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miércoles, 3 de mayo de 2017

Iglesia copta

Los coptos y el mundo islàmico.

 Introducccion.
La Primavera Árabe en 2011 incluyó desde el principio a coptos, aunque la postura oficial de la Iglesia era reticente. Poco después de la dimisión del presidente egipcio Hosni Mubarak se registraron varios graves atentados y masacres contra iglesias coptas, atribuidos a ‘salafistas’, pero probablemente incitados por elementos del régimen en un intento de crear divisiones entre la población.
Tras la llegada a poder de Mohamed Morsi, perteneciente a la organización fundamentalista de los Hermanos Musulmanes, las tensiones se siguen exacerbando y se han repetido ataques a iglesias coptas con numerosos muertos que, si bien han sido condenados por Morsi, se suceden ante la pasividad de las autoridades.
En Sudán, la situación de los coptos se ha vuelto más difícil tras la introducción de leyes basadas en el islam fundamentalista a inicios de los noventa. La emigración se ha intensificado y el número de coptos parece reducirse.

 La iglesia copta.
La Iglesia Copta es, de lejos, la congregación cristiana con más seguidores en los países de habla árabe. Forma parte del grupo de iglesias monofisitas (o mejor llamadas miafisitas), escindidas del tronco común en el siglo V.
La Iglesia es una de las más antiguas de la cristiandad y está presente en Egipto desde los inicios de la misión cristiana. Aun hoy, la inmensa mayoría de los coptos viven en Egipto, donde forman alrededor de la décima parte de la población (unas 9 millones de personas), aunque  las estimaciones varían entre el 8% y el 12%.
Aunque la mayoría de los monasterios se encuentran en el desierto de Wadi Natrún, entre El Cairo y Alejandría, hay numerosas aldeas coptas a lo largo de todo el valle del Nilo. También en la mitad norteña de Sudán e incluso al sur de la capital Jartum hay comunidades coptas. La sede habitual del Patriarcado se encuentra en El Cairo, aunque su título oficial es ‘Patriarcado de Alejandría’.
Fresco en una iglesia copta de El Cairo | © Eva ChavesLa lengua litúrgica de esta Iglesia es el copto, aunque prácticamente todos los creyentes hablan hoy el árabe egipcio —o el sudanés— como lengua materna; en las ceremonias se emplea cada vez más este idioma para facilitar la comprensión. En sus documentos y comunicaciones, la Iglesia utiliza hoy el árabe fus·ha. Emplea el calendario copto para todas las fiestas religiosas.

Fresco en una iglesia copta de El Cairo | © Eva Chaves
El Patriarca de Alejandría, también conocido como Papa copto, es desde noviembre de 2012 Tawadros II (o Teodoro II). Su nombre civil era Wagih Subhi Baqi Suleimán, nacido en 1952 en el delta del Nilo. Fue elegido tras la muerte, en marzo de 2012, de su predecesor, Shenuda III, nacido en 1923 con el nombre de Nazir Gayed y quien fue papa durante 40 años, de 1971 a 2012.
La Iglesia Tewahedo de Etiopía y su recién escindida rama eritrea forman parte del conjunto copto y hasta 1959 dependían directamente del Patriarcado de Alejandría, aunque sus ceremonias se distinguen en algunos detalles. Las tres iglesias siguen manteniendo plena comunión entre ellas.
iglesia-copta
Un millar de monjes coptos y alrededor de 300 monjas siguen viviendo en la treintena de monasterios que hay en Egipto. En los barrios y las aldeas de Egipto, la convivencia entre coptos y musulmanes es en general buena, aunque ya en la década de los noventa y los 2000, algunos conflictos locales se convertían en enfrentamientos religiosos alimentados por extremistas. Los coptos se quejan de que la construcción de nuevas iglesias se encuentra con numerosos obstáculos burocráticos, mientras que se dan todo tipo de facilidades para construir mezquitas. Esta situación lleva a la existencia de iglesias consideradas “ilegales” y tensiones en la comunidad. En 2002, por otra parte, el día de Navidad copto —corresponde hoy al 7 de enero gregoriano— fue declarado festivo nacional.

