domingo, 23 de abril de 2017

El gran inquisidor, de Dostoyevski: ¿Más actual que nunca?



El gran inquisidor, de Dostoyevski: ¿Más actual que nunca?
" Han pasado ya quince siglos desde que Cristo dijo: “No tardaré en volver. El día y la hora, nadie, ni el propio Hijo, las sabe”. Tales fueron sus palabras al desparecer, y la Humanidad le espera siempre con la misma fe, o acaso con fe más ardiente aún que hace quince siglos. Pero el Diablo no duerme; la duda comienza a corromper a la Humanidad, a deslizarse en la tradición de los milagros. En el Norte de Germania ha nacido una herejía terrible que, precisamente, niega los milagros. Los fieles, sin embargo, creen con más fe en ellos. Se espera a Cristo, se quiere sufrir y morir como Él… Y he aquí que la Humanidad ha rogado tanto por espacio de tantos siglos, ha gritado tanto “¡Señor, dignáos, aparecérosnos!”, que Él ha querido, en su misericordia inagotable, bajar a la tierra.
Y he aquí que ha querido mostrarse, al menos un instante, a la multitud desgraciada, al pueblo sumido en el pecado, pero que le ama con amor de niño. El lugar de la acción es Sevilla; la época, la de la Inquisición, la de los cotidianos soberbios autos de fe, de terribles heresiarcas, ad majorem Dei gloriam.
No se trata de la venida prometida para la consumación de los siglos, de la aparición súbita de Cristo en todo el brillo de su gloria y su divinidad, “como un relámpago que brilla del Ocaso al Oriente”. No, hoy sólo ha querido hacerles a sus hijos una visita, y ha escogido el lugar y la hora en que llamean las hogueras. Ha vuelto a tomar la forma humana que revistió, hace quince siglos, por espacio de treinta años.
Aparece entre las cenizas de las hogueras, donde la víspera, el cardenal gran inquisidor, en presencia del rey, los magnates, los caballeros, los altos dignatarios de la Iglesia, las más encantadoras damas de la corte, el pueblo en masa, quemó a cien herejes. Cristo avanza hacia la multitud, callado, modesto, sin tratar de llamar la atención, pero todos le reconocen.
El pueblo, impelido por un irresistible impulso, se agolpa a su paso y le sigue. Él, lento, una sonrisa de piedad en los labios, continúa avanzando. El amor abrasa su alma; de sus ojos fluyen la Luz, la Ciencia, la Fuerza, en rayos ardientes, que inflaman de amor a los hombres. Él les tiende los brazos, les bendice. De Él, de sus ropas, emana una virtud curativa. Un viejo, ciego de nacimiento, sale a su encuentro y grita: “¡Señor, cúrame para que pueda verte!” Una escama se desprende de sus ojos, y ve. El pueblo derrama lágrimas de alegría y besa la tierra que Él pisa. Los niños tiran flores a sus pies y cantan Hosanna, y el pueblo exclama: “¡Es Él! ¡Tiene que ser Él! ¡No puede ser otro que Él!”
Cristo se detiene en el atrio de la catedral. Se oyen lamentos; unos jóvenes llevan en hombros a un pequeño ataúd blanco, abierto, en el que reposa, sobre flores, el cuerpo de una niña de diecisiete años, hija de un personaje de la ciudad.
-¡Él resucitará a tu hija! -le grita el pueblo a la desconsolada madre.
El sacerdote que ha salido a recibir el ataúd mira, con asombro, al desconocido y frunce el ceño.
Pero la madre profiere:
-¡Si eres Tú, resucita a mi hija!
Y se posterna ante Él. Se detiene el cortejo, los jóvenes dejan el ataúd sobre las losas. Él lo contempla, compasivo, y de nuevo pronuncia el Talipha kumi (Levántate, muchacha).
La muerta se incorpora, abre los ojos, se sonríe, mira sorprendida en torno suyo, sin soltar el ramo de rosas blancas que su madre había colocado entre sus manos. El pueblo, lleno de estupor, clama, llora.
En el mismo momento en que se detiene el cortejo, aparece en la plaza el cardenal gran inquisidor. Es un viejo de noventa años, alto, erguido, de una ascética delgadez. En sus ojos hundidos fulgura una llama que los años no han apagado. Ahora no luce los aparatosos ropajes de la víspera; el magnífico traje con que asistió a la cremación de los enemigos de la Iglesia ha sido reemplazado por un tosco hábito de fraile.
Sus siniestros colaboradores y los esbirros del Santo Oficio le siguen a respetuosa distancia. El cortejo fúnebre detenido, la muchedumbre agolpada ante la catedral le inquietan, y espía desde lejos. Lo ve todo: el ataúd a los pies del desconocido, la resurrección de la muerta… Sus espesas cejas blancas se fruncen, se aviva, fatídico, el brillo de sus ojos.
-¡Prendedle! -les ordena a sus esbirros, señalando a Cristo.
Y es tal su poder, tal la medrosa sumisión del pueblo ante él, que la multitud se aparta, al punto, silenciosa, y los esbirros prenden a Cristo y se lo llevan. Como un solo hombre, el pueblo se inclina al paso del anciano y recibe su bendición.
Los esbirros conducen al preso a la cárcel del Santo Oficio y le encierran en una angosta y oscura celda.
Muere el día, y una noche de luna, una noche española, cálida y olorosa a limoneros y laureles, le sucede.
De pronto, en las tinieblas, se abre la férrea puerta del calabozo y penetra el gran inquisidor en persona solo, alumbrándose con una linterna. La puerta se cierra tras él. El anciano se detiene a pocos pasos de umbral y, sin hablar palabra, contempla, durante cerca de dos minutos, al preso. Luego, avanza lentamente, deja la linterna sobre la mesa y pregunta:
-¿Eres Tú, en efecto?
Pero, sin esperar la respuesta, prosigue:
-No hables, calla. ¿Qué podrías decirme? Demasiado lo sé. No tienes derecho a añadir ni una sola palabra a lo que ya dijiste. ¿Por qué has venido a molestarnos?… Bien sabes que tu venida es inoportuna. Mas yo te aseguro que mañana mismo… No quiero saber si eres Él o sólo su apariencia; sea quien seas, mañana te condenaré; perecerás en la hoguera como el peor de los herejes. Verás cómo ese mismo pueblo que esta tarde te besaba los pies, se apresura, a una señal mía, a echar leña al fuego. Quizá nada de esto te sorprenda…
Y el anciano, mudo y pensativo, sigue mirando al preso, acechando la expresión de su rostro, serena y suave.
-El Espíritu terrible e inteligente -añade, tras una larga pausa-, el Espíritu de la negación y de la nada, te habló en el desierto, y la Escrituras atestiguan que te “tentó”. No puede concebirse nada más profundo que lo que se te dijo e aquellas tres preguntas o, para emplear el lenguaje de la Escritura, en aquellas tres “tentaciones”. ¡Si ha habido algún milagro auténtico, evidente, ha sido el de las tres tentaciones! ¡El hecho de que tales preguntas hayan podido brotar de unos labios, es ya, por sí solo, un milagro! Supongamos que hubieran sido borradas del libro, que hubiera que inventarlas, que forjárselas de nuevo. Supongamos que, con ese objeto, se reuniesen todos los sabios de la tierra, los hombres de Estado, los príncipes de la Iglesia, los filósofos, los poetas, y que se les dijese: “Inventad tres preguntas que no sólo correspondan a la grandeza del momento, sino que contengan, en su triple interrogación, toda la historia de la Humanidad futura”, ¿crees que esa asamblea de todas las grandes inteligencias terrestres podría forjarse algo tan alto, tan formidable como las tres preguntas del inteligente y poderoso Espíritu? Esas tres preguntas, por sí solas, demuestran que quien te habló aquel día no era un espíritu humano, contingente, sino el Espíritu Eterno, Absoluto. Toda la historia ulterior de la Humanidad está predicha y condensada en ellas; son las tres formas en que se concretan todas las contradicciones de la historia de nuestra especie. Esto, entonces, aún no era evidente, el porvenir era aún desconocido; pero han pasado quince siglos y vemos que todo estaba previsto en la Triple Interrogación, que es nuestra historia.¿Quién tenía razón, di? ¿Tú o quien te interrogó?…
Si no el texto, el sentido de la primera pregunta es el siguiente: “Quieres presentarte al mundo con las manos vacías, anunciándoles a los hombres una libertad que su tontería y su maldad naturales no les permiten comprender, una liberad espantosa, ¡pues para el hombre y para la sociedad no ha habido nunca nada tan espantoso como la libertad!, cuando, si convirtieses en panes todas esas piedras peladas esparcidas ante tu vista, verías a la Humanidad correr, en pos de ti, como un rebaño, agradecida, sumisa, temerosa tan sólo de que tu mano depusiera su ademán taumatúrgico y los panes se tornasen piedras.” Pero tú no quisiste privar al hombre de su libertad y repeliste la tentación; te horrorizaba la idea de comprar con panes la obediencia de la Humanidad, y contestaste que “no sólo de pan vive el hombre”, sin saber que el espíritu de la tierra, reclamando el pan de la tierra, había de alzarse contra ti, combatirte y vencerte, y que todos le seguirían, gritando: “¡Nos ha dado el fuego del cielo!” Pasarán siglos y la Humanidad proclamará, por boca de sus sabios, que no hay crímenes y, por consiguiente, no hay pecado; que sólo hay hambrientos. “Dales pan si quieres que sean virtuosos.” Esa será la divisa de los que se alzarán contra ti, el lema que inscribirán en su bandera; y tu templo será derribado y, en su lugar, se erigirá una nueva Torre de Babel, no más firme que la primera, el esfuerzo de cuya erección y mil años de sufrimientos podías haberles ahorrado a los hombres. Pues volverán a nosotros, al cabo de mil años de trabajo y dolor, y nos buscarán en los subterráneos, en las catacumbas donde estaremos escondidos -huyendo aún de la persecución, del martirio-, para gritarnos: “¡Pan! ¡Los que nos habían prometido el fuego del cielo no nos lo han dado!” Y nosotros acabaremos su Babel, dándoles pan, lo único de que tendrán necesidad. Y se lo daremos en tu nombre. Sabemos mentir. Sin nosotros, se morirían de hambre. Su ciencia no les mantendría. Mientras gocen de libertad les faltará el pan; pero acabarán por poner su libertad a nuestros pies, clamando: “¡Cadenas y pan!” Comprenderán que la libertad no es compatible con una justa repartición del pan terrestre entre todos los hombres, dado que nunca -¡nunca!- sabrán repartírselo. Se convencerán también de que son indignos de la libertad; débiles, viciosos, necios, indómitos. Tú les prometiste el pan del cielo. ¿Crees que puede ofrecerse ese pan, en vez del de la tierra, siendo la raza humana lo vil, lo incorregiblemente vil que es? Con tu pan del cielo podrás atraer y seducir a miles de almas, a docenas de miles, pero ¿y los millones y las decenas de millones no bastante fuertes para preferir el pan del cielo al pan de la tierra? ¿Acaso eres tan sólo el Dios de los grandes? Los demás, esos granos de arena del mar; los demás, que son débiles, pero que te aman, ¿no son a tus ojos sino viles instrumentos en manos de los grandes?… Nosotros amamos a esos pobres seres, que acabarán, a pesar de su condición viciosa y rebelde, por dejarse dominar. Nos admirarán, seremos sus dioses, una vez sobre nuestros hombros la carga de su libertad, una vez que hayamos aceptado el cetro que -¡tanto será el miedo que la libertad acabará por inspirarles!- nos ofrecerán. Y reinaremos en tu nombre, sin dejarte acercar a nosotros. Esta impostura, esta necesaria mentira, constituirá nuestra cruz.
Como ves, la primera de la tres preguntas encerraba el secreto del mundo. ¡Y tú la desdeñaste! Ponías la libertad por encima de todo, cuando, si hubieras consentido en tornar panes las piedras del desierto, hubieras satisfecho el eterno y unánime deseo de la Humanidad; le hubieras dado un amo. El más vivo afán del hombre libre es encontrar un ser ante quien inclinarse. Pero quiere inclinarse ante una fuerza incontestable, que pueda reunir a todos los hombres en una comunión de respeto; quiere que el objeto de su culto lo sea de un culto universal; quiere una religión común. Y esa necesidad de la comunidad en la adoración es, desde el principio de los siglos, el mayor tormento individual y colectivo del género humano. Por realizar esa quimera, los hombres se exterminan. Cada pueblo se ha creado un dios y le ha dicho a su vecino: “¡Adora a mi dios o te mato!” Y así ocurrirá hasta el fin del mundo; los dioses podrán desaparecer de la tierra, mas la Humanidad hará de nuevo por los ídolos lo que ha hecho por los dioses. Tú no ignorabas ese secreto fundamental de la naturaleza humana y, no obstante, rechazaste la única bandera que te hubiera asegurado la sumisión de todos los hombres: la bandera del pan terrestre; la rechazaste en nombre del pan celestial y de la libertad, y en nombre de la libertad seguiste obrando hasta tu muerte. No hay, te repito, un afán más vivo en el hombre que encontrar en quien delegar la libertad de que nace dotada tan miserable criatura. Sin embargo, para obtener la ofrenda de la libertad de los hombres, hay que darles la paz de la conciencia. El hombre se hubiera inclinado ante ti si le hubieras dado pan, porque el pan es una cosa incontestable; pero si, al mismo tiempo, otro se hubiera adueñado de la conciencia humana, el hombre hubiera dejado tu pan para seguirle. En eso, tenías razón; el secreto de la existencia humana consiste en la razón, en el motivo de la vida. Si el hombre no acierta a explicarse por qué debe vivir preferirá morir a continuar esta existencia sin objeto conocido, aunque disponga de una inmensa provisión de pan. Pero ¿de qué te sirvió el conocer esa verdad? En vez de coartar la libertad humana, le quitaste diques, olvidando, sin duda, que a la libertad de elegir entre el bien y el mal el hombre prefiere la paz, aunque sea la de la muerte. Nada tan caro para el hombre como el libre albedrío, y nada, también, que le haga sufrir tanto. Y, en vez de formar tu doctrina de principios sólidos que pudieran pacificar definitivamente la conciencia humana, la formaste de cuanto hay de extraordinario, vago, conjetural, de cuanto traspasa los límites de las fuerzas del hombre, a quien, ¡tú que diste la vida por él!, diríase que no amabas. Al quitarle diques a su libertad, introdujiste en el alma humana nuevos elementos de dolor. Querías ser amado con un libre amor, libremente seguido. Abolida la dura ley antigua, el hombre debía, sin trabas, sin más guía que tu ejemplo, elegir entre el bien y el mal. ¿No se te alcanzaba que acabarías por desacatar incluso tu ejemplo y tu verdad, abrumado bajo la terrible carga de la libre elección, y que gritaría: “Si Él hubiera poseído la verdad, no hubiera dejado a sus hijos sumidos en una perplejidad tan horrible, envueltos en tales tinieblas?” Tú mismo preparaste tu ruina: no culpes a nadie. Si hubieras escuchado lo que se te proponía… Hay sobre la tierra tres únicas fuerzas capaces de someter para siempre la conciencia de esos seres débiles e indómitos -haciéndoles felices-: el milagro, el misterio y la autoridad. Y tú no quisiste valerte de ninguna. El Espíritu terrible te llevó a la almena del templo y te dijo: “¿Quieres saber si eres el Hijo de Dios? Déjate caer abajo, porque escrito está que los ángeles tomarte han en las manos.” Tú rechazaste la proposición, no te dejaste caer. Demostraste con ello el sublime orgullo de un dios; ¡pero los hombres, esos seres débiles, impotentes, no son dioses! Sabías que, sólo con intentar precipitarte, hubieras perdido la fe en tu Padre, y el gran Tentador hubiera visto, regocijadísimo, estrellarse tu cuerpo en la tierra que habías venido a salvar. Mas, dime, ¿hay muchos seres semejantes a ti? ¿Pudiste pensar un solo instante que los hombres serían capaces de comprender tu resistencia a aquella tentación? La naturaleza humana no es bastante fuerte para prescindir del milagro y contentarse con la libre elección del corazón, en esos instantes terribles en que las preguntas vitales exigen una respuesta. Sabías que tu heroico silencio sería perpetuado en los libros y resonaría en lo más remoto de los tiempos, en los más apartados rincones del mundo. Y esperabas que el hombre te imitaría y prescindiría de los milagros, como un dios, siendo así que, en su necesidad de milagros, los inventa y se inclina ante los prodigios de los magos y los encantamientos de los hechiceros, aunque sea hereje o ateo.
Cuando te dijeron, por mofa: “¡Baja de la cruz y creeremos en ti!”, no bajaste. Entonces, tampoco quisiste someter al hombre con el milagro, porque lo que deseabas de él era una creencia libre, no violentada por el prestigio de lo maravilloso; un amor espontáneo, no los transportes serviles de un esclavo aterrorizado. En esta ocasión, como en todas, obraste inspirándote en una idea del hombre demasiado elevada: ¡es esclavo, aunque haya sido creado rebelde! Han pasado quince siglos: ve y juzga. ¿A quién has elevado hasta ti? El hombre, créeme, es más débil y más vil de lo que tú pensabas. ¿Puede, acaso, hacer lo que tú hiciste? Le estimas demasiado y sientes por él demasiado poca piedad; le has exigido demasiado, tú que le amas más que a ti mismo. Debías estimarle menos y exigirle menos. Es débil y cobarde. El que hoy se subleve en todas partes contra nuestra autoridad y se enorgullezca de ello, no significa nada. Sus bravatas son hijas de una vanidad de escolar. Los hombres son siempre unos chiquillos: se sublevan contra el profesor y le echan del aula; pero la revuelta tendrá un término y les costará cara a los revoltosos. No importa que derriben templos y ensangrienten la tierra: tarde o temprano, comprenderán la inutilidad de una rebelión que no son capaces de sostener. Verterán estúpidas lágrimas; pero, al cabo, comprenderán que el que les ha creado rebeldes les ha hecho objeto de una burla y lo gritarán, desesperados. Y esta blasfemia acrecerá su miseria, pues la naturaleza humana, demasiado mezquina para soportar la blasfemia, se encarga ella misma de castigarla.
La inquietud, la duda, la desgracia: he aquí el lote de los hombres por quienes diste tu sangre. Tu profeta dice que, en su visión simbólica, vio a todos los partícipes de la primera resurrección y que eran doce mil por cada generación. Su número no es corto, si se considera que supone una naturaleza más que humana el llevar tu cruz, el vivir largos años en el desierto, alimentándose de raíces y langostas; y puedes, en verdad, enorgullecerte de esos hijos de la libertad, del libre amor, estar satisfecho del voluntario y magnífico sacrificio de sí mismos, hecho en tu nombre. Pero no olvides que se trata sólo de algunos miles y, más que de hombres, de dioses. ¿Y el resto de la Humanidad? ¿Qué culpa tienen los demás, los débiles humanos, de no poseer la fuerza sobrenatural de los fuertes? ¿Qué culpa tiene el alma feble de no poder soportar el peso de algunos dones terribles? ¿Acaso viniste tan sólo por los elegidos? Si es así, lo importante no es la libertad ni el amor, sino el misterio, el impenetrable misterio. Y nosotros tenemos derecho a predicarles a los hombres que deben someterse a él sin razonar, aun contra los dictados de su conciencia. Y eso es lo que hemos hecho. Hemos corregido tu obra; la hemos basado en el “milagro”, el “misterio” y la “autoridad”. Y los hombres se han congratulado de verse de nuevo conducidos como un rebaño y libres, por fin, del don funesto que tantos sufrimientos les ha causado. Di, ¿hemos hecho bien? ¿Se nos puede acusar de no amar a la Humanidad? ¿No somos nosotros los únicos que tenemos conciencia de su flaqueza; nosotros que, en atención a su fragilidad, la hemos autorizado hasta para pecar, con tal de que nos pida permiso? ¿Por qué callas? ¿Por qué te limitas a mirarme con tus dulces y penetrantes ojos? ¡No te amo y no quiero tu amor; prefiero tu cólera! ¿Y para qué ocultarte nada? Sé a quién le hablo. Conoces lo que voy a decirte, lo leo en tus ojos… Quizá quieras oír precisamente de mi boca nuestro secreto. Oye, pues: no estamos contigo, estamos con Él…; nuestro secreto es ése. Hace mucho tiempo -¡ocho siglos!- que no estamos contigo, sino con Él. Hace ocho siglos que recibimos de Él el don que tú, cuando te tentó por tercera vez mostrándote todos los reinos de la tierra, rechazaste indignado; nosotros aceptamos y, dueños de Roma y la espada de César, nos declaramos los amos del mundo. Sin embargo, nuestra conquista no ha acabado aún, está todavía en su etapa inicial, falta mucho para verla concluida; la tierra ha de sufrir aún durante mucho tiempo; pero nosotros conseguiremos nuestro objeto, seremos el César y, entonces, nos preocuparemos de la felicidad universal. Tú también pudiste haber tomado la espada de César; ¿por qué rechazaste tal don? Aceptándole, hubieras satisfecho todos los anhelos de los hombres sobre la tierra, les hubieras dado un amo, un depositario de su conciencia y, a la vez, un ser en torno a quien unirse, formando un inmenso hormiguero, ya que la necesidad de la unión universal es otro de los tres supremos tormentos de la Humanidad. La Humanidad siempre ha tendido a la unidad mundial. Cuanto más grandes y gloriosos, más sienten los pueblos ese anhelo. Los grandes conquistadores, los Tamerlán, los Gengis Kan que recorren la tierra como un huracán devastador, obedecen, de un modo inconsciente, a esa necesidad. Tomando la púrpura de César, hubieras fundado el imperio universal, que hubiera sido la paz del mundo. Pues, ¿quién debe reinar sobre los hombres sino el que es dueño de sus conciencias y tiene su pan en las manos?
Tomamos la espada de César y, al hacerlo, rompimos contigo y nos unimos a Él. Aún habrá siglos de libertinaje intelectual, de pedantería y de antropofagia -los hombres, luego de erigir, sin nosotros, su Torre de Babel, se entregarán a la antropofagia-; pero la bestia acabará por arrastrarse hasta nuestros pies, los lamerá y los regará con lágrimas de sangre. Y nosotros nos sentaremos sobre la bestia y levantaremos una copa en la que se leerá la palabra “Misterio”. Y entonces, sólo entonces, empezará para los hombres el reinado de la paz y de la dicha. Tú te enorgullecerás de tus elegidos, pero son una minoria: nosotros les daremos el reposo y la calma a todos. Y aun de esa minoría, aun de entre esos “fuertes” llamados a ser de los elegidos, ¡cuántos han acabado y acabarán por cansarse de esperar, cuántos han empleado y emplearán contra ti las fuerzas de su espíritu y el ardor de su corazón en uso de la libertad de que te son deudores! Nosotros les daremos a todos la felicidad, concluiremos con las revueltas y matanzas originadas por la libertad. Les convenceremos de que no serán verdaderamente libres, sino cuando nos hayan confiado su libertad. ¿Mentiremos? ¡No! Y bien sabrán ellos que no les engañamos, cansados de las dudas y de los terrores que la libertad lleva consigo. La independencia, el libre pensamiento y la ciencia llegarán a sumirles en tales tinieblas, a espantarlos con tales prodigios y exigencias, que los menos suaves y dóciles se suicidarán; otros, también indóciles, pero débiles y violentos, se asesinarán, y otros -los más-, rebaño de cobardes y de miserables, gritarán a nuestros pies: “¡Sí, tenéis razón! Sólo vosotros poseéis su secreto y volvemos a vosotros! ¡Salvadnos de nosotros mismos!”
No se les ocultará que el pan -obtenido con su propio trabajo, sin milagro alguno- que reciben de nosotros se lo tomamos antes nosotros a ellos para repartírselo, y que no convertimos las piedras en panes. Pero, en verdad, más que el pan en sí, lo que les satisfará es que nosotros se lo demos. Pues verán que, si no convertimos las piedras en panes, tampoco los panes se convierten, vuelto el hombre a nosotros, en piedras. ¡Comprenderán, al cabo, el valor de la sumisión! Y mientras no lo comprendan, padecerán. ¿Quién, dime, quién ha puesto más de su parte para que dejen de padecer? ¿Quién ha dividido el rebaño y le ha dispersado por extraviados andurriales? Las ovejas se reunirán de nuevo, el rebaño volverá a la obediencia y ya nada le dividirá ni lo dispersará. Nosotros, entonces, les daremos a los hombres una felicidad en armonía con su débil naturaleza, una felicidad compuesta de pan y humildad. Sí, les predicaremos la humildad -no, como Tú, el orgullo. Les probaremos que son débiles niños, pero que la felicidad de los niños tiene particulares encantos. Se tornarán tímidos, no nos perderán nunca de vista y se estrecharán contra nosotros como polluelos que buscan el abrigo del ala materna. Nos temerán y nos admirarán. Les enorgullecerá el pensar la energía y el genio que habremos necesitado para domar a tanto rebelde. Les asustará nuestra cólera, y sus ojos, como los de los niños y los de las mujeres, serán fuentes de lágrimas. ¡Pero con qué facilidad, a un gesto nuestro, pasarán del llanto a la risa, a la suave alegría de los niños! Les obligaremos, ¿qué duda cabe?, a trabajar; pero los organizaremos, para sus horas de ocio, una vida semejante a los juegos de los niños, mezcla de canciones, coros inocentes y danzas. Hasta les permitiremos pecar -¡su naturaleza es tan flaca! Y, como les permitiremos pecar, nos amarán con un amor sencillo, infantil. Les diremos que todo pecado cometido con nuestro permiso será perdonado, y lo haremos por amor, pues, de sus pecados, el castigo será para nosotros y el placer para ellos. Y nos adorarán como a bienhechores. Nos lo dirán todo y, según su grado de obediencia, les permitiremos o les prohibiremos vivir con sus mujeres o sus amantes y les consentiremos o no les consentiremos tener hijos. Y nos obedecerán, muy contentos. Nos someterán los más penosos secretos de su conciencia, y nosotros decidiremos en todo y por todo; y ellos acatarán, alegres, nuestras sentencias, pues les ahorrarán el cruel trabajo de elegir y de determinarse libremente.
Todos los millones de seres humanos serán así felices, salvo unos cien mil, salvo nosotros, los depositarios del secreto. Porque nosotros seremos desgraciados. Los felices se contarán por miles de millones, y habrá cien mil mártires del conocimiento, exclusivo y maldito, del bien y del mal. Morirán en paz. pronunciando tu nombre, y, más allá de la tumba, sólo verán la oscuridad de la muerte. Sin embargo, nos lo callaremos; embaucaremos a los hombres, por su bien, con la promesa de una eterna recompensa en el cielo, a sabiendas de que, si hay otro mundo, no ha sido, de seguro, creado para ellos. Se vaticina que volverás, rodeado de tus elegidos, y que vencerás; tus héroes sólo podrán envanecerse de haberse salvado a sí mismos, mientras que nosotros habremos salvado al mundo entero. Se dice que la fornicadora, sentada sobre la bestia y con la “copa del misterio” en las manos, será afrentada y que los débiles se sublevarán por vez postrera, desgarrarán su púrpura y desnudarán su cuerpo impuro. Pero yo me levantaré entonces y te mostraré los miles de millones de seres felices que no han conocido el pecado. Y nosotros que, por su bien, habremos asumido el peso de sus culpas, nos alzaremos ante ti, diciendo: “¡Júzganos, si puedes y te atreves!” No te temo. Yo también he estado en el desierto; yo también me he alimentado de langostas y raíces; yo también he bendecido la libertad que les diste a los hombres y he soñado con ser del número de los fuertes. Pero he renunciado a ese sueño, he renunciado a tu locura para sumarme al grupo de los que corrigen tu obra. He dejado a los orgullosos para acudir en socorro de los humildes. Lo que te digo se realizará; nuestro imperio será un hecho. Y te repito que mañana, a una señal mía, verás a un rebaño sumiso echar leña a la hoguera donde te haré morir, por haber venido a perturbarnos. ¿Quién más digno que Tú de la hoguera? Mañana te quemaré. Dixi.
El inquisidor calla. Espera unos instantes la respuesta del preso. Aquel silencio le turba. El preso le ha oído, sin dejar de mirarle a los ojos, con una mirada fija y dulce, decidido evidentemente a no contestar nada. El anciano hubiera querido oír de sus labios una palabra, aunque hubiera sido la más amarga, la más terrible. Y he aquí que el preso se le acerca en silencio y da un beso en sus labios exangües de nonagenario. ¡A eso se reduce su respuesta! El anciano se estremece, sus labios tiemblan; se dirige a la puerta, la abre y dice:
-¡Vete y no vuelvas nunca…, nunca!
Y le deja salir a las tinieblas de la ciudad. El preso se aleja."  ( “El Gran Inquisidor” es el texto de un fragmento de la novela Los hermanos Karamazov.)

viernes, 24 de marzo de 2017

El cardenal Cañizares dice que cerrar las fronteras por el terrorismo sería una barbaridad.

El cardenal Cañizares dice que cerrar las fronteras por el terrorismo sería una barbaridad
Afirma que el terrorismo no tiene nada que ver con el Islam

El cardenal Cañizares, arzobispo de Valencia, ha celebrado una oración por la Paz con representantes religiosos musulmanes, judíos, budistas, hinduistas y de otras confesiones cristianas.

(AVAN) El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha asegurado este jueves que «las religiones no separan sino que unen en una plegaria común para que Dios nos conceda la unidad y la paz» y ha añadido que cerrar las fronteras por el terrorismo «sería una barbaridad» ya que «la libertad religiosa es la base de todos los derechos humanos», en referencia al atentado terrorista ocurrido ayer en Londres.
El terrorismo «no tiene nada que ver con el Islam» y «quien atenta de esta manera no cree en Dios, en absoluto», ha subrayado el Arzobispo a preguntas de los medios de comunicación, antes del acto interreligioso de Oración por la Paz, celebrado por segundo año en la Facultad de Teología «San Vicente Ferrer» de Valencia, junto con líderes en España de la religión judía, musulmana, budista e hinduista y las confesiones adventista, ortodoxa y evangélica protestante.
«Nos unimos para orar por la paz, conscientes de la situación de violencia, y de guerra en algunas partes, y nos duelen todos los atentados terroristas que contravienen la voluntad de Dios», ha indicado ya en el acto. Por eso, «llorando el atentado de ayer, y tantos otros, nos reunimos para orar por el cese de toda violencia o amenaza contra el hombre, cada uno desde nuestra confesión, algo que haremos, año tras año, mientras dure esta situación de violencia».
Durante el acto, al que se han sumado representantes de la Generalitat Valenciana y del Ayuntamiento de Valencia, así como de otras instituciones del ámbito religioso, político, social y cultural, se han intercalado momentos de oración de cada uno de los participantes religiosos, con tiempos de música y de oración, en silencio, por la paz.

Intervenciones de los líderes religiosos

Riay Tatary, presidente de la Comisión Islámica de España, ha mostrado su «condena y repulsa» ante el atentado en Londres y ha indicado que «hay un error al llamarlo terrorismo islamista o islámico porque es un terrorismo que no tiene apellido». Igualmente, ha definido la Oración por la Paz convocada por el cardenal Cañizares en Valencia como «un acto ya consolidado y hay una promesa entre todos de trabajar juntos por la paz y por la convivencia».
Moisés Bendahan, Gran Rabino de Madrid, en representación de la Federación de Comunidades Judías de España, ha explicado que «el Génesis comienza con la lucha entre hermanos pero al final se produce la reconciliación y todos los hermanos llegan a la paz y ésa es la esperanza que tenemos, para ello lo importante es hacer reinar nuestra naturaleza espiritual cuya dimensión más profunda es el amor altruista, que es el que genera la unión entre hermanos».
En representación de la Federación Española de Comunidades Budistas de España ha intervenido el Lama Guese Lamsang, quien ha agradecido «de corazón» al Cardenal, al igual que han hecho los demás líderes religiosos, la convocatoria de este acto «especialmente en estos momentos de conflictos, porque es un acto importante para reunirnos y rezar por la paz en el mundo, ya que nuestra oración colabora para que esa paz se pueda llevar a cabo».
Por parte del Centro Vedántico de España, la reverenda Madhavananda Giri, representante del Hinduismo, ha recalcado que es «un honor asistir a este acto» y ha leído extractos de un texto hinduista del siglo VII que explica cómo se alcanza la paz «erradicando la pasión y el odio».
En su intervención, Jesús Calvo, presidente de la Unión Adventista Española, que ha felicitado a los participantes y asistentes al acto interreligioso en la Facultad de Teología, ha dicho que «tenemos el gran desafío de imitar los principios por los que Jesús vivió y murió» y ha pedido al Señor «por la libertad, por la paz y por la unidad».
Demetrio Sáez Carbó, representante de la Iglesia Ortodoxa en España en la Comisión Asesora de Libertad Religiosa del Ministerio de Justicia, ha subrayado que «la paz de Dios no es distinta a la paz del mundo y vale la pena consagrar la vida para buscarla y obtenerla» y «el hombre es responsable de su semejante y protector de su hermano, pero al sentimiento debe seguir la acción, por ello el Evangelio llama bienaventurados a los que trabajan por la paz».
Además, Manuel Sarrias, vicepresidente de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEDERE), ha rezado una oración por la paz, «que va unida a la libertad, la justicia y el amor», en la que da las gracias «por estar aquí juntos, con un mismo Espíritu recordando lo que dijo Jesús: Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Ayúdanos a no solamente pedir por la paz, sino a comprometernos por ella».

Intervención final del cardenal Cañizares y entrega de premios

El cardenal Cañizares ha leído la «Oración por la paz de San Francisco de Asís» y ha rezado, junto con los asistentes, el Padre Nuestro. Por último, ha señalado que «estamos enteramente convencidos de que la fe en Dios expresada en las diversas religiones no separa y menos aún enfrenta, y confiamos que la paz llene al mundo entero y los corazones de tus fieles».
Al finalizar el acto, el Cardenal ha entregado unas distinciones, instituidas por el propio Arzobispo, como reconocimiento a la contribución de diferentes personas e instituciones por su labor realizada «a favor del Hecho Religioso como factor de integración social».
Los premiados han sido la Tenzin Choky, maestra de meditación de la Tradición Guelugpa de Lama Tsong Khapa, cuyo máximo representante es Dalai Lama, y maestra del Centro Nagarjuna de Valencia; la Fundación Pluralismo y Convivencia, por la promoción de las confesiones religiosas en España; Riay Tatary, por la representatividad y la unidad de los musulmanes en España; el Ayuntamiento de Oliva, por su proyecto de creación de un centro interreligioso; Manuel Sarrias, por su labor en favor de la unidad de las Iglesias Evangélicas de España; Sadia Cohen, presidente de la Fundación Juan de Borbón, por su labor a favor de la comunidad judía; Sergiy Prosandeev, arcipreste ortodoxo y rector de la parroquia San Jorge, de Valencia, por su labor en favor de la Iglesia Ortodoxa en Valencia; y Swami Rameshwarananda Giri, fundador y presidente del Centro Vedántico de Valencia por su labor a favor de la comunidad hinduista en Valencia.

miércoles, 22 de marzo de 2017

El Nuevo Orden Mundial no podía imponer la agenda LGTB para deconstruir la familia solo con leyes. Primero tenía que preparar a la sociedad para que ésta tragara tan indigesta sarta de mentiras. Y nada mejor que la tele para adormecerla.

El Nuevo Orden Mundial no podía imponer la agenda LGTB para deconstruir la familia solo con leyes. Primero tenía que preparar a la sociedad para que ésta tragara tan indigesta sarta de mentiras. Y nada mejor que la tele para adormecerla.
Ya sabes, querido actualler, que “la tele es el soma de ‘Un mundo feliz’”, como decía Neil Postman, autor de un famoso libro sobre el ‘infotainment’ televisivo, ‘Divertirse hasta morir’. La tesis es que el espectáculo prima sobre la verdad, y la batalla por la audiencia prima sobre la realidad.

Nada es verdad ni es mentira… todo es circo. Y el circo tiene que ofrecer constantemente el más difícil todavía, a fin de enganchar a una audiencia amodorrada y acrítica.
Pues bien, eso es exactamente lo que ha hecho el Nuevo Orden Mundial, con la Ideología de Género. Antes que introducir leyes de matrimonio homosexual o los famosos delitos de opinión, ha logrado que la parrilla se llene de contenidos y personajes LGTB. Lo primero es el share, que luego ya vendrá el BOE.
El caso español es de libro. La primera serie en la que aparece un personaje LGTB es ‘Aquí no hay quien viva’ (Antena 3), en 2003, justo un año antes que el PSOE de Zapatero incluyese el matrimonio homosexual en su programa electoral. Y una de las primeras cosas que éste hizo nada más llegar al poder fue aprobar esa ley.
La invasión LGTB de la pequeña pantalla discurría paralela a la ingeniería social de los Gobiernos… hasta llegar a nuestros días, en los que el 30% de los contenidos televisivos son gay-friendly.
Lo que series (españolas y americanas, como la popular Modern Family), realities, sit-com y concursos transmiten es un modelo muy concreto de relaciones. La familia de toda la vida, monógama y estable, ha sido sustituida por la promiscuidad, la trivialización del sexo, y las uniones monoparentales.
Lo malo es que sólo existe lo que sale por la tele y eso es palabra de Dios para las jóvenes generaciones acríticas y ágrafas -previamente desactivadas intelectualmente por las leyes educativas-.
Según un estudio realizado el año pasado en el Reino Unido los niños en Europa pasan una media de 2 horas diarias consumiendo tele (y otras 3 más viendo internet -es decir, la tele por otros medios). Y, como suele repetir la publicidad “somos lo que vemos”.
El tema nos parecía tan grave y tan interesante que decidimos contarlo en Actuall, en un informe sobre la implantación de personajes y contenidos LGTB en la parrilla española, que ha realizado Sonia Robledo, y que te ofrezco en exclusiva, como suscriptor del periódico.
http://www.actuall.com/familia/de-aqui-no-hay-quien-viva-a-first-dates-asi-se-ha-colado-el-lobby-lgtb-en-nuestros-hogares-a-traves-de-la-tele/
Las grandes cadenas privadas lanzadas a una brutal competencia por repartirse la tarta publicitaria han entrado en el juego. Desde First dates a Gran Hermano, pasando por Hombres, mujeres y viceversa, una feria donde se exhibe la obscenidad y la chabacanería, desterrando por completo el pudor, algo que es incompatible con el share.
Te dejo con una frase de Sidney Lumet, director de cine que satirizó la jungla televisiva en la película Un mundo implacable. Decía:
“La televisión es un parque de atracciones, la televisión es un circo, un carnaval, una troupe de acróbatas, narradores de cuentos, bailarinas, cantantes, malabaristas, fenómenos domadores de animales y jugadores de fútbol”.
Y añadía “pero la televisión no es la verdad”. Sólo es “una máquina para matar el aburrimiento”.

domingo, 12 de marzo de 2017

Análisis de Voice of The Family sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas


La Santa Sede y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU

Análisis de Voice of The Family sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas
 


Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (SDG), aprobados por los estados miembro el 25 de septiembre de 2015, incluyen objetivos que exigen "acceso universal a la salud sexual y reproductiva" para el año 2030. Este término es entendido por los organismos de las Naciones Unidas, muchos gobiernos y agencias internacionales para referirse, entre otras cosas, al acceso al aborto y la contracepción. Los objetivos también contribuirán a la imposición de nocivos "programas integrales de educación sexual". En esta exposición explicaremos cómo la aprobación de los SDG por el Papa Francisco en septiembre de 2016 y el apoyo anterior ofrecido por ellos mediante otros órganos de la Santa Sede, han intensificado la amenaza planteada por los SDG a los miembros más vulnerables de la familia humana.

1. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas exigen "el acceso universal a la salud sexual y reproductiva"

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (SDG) consisten en 17 metas y 169 objetivos que se pretenden alcanzar en 2030.
La meta 3 de los SDG es: "Garantizar vidas sanas y promover el bienestar de todos en todas las edades".
El objetivo 7 de esta meta insta a los estados nacionales a:
"Garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar, la información y la educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales".
La meta 5 de los SDG es: "Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas".
El objetivo 6 de esta meta establece que las naciones deben:
"Garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos como se acordó de conformidad con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo y la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de análisis". [1]

2. El término "acceso universal a la salud sexual y reproductiva" incluye el acceso universal al aborto y a la anticoncepción

El término de arriba, "salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos", y otras formulaciones similares, se utilizan comúnmente por los organismos de las Naciones Unidas, y por muchos gobiernos nacionales y agencias internacionales para referirse, entre otras cosas, a acceder al aborto y a la anticoncepción, incluyendo la anticoncepción que puede tener un modo de acción abortivo. Los movimientos de control de la población y de “derechos reproductivos” siempre han pretendido que estos términos incluyan el aborto, así como la anticoncepción, y los usan de manera consistente en este sentido; sin embargo, es importante señalar que estos movimientos nunca han logrado establecer un "derecho al aborto" en el derecho internacional.[2]
La definición de "salud sexual y reproductiva y derechos reproductivos" aceptada por los estados miembros de la ONU (con reservas de varias naciones) es la que se encuentra en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de las Naciones Unidas celebrada en El Cairo en 1994.[3] La anticoncepción se considera una parte integral de la "salud reproductiva", como puede verse en los párrafos 7.8, 7.10, 7.13, 7.23, 7.25, 12.15 y 13.14 de este documento. El párrafo 13.14 (b) establece que "el aborto (como se especifica en el párrafo 8.25)" es un "componente básico de los servicios de salud reproductiva". El párrafo 8.25 acepta el aborto en jurisdicciones donde "no está en contra de la ley", en cuyas circunstancias "debería ser seguro" y reconoce que en algunos casos puede haber "necesidad de aborto". Este párrafo se reafirma en el capítulo IV, sección C, párrafo 106.k de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995 de las Naciones Unidas.[4] La Plataforma de Acción de Beijing también promueve la anticoncepción, como puede verse, por ejemplo, en 106.u de la sección arriba citada.[5]
La Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo de las Naciones Unidas, considera que el aborto es una parte integral de la "salud sexual y reproductiva". La OMS declara que, como parte de su trabajo
"desarrolla normas, herramientas y directrices sobre la salud reproductiva en general y los servicios abortivos en particular, y apoya a los países en la reforma de sus sistemas de salud. Sus funciones incluyen:
• distribuir evidencias existentes sobre el aborto;
• ayudar a los Estados Miembros a evaluar la respuesta de los sistemas de salud a las necesidades de las mujeres con embarazos no deseados;
• promover la metodología en el control de calidad de los servicios abortivos; y
• la formación de los educadores en, por ejemplo, el asesoramiento y la atención del aborto."[6]
La OMS, como parte de su labor de promoción de la “salud reproductiva”, trabaja activamente para "mejorar el acceso al aborto y la calidad de sus servicios abortivos" en "países como Irlanda", que actualmente tienen leyes restrictivas sobre el aborto.[7]
Las iniciativas lideradas por agencias de la ONU y otras organizaciones internacionales han trabajado radicalmente para aumentar el uso de la anticoncepción y el acceso al aborto en todo el mundo bajo el disfraz de "acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva".
Un ejemplo de una iniciativa de este tipo es el "Plan de acción de Maputo para la operacionalización del marco de política continental para la salud y los derechos sexuales y reproductivos" dirigido al "Acceso universal a servicios integrales de salud sexual y reproductiva en África".[8] Se produjo en 2006 tras una sesión especial de la Conferencia de Ministros de Salud de la Unión Africana en Maputo, Mozambique.
El documento identificó específicamente el "Cuidado del aborto" como parte integral de la salud sexual y reproductiva. Su plan de acción para la "Implementación del marco continental de políticas de salud y derechos reproductivos y sexuales" incluía las siguientes resoluciones:
"5.2.1a Formar a los proveedores de servicios en la prestación de servicios integrales de atención del aborto seguro cuando la legislación nacional lo permita.
5.2.2 Renovar y equipar las instalaciones para la prestación de servicios integrales de atención del aborto.
5.3.1a Proporcionar servicios de aborto seguro en toda la extensión de la ley.
5.3.2 Educar a las comunidades sobre los servicios disponibles de aborto seguro como lo permiten las leyes nacionales."
El "Plan de Acción de Maputo" incluía explícitamente el acceso a la "planificación familiar" y la "anticoncepción de emergencia" como objetivos para el "acceso universal a la salud sexual y reproductiva". El documento también se dirige específicamente a los niños, afirmando que "Abordar las necesidades de salud sexual y reproductiva de adolescentes y jóvenes" es un componente clave de "salud sexual y reproductiva".

3. Se están desarrollando ya programas para la implementación de los SDG que promueven el aborto y la anticoncepción

La aprobación de los SDG en septiembre de 2015 ya está conduciendo a una mayor proliferación de iniciativas similares al "Plan de Acción de Maputo". La Organización Mundial de la Salud ha desarrollado el enfoque Innov8 para ayudar a la implementación de la meta 3 de los SDG. El prólogo del manual dice:
"El enfoque Innov8 apoya los objetivos y el espíritu de las SDG mediante la ayuda a los profesionales de la salud para identificar las desigualdades de salud en diferentes contextos de los países, y para corregirlos recalibrando los programas de salud e intervenciones."[9]
El acceso a la "salud sexual y reproductiva", incluido el aborto y la anticoncepción, se sitúa en el centro de este enfoque. En la tabla 2.2 se exponen tres ejemplos de cómo podría aplicarse la meta 3 de los SDG.[10] El tercer ejemplo presenta una estrategia para el área de:
"Sexualidad saludable y embarazo en la adolescencia e infecciones de transmisión sexual (ITS)"
Las "intervenciones" y las "entradas" sugeridas son:
"Educación sanitaria, asesoramiento y anticonceptivos gratuitos"
y
"Maestros capacitados y personal sanitario, infraestructura, anticonceptivos, etc."
Con el fin de lograr:
"Niveles más bajos de necesidades insatisfechas de anticoncepción, niveles más altos de conocimiento"[11]
En la tabla 2.3 leemos que en el contexto de la "Salud sexual de los adolescentes" puede haber
"Diferencias en la disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad de los servicios de salud amigables con los adolescentes y la anticoncepción por sexo, edad y vecindario", que requerirán una serie de "intervenciones" diferentes. El ejemplo dado aquí es "intervenciones adicionales o diferenciales para comunidades de bajos ingresos y con abandono escolar, incluyendo [aquellos] que consideran y tienen como objetivo transformar normas de género nocivas, roles y relaciones."[12]
El manual también considera los "condones" como uno de los "recursos esenciales" para las mujeres.[13] Además, en común con la meta 5 de las SDG, la figura 5.2 considera a los "derechos reproductivos" como una parte integral de la "igualdad de género".[14]
El enfoque Innov8 ya se ha aplicado en Nepal como parte del "programa nacional de salud sexual y reproductiva de los adolescentes". El objetivo de este programa, que se está desarrollando después de la aprobación de los SDG, consiste en tener "mayor disponibilidad, accesibilidad y cobertura de servicios para todos los adolescentes".[15]
Tales "servicios", como lo pone de manifiesto la definición de "salud sexual y reproductiva" de la OMS, pueden abarcar, entre otras cosas, el aborto y la anticoncepción.
El manual de Innov8 explica que el programa ha trabajado "para sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de la ASRH [salud sexual y reproductiva adolescente]" y propuso "la formación, coordinación y movilización de clubes infantiles, jóvenes y círculos de jóvenes de la Cruz Roja" entre los “mecanismos para fortalecer la participación" en el "programa ASRH".[16] Esto significa que los clubes juveniles se crearon con la intención de utilizarlos para promover el aborto y la anticoncepción a los niños y adolescentes. Otras estrategias adoptadas incluyen hacer de los adolescentes "miembros de pleno derecho de los comités locales del foro de salud a nivel local" y asegurar "los cambios necesarios en las directrices y protocolos para asegurar la participación de todos los interesados".[17] Lo que subyace a este tipo de propuestas es el deseo de tener acceso directo a los niños y adolescentes, sin tener que pasar a través de las estructuras protectoras proporcionadas por los padres, parientes, escuelas y autoridades religiosas. Este deseo de pasar por alto las estructuras sociales protectoras también se refleja en las "propuestas de rediseño provisionales" presentadas en la Tabla 7.2, que apuntan a la expansión del programa de salud sexual y reproductiva de los adolescentes de Nepal a la luz de los SDG.[18] Estos proyectos de propuestas incluyen la siguiente sugerencia:
"Si el compromiso con la comunidad (más allá del uso de las escuelas) se realiza por personal que presta los servicios de más edad, y los adolescentes temen la falta de confidencialidad, adaptar [la disposición de ASRH] para la sensibilidad para la edad y la privacidad y aumentar la aptitud del personal que presta los servicios"
Los proyectos de propuesta proponen también aportar:
"Materiales y soportes de capacitación que aborden las normas sociales y culturales que hacen que el personal que presta los servicios y maestros se alejen del ASRH".
En otras palabras, tienen la intención de proporcionar materiales que socaven las creencias religiosas y morales tradicionales que actualmente están impidiendo que "el personal que presta los servicios y los maestros" promuevan la anticoncepción y el aborto.
Este "programa de salud sexual y reproductiva de los adolescentes" es un ataque radical al bienestar de niños y adolescentes en Nepal, que será uno de los muchos países que experimentarán el impacto devastador de la implementación de las metas 3 y 5 de los SDG.

4. Los SDG exigen "educación" en el área de la "salud sexual y reproductiva"

Gobiernos poderosos y organizaciones internacionales están promoviendo agresivamente programas de "educación integral en sexualidad" en las Naciones Unidas y a través de otras instituciones internacionales. Los "Estándares para la educación en sexualidad en Europa" de la Organización Mundial de la Salud constituyen un ejemplo típico de los objetivos de dichos programas.[19] Estas directrices sugieren que los siguientes temas se deben enseñar a los niños que entran dentro de los grupos de edad especificados:
0 - 4
"Disfrute y placer al tocar el propio cuerpo"
“Masturbación en la primera infancia”
"Derecho a explorar las identidades de género"
4 - 6
“Relaciones entre personas del mismo sexo”
"Respeto por las diferentes normas relativas a la sexualidad"
9 - 12
"Diferencias entre la identidad de género y el sexo biológico"
"Derechos sexuales" como los "definidos por la IPPF [Federación Internacional de Planificación de la Familia]"
15+
"Aceptación y celebración de las diferencias sexuales"
"Violación de los derechos sexuales"
"Derecho al aborto"
Un “programa de sexualidad integral” muy influyente es "Un sólo[sic] currículo", que ha sido producido por el Population Council, con la colaboración de la Federación Internacional de Planificación de la Familia. Este programa, que está en uso en al menos 150 países en todo el mundo, y en los 50 estados de los Estados Unidos, promueve prácticas destructivas e inmorales, incluyendo el aborto, la contracepción, la prostitución, los actos homosexuales y la masturbación.[20]
La implementación de la exigencia en los SDG para el "acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo la planificación familiar, la información y la educación" para 2030 conducirá a un mayor número de niños sometidos a programas que amenazan su salud física, psicológica, intelectual y su desarrollo espiritual.

5. Los SDG han sido respaldados por el Papa Francisco

El 1 de septiembre de 2016, el Papa Francisco declaró, en su mensaje "Para la celebración del día mundial de oración para el cuidado de la Creación", que estaba "satisfecho de que en septiembre de 2015 las naciones del mundo adoptaran los Objetivos de Desarrollo Sostenible y que, en diciembre de 2015, aprobaran el Acuerdo de París sobre el cambio climático". Durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015, poco antes de que los SDG fueran formalmente aprobados, había dicho: "La adopción del Programa 2030 para el Desarrollo Sostenible en la Cumbre Mundial, que se abre hoy, es un importante signo de esperanza".[21]
El Santo Padre le había dado previamente apoyo al Acuerdo de París, que fue aprobado por los estados-nación el 12 de diciembre de 2015. El Acuerdo de París da la bienvenida a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y afirma que "Las Partes deberán, cuando tomen medidas para hacer frente al cambio climático, respetar, promover y considerar sus respectivas obligaciones en materia de derechos humanos", que en este acuerdo consideran la inclusión de la "igualdad de género" y el "empoderamiento de la mujer". La meta 5 de las SDG define estos términos al incluir "el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos". El 13 de diciembre, después del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco llamó a un "acuerdo unánime" en la "aplicación" del Acuerdo de París. Continuó diciendo: "Exhorto a toda la comunidad internacional a seguir el camino emprendido en nombre de una solidaridad cada vez más eficaz."

6. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible han recibido el apoyo de otros organismos de la Santa Sede

El 25 de mayo de 2016 el Arzobispo Jean-Marie Mupendawatu, del Pontificio Consejo de Trabajadores de la Salud, intervino en la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, en la que declaró, sin hacer referencia a ninguna reserva, que la Santa Sede daba la bienvenida a los SDG. Esta intervención es contraria a la posición adoptada por la delegación de la Santa Sede en Nueva York, que emitió una declaración de reservas en el momento de la aprobación de los SDG en la Asamblea General en Nueva York en septiembre de 2015. En su discurso dijo:
"La implementación de la ambiciosa Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible con sus 17 metas y 169 objetivos asociados garantizará la promoción de un futuro económico, social y ambientalmente viable para nuestro planeta y para las generaciones presentes y futuras. La delegación de la Santa Sede acoge con satisfacción el énfasis vital en la dignidad de la persona humana y el fuerte énfasis en la equidad expresado en el compromiso de que "nadie quedará atrás". Esto en términos de salud se expresa en la meta 3, "Asegurar vidas saludables y promover el bienestar para todos en todas las edades", que tiene 13 objetivos que se basan en la cobertura universal como la clave para el logro de todos los demás.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible también han sido apoyados consistentemente por la Pontificia Academia de Ciencias y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales. Ejemplos de este apoyo incluyen:
  • El 29 de abril de 2015, la Pontificia Academia de Ciencias y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales emitieron una declaración conjunta en la que daban la bienvenida a los SDG, a pesar de que el proyecto de objetivos exigía "salud y derechos sexuales y reproductivos universales". La declaración, que se publicó después de una conferencia sobre desarrollo sostenible, fue escrita por el Arzobispo Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales; la profesora Margaret Archer, presidente de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales; el profesor Jeffrey Sachs, asesor especial del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon; el profesor Hans Schellenhuber; un climatólogo y otros académicos.
  • El Profesor Jeffrey Sachs encabezó la Sustainable Solutions Network (Red de Soluciones Sostenibles), que desempeñó un papel central en la redacción de los SDG. En su libro La edad del desarrollo sostenible, publicado en marzo de 2015, Sachs abogó por la reducción de la tasa de natalidad en África, y pidió a los gobiernos que alentaran a sus poblaciones a disminuir el tamaño de sus familias mediante la promoción de métodos anticonceptivos y dando acceso a métodos anticonceptivos gratuitos o de bajo coste y a la planificación familiar.[22] En 2011 pidió al gobierno de Nigeria "trabajar para lograr un máximo de tres niños [por familia]."[23] Su libro de 2.008, Economía para un planeta abarrotado, argumentaba que el aborto es una manera rentable para eliminar "hijos no deseados" y para reducir las tasas de fecundidad totales de un país "tanto como medio niño de media."[24] Jeffrey Sachs ha participado en al menos diez eventos en el Vaticano durante el pontificado actual y ha tenido una audiencia privada con el Papa Francisco. La profesora Margaret Archer ha declarado que ha dedicado "horas" a trabajar con Jeffrey Sachs para redactar nuevas inclusiones para los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos.[25]
  • El arzobispo Marcelo Sánchez Sorondo respondió a las críticas sobre la colaboración de las Academias Pontificias con Jeffrey Sachs al minimizar la relación entre "salud sexual y reproductiva" y el aborto y la anticoncepción. Le dijo a Stefano Gennarini, un activista provida, que "hemos tenido estas discusiones, y como puedes ver, el proyecto de los SDG (objetivos de desarrollo sostenible) ni siquiera mencionan el aborto o el control de la población. Hablan de acceso a la planificación familiar y a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos. La interpretación y aplicación de estos depende de los gobiernos."[26] Sin embargo, como hemos demostrado anteriormente, los organismos de las Naciones Unidas, y muchos gobiernos nacionales, definen estos términos incluyendo la anticoncepción y el aborto. Por lo tanto, la inclusión de estos términos amenaza con llevar a una mayor expansión de la aplicación del aborto y de la anticoncepción, como también se explicó anteriormente.
  • Del 13 al 15 de noviembre de 2015 la Pontificia Academia de las Ciencias y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales organizaron un taller titulado "Los niños y el desarrollo sostenible: un desafío para la educación". El taller trató acerca de cómo "usar a los niños como agentes del cambio" para perseguir el desarrollo sostenible. El peligro para los niños es evidente a partir de la afirmación del informe de que las escuelas "tendrán que absorber los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, proclamados en el otoño de 2015".[27] Esto sugeriría que las escuelas tendrán que enseñar sobre los SDG, incluyendo las exigencias de "acceso universal a la salud sexual y reproductiva". La nota informativa para el taller también indicaba que en algunos países "los padres y quizás los organismos oficiales, basándose en principios religiosos, se oponen a la evidencia científica en detrimento de los niños". Esto corre el riesgo de socavar el derecho de los padres a transmitir sus creencias religiosas a sus hijos y protegerlos de la imposición de la ideología detrás de los SDG.
En el momento de redactar este informe, Paul Ehrlich, el principal defensor del control de la población, tiene programada una conferencia en un evento organizado por el PAS y el PASS, titulada "Extinción biológica", que se celebrará del 27 de febrero al 1 de marzo de 2017. Ehrlich es un franco partidario del aborto, de la esterilización y de la anticoncepción. Ehrlich es más conocido por su trabajo de 1968 La bomba demográfica, en la que falsamente predijo que cientos de millones de personas morirían de hambre en la década de 1970, incluyendo 65 millones de estadounidenses. En realidad, la población de la Tierra se ha duplicado desde 1968, sin ninguna de las consecuencias catastróficas predichas por Ehrlich.[28] Ehrlich ha argumentado que "las leyes de control de la población obligatorias, aun incluyendo las leyes que exigen aborto obligatorio, podían mantenerse bajo la existente Constitución [de EE.UU.], si la crisis poblacional se volviera suficientemente severa como para poner en peligro a la sociedad."[29] En una entrevista en 2011 defendió el aborto selectivo en función del sexo, afirmando que:
"Sería una buena idea dejar que la gente eligiera, para que pudieran tener menos hijos, y pudieran tener lo que ellos quisieran."[30]
También sugirió que para las niñas a menudo era preferible morir en el vientre materno que nacer:
"Usted puede ser abortado como un concepto, puede ser asesinado al nacer, o puede ser vendido como esclavo y morir en un barrio pobre en algún lugar... Sería interesante saber cuántas mujeres se están salvando de situaciones horribles - aquellas que no son asesinadas o no son víctimas de infanticidio, pero sin embargo no se valora."[31]
El entrevistador informó de que en la misma ocasión Ehrlich defendió "el pensamiento básico detrás de la esterilización masiva reversible", en la cual todos serían esterilizados y luego se les permitiría revertir el proceso si cumplían ciertos criterios. Ehrlich dijo:
"Si pudiera agitar una varita ahora y decir: “Vamos a tener un sistema donde todo el mundo tiene que hacer X para tener un niño, y será a prueba de fallos”, resolveríamos muchas de las cosas que más molestan a la gente."[32]
En 2013 expresó la opinión de que "Dar a la gente el derecho de tener tantos hijos como quieran es, creo, una mala idea ... Nadie, en mi opinión, tiene derecho a tener 12 hijos o incluso tres a menos que el segundo embarazo sean gemelos."[33] También dijo recientemente que permitir a las mujeres tener tantos hijos como deseen es similar a “tirar toda la basura que quieran al patio trasero de su vecino"[34] En 2014 afirmó que la mayor parte del mundo occidental estaba dirigida por "los grandes monoteísmos inmorales" y que "lo más antiético que se está haciendo ahora en uno de los monoteísmos, el catolicismo, es la oposición al uso de la anticoncepción. La fuente principal de eso es el Vaticano y sus obispos". Continuó afirmando que "la gente temerosa de Dios" estaba "trabajando para matar gente" al oponerse al aborto y que "el Papa y muchos de los obispos son una de las fuerzas verdaderamente malvadas y regresivas del planeta, en mi opinión, interesados principalmente en el mantenimiento de su poder."[35]
El apoyo de Paul Ehrlich al aborto y la esterilización, incluida la apertura al aborto forzado y la esterilización obligatoria, así como su abierta hostilidad hacia la Iglesia Católica y sus pastores, hacen completamente inaceptable que la Academia Pontificia para la Ciencia y la Academia Pontificia para las Ciencias Sociales le den una plataforma de este tipo.

7. La exhortación apostólica Amoris Laetitia afirma que existe "una necesidad de educación sexual" pero sólo en el contexto de las "instituciones educativas"

Amoris Laetitia incluye una sección titulada "Sí a la educación sexual" (párrafos 280-286). Esta sección no hace ninguna referencia al papel de los padres en la educación de sus hijos en el área de la sexualidad. Por otra parte, la exhortación hace referencia a "instituciones educativas". Sin embargo, de acuerdo con la doctrina católica, la educación sexual es "un derecho y un deber fundamental de los padres", que "siempre debe llevarse a cabo bajo su dirección solícita, tanto en casa como en los centros educativos elegidos y controlados por ellos."[36] Amoris Laetitia sí que hace una breve referencia a los derechos generales de los padres en un capítulo anterior (párrafo 84), pero la omisión de cualquier referencia a los derechos de los padres sobre la educación sexual en una sección dedicada a afirmar la "necesidad de educación sexual", en el contexto de las "instituciones educativas", es una grave omisión que falla seriamente a los padres en un momento en que los derechos de estos en relación con la educación sexual están bajo serios y sostenidos ataques en muchas naciones del mundo y en las instituciones internacionales, como se explicó anteriormente.
Es difícil ver cómo el enfoque adoptado en Amoris Laetitia puede conciliarse con la expresada por la Santa Sede en el documento de 1995 titulado La verdad y el significado de la sexualidad humana: Directrices para la educación dentro de la familia. Hablando de la educación en "el valor de la sexualidad y la castidad", el documento afirma:
"En tal contexto es necesario que los padres, remitiéndose a la enseñanza de la Iglesia, y con su apoyo, reivindiquen su propia tarea... Para que la educación corresponda a las exigencias objetivas del verdadero amor, los padres han de ejercitarla con autónoma responsabilidad."[37]
El documento continúa enseñando que:
"Todo niño es una persona única e irrepetible y debe recibir una formación individualizada. Puesto que los padres conocen, comprenden y aman a cada uno de sus hijos en su irrepetibilidad, cuentan con la mejor posición para decidir el momento oportuno de dar las distintas informaciones, según el respectivo crecimiento físico y espiritual. Nadie debe privar a los padres, conscientes de su misión, de esta capacidad de discernimiento.
El proceso de madurez de cada niño como persona es distinto, por lo cual los aspectos tanto biológicos como afectivos, que tocan más de cerca su intimidad, deben serles comunicados a través de un diálogo personalizado. En el diálogo con cada hijo, hecho con amor y con confianza, los padres comunican algo del propio don de sí, y están en condición de testimoniar aspectos de la dimensión afectiva de la sexualidad no transmisibles de otra manera."[38]
En circunstancias normales, la educación sexual debe ser proporcionada por los padres y en el hogar:
"El ambiente de la familia es, pues, el lugar normal y originario para la formación de los niños y de los jóvenes en la consolidación y en el ejercicio de las virtudes de la caridad, de la templanza, de la fortaleza y, por tanto, de la castidad. Como iglesia doméstica, la familia es, en efecto, la escuela más rica en humanidad. Esto vale especialmente para la educación moral y espiritual, en particular sobre un punto tan delicado como la castidad... si de hecho no imparten una adecuada formación en la castidad, los padres abandonan un preciso deber que les compete; y serían culpables también, si tolerasen una formación inmoral o inadecuada impartida a los hijos fuera del hogar."[39]
Los niños tienen derecho a recibir educación sexual de sus padres. La Iglesia sostiene:
"... el derecho del niño o del joven a ser informado adecuadamente por los propios padres acerca de las cuestiones morales y sexuales de manera que sea atendido su deseo de ser casto y formado en la castidad. Dicho derecho viene especificado, además, por la etapa de desarrollo del niño, por su capacidad de integrar la verdad moral con la información sexual y por el respeto a su serenidad e inocencia."[40]
Hay algunas circunstancias, limitadas, en las que la educación sexual puede ser impartida por otras personas o donde otras personas pueden ayudar en su entrega:
"En esta tarea pueden recibir ayudas de otros educadores, pero no ser sustituidos salvo por graves razones de incapacidad física o moral."[41]
Además:
"En ciertas ocasiones, los padres pueden encargar una parte de la educación en el amor a otra persona de confianza, si hay cuestiones que exijan una específica competencia o un cuidado pastoral en casos particulares."[42]
Sin embargo, como se ha dicho anteriormente, debido a que la educación sexual "es un derecho y un deber fundamental de los padres" que "debe realizarse siempre bajo su dirección solícita, tanto en casa como en los centros educativos elegidos y controlados por ellos"[43]
Es importante subrayar aquí que Amoris Laetitia habla acerca de la discusión de temas sexuales en el aula (y por lo general en clases mixtas) dado que el Papa Francisco no indica en ninguna parte de esta sección que la educación sexual se lleve a cabo en otro lugar que no sean las "Instituciones educacionales". Esto significa que incluso pasajes que de otra manera serían bienvenidos toman un aspecto preocupante.
Por ejemplo, en el párrafo 281 de Amoris Laetitia leemos que:
"La educación sexual brinda información, pero sin olvidar que los niños y los jóvenes no han alcanzado una madurez plena. La información debe llegar en el momento apropiado y de una manera adecuada a la etapa que viven. No sirve saturarlos de datos sin el desarrollo de un sentido crítico ante una invasión de propuestas, ante la pornografía descontrolada y la sobrecarga de estímulos que pueden mutilar la sexualidad."[44]
En sí misma, ésta es una afirmación bienvenida. Sin embargo, en este contexto parece que se trata de "instituciones educativas" las que el Papa Francisco prevé que impartan la información mencionada anteriormente. Esto sería contrario a la enseñanza de la Iglesia que, como hemos visto, especifica que corresponde a los padres, no a las "instituciones educativas", impartir información explícita sobre asuntos sexuales a sus hijos, en el momento y en la forma que ellos consideren más apropiados. En cualquier caso, ya hemos visto arriba, qué material degradante se considera apropiado para la edad de los niños pequeños, por aquellos organismos que establecen los "estándares" para la educación sexual.
Amoris Laetitia ofrece algunas críticas a la educación sexual moderna (véase el párrafo 283), pero falla totalmente respecto a expresar el alcance y la gravedad de la amenaza que representa para la salud infantil y su desarrollo psicológico, intelectual y espiritual. También debemos señalar aquí que el énfasis en la educación sexual como un medio para ayudar a los jóvenes a lidiar con problemas como la pornografía es una estrategia a menudo desplegada por el lobby de la educación sexual para convencer a los encargados de tomar las decisiones y al público en general de que los modernos programas de “educación sexual integral” son necesarios. El párrafo 281 de Amoris Laetitia está, por desgracia, abierto a ser interpretado de esta manera.
Dada la naturaleza de la educación sexual moderna es gravemente preocupante que no haya una sola mención a la castidad en el tratamiento de la educación sexual en Amoris Laetitia. De hecho, sólo hay una referencia directa a la castidad en todo el documento.[45] Éste es un enfoque muy diferente al adoptado en La verdad y el sentido de la sexualidad humana, que menciona la castidad setenta y cuatro veces y hace hincapié en que la enseñanza acerca de la castidad debe estar en el centro de cualquier discusión sobre la educación sexual.[46]

8. El Consejo Pontificio para la Familia ha elaborado un programa de educación sexual que contiene imágenes obscenas que han sido descritas como "abuso sexual infantil"

El Consejo Pontificio para la Familia, desde la promulgación de Amoris Laetitia, ha publicado su propio programa de educación sexual, que contiene material que viola la enseñanza católica sobre la educación sexual. El programa del Vaticano, titulado "El lugar del encuentro", expone a los niños a imágenes obscenas y pornográficas.[47] Este programa, que está destinado a ser enseñado en las aulas mixtas, fue lanzado por el CPF en la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia en julio de 2016.
El Dr. Rick Fitzgibbons, quien es psiquiatra y profesor adjunto del Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el matrimonio y la familia, en la Universidad Católica de América, ha identificado problemas serios en el programa. El Dr. Fitzgibbons nos ha proporcionado el siguiente análisis:
"En los últimos años, la Iglesia Católica ha estado pasando por una de sus crisis más graves como consecuencia del abuso sacerdotal de los jóvenes. Las principales víctimas han sido varones adolescentes.[48]    ...
"Con el fin de restaurar la confianza gravemente dañada y la fe en los laicos, es responsabilidad de los miembros de la Jerarquía y de los sacerdotes que nunca vuelvan a actuar como líderes/pastores permisivos cuando se planteen graves amenazas al bienestar moral, intelectual, psicológico y sexual de la juventud.
"Como psiquiatra, he trabajado mucho con jóvenes católicos gravemente heridos psicológicamente por el divorcio de sus padres,[49] con frecuencia habilitado por anulaciones "fáciles" de los matrimonios sacramentales de sus padres, sin tener en cuenta la justicia, la misericordia y la ciencia psicológica,[50] y por las epidemias de narcisismo,[51] de marihuana,[52] de pornografía,[53] y de promiscuidad sexual[54] (usando a otros como objetos sexuales), y la enorme presión de los compañeros para ser sexualmente activos, y sufriendo los conflictos psicológicos en sus padres, hermanos y compañeros.[55]
"Sin embargo, en mi opinión profesional, la amenaza más peligrosa para la juventud católica que he visto en los últimos 40 años es el nuevo programa de educación sexual del Vaticano, El lugar del encuentro: Curso de Educación Sexual afectivo para los jóvenes.
"El lugar del encuentro fue publicado en la Jornada Mundial de la Juventud en Polonia por el Consejo Pontificio de la Familia entonces bajo la dirección del arzobispo Paglia y ahora está disponible en internet, de forma gratuita, en cinco idiomas diferentes.
...
"En una cultura en la que los jóvenes son bombardeados por la pornografía, yo estaba particularmente sorprendido por las imágenes contenidas en este nuevo programa de educación sexual, algunas de las cuales son claramente pornográficas. Mi inmediata reacción profesional fue que este enfoque obsceno o pornográfico de la juventud abusa de los jóvenes psicológica y espiritualmente.
"Los jóvenes también se ven perjudicados por la falta de advertencia sobre los peligros a largo plazo de los comportamientos promiscuos y el uso de anticonceptivos.[56] Como profesional que ha tratado tanto a los sacerdotes autores de los abusos y a sus víctimas en la crisis de abusos sexuales en la Iglesia, lo que he encontrado particularmente preocupante era que las imágenes pornográficas en este programa son similares a las utilizadas por los depredadores sexuales adultos de los adolescentes.
"El responsable principal para el desarrollo y lanzamiento de este programa nocivo, el arzobispo Paglia, exlíder del Consejo Pontificio de la Familia, debería ser justamente requerido a pasar por una evaluación realizada por un comité de revisión, como se describe en las normas de Dallas Charter, por poner a los jóvenes en riesgo. Dicha evaluación es particularmente importante ya que ahora al arzobispo Paglia se le ha puesto a cargo de más enseñanza con respecto a la sexualidad y el matrimonio en el Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre la Familia.
"El programa de El lugar del encuentro constituye un abuso sexual de los adolescentes católicos en todo el mundo y revela una ignorancia de la enorme presión sexual que existe sobre los jóvenes de hoy y dará lugar a la consiguiente confusión en la aceptación de las enseñanzas de la Iglesia. Representa una grave crisis en el futuro de la Iglesia y en particular para los jóvenes y las familias católicas en proporciones mucho mayores que el reciente escándalo de abuso sexual de jóvenes tan ampliamente citado en la prensa".
El Consejo Pontificio para el programa de la Familia contiene material que tiene un parecido a aquél contenido en programas promovidos por las Naciones Unidas bajo el título de "educación sexual integral". A pesar de que no aboga por prácticas inmorales como la anticoncepción y los actos homosexuales, adopta un enfoque hacia la educación sexual que es contrario a la enseñanza largamente establecida de la Iglesia y que tendrá un impacto negativo en el desarrollo saludable de los niños. La enseñanza de Amoris Laetitia, y la práctica del CPF, reflejan la creciente alineación de las autoridades del Vaticano con la agenda que se persigue en las instituciones internacionales.

Conclusiones

Los niños, nacidos y no nacidos, están gravemente amenazados por la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas en septiembre de 2015. Los próximos años serán testigos de un asalto sostenido sobre el derecho a la vida de los niños no nacidos y de los derechos de los niños a recibir una auténtica educación en sexualidad. La aprobación de las SDG por el Papa Francisco y otros órganos de la Santa Sede aumenta en gran medida la amenaza a los más inocentes y vulnerables entre nosotros. Es absolutamente necesario que todos los católicos resistan, de la manera más adecuada a su posición con la Iglesia, esta alineación entre las autoridades eclesiásticas y una agenda internacional que persigue la destrucción de vidas inocentes y de la propia estructura de la familia.
Matthew McCusker
Sociedad para la Protección de los Niños no Nacidos
3 de febrero de 2017
Publicado originalmente por Voice of the Family.

Notas

[1] Asamblea General de la ONU, Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, 21 de octubre de 2015. El texto de los objetivos de desarrollo sostenible se puede descargar en: http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&referer=/english/&Lang=S [Consultado el 14 de diciembre de 2016].
[2] Una visión global del uso de este término se puede encontrar en Susan Yoshihara Ph.D., "Lost in Translation: El fracaso de la norma internacional de derechos reproductivos", Ave María Law Review, (primavera 2013).
[3] Naciones Unidas, Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, (El Cairo, 1994).
[4] Naciones Unidas, Declaración de Beijing y Plataforma de Acción, (Beijing, 1995).
[5] Sin embargo, el Programa de Acción de El Cairo y la Plataforma de Acción de Beijing no pueden ser considerados para establecer un "derecho al aborto" en el derecho internacional. El Programa de Acción afirma que: "Cada país tiene el derecho soberano de aplicar las recomendaciones contenidas en el Programa de Acción de conformidad con sus leyes nacionales y sus prioridades de desarrollo, respetando plenamente los diversos valores religiosos, éticos y culturales de su pueblo, y de forma compatible con los derechos humanos internacionales universalmente reconocidos."(Capítulo II, párrafo introductorio). El párrafo 7.4 del Programa de Acción afirma que la "La aplicación del presente Programa de Acción debe orientarse por esta definición amplia de salud reproductiva, que incluye la salud sexual." Esta definición se encuentra en el apartado 7.2 y no incluye de forma explícita el aborto. Por otra parte, no se alcanzó un consenso sobre la definición de salud sexual y reproductiva. La Santa Sede solamente se sumó "parcialmente" al consenso, tanto en El Cairo como en Beijing, rechazando el consenso para la totalidad del Capítulo IV, Sección C en Beijing. En El Cairo y Beijing numerosos estados se reservaron su posición con respecto a una serie de términos, tales como "salud reproductiva", "salud sexual", "regulación de la fertilidad" y "embarazo no deseado", indicando que no podían aceptar la interpretación de estos términos que incluían el aborto. El fracaso en asegurar el apoyo entre los Estados miembros por un "derecho al aborto" no altera la realidad de que los términos "salud y derechos sexuales y reproductivos" se han destinado a ser utilizados, y siempre se han utilizado, para favorecer el acceso al aborto y a las formas abortivas de anticoncepción.
[6] "Aborto", Organización Mundial de la Salud: Oficina Regional para Europa, http://www.euro.who.int/en/health-topics/Life-stages/sexual-and-reproductive-health/activities/abortion , [Consultado el 17 de noviembre de 2016].
[7] "Aborto", Organización Mundial de la Salud: Oficina Regional para Europa, http://www.euro.who.int/en/health-topics/Life-stages/sexual-and-reproductive-health/activities/abortion , [Consultado el 17 de noviembre de 2016].
[8] Plan de Acción sobre Salud Sexual y Reproductiva y Derechos (Plan de Acción de Maputo). El texto completo está disponible para su descarga en:
http://esaro.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/maputo_eng.pdf
[9] Organización Mundial de la Salud, Innov8, (Ginebra, 2016), p3.
[10] Innov8, p63.
[11] La ONU considera que las mujeres tienen una "necesidad insatisfecha de anticoncepción" si son "sexualmente activas", no tienen previsto tener un hijo dentro de los próximos dos años, y no usan un método anticonceptivo moderno. Éste es un enfoque sumamente imperfecto porque se supone que cada una de esas mujeres podría usar métodos anticonceptivos modernos si estuvieran disponibles. Esto no tiene en cuenta a la gran cantidad de mujeres que no usan métodos anticonceptivos, aunque estuvieran disponibles, ya sea por principios morales, por problemas de salud o por alguna otra razón. "La necesidad insatisfecha" no es una medida del deseo o del acceso a la anticoncepción.
[12] Innov8, p64.
[13] Innov8, p19.
[14] Innov8, p131.
[15] Innov8, P215.
[16] Innov8, p163.
[17] Innov8, p163.
[18] Innov8, p187.
[19] Oficina Regional de la OMS para Europa y BZgA, Normas para la educación sexual en Europa: Un marco para los responsables políticos, autoridades educativas y sanitarias y especialistas, (Colonia, 2010).
[20] Population Council, "Un sólo[sic] currículo": Pautas y actividades para un enfoque integrado hacia la educación en sexualidad, género, VIH y derechos
humanos, (Nueva York, 2009).
[21] Papa Francisco, Discurso a la Asamblea General de las Naciones Unidas, 25 de septiembre de 2015, http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/september/documents/papa-francesco_20150925_onu-visita.html [Consultado el 22 de diciembre de 2016].
[22] Jeffrey Sachs, The Age of Sustainable Development, Versión Kindle, (2015), pág159.
[23] "Población de Nigeria: el “complicado” plan de tres bebés de Sachs", British Broadcasting Corporation, 24 de mayo de 2011, http://www.bbc.com/news/world-africa-13530649 [Accedido el 19 de diciembre de 2016].
[24] Jeffrey Sachs, Economía para un planeta abarrotado, Versión Kindle (2011), p189-90.
[25] Profesora Margaret Archer, "La respuesta de la Presidente del PASS Margaret Archer a First Things", Acabar con la esclavitud, http://www.endslavery.va/content/endslavery/en/getinvolved/contributions/archer_reply.html , [consultado el 20 de diciembre de 2016].
[26] Stefano Gennarini, "Prelado del Vaticano rechaza las críticas sobre asociación con controladores de la población a favor del aborto", LifeSiteNews, 20 de mayo de 2015, https://www.lifesitenews.com/opinion/vatican-prelate-dismisses-criticism-over-partnership-with-pro-abortion-popu [Consultado el 20 de diciembre de 2016].
[27] Pontificia Academia de las Ciencias, Los niños y el desarrollo sostenible: un reto para la educación, documento informativo realizado para el taller del 13 al 15 de noviembre de 2015, http://www.casinapioiv.va/content/dam/accademia/booklet/booklet_children.pdf [consultado el 20 de diciembre de 2016].
[28] Clyde Haberman, "Los horrores no realizados de la explosión demográfica", The New York Times, 31 de mayo de 2015, https://www.nytimes.com/2015/06/01/us/the-unrealized-horrors-of-population-explosion.html?_r=3 [Consultado el 20 de enero de 2017].
[29] Paul Ehrlich, Anne Ehrlich y John Holdren, Ecociencia: población, recursos, medio ambiente, (1977), p280.
[30] Mara Hvistendahl, Selección antinatural: La selección de niños en lugar de niñas y las consecuencias de un mundo lleno de hombres, (Nueva York, 2011), p108.
[31] Hvistendahl, Selección antinatural, P109.
[32] Hvistendahl, Selección antinatural, p108.
[33] Kay Steiger, "Científico de la ‘bomba demográfica’: 'Nadie' tiene derecho a tener todos los hijos que quiera", Raw Story, 22 de enero de 2013, http://www.rawstory.com/2013/01/population-bomb-scientist-nobody-has-the-right-to-as-many-children-as-they-want/ [3 de febrero 2017].
[34] Clyde Haberman, "Los horrores no realizados de la explosión demográfica", The New York Times, 31 de mayo de 2015, https://www.nytimes.com/2015/06/01/us/the-unrealized-horrors-of-population-explosion.html?_r=3 [Consultado el 3 de febrero de 2017].
[35] Paul Ehrlich y Michael Tobias, Esperanza en la Tierra: una conversación, (Chicago, 2014).
[36] Papa Juan Pablo II, Exhortación apostólica Familiaris consortio, (1981) N ° 37.
[37] Cardenal López Trujillo/Consejo Pontificio para la Familia, Sexualidad humana: verdad y significado, Nº 24
[38] Sexualidad humana: verdad y significado, Nº 65 y 66.
[39] Sexualidad humana: verdad y significado, Nº 48.
[40] Sexualidad humana: verdad y significado, Nº 119.
[41] Sexualidad humana: verdad y significado, Nº 23.
[42] Sexualidad humana: verdad y significado, Nº 132.
[43] Familiaris consortio, Nº 37.
[44] Amoris Laetitia, Nº 281.
[45] Amoris Laetitia, Nº 206. La castidad se menciona aquí en referencia a la preparación para el matrimonio.
[46] Sexualidad humana: verdad y significado, Nº 22.
[47] ADVERTENCIA: IMÁGENES EXPLÍCITAS. Las imágenes se pueden encontrar en "¿Qué hay en el nuevo programa de educación sexual del Vaticano", el 27 de julio de 2016, LifeSiteNews.com, https://www.lifesitenews.com/media/whats-in-the-vaticans-sex-ed [Accedido el 7 de diciembre de 2016].
[48] Fitzgibbons, R. & O'Leary, D. "Abuso sexual de menores por parte del clero católico", The Linacre Quarterly 78(3) (Agosto de 2011): 252–273
[49] Fitzgibbons, R. (2016) próximo: "Niños de divorcio: conflictos y curación" en Margaret McCarthy(ed.), Torn Asunder: Los niños, el mito del buen divorcio y la recuperación de los orígenes, Grand Rapids: Eerdmans, págs. 51-65.
[50] Fitzgibbons R. (2015). Las anulaciones rápidas y fáciles suponen graves riesgos para la Familia. Obtenido de https://www.lifesitenews.com/opinion/dr.-rick-fitzgibbons-quick-and-easy-annulments-pose-grave-risks-to-the-fami ; Adkins, J. et al.(2015).Recordad a nuestros niños. America, 12 de noviembre de 2015
[51] Twenge, J., y Campbell, WK (2009). La epidemia del narcisismo: Viviendo en la era del privilegio. Nueva York, NY: Libros Aria.
[52] Fitzgibbons, R. (2016). Obtenido de http://www.childhealing.com/ La esposa adicta y Curación del niño
[53] Kleponis, P. (2014) Integridad restaurada: Una guía católica a la pornografía. Steubenville: Emmaus Road, p.19
[54] Grossman, M. (2007). Sin protección: Un psiquiatra del campus revela cómo la corrección política en su profesión pone en peligro a todos los estudiantes. St. Cloud, MN: Sentinel.
[55] Enright, R., y Fitzgibbons, R. (2014). Terapia del perdón: Una guía empírica para solucionar la ira y restaurar la esperanza. Washington, DC: American Psychological Association Books, págs 171-202.
[56] Fitzgibbons, R. (2015). Obtenido de https://www.thecatholicthing.org/2015/01/29/contraceptions-cascading-rampage/