viernes, 19 de mayo de 2017

Benedicto XVI asegura que el cardenal Sarah es un maestro espiritual

(RenL/) Por su interés, publicamos la traducción que Helena Faccia Serrano ha realizado para Religión en Libertad del epílogo escrito por el papa Benedicto XVI al libro "La Fueza del Silencio", del cardenal Sarah
Desde que leí por primera vez las Cartas de San Ignacio de Antioquia en los años 50, un pasaje de su Carta a los Efesios me conmovió particularmente: «Más vale callar y ser [un cristiano] que hablar y no ser. Está bien enseñar si aquel que habla hace. No hay, pues, más que un solo maestro, aquél que ha hablado y todo ha sido hecho, y las cosas que ha hecho en el silencio son dignas de su Padre. Aquél que posee en verdad la palabra de Jesús puede entender también su silencio, a fin de ser perfecto, a fin de obrar por su palabra y hacerse conocido por su silencio» (15, 1f). ¿Qué significa esto de escuchar el silencio de Jesús y conocerle a través de su silencio? Sabemos por los Evangelios que Jesús, a menudo, pasaba las noches solo «en la montaña» orando, conversando con su Padre. Sabemos que su discurso, su palabra, venía del silencio y sólo podía madurar en él. Por lo que es razonable pensar que su palabra sólo puede ser correctamente comprendida si nosotros, también, entramos en su silencio, si aprendemos a escucharla desde su silencio.
Benedicto XVI asegura que el cardenal Sarah es un maestro espiritualCiertamente, para poder interpretar las palabras de Jesús se necesita tener un conocimiento histórico que nos enseñe a comprender el tiempo y el lenguaje de esa época. Pero esto, por sí solo, no es suficiente si queremos comprender el mensaje del Señor en profundidad. Cualquiera que lea hoy los comentarios a los Evangelios, cada vez más densos, al final se queda decepcionado. Aprende muchas cosas que pueden ser útiles sobre esos días y muchas hipótesis que, en última instancia, no contribuyen en nada a la comprensión del texto. Al final uno siente que en ese exceso de palabras falta algo esencial: entrar en el silencio de Jesús, del que nació su palabra. Si no podemos entrar en este silencio, siempre escucharemos superficialmente la palabra, sin comprenderla en su totalidad.
Mientras leía el nuevo libro del cardenal Robert Sarah, todos estos pensamientos atravesaban de nuevo mi alma. Sarah nos enseña el silencio, a ser silenciosos con Jesús, nos enseña la verdadera quietud interior y, de esta forma, nos ayuda a captar la palabra del Señor de nuevo. Habla poco sobre sí mismo, pero de vez en cuando podemos alcanzar a ver su vida interior. Cuando responde a la pregunta de Nicolas Diat: «¿Alguna vez le han resultado las palabras demasiado molestas, demasiado pesadas, demasiado ruidosas?», dice: «En mi oración y en mi vida interior siempre he sentido la necesidad de un silencio más profundo y completo. (...) Los días de soledad, de silencio y de ayuno absoluto han sido un gran apoyo. Una gracia increíble, una lenta purificación y un encuentro personal con (…) Dios. (…) Los días de soledad, silencio y ayuno, con el único alimento de la Palabra de Dios, permiten al hombre cimentar su vida sobre lo esencial». Estas líneas hacen visible el manantial del que vive el cardenal, y que da a su palabra su profundidad interior. Desde esta posición ventajosa él puede ver así los peligros que amenazan continuamente la vida espiritual, incluso de sacerdotes y obispos, y que pone en peligro a la propia Iglesia, en la que no es algo infrecuente que la Palabra sea reemplazada por una verborrea que diluye la grandeza de la Palabra. Me gustaría citar sólo una frase que puede convertirse en un examen de conciencia para cada obispo: «Puede suceder que un sacerdote bueno y piadoso, cuando es elevado a la dignidad episcopal, caiga rápidamente en la mediocridad y se preocupe de los éxitos mundanos. Agobiado por la carga de los deberes que le corresponden, preocupado por su poder, su autoridad y las necesidades materiales de su cargo, lentamente pierde interés».
El cardenal Sarah es un maestro espiritual, que habla desde las profundidades del silencio con el Señor, desde su unión íntima con Él, por lo que realmente tiene algo que decir para cada uno de nosotros.
Debemos agradecer al Papa Francisco haber nombrado a dicho maestro espiritual como cabeza de la congregación que es responsable de la celebración de la liturgia en la Iglesia. Es verdad que para la liturgia, como para la interpretación de las Sagradas Escrituras, es necesario un conocimiento especializado. Pero también es verdad que la especialización puede, en última instancia, dejar de lado lo esencial en la liturgia, a no ser que esté arraigada en una unión profunda e íntima con la Iglesia orante, que continuamente aprende del Señor mismo qué es la adoración. Con el Cardenal Sarah, maestro del silencio y de la oración íntima, la liturgia está en buenas manos.

Nuevo Libro.

La fuerza del silencio

 «Con el cardenal Sarah, un maestro del silencio y de la oración interior, la liturgia está en buenas manos». Así concluye Benedicto XVI, papa emérito, el epílogo que ha escrito al último libro del Prefecto de la Congregación para el Culto Divino.
 
El ruido nos impone su dictadura un día y otro, hasta el punto de que rara vez añoramos el silencio. Sin embargo, el ruido genera el desconcierto del hombre, mientras que en el silencio se forja nuestro ser personal, nuestra propia identidad.
Tras el éxito internacional de Dios o nada, el cardenal Sarah afronta en estas páginas la necesidad del silencio interior para escuchar la música de Dios, para que brote y se desarrolle la oración confiada con Él, para entablar relaciones cabales con nuestros allegados. “La verdadera revolución -afirma- viene del silencio, que nos conduce hacia Dios y los demás, para colocarnos humildemente a su servicio”.
De nuevo en esta larga y profunda conversación con Nicolás Diat, el Cardenal propone la siguiente pregunta: ¿pueden aquellos que no conocen el silencio alcanzar la verdad, la belleza y el amor? La respuesta es innegable: todo lo que es grande y creativo está relacionado con el silencio. Dios es silencio.
El prefecto de la Congregación vaticana para el Culto divino y la disciplina de los Sacramentos, enlaza y enumera hasta 365 pensamientos, hondos y variados, a propósito del silencio y sus efectos, que concluyen con un excepcional y riquísimo diálogo con Dom Dysmas de Lassus, Prior General de la Grande Chartreuse.
“Si bien el habla caracteriza al hombre, el silencio es lo que lo define, porque la palabra hablada solo adquiere sentido en virtud de ese silencio”. Este es el hermoso y significativo mensaje de La fuerza del silencio.
Robert Sarah nació en Guinea en 1945. Sacerdote desde 1969, en 1979 fue nombrado Arzobispo de Conakri, con 34 años de edad. En 2001 Juan Pablo II lo llamó a la Curia romana, donde desempeñó sucesivamente dos altos cargos. Benedicto XVI lo creó Cardenal en 2010, y en 2014 Francisco lo nombró Prefecto de la Congregación para el Culto divino y la disciplina de los Sacramentos.
Nicolas Diat es periodista y autor francés.

domingo, 14 de mayo de 2017

La ley censora de Podemos pone en jaque a la libertad de expresión en España

(Actuall) Vuelve la censura a España, por primera vez en 40 años de democracia. O al menos eso es lo que pretende el partido fraguado en la Venezuela chavista.
Podemos ha presentado en el Congreso una proposición de ley que atenta directamente contra el artículo 20 de la Constitución -que consagra la libertad de expresión- al dejar en manos de funcionarios -y no del juez- la decisión de imponer sanciones e incluso de cerrar medios de comunicación por delitos de opinión.
Un simple meme, un chiste en twitter, una columna de opinión, puede estar bajo la lupa censora de un organismo de nombre orwelliano «Agencia Estatal contra la discriminación por orientación sexual, identidad de género, expresión de género y características sexuales».
El artículo 94 de la propuesta de ley, redactada por Podemos en colaboración con grupos LGTB, establecen faltas administrativas que elevan el sentimiento de ofensa a la categoría de prueba, y dan a las administraciones, y no a los jueces, la potestad de castigar a quien haya dicho algo ofensivo para los gays.

La ley censora de Podemos pone en jaque a la libertad de expresión en EspañaEl pretexto: La discriminación contra los LGTB

El pretexto ha sido la discriminación contra los LGTB. Cuando las infracciones por discriminación por orientación sexual ya están previstas en el Código Penal, de suerte que quien la sufra puede acudir a los tribunales y denunciarla. Es decir, los derechos de los LGTB ya están garantizados, sin que sea necesarias otras normas específicas.
La ley censora de Podemos no ha salido de la nada. El partido de Iglesias se ha inspirado en normas autonómicas análogas que ponían en jaque la libertad de expresión, con graves sanciones, como la impulsada por Cristina Cifuentes en la Comunidad de Madrid.
La proposición de Podemos considera una infracción grave «difundir en Internet o en las redes cualquier tipo de expresiones, imágenes o contenidos que sean ofensivas o vejatorias por razón de orientación sexual, identidad o expresión de género o características sexuales contra las personas LGTBI o sus familias»
Y el texto contempla castigos que pueden llegar a los 45.000 euros así como el cierre del medio en el caso de que la Agencia Estatal contra la discriminación considerara ilícita una opinión.
El abogado especializado en delitos de internet Carlos Sánchez Almeida advierte del carácter liberticida e inconstitucional del proyecto. En declaraciones a El Confidencial afirma que «es una barbaridad poner en manos de la administración el poder de secuestrar publicaciones sin orden judicial», aunque presupone que «no se va a aprobar porque no pasará el filtro constitucional».
Y admite que la inciativa de Podemos es una respuesta a la campaña del autobús de  HazteOir.org, (con el mensaje «Dejad a los niños en paz»). El periodista de El Confidencial se lo pregunta expresamente: si «cree que es una respuesta al autobús de HazteOír.org, Sánchez Almeida responde que sí».
El autobús de HO, que lleva dos meses recorriendo distintas ciudades españolas, parece estar, por lo tanto, en el punto de mira de Podemos. No se puede olvidar que recibió insultos y ataques de podemitas tanto en Sevilla como en Oviedo.
Los portavoces de la plataforma aseguran: «Pedimos que se deje a los niños ser niños sin interferir en su desarrollo, en su afectividad y en su sexualidad, puesto que merecen todo el respeto. Por eso nos oponemos a que se les adoctrine en las aulas».
Y subrayan: «Nosotros no estamos contra nadie. Solo pedimos que el respeto a todas las personas no implique la obligación de imponer a todos los centros educativos y alumnos un determinado modelo en el ámbito afectivo-sexual».
Por otro lado, la plataforma cívica ha editado #ElLibroProhibido, en el que  explica cómo las leyes de once comunidades autónomas están obligando a promover un determinado modelo afectivo-sexual en todos los centros educativos y para alumnos de todas las edades.

lunes, 8 de mayo de 2017

‘Así pecan los curas’

Bajo el título “Confesiones de un confesor”, Vatican Insider presenta un extracto del capítulo “Los curas también pecan” del libro que recoge las experiencias del padre Luis Dri. 
A continuación, el extracto publicado por Vatican Insider:
Después que se publicó el libro-entrevista al Papa El nombre de Dios es misericordia, algunas personas vinieron a preguntarme si yo había confesado a Bergoglio cuando era arzobispo de Buenos Aires. Lo que puedo decir que es que el cardenal Bergoglio envió algunas personas a confesarse conmigo. En varias oportunidades el cardenal Bergoglio aconsejó a sacerdotes, que tenían un problema que consideraba delicado o por otras razones que solo él sabía, que vinieran a hablar conmigo. A veces me llamó para decirme: «Te mando gente y tú la recibes, pero no te aviso antes». Ni siquiera era necesario que me advirtiera quién me estaba enviando, porque las personas que venían de su parte se identificaban desde el primer momento: «Me dijo que fuera a hablar con usted. Yo no lo conocía pero él quiso que viniera…».
A veces hay de por medio problemas de mujeres. Hay soledades que acentúan las fragilidades, donde se llena el vacío del corazón con otra cosa, que puede ser la relación con una mujer. Generalmente son jóvenes que ayudan en la parroquia o que trabajan como secretarias o que participan en las diversas actividades de una parroquia. Otra fuente de tentación es la dirección espiritual que realiza el sacerdote y que favorece una cercanía que puede llevar a afectos sentimentales sobre los que se pierde el control. Para decirlo de una manera simpática, son como el Credo: empiezan con Dios Padre Omnipotente y terminan con… ¡la resurrección de la carne!
Cuando me llegan esos casos, les hablo de la belleza de la vocación y de su utilidad para la vida de muchas personas, que consiste en mostrar un uso más satisfactorio de los bienes de la vida, materiales y afectivos. También les pido a esos sacerdotes que respeten al que confía en ellos, trato de hacerles comprender que con su pecado arrastran a otra persona. El apóstol Santiago considera que la lucha espiritual para vencer las tentaciones tiene un gran mérito: «El que salva un alma, salva su propia alma». Siempre aconsejo al que tiene estas caídas – frecuentemente sacerdotes jóvenes – o que está corriendo seriamente el riesgo de sufrirlas, que recen delante del Santísimo.
Pero no sé si se puede decir que las generaciones más jóvenes muestran una mayor fragilidad afectiva respecto de las «más estacionadas». Mi experiencia no me permite afirmar categóricamente que sea así. Yo también pienso – como diría san Leopoldo Mandic’ – que «el diablo no respeta las canas». El diablo no pierde tiempo: cuando uno se mueve hacia Jesús, cuando empieza a dar señales de comprenderlo y de querer acercarse a él, en ese mismo momento el diablo se esmera más con las tentaciones. O se vuelve más astuto. Tenemos que ser conscientes de eso, porque ser superficiales en este nivel lleva a muchas consecuencias serias. Quiero agregar que de todas las tentaciones hay una que probablemente es más perjudicial, para uno mismo y para los demás, que las mujeres. La reconozco cuando alguien me dice que nada lo entusiasma, que nada despierta su interés. Es el hastío de la vida, la apatía y la acidia por todo lo que es religioso, no sentir gusto por nada, el desaliento, el no saber qué se está haciendo ni por qué.
Esa es una de las situaciones más difíciles. Si bien hay muchos sacerdotes realmente fervientes, hay otros que tienen este tipo de crisis. Hay que ayudarlos, empujarlos hacia adelante, motivarlos, alentarlos… Algunos, para decir la verdad, no se sienten acompañados por sus superiores; sobre todo los sacerdotes diocesanos, los que no viven en una comunidad religiosa, muchas vece se sienten abandonados a ellos mismos. ¿Cómo se hace para sacar de ese pozo oscuro de apatía a alguien que dice: «¡No hay nada que me atraiga!», «¡No hay nada que me entusiasme!»? ¿Cómo levantar al que dice «No hay nada que me haga feliz», «Sigo adelante y nada más»? ¿Cómo volver a poner en marcha al que ya no le atrae nada, ni la celebración de la misa, ni la predicación, ni la misión?
Me permito repetir a menudo, sobre todo a los sacerdotes más jóvenes, que le pidan a Dios la claridad y la fuerza para vivir su vocación con seriedad, para no resignarse nunca a ser funcionarios de la obra de Dios, empleados de la Santa Misa, recitadores ausentes de la Liturgia de las Horas. No es cuestión de hacer, de cumplir los deberes que derivan del oficio. Es cuestión de expresar lo que hay en el corazón, de llevar a la práctica las convicciones que brillan en la vida de la vocación sacerdotal. Pedirle a Dios, rogarle. Cuánto consuelo nos viene de los Salmos, qué riqueza poder unirnos a Jesús que le gritaba al Padre su soledad y su desaliento humano: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
Considero que una de las tentaciones más graves que puede tener un sacerdote es precisamente esa: aceptar que es un simple ejecutor, un funcionario del ministerio que eligió servir. Eso es horrible. A mí me parece que es una forma muy triste de ceder y me da mucha pena encontrar hermanos que viven de esa manera. Tenemos que ser alegres, tomar consciencia de que todos los días introducimos a Jesús en la realidad que nos rodea. Nuestra meta debe brillar, y cuando no brilla en la consciencia, se apaga el sentido de la vida y vamos a la deriva. La fe es la respuesta del hombre a Dios que se revela, que se le entrega como significado de todo, dándole al mismo tiempo una luz sobreabundante que ilumina los pasos del que busca el sentido último de las cosas.
Cuando no alimenta permanentemente su vida espiritual, uno empieza a ser un simple ejecutor. Una vida espiritual sostenida, reforzada, cultivada, que se llena de Dios delante del altar y que después se transmite a los demás, es una vida fecunda, que irradia el bien a su alrededor. Uno puede preparar con cuidado los discursos, las homilías, pero si no tiene a Dios dentro de sí, por más hermosas que sean sus palabras no serán lo que necesita nuestro pueblo. El pueblo quiere que le comuniquen la presencia de Dios misericordioso, el amor de Dios, el perdón de Dios, la cercanía del Padre que nos abraza y nos ama. El pueblo tiene una gran inteligencia en este sentido, percibe, puede palparlo cuando tiene delante una persona de fe (…). Me parece que otra tentación que nos afecta a los ministros es buscar un puesto, un cargo, un rol, tratar de acomodarse, de escalar posiciones en el poder, porque estamos insatisfechos de lo que tenemos. En el fondo, es la misma historia de siempre, no hay nada original, pero en el confesonario estas debilidades se manifiestan con todos los matices que asumen en la vida de un sacerdote. A tal punto que el Papa ha dicho que «el espíritu mundano es una tentación que divide y destruye a la Iglesia». Cuidado con los trepadores. El más grande de los hijos de Dios es el que más sirve, el que es más capaz de ser caritativo con los demás, el que no se jacta y no busca poder, dinero o fama (…). Después de haber hecho todo lo que debemos y podemos, tenemos que decir con Lucas: «Somos siervos inútiles, hemos hecho solo lo que debíamos hacer».


 A continuación el texto completo de la rueda de prensa: Greg Burke (Director de la Sala de Prensa del Vaticano): Aquí hay periodistas que hacen el viaje por primera vez y también quienes llevan ya casi cien viajes, o más de cien creo. No sé si usted -se dirige al Papa- sabe cuántos viajes internacionales ha hecho.
Papa Francisco: 18
Greg Burke: Ah,18. ¡Bien! Los 19 están a la vuelta de la esquina, así que también usted tiene un buen número de viajes papales ahora. Gracias por este momento, que es siempre un momento fuerte para nosotros. Comenzamos con el grupo italiano. Paolo Rodari, bueno, no sé si usted quiere decir primero algo.
Papa Francisco: Sí. Buenas tardes. Les doy las gracias por el trabajo, porque han sido 27 horas, creo, de mucho trabajo. Muchas gracias por todo lo que han hecho. Estoy a vuestra disposición.
Paolo Rodari (Diario italiano La Repubblica): Quiero preguntarle sobre el propósito del encuentro con el Presidente (egipcio) Al Sisi. ¿De qué han hablado? ¿Se ha tratado el tema de los derechos humanos? Y más concretamente, ¿han hablado del caso de Giulio Regeni?
(ndt: Regeni era un italiano de 28 años que estaba estudiando un doctorado, que fue torturado y asesinado en El Cairo en enero de 2016, un caso por el que el gobierno de Egipto ha recibido diversas acusaciones porque aún no ha sido dilucidado).
Papa Francisco: Sobre esto, voy a dar una respuesta general para luego llegar a lo particular. Generalmente, cuando estoy con un jefe de estado en diálogo privado, eso permanece en privado, a menos que, en acuerdo, digamos ‘este punto lo haremos público’. He mantenido 4 diálogos privados allá: con el gran imán de Al Azhar, con Al Sisi, con el Patriarca Tawadros y con el Patriarca Ibrahim. Creo que deben mantenerse en privado. Por respeto, se deben mantener reservados.
Sobre la pregunta de Regeni yo estoy preocupado. Desde la Santa Sede me han movido en este tema, porque los padres también me lo han pedido, la Santa Sede se ha movido. No diré cómo ni dónde, pero la Santa Sede se ha movido.
Darío Menor de Correo español: Ayer usted dijo que la paz, la prosperidad y el desarrollo merecen cada sacrificio, y luego ha subrayado el respeto a los derechos inalienables del hombre. ¿Significa esto un respaldo al gobierno egipcio, un reconocimiento de su papel en Oriente Medio como, por ejemplo, la defensa de los cristianos, a pesar de la falta de garantías democráticas de este gobierno?
Papa Francisco: No. Se deben interpretar literalmente como valores en sí mismos. Dije aquello de que defender la paz, defender la armonía de los pueblos, defender la igualdad de los ciudadanos, sea cual sea la religión que profesan, son valores. Yo hablé de los valores. Si un gobernante defiende uno o defiende el otro, ese es otro problema. He hecho 18 visitas. En cada uno de los países he escuchado: ‘El Papa respalda a aquel Gobierno’, porque siempre un gobierno tiene sus debilidades o tiene sus adversarios políticos que dicen unas cosas u otras. Yo no me inmiscuyo. Yo hablo de los valores, y que cada uno vea y juzgue si este gobierno, este Estado o aquel otro, llevan adelante esos valores.
Darío Menor: ¿Le ha faltado visitar las pirámides?
Papa Francisco: Pero, ¿tú sabes que hoy a las seis de la mañana mis dos asistentes acudieron a visitar las pirámides?
Darío Menor: ¿Pero le habría gustado ir con ellos?
Papa Francisco: Sí.
Greg Burke: Si podemos continuar sobre el tema del viaje… ¿A quién le toca? Virginie Viva del grupo francés Europe One.
Virginie: Santo Padre, una pregunta quizás partiendo del viaje para llegar hasta Francia, si acepta. Usted ha hablado en al Azhar, en la universidad, de los populismos demagógicos. Los católicos franceses en este momento son tentados por el voto populista o por el extremo, están divididos y desorientados. ¿Cuáles pueden ser los elementos de discernimiento que usted podría dar a estos electores católicos?
Papa Francisco: Muy bien. Hay una dimensión de los “populismos” –entre comillas porque ustedes saben que esta palabra la he tenido que volver a aprender en Europa, porque en América Latina tiene otro significado–. Está el problema de Europa y de la Unión Europea detrás. Lo que he dicho sobre Europa no lo voy a repetir aquí, pero creo que sobre eso he hablado cuatro veces: dos en Estrasburgo, uno en el Premio Carlomagno y en el comienzo de la conmemoración del sexagésimo (el 60 aniversario de los Tratados de Roma con los que se creó la Unión Europea). Ahí está todo lo que he dicho sobre Europa.
Cada país es libre de hacer las elecciones que crea convenientes frente a esto. Yo no puedo juzgar si esta decisión la hace por este motivo, o por este otro, porque no conozco la política interna. Es verdad que Europa está en peligro de desunión. ¡Esto es verdad! Lo he dicho suavemente en Estrasburgo, lo he dicho más fuertemente en el Carlomagno, y últimamente sin matices.
Tenemos que meditar sobre eso. La Europa que va desde el Atlántico a los Urales… Hay un problema que asusta en Europa y quizás lo alimenta: el problema de la inmigración. Esto es verdad. Pero no olvidemos que Europa ha sido hecha por los inmigrantes. Siglos y siglos de inmigrantes… Somos nosotros. Pero, es un problema que se debe estudiar bien, también respetar las opiniones, pero las opiniones honestas que una discusión política –con la mayúscula, grande, con la gran Política no con la pequeña política de un país que al final termina cayendo.
Sobre Francia yo digo la verdad, no entiendo la política interna francesa. No la entiendo. He buscado tener buenas relaciones, también con el presidente actual, con el cual hubo un conflicto una vez, pero después pude hablar claramente las cosas. Respetando su opinión.
De los candidatos políticos, no sé la historia, no sé de dónde vienen, ni tampoco –sí sé que uno de ellos representa a la derecha fuerte, pero el otro de verdad no se donde viene– por eso no puedo dar una opinión clara sobre Francia.
Pero hablando de los católicos. Aquí, en una de las reuniones, mientras saludaba gente, uno me ha dicho: ‘¿Pero por qué no piensa en la política a lo grande?’ ¿Qué quiere decir? Bien, me lo ha dicho como pidiendo ayuda. ‘Hacer un partido para los católicos’. Este señor es bueno, pero vive en el siglo pasado. Por eso, los populismos tienen relación con los inmigrantes, pero esto no tiene nada que ver con el viaje. Si hay tiempo después puedo volver sobre este asunto.
Corresponsal de TASS: Santo Padre, le agradezco antes de nada su bendición. Usted me ha bendecido, yo me puse de rodillas un minuto antes aquí delante. Soy ortodoxa, y no veo ninguna contradicción. En resumen, quería preguntarle: ¿Cuáles son las perspectivas de las relaciones con los ortodoxos, obviamente rusos, pero también ayer en la declaración común el Patriarca copto, la fecha en común de la Pascua y que hablan del reconocimiento del bautismo… ¿dónde estamos en este momento? ¿Cómo valora Usted las relaciones entre el Vaticano y Rusia como estado, también a la luz de la defensa de los valores de los cristianos en Oriente Medio y sobre todo en Siria? Gracias.
Greg Burke: Esta es Vera Sherbokova, de la agencia TASS, la agencia rusa.
Papa Francisco: ¡Cristo ha resucitado! Yo con los ortodoxos siempre he tenido una gran amistad, desde Buenos Aires. Por ejemplo, cada 6 de enero iba a vísperas, a las lecturas completas, a la catedral vuestra del Patriarca Platón que ahora está de arzobispo en una zona de Ucrania, ¿no? Y él –dos horas y cuarenta (minutos) de oración en una lengua que no entiendo, pero se podía rezar bien… y después la cena con la comunidad, 300 personas, una cena en la víspera de Navidad, no la cena de Navidad, todavía no se podían comer lácteos ni carne, pero era una hermosa cena, y después la tómbola, la lotería… amistad.
También los otros ortodoxos, también algunas veces tenían necesidad de ayuda legal, venían a la curia católica, porque son una comunidad pequeña, e iban a los abogados, entraban, salían… pero siempre he tenido una relación filial, de hermanos, ¡Somos Iglesias hermanas!
Con Tawadros II tengo una amistad especial, para mí es un gran hombre de Dios. Y Tawadros es un Patriarca, un Papa que llevará la Iglesia adelante, el nombre de Jesús adelante, tiene un celo apostólico grande.
Él es uno de los más -permítanme la palabra, entre comillas– “fanáticos” por encontrar la fecha fija de la Pascua. También yo. Buscamos el modo. Pero él dice: ¡Hagámoslo! Es un hombre de Dios. Es un hombre que cuando era obispo, lejos de Egipto, iba a dar de comer a los discapacitados, un hombre que ha sido enviado a una diócesis con cinco iglesias y ha dejado 25. No sé cuántas familias cristianas con el celo apostólico. Después tú sabes cómo se hace la elección entre ellos… se buscan tres, y después se ponen los nombres en una bolsa. Se llama a un niño, se le tapan los ojos y el niño elige un nombre. El Señor está ahí, y claramente es un gran Patriarca.
La unidad del bautismo va adelante. La culpa del bautismo es algo histórico, porque en los primeros concilios era el mismo, después como los cristianos coptos bautizaban a los niños en los santuarios, cuando querían casarse venían a nosotros, se casaban con una católica, le pedían la fe, no la tenían y se hacía el bautismo bajo condición… ha comenzado con nosotros, no con ellos, pero la puerta se ha abierto ahora, y estamos en un buen camino para superar este problema, la puerta. En la Declaración Común, el penúltimo párrafo habla de esto.
Los ortodoxos rusos reconocen nuestro bautismo y yo reconozco su bautismo. Era muy amigo siendo obispo en Buenos Aires, también con los georgianos por ejemplo. Pero el Patriarca de los Georgianos es un hombre de Dios, Ilia II, ¡es un místico! Nosotros los católicos tenemos que aprender también de esta tradición mística de las Iglesias ortodoxas.
En este viaje hemos hecho este encuentro ecuménico, estaba el Patriarca Bartolomé también, estaba el obispo greco ortodoxo, y después estaban otros cristianos –anglicanos, también el secretario de la Unión de las Iglesias de Ginebra– pero todo lo que hace el ecumenismo está en camino.
El ecumenismo se hace en camino, con las obras de la caridad, con las obras de ayudar, hacer las cosas juntos cuando se pueden hacer juntos ¡No existe un ecumenismo estático! Es verdad que los teólogos deben estudiar, y ponerse de acuerdo, pero esto no será posible que termine bien si no se camina.
¿Qué podemos hacer ahora? Hacemos cosas que podemos hacer juntos: Orar juntos, trabajar juntos, hacer las obras de caridad juntos… pero juntos. E ir hacia adelante. Las relaciones con el Patriarca Kirill son buenas, son buenas también con el Arzobispo Metropolita Hilarión, que ha venido varias veces a hablar conmigo y tenemos una buena relación.
Greg Burke: Ha preguntado sobre el Estado…
Papa Francisco: ¡Ah, con el Estado! Yo sé que el estado habla de esto, de la defensa de los cristianos en Oriente Medio, esto lo sé y creo que es una cosa buena luchar y hablar contra la persecución. Hoy hay más mártires que en los primeros siglos, sobre todo en Oriente Medio.
Greg Burke: Phil Pulella… esta pregunta hablará del viaje, después veremos dónde termina.
Phil Pulella (Reuters): Yo, si puedo, quiero hablar de otra cosa, si me permite. Parto del viaje para satisfacer a Greg. Usted ha hablado en su primer discurso del peligro de las acciones unilaterales, y que todos deben ser constructores de la paz, en el primer discurso de ayer. Ahora ha hablado mucho de la tercera guerra mundial en pedazos, pero parece que hoy ese miedo y ansia está concentrada en lo que está ocurriendo en Corea del Norte.
Papa Francisco: Sí, es el lugar donde se concentra.
Pulella: Exacto, es el punto en el que se concentra. El Presidente Trump ha mandado una flota militar a lo largo de la costa de Corea del Norte, el líder de Corea del Norte ha amenazado con bombardear Corea del Sur, Japón, incluso los Estados Unidos si consiguen construir misiles de largo alcance. La gente tiene miedo y se está hablando de la posibilidad de una guerra nuclear como si nada. Usted, si ve al presidente Trump pero también a otras personas, ¿qué diría a estos líderes que tienen la responsabilidad del futuro de la humanidad?, porque estamos en un momento bastante crítico.
Papa Francisco: Pero yo les llamo, les llamo y les llamaré como les he llamado a los líderes en diversos puestos para trabajar en la resolución de los problemas en el camino de la diplomacia, y tenemos a los facilitadores, tantos en el mundo. Hay mediadores que se ofrecen, hay países como Noruega, por ejemplo, nadie puede acusar a Noruega de ser un país dictatorial, y siempre está dispuesto a ayudar, a dar ejemplo, pero ahí hay tantos
El camino es el camino de la negociación, el camino de la solución diplomática. Esta guerra mundial a pedazos, de la cual vengo hablando desde hace más o menos dos años, es a pedazos, pero los pedazos se están estirando, se están concentrando, se están concentrando en puntos que ya estaban calientes, porque esto de los misiles de Corea viene de un año largo que se está preparando, pero ahora parece que la cosa se ha calentado mucho.
Yo llamo siempre a resolver los problemas por el camino de la vía diplomática, de la negociación. Porque el futuro de la humanidad, hoy una guerra alargada destruye, no digo la mitad de la humanidad, pero una buena parte de la humanidad y de la cultura, todo, todo. Sería terrible. Creo que hoy la humanidad no es capaz de soportarlo.
Esperemos que aquellos países que están sufriendo una guerra interna, dentro de ellos, donde se están produciendo fuego de guerra, en Oriente Medio, por ejemplo, pero también en África, o en Yemen. ¡Parémoslos! ¡Busquemos una solución diplomática! Y en eso creo que las Naciones Unidas tienen el deber de reprender un poco a su liderazgo, porque se ha aguado un poco.
Pulella: ¿Desea encontrarse con el Presidente Trump cuando venga a Europa? ¿Se le ha formulado una petición para este encuentro?
Papa Francisco: No se me ha informado desde la Secretaría de Estado de que haya una petición en se sentido, pero yo recibo a todos los Jefes de Estado que soliciten una audiencia.
Greg Burke: Creo que las preguntas sobre el viaje ya han terminado. Se puede hacer aún otra, luego podemos ir a cenar a las seis y media… Ahí Antonio Pelayo, de Antena 3, que usted conoce.
Antonio Pelayo: Bien Gracias. Santo Padre, la situación en Venezuela ha degenerado últimamente de modo muy grave y ha habido muchas muertes. Quisiera preguntarle si la Santa Sede y usted personalmente piensan relanzar esa acción, esa intervención pacificadora y qué formas podría asumir esa acción.
Papa Francisco: Hubo una intervención de la Santa Sede bajo pedido fuerte de los cuatro Presidentes que estaban trabajando como facilitadores. Y la cosa no resultó. Y quedó ahí.
No resultó porque las propuestas no eran aceptadas, o se diluían, era un sí-sí, pero no-no. Todos conocemos la difícil situación de Venezuela, que es un país al que yo quiero mucho. Y sé que ahora están insistiendo, no sé bien de dónde, creo que de los cuatro presidentes, para relanzar esta facilitación y están buscando el lugar. Yo creo que tiene que ser con condiciones ya, condiciones muy claras. Parte de la oposición no quiere esto. Es curioso, la misma oposición está dividida, y por otro lado parece que lo conflictos se agudizan cada vez más. Pero hay algo en movimiento. Estuve informado de eso, pero está muy en el aire todavía. Pero, todo lo que se puede hacer por Venezuela hay que hacerlo, con las garantías necesarias, sino jugamos al “tin tin pirulero”, y no va la cosa.
Greg Burke: Gracias Santo Padre.
Corresponsal alemán: Usted, hace algún día, ha hablado del tema de los refugiados en Grecia, en Lesbos, y usó esa expresión de “campo de concentración” porque había mucha gente. Pero para nosotros, los alemanes, esa expresión, obviamente, es muy grave, es muy cercana al “campo de exterminio”. Hay gente que dice que se trató de un lapsus lingüístico. ¿Qué quiso usted decir?
Papa Francisco: Deben leer bien todo lo que dije. Dije que los más generosos de Europa eran Italia y Grecia. Es cierto. Son los más cercanos a Libia, a Siria. De Alemania siempre he admirado su capacidad de integración. Cuando yo estudiaba allí, había muchos turcos integrados en Frankfurt. Integrados, y hacían una vida normal.
No fue un lapsus lingüe: hay campos de concentración, perdón, campos de refugiados que son verdaderos campos de concentración. Hay alguno quizás en Italia, quizás en otra parte…, en Alemania no, seguro…, pero usted piense qué hace la gente encerrada en un campo del que no puede salir. Usted piense qué ha sucedido en el norte de Europa cuando querían cruzar el mar para ir a Inglaterra. Estaban encerrados dentro.
Me ha hecho reír, y es un poco la cultura italiana, me ha hecho reír lo que ocurrió en un campo de refugiados en Sicilia. Me lo contó el delegado de Acción Católica, uno de los delegados de la diócesis de Agrigento. Hay uno o dos en la zona, no sé en qué diócesis. El jefe de esa ciudad, donde se encuentra el campo, habló con la gente del campo de refugiados y les dijo: vosotros, aquí dentro, tendréis problemas de salud mental, debéis salir, pero por favor, no hagáis cosas malas. Nosotros no podemos abrir la puerta, pero hacemos un agujero por la zona de atrás, salís, os dais un bonito paseo y, por lo que han contado los habitantes de aquel pueblo, que contaron cosas buenas, no se ha producido delincuencia, criminalidad. El solo hecho de estar encerrados sin haber hecho nada es un lager (campo de concentración, en alemán) pero no tiene nada que ver con Alemania.
Greg Burke: Gracias a Usted Santo Padre.
Papa Francisco: Gracias a ustedes por el trabajo que hacen y que ayuda a mucha gente. Ustedes no saben el bien que pueden hacer con sus crónicas, con sus artículos, con sus pensamientos.
Tenemos que ayudar a la gente y ayudar también a la comunicación, para que la comunicación, también la prensa, nos lleve a cosas buenas, y no nos lleve a desorientaciones que no nos ayudan. ¡Muchas gracias! ¡Y buena cena! ¡Recen por mí!

Boko Haram libera decenas de niñas secuestradas. ¿Quien paga los males hechos a estas niñas=.

Boko Haram libera decenas de niñas secuestradas
En intercambio por algunos de sus milicianos

Boko Haram libera decenas de niñas secuestradas

(Euronews El grupo terrorista islámico Boko Haram ha liberado 82 niñas secuestradas a cambio de algunos de sus milicianos.Se trata de la mayor liberación producto de las negociaciones entre el gobierno y el grupo terrorista islámico.
Las menores han sido trasladadas a Banki, cerca de la frontera entre Nigeria y Camerún y se espera que hoy sean recibidas en Abuja por el presidente nigeriano.
Las niñas formaban parte del grupo de más de 276 estudiantes secuestradas en abril del año 2014 por el grupo yihadista cuando se encontraban en su escuela de secundaria de Chibok.

Horrores padecidos a manos de los terroristas

En octubre Boko Haram liberó a 22 de las niñas secuestradas cuyos testimonios arrojaron luz sobre el horror vivido a manos de este grupo que juró fidelidad al Dáesh.
«Para las chicas que han regresado, su vida en cautiverio ha sido la descripción del sufrimiento, de lo que es morir de hambre y ser maltratadas. Como hemos visto antes, algunas de las chicas han vuelto con hijos y otras han relatado cómo fueron abusadas sexualmente», explica Bukky Shonibare, una de las fundadoras del movimiento «Traed a nuestras niñas de vuelta».

Violadas hasta 15 veces al día, amenazadas, vendidas o casadas a la fuerza.

Los crímenes cometidos contra estas niñas provocaron una ola de indignación que se canalizó a través de una importante campaña internacional.
Decenas de estas menores siguen desaparecidas.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Iglesia copta

Los coptos y el mundo islàmico.

 Introducccion.
La Primavera Árabe en 2011 incluyó desde el principio a coptos, aunque la postura oficial de la Iglesia era reticente. Poco después de la dimisión del presidente egipcio Hosni Mubarak se registraron varios graves atentados y masacres contra iglesias coptas, atribuidos a ‘salafistas’, pero probablemente incitados por elementos del régimen en un intento de crear divisiones entre la población.
Tras la llegada a poder de Mohamed Morsi, perteneciente a la organización fundamentalista de los Hermanos Musulmanes, las tensiones se siguen exacerbando y se han repetido ataques a iglesias coptas con numerosos muertos que, si bien han sido condenados por Morsi, se suceden ante la pasividad de las autoridades.
En Sudán, la situación de los coptos se ha vuelto más difícil tras la introducción de leyes basadas en el islam fundamentalista a inicios de los noventa. La emigración se ha intensificado y el número de coptos parece reducirse.

 La iglesia copta.
La Iglesia Copta es, de lejos, la congregación cristiana con más seguidores en los países de habla árabe. Forma parte del grupo de iglesias monofisitas (o mejor llamadas miafisitas), escindidas del tronco común en el siglo V.
La Iglesia es una de las más antiguas de la cristiandad y está presente en Egipto desde los inicios de la misión cristiana. Aun hoy, la inmensa mayoría de los coptos viven en Egipto, donde forman alrededor de la décima parte de la población (unas 9 millones de personas), aunque  las estimaciones varían entre el 8% y el 12%.
Aunque la mayoría de los monasterios se encuentran en el desierto de Wadi Natrún, entre El Cairo y Alejandría, hay numerosas aldeas coptas a lo largo de todo el valle del Nilo. También en la mitad norteña de Sudán e incluso al sur de la capital Jartum hay comunidades coptas. La sede habitual del Patriarcado se encuentra en El Cairo, aunque su título oficial es ‘Patriarcado de Alejandría’.
Fresco en una iglesia copta de El Cairo | © Eva ChavesLa lengua litúrgica de esta Iglesia es el copto, aunque prácticamente todos los creyentes hablan hoy el árabe egipcio —o el sudanés— como lengua materna; en las ceremonias se emplea cada vez más este idioma para facilitar la comprensión. En sus documentos y comunicaciones, la Iglesia utiliza hoy el árabe fus·ha. Emplea el calendario copto para todas las fiestas religiosas.

Fresco en una iglesia copta de El Cairo | © Eva Chaves
El Patriarca de Alejandría, también conocido como Papa copto, es desde noviembre de 2012 Tawadros II (o Teodoro II). Su nombre civil era Wagih Subhi Baqi Suleimán, nacido en 1952 en el delta del Nilo. Fue elegido tras la muerte, en marzo de 2012, de su predecesor, Shenuda III, nacido en 1923 con el nombre de Nazir Gayed y quien fue papa durante 40 años, de 1971 a 2012.
La Iglesia Tewahedo de Etiopía y su recién escindida rama eritrea forman parte del conjunto copto y hasta 1959 dependían directamente del Patriarcado de Alejandría, aunque sus ceremonias se distinguen en algunos detalles. Las tres iglesias siguen manteniendo plena comunión entre ellas.
iglesia-copta
Un millar de monjes coptos y alrededor de 300 monjas siguen viviendo en la treintena de monasterios que hay en Egipto. En los barrios y las aldeas de Egipto, la convivencia entre coptos y musulmanes es en general buena, aunque ya en la década de los noventa y los 2000, algunos conflictos locales se convertían en enfrentamientos religiosos alimentados por extremistas. Los coptos se quejan de que la construcción de nuevas iglesias se encuentra con numerosos obstáculos burocráticos, mientras que se dan todo tipo de facilidades para construir mezquitas. Esta situación lleva a la existencia de iglesias consideradas “ilegales” y tensiones en la comunidad. En 2002, por otra parte, el día de Navidad copto —corresponde hoy al 7 de enero gregoriano— fue declarado festivo nacional.

«Coptos ortodoxos y católicos podemos hablar cada vez más la lengua común de la caridad»

El papa Francisco realizó una visita de cortesía al papa Tawadros II, Patriarca de la Iglesia Copto-Ortodoxa de Alejandría. Ambos han firmado una declaración conjunta.
(RV) «Delante del Señor, que quiere que seamos perfectos en la unidad no es posible escondernos más detrás de los pretextos de divergencias interpretativas ni tampoco detrás de siglos de historia y de tradiciones que nos han convertido en extraños», precisó el Papa, puntualizando que no sólo existe un ecumenismo realizado con gestos, palabras y esfuerzo, sino también una comunión ya efectiva, que crece cada día en la relación viva con el Señor Jesús, se fundamenta en la fe profesada y se basa realmente en nuestro Bautismo, en el ser «criaturas nuevas» en él: en definitiva, subrayó, un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.
El Santo Padre aseguró a Tawadros que estamos llamados a testimoniar juntos al Señor, a llevar al mundo nuestra fe, viviéndola, porque la presencia de Jesús se transmite con la vida y habla el lenguaje del amor gratuito y concreto. «Coptos ortodoxos y Católicos podemos hablar cada vez más esta lengua común de la caridad: antes de comenzar un proyecto para hacer el bien, sería hermoso preguntarnos si podemos hacerlo con nuestros hermanos y hermanas que comparten la fe en Jesús. Así, edificando la comunión con el testimonio vivido en lo concreto de la vida cotidiana, el Espíritu
no dejará de abrir caminos providenciales e inimaginables de unidad», observó.
Francisco deseó a al patriarca copto que nuestro mismo Señor nos conceda seguir caminando juntos, como peregrinos de comunión y anunciadores de paz. «Que en este camino nos lleve de la mano Aquella que acompañó aquí a Jesús y que la gran tradición teológica egipcia ha aclamado desde la antigüedad como Theotokos, Madre de Dios».
Finalmente, se ha procedido a la firma de la declaración conjunta entre ambos pastores:
Francisco y Tawadros II
DECLARACIÓN FINAL DE SU SANTIDAD FRANCISCO Y SU SANTIDAD TAWADROS II
1.  Nosotros, Francisco, Obispo de Roma y Papa de la Iglesia Católica, y Tawadros II, Papa de Alejandría y Patriarca de la Sede de San Marcos, damos gracias a Dios en el Espíritu Santo porque nos ha concedido la gozosa oportunidad de encontrarnos una vez más para intercambiar nuestro abrazo fraternal y unirnos de nuevo en una misma oración. Damos gloria al Todopoderoso por los vínculos de fraternidad y amistad que unen la Sede de San Pedro y la Sede de San Marcos. El privilegio de estar juntos aquí en Egipto es una señal de que nuestra relación es cada año más sólida, y de que seguimos creciendo en cercanía, fe y amor en Cristo nuestro Señor. Damos gracias a Dios por este amado Egipto, «patria que vive dentro de nosotros», como solía decir Su Santidad el Papa Shenouda III, «el pueblo bendecido por Dios» (cf. Is 19,25), con su antigua civilización faraónica, su herencia griega y romana, su tradición copta y su presencia islámica. Egipto es el lugar donde la Sagrada Familia encontró refugio, tierra de mártires y santos.
2.  Nuestro profundo vínculo de amistad y fraternidad tiene su origen en la plena comunión que existía entre nuestras Iglesias en los primeros siglos y que se fue expresando de muchas maneras a través de los primeros Concilios Ecuménicos, remontándose al Concilio de Nicea en el año 325 y a la contribución del valeroso Padre de la Iglesia san Atanasio, que se ganó el título de «Defensor de la Fe». Nuestra comunión se manifestaba a través de la oración y de prácticas litúrgicas similares, de la veneración de los mismos mártires y santos, y a través del crecimiento y difusión del monaquismo, siguiendo el ejemplