona amada. (...) Esta es la verdadera teología, que viene del amor de Dios, de Cristo, y quiere entrar más profundamente en comunión con Cristo". El Papa exhortó a los teólogos a "ser valientes, (...) a no temer al fantasma de la ciencia, (...) a no someterse a todas las hipótesis del momento, sino a pensar realmente a partir de la gran fe de la Iglesia, que está presente en todos los tiempos y nos abre el acceso a la verdad. (...) La formación es muy importante. Pero debemos ser también críticos: el criterio de la fe es el criterio con el que hay que ver también a los teólogos y las teologías. (...) El Catecismo de la Iglesia Católica es la síntesis de nuestra fe y es realmente el criterio desde el que se puede determinar si una teología es aceptable o no".



Otro sacerdote pidió al Papa que hablara sobre "la profundidad y el sentido auténtico del celibato eclesiástico, también frente a las críticas mundanas a este don". El Santo Padre dijo que "un gran problema del cristianismo en el mundo de hoy es que ya no se piensa en el futuro de Dios: parece suficiente solo el presente de este mundo. (...) Así se cierran las puertas a la verdadera grandeza de nuestra existencia. El sentido del celibato como anticipación del futuro es precisamente abrir estas puertas, (...) mostrar la realidad del futuro que tenemos que vivir como presente. Dar, por tanto, así testimonio de la fe: creemos realmente que Dios existe, que podemos fundar nuestra vida en Cristo, en la vida futura". En cuanto a las críticas del mundo, el pontífice dijo que "para el mundo agnóstico, (...) el celibato es un gran escándalo, porque muestra precisamente que Dios es considerado y vivido como realidad. (...) El celibato es un "sí" definitivo, un dejarse agarrar por la mano de Dios, entregarse en las manos del Señor, en su "yo", y por tanto se trata de un acto de fidelidad y confianza, un acto que supone también la fidelidad del matrimonio, (...) que es la forma bíblica, natural de ser hombre y mujer, fundamento de la gran cultura cristiana y de las grandes culturas del mundo. Si desaparece se destruye la raíz de nuestra cultura. Por eso, el celibato confirma el "sí" del matrimonio con su "sí" al mundo futuro. Y de esta manera queremos hacer presente este escándalo de una fe que pone toda su existencia en Dios. (...) Pidamos al Señor que nos ayude a liberarnos de los escándalos secundarios, para que haga presente el gran escándalo de nuestra fe: la confianza, la fuerza de nuestra vida, que se funda en Dios y en Jesucristo".



La cuarta pregunta fue cómo vivir la centralidad de la Eucaristía y el culto con dignidad, sin caer en el clericalismo y alejarse de la realidad. Recordando a San Agustín, Benedicto XVI señaló que "el sacrificio de los cristianos es estar unidos por el amor de Cristo en la unidad del único cuerpo de Cristo: salir de nosotros mismos, dejarse atraer por la comunión del único pan y del único Cuerpo para entrar en la gran aventura del amor de Dios. Así debemos celebrar, vivir, meditar siempre la Eucaristía, como escuela de la liberación de mi "yo". (...) La Eucaristía es lo contrario del clericalismo, del cerrarse en sí mismos. (...) Vivir la Eucaristía en su sentido original, en su verdadera profundidad, es una escuela de vida y la protección más segura contra toda tentación de clericalismo".



Por último, otro sacerdote preguntó al Papa qué se puede hacer para contrarrestar la escasez de vocaciones. "Existe la gran tentación -respondió el Santo Padre- de transformar el sacerdocio, el sacramento de Cristo, en una profesión normal que tiene su horario; como cualquier otra vocación, haciéndolo accesible y fácil. Pero esta es una tentación que no resuelve el problema. (...) Como nos enseña el Señor, debemos rezar a Dios, llamar a la puerta, al corazón de Dios para que nos dé las vocaciones; rezar con gran insistencia, con gran determinación, con gran convicción, porque Dios no se cierra a una oración insistente, permanente, confiada, a pesar de que deja hacer, espera (...) más allá de los tiempos que habíamos previsto". Además, "cada uno debería hacer lo posible para vivir el sacerdocio de manera convincente. (...) Después, invitar a la oración, a tener esta humildad, esta confianza de hablar con Dios con fuerza, con decisión. Y tener la valentía de hablar con los jóvenes si pueden pensar que Dios los llama, (...) y, sobre todo, ayudarles a encontrar un contexto vital en el que puedan vivir su vocación".

AC/ VIS 20100614 (1100)