«Coptos ortodoxos y católicos podemos hablar cada vez más la lengua común de la caridad»

El papa Francisco realizó una visita de cortesía al papa Tawadros II, Patriarca de la Iglesia Copto-Ortodoxa de Alejandría. Ambos han firmado una declaración conjunta.
(RV) «Delante del Señor, que quiere que seamos perfectos en la unidad no es posible escondernos más detrás de los pretextos de divergencias interpretativas ni tampoco detrás de siglos de historia y de tradiciones que nos han convertido en extraños», precisó el Papa, puntualizando que no sólo existe un ecumenismo realizado con gestos, palabras y esfuerzo, sino también una comunión ya efectiva, que crece cada día en la relación viva con el Señor Jesús, se fundamenta en la fe profesada y se basa realmente en nuestro Bautismo, en el ser «criaturas nuevas» en él: en definitiva, subrayó, un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.
El Santo Padre aseguró a Tawadros que estamos llamados a testimoniar juntos al Señor, a llevar al mundo nuestra fe, viviéndola, porque la presencia de Jesús se transmite con la vida y habla el lenguaje del amor gratuito y concreto. «Coptos ortodoxos y Católicos podemos hablar cada vez más esta lengua común de la caridad: antes de comenzar un proyecto para hacer el bien, sería hermoso preguntarnos si podemos hacerlo con nuestros hermanos y hermanas que comparten la fe en Jesús. Así, edificando la comunión con el testimonio vivido en lo concreto de la vida cotidiana, el Espíritu
no dejará de abrir caminos providenciales e inimaginables de unidad», observó.
Francisco deseó a al patriarca copto que nuestro mismo Señor nos conceda seguir caminando juntos, como peregrinos de comunión y anunciadores de paz. «Que en este camino nos lleve de la mano Aquella que acompañó aquí a Jesús y que la gran tradición teológica egipcia ha aclamado desde la antigüedad como Theotokos, Madre de Dios».
Finalmente, se ha procedido a la firma de la declaración conjunta entre ambos pastores:
Francisco y Tawadros II
DECLARACIÓN FINAL DE SU SANTIDAD FRANCISCO Y SU SANTIDAD TAWADROS II
1.  Nosotros, Francisco, Obispo de Roma y Papa de la Iglesia Católica, y Tawadros II, Papa de Alejandría y Patriarca de la Sede de San Marcos, damos gracias a Dios en el Espíritu Santo porque nos ha concedido la gozosa oportunidad de encontrarnos una vez más para intercambiar nuestro abrazo fraternal y unirnos de nuevo en una misma oración. Damos gloria al Todopoderoso por los vínculos de fraternidad y amistad que unen la Sede de San Pedro y la Sede de San Marcos. El privilegio de estar juntos aquí en Egipto es una señal de que nuestra relación es cada año más sólida, y de que seguimos creciendo en cercanía, fe y amor en Cristo nuestro Señor. Damos gracias a Dios por este amado Egipto, «patria que vive dentro de nosotros», como solía decir Su Santidad el Papa Shenouda III, «el pueblo bendecido por Dios» (cf. Is 19,25), con su antigua civilización faraónica, su herencia griega y romana, su tradición copta y su presencia islámica. Egipto es el lugar donde la Sagrada Familia encontró refugio, tierra de mártires y santos.
2.  Nuestro profundo vínculo de amistad y fraternidad tiene su origen en la plena comunión que existía entre nuestras Iglesias en los primeros siglos y que se fue expresando de muchas maneras a través de los primeros Concilios Ecuménicos, remontándose al Concilio de Nicea en el año 325 y a la contribución del valeroso Padre de la Iglesia san Atanasio, que se ganó el título de «Defensor de la Fe». Nuestra comunión se manifestaba a través de la oración y de prácticas litúrgicas similares, de la veneración de los mismos mártires y santos, y a través del crecimiento y difusión del monaquismo, siguiendo el ejemplo del gran san Antonio, conocido como el Padre de todos los monjes.
Esta experiencia común de comunión antes de la separación reviste un significado especial para nuestros esfuerzos actuales, encaminados a restaurar la plena comunión. La mayor parte de las relaciones que existieron en los primeros siglos entre la Iglesia Católica y la Iglesia Copta Ortodoxa han continuado hasta nuestros días, a pesar de las divisiones, y han sido recientemente revitalizadas. Suponen un desafío para que intensifiquemos nuestros esfuerzos comunes y perseveremos en la búsqueda de la unidad visible en la diversidad, bajo la guía del Espíritu Santo.
3.  Recordamos con gratitud el histórico encuentro que tuvo lugar hace cuarenta y cuatro años entre nuestros predecesores, el Papa Pablo VI y el Papa Shenouda III, en un abrazo de paz y fraternidad, después de muchos siglos, cuando nuestros mutuos vínculos de amor no fueron capaces de expresarse a causa de la distancia que había surgido entre nosotros. La Declaración Común que firmaron el 10 de mayo de 1973 representó un hito en el camino del ecumenismo y sirvió como punto de partida para la Comisión para el Diálogo Teológico entre nuestras Iglesias, que ha dado muchos frutos y ha abierto el camino para un diálogo más amplio entre la Iglesia Católica y la entera familia de las Iglesias Ortodoxas Orientales. En esa Declaración, nuestras Iglesias reconocieron que, de acuerdo con la tradición apostólica, profesan «una misma fe en un solo Dios Uno y Trino» y «la divinidad del Unigénito Hijo Encarnado de Dios... Dios perfecto con respecto a su divinidad, y perfecto hombre con respecto a su humanidad». También se reconoció que «la vida divina nos es dada y alimentada a través de los siete sacramentos» y que «veneramos a la Virgen María, Madre de la Luz Verdadera», la «Theotokos».
4.  Con profunda gratitud recordamos nuestro encuentro fraterno en Roma, el 10 de mayo de 2013, y el establecimiento del 10 de mayo como el día en el que cada año profundizamos la amistad y la fraternidad entre nuestras Iglesias. Este renovado espíritu de cercanía nos ha permitido discernir una vez más que el vínculo que nos mantiene unidos lo recibimos de nuestro único Señor el día de nuestro Bautismo. Porque es a través del Bautismo que nos convertimos en miembros del único Cuerpo de Cristo que es la Iglesia (cf.1Co 12,13). Esta herencia común es la base de nuestra peregrinación hacia la plena comunión, a medida que crecemos en el amor y la reconciliación.
5.  Somos conscientes de que en esta peregrinación aún nos queda mucho camino por recorrer, sin embargo, no podemos ignorar lo mucho que ya hemos avanzado. Recordamos, en particular, el encuentro entre el Papa Shenouda III y san Juan Pablo II que, durante el Gran Jubileo del año 2000, vino a Egipto como peregrino. Estamos decididos a seguir sus pasos, movidos por el amor a Cristo, Buen Pastor, con la profunda convicción de que caminando juntos crecemos en la unidad. Que sepamos encontrar nuestra fuerza en Dios, fuente perfecta de comunión y amor.
6.  Este amor encuentra su expresión más profunda en la oración común. Cuando los cristianos oran juntos, se dan cuenta de que lo que los une es mucho más de lo que los divide. Nuestro anhelo de unidad se inspira en la oración de Cristo «que todos sean uno» (Jn 17,21). Profundicemos nuestras raíces comunes en la única fe apostólica, rezando juntos y buscando traducciones comunes de la Oración del Señor y también una fecha común para la celebración de la Pascua.
7.  Mientras caminamos hacia el día bendito en que finalmente podamos reunirnos en torno a la misma mesa Eucarística, podemos cooperar en muchas áreas y demostrar de manera tangible lo mucho que ya nos une. Podemos dar juntos un testimonio de los valores fundamentales como la santidad y la dignidad de la vida humana, la santidad del matrimonio y de la familia, y el respeto por toda la creación, que Dios nos ha confiado. Frente a muchos desafíos actuales como la secularización y la globalización de la indiferencia, estamos llamados a ofrecer una respuesta común cimentada en los valores del Evangelio y en los tesoros de nuestras respectivas tradiciones. A este respecto, nos sentimos animados a profundizar en el estudio de los Padres Orientales y Latinos, y a promover un fecundo intercambio en la vida pastoral, principalmente en la catequesis y en el mutuo enriquecimiento espiritual entre comunidades monásticas y religiosas.
8.  Nuestro testimonio cristiano compartido es una señal, llena de gracia, de reconciliación y esperanza para la sociedad egipcia y sus instituciones, una semilla plantada para que produzca frutos de justicia y de paz. Puesto que creemos que todos los seres humanos son creados a imagen de Dios, nos afanamos para que la tranquilidad y la concordia sean una realidad de la coexistencia pacífica entre cristianos y musulmanes, dando así testimonio de lo mucho que Dios desea la unidad y armonía de toda la familia humana y la igual dignidad de todo ser humano. Compartimos también la misma preocupación por el bienestar y el futuro de Egipto. Todos los miembros de la sociedad tienen el derecho y el deber de participar plenamente en la vida de la nación, pudiendo disfrutar de una ciudadanía plena y equitativa, y colaborar en la construcción de su país. La libertad religiosa, incluida la libertad de conciencia, arraigada en la dignidad de la persona, es la piedra angular de todas las demás libertades. Es un derecho sagrado e inalienable.
9.  Intensifiquemos nuestra incesante oración por todos los cristianos de Egipto y de todo el mundo y, especialmente, por los de Oriente Medio. Las trágicas experiencias y la sangre derramada por nuestros fieles, que han sido perseguidos y asesinados por la única razón de ser cristianos, nos recuerdan aún más que el ecumenismo del martirio es el que nos une y nos anima en el camino hacia la paz y la reconciliación. Porque como escribe san Pablo: «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1Co 12, 26).
10. El misterio de Jesús, que murió y resucitó por amor, está en el corazón de nuestro camino hacia la plena unidad. Una vez más, los mártires son quienes nos guían. En la Iglesia primitiva, la sangre de los mártires fue semilla de nuevos cristianos. Así también en nuestros días, la sangre de tantos mártires será semilla de unidad entre todos los discípulos de Cristo, signo e instrumento de comunión y paz para el mundo.
11. En obediencia a la acción del Espíritu Santo que santifica a la Iglesia, la custodia a lo largo de los siglos y la conduce hacia la unidad plena, aquella unidad por la que oró Jesucristo:
Hoy, nosotros, Papa Francisco y Papa Tawadros II, para complacer al corazón del Señor Jesús, así como también al de nuestros hijos e hijas en la fe, declaramos mutuamente que, con una misma mente y un mismo corazón, procuraremos sinceramente no repetir el bautismo a ninguna persona que haya sido bautizada en algunas de nuestras Iglesias y quiera unirse a la otra. Esto lo confesamos en obediencia a las Sagradas Escrituras y a la fe de los tres Concilios Ecuménicos reunidos en Nicea, Constantinopla y Éfeso.
Pedimos a Dios nuestro Padre que nos guíe, con los tiempos y los medios que el Espíritu Santo elija, a la plena unidad en el Cuerpo místico de Cristo.
12. Sigamos pues las enseñanzas y el ejemplo del apóstol Pablo, que escribe: «[Esforzaos] en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos» (Ef 4, 3-6).

miércoles, 11 de mayo de 2016

Carta del Papa al Patriarca de la Iglesia Copta Ortodoxa «Coptos y católicos pueden testimoniar juntos valores tan importantes como la santidad y dignidad de cada vida humana».


En el marco de la celebración de la Jornada de la Amistad entre Coptos y Católicos, el papa Francisco envió una carta a Su Santidad Tawadros II, Pope de Alejandría y Patriarca de la Iglesia Copta Ortodoxa, en la que afirmó que los fieles de ambas confesiones cristianas pueden testimoniar juntos valores «como la santidad y dignidad de cada vida humana».
VATICANO, 10 May. 15 (ACI/EWTN Noticias).-
El Papa Francisco envió una carta a Su Santidad Tawadros II, líder de la Iglesia Copta Ortodoxa de Egipto y Patriarca de la Sede de San Marcos con motivo del segundo aniversario de su encuentro en el Vaticano.
En ella recuerda los lazos espirituales y la amistad, así como el ecumenismo de sangre que une a las iglesias por el martirio de cristianos en países de Medio Oriente y África.
“Hoy más que nunca estamos unidos por el ecumenismo de la sangre, lo que nos alienta en el camino hacia la paz y la reconciliación”, señaló el Papa.
“Le aseguro a usted y a la comunidad cristiana en Egipto así como a todo Oriente Medio mi oración incesante, y el recuerdo en particular de los fieles coptos recientemente martirizados por su fe cristiana. Que el Señor los acoja en su Reino, dijo en referencia a los asesinados hace semanas por su fe a manos de los terroristas del autodenominado Estado Islámico”.
Francisco indicó que aunque “nuestra comunión es todavía imperfecta, aquello que tenemos en común es más grande que lo que nos divide. Podemos perseverar en nuestro camino hacia la plena comunión, y crecer en amor y comprensión”.
El Santo Padre subrayó en su misiva lo alentador que resulta que la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo entre la Iglesia católica y las Iglesias Orientales ortodoxas haya finalizado un documento sobre la comunión en la vida de la Iglesia primitiva y sus implicaciones en la búsqueda de la comunión hoy día. Un diálogo, dijo, que “continuará y traerá frutos abundantes”.
El Papa se mostró especialmente contento por la disponibilidad del Patriarcado de la Sede de San Marcos para celebrar la próxima reunión de dicha Comisión en el Cairo.
Francisco también recordó que los cristianos de todo el mundo se encuentran en un momento en el que deben afrontar desafíos similares que requieren esfuerzos comunes.
Además expresó su aprecio porque Tawadros II nombrara un delegado para que participase en el Sínodo Extraordinario de Obispos dedicado a la Familia el pasado mes de octubre. Manifestó también el deseo de que esta colaboración pueda continuar en un futuro para afrontar cuestiones relativas a los matrimonios mixtos.
El Pontífice se despidió subrayando la amistad entre la Iglesia ortodoxa copta y la Iglesia católica y desea que el mensaje sea “un abrazo fraterno en Cristo Señor”.
El 10 de mayo de 2013, el Papa Francisco y Tawadros II se reunieron en el Vaticano. El encuentro se produjo cuarenta años después del que mantuvieron sus predecesores, el Papa Pablo VI y el Papa Shenuda III.
“La visita de hoy –dijo Francisco en esa ocasión– refuerza los lazos de amistad y de hermandad que ya unen a la Sede de Pedro y a la Sede de Marcos, heredera de un inestimable legado de mártires, teólogos, santos monjes y fieles discípulos de Cristo, que durante generaciones y generaciones han testimoniado el Evangelio, con frecuencia en situaciones de gran dificultad”.

(ACI Prensa) «Coptos y católicos pueden testimoniar juntos valores tan importantes como la santidad y dignidad de cada vida humana, la santidad del matrimonio y la vida familiar, y el respeto de la creación que nos ha confiado Dios», señaló el Pontífice, que también expresó su gratitud al Señor por los pasos dados a lo largo del camino de la reconciliación y la amistad después de siglos de silencio, incomprensión e incluso hostilidad.
Ahora, coptos y católicos, escribió el Pontífice, «se encuentran cada vez más, dialogan y cooperan para anunciar el Evangelio y servir a la humanidad».
«A pesar de que estamos todavía en camino hacia el día en que nos reuniremos como uno en la misma mesa eucarística, somos capaces, incluso ahora, de hacer visible la comunión que nos une», añadió.
En ese sentido, dijo que frente a los muchos desafíos contemporáneos, los fieles de ambas confesiones están llamados a ofrecer una respuesta común fundada sobre el Evangelio. «Mientras continuamos nuestra peregrinación terrena y si aprendemos a soportar las cargas de los otros y a intercambiar el rico patrimonio de nuestras respectivas tradiciones, veremos claramente que lo que nos une es más grande que lo que nos divide», expresó.
Antes de concluir, el Papa Francisco expresó su preocupación por las comunidades cristianas en Oriente Medio.
«Su Santidad, todos los días mis pensamientos y oraciones están con las comunidades cristianas en Egipto y Oriente Medio, muchas de las cuales pasan por condiciones difíciles y situaciones trágicas».
«Soy muy consciente de su grave preocupación por la situación en Oriente Medio, especialmente en Irak y Siria, donde nuestros hermanos y hermanas cristianos y de otras comunidades religiosas se enfrentan a pruebas diarias. ¡Que Dios nuestro Padre dé paz y consuelo a todos los que sufren e inspire a la comunidad internacional a responder con prudencia y justicia a esta violencia sin precedentes!», expresó.



martes, 4 de septiembre de 2012

Los islamistas egipcios quieren controlar las finanzas de la iglesia cristiana.

Los islamistas egipcios quieren controlar las finanzas de la iglesia cristiana.

La Asamblea Constituyente de Egipto está redactando la nueva constitución, los partidos islamistas disponen de la mayoría absoluta en el Parlamento, estos han pedido que los fondos de la Iglesia queden bajo control del estado. El estado egipcio no financia en absoluto a los cristianos. El Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Copta Anba Pakhomious ha condenado la petición de los grupos salafistas y ha declarado: "La mera presentación de tal propuesta es totalmente inaceptable, y si se aprueba, esta propuesta tiene un solo significado, que los coptos están claramente perseguidos".

Edward Ghaleb, uno de los tres representantes de la Iglesia Ortodoxa Copta en la Asamblea Constituyente, ha afirmado que “si el gobierno no financia a la Iglesia de cualquier forma, ¿cómo puede exigir el control de sus recursos”, y ha añadido que “no es lógico tener el permiso de la Autoridad Central de Auditoría para la financiación de la comida de los monjes en los monasterios y en la ordenación de sacerdotes, así como los numerosos servicios prestados por la Iglesia copta, que están totalmente financiados por las colectas de los coptos”.
El padre Matthias Nasr, sacerdote de la Iglesia de la Virgen Ezbet el Najl, ha dicho que “esta propuesta salafista tiene por objetivo permitir a la Hermandad Musulmana el dominio de todas las instituciones y el control sobre las iglesias y los cristianos”.
Jaled Said, portavoz del Frente Salafista, aseguró que "debe haber un control sobre los fondos de la iglesia", durante un debate sobre el tema con Ramses El-Naggar, asesor jurídico de la Iglesia Copta, que fue emitido en el canal de televisión independiente egipcio Al Hayat el 28 de agosto. Jaled Said se quejó de los cristianos, diciendo que “el más pequeño monasterio en Egipto es más grande que el Vaticano o la Mezquita de Al-Azhar, lo que preocupa por la presencia de un "estado de la iglesia en el estado civil egipcio".
Jaled Said ha pedido a los coptos que “no teman por el control sobre los fondos de la Iglesia, ya que es necesario saber dónde va a parar su dinero, y si está en el camino correcto o no”.
La organización Coptos Sin Cadenas ha descrito las peticiones del Islam político como un intento de “"chantaje político barato y matonismo político". El movimiento cristiano ha exigido que “se investiguen las fuentes sospechosas de financiación de los Hermanos Musulmanes, de los grupos salafistas y las sociedades de la Shari´a, así como las mezquitas civiles que reciben miles de millones de dólares por parte de terceros, que se utilizan para apoyar el extremismo, el terrorismo y la islamización de menores cristianas”.
Es bien conocido por los cristianos egipcios que las mezquitas sunnitas en todo el orbe reciben financiación de Arabia Saudita, en las que se enaltece el martirio, el Yihad –la Guerra Santa-, y el odio contra el infiel (judíos y cristianos).
NOTAS
http://www.aina.org/news/2012083019958.htm

jueves, 6 de enero de 2011

Coptos celebrarán Navidad ortodoxa bajo amenazas de extremistas.

ROMA, 06 Ene. 11 / 03:28 am (ACI)

El Patriarca copto ortodoxo, Shenouda III, pidió al Presidente de Egipto, Hosni Mubarak, resolver "los problemas de los cristianos" para evitar más hechos como el atentado contra una iglesia en Alejandría y las amenazas de los grupos extremistas que quieren empañar la próxima Navidad ortodoxa en este país y en Europa.
Shenuda III hizo este pedido en una entrevista a la televisión estatal egipcia, luego del atentado suicida del 31 de diciembre contra la iglesia copta ortodoxa de Los Dos Santos, en el barrio de Sidi Bish (Alejandría), que mató a 21 personas y dejó 70 heridos.

A pesar del ataque, los líderes religiosos coptos llamaron a los fieles a festejar este viernes 7 de enero la Navidad ortodoxa. Sin embargo, el temor de posibles atentados contra otras iglesias amenaza con empañar la celebración.
Este temor se ha extendido a países de Europa como Francia, Alemania y Holanda, donde las iglesias coptas también han sido amenazadas por grupos fundamentalistas islámicos.

La gran mayoría de la población de Egipto es musulmana. Los coptos ortodoxos representan entre el 8 y 10 por ciento del total. Se declaran descendientes de los primeros cristianos evangelizados por San Marcos y su líder religioso es el Patriarca Shenuda III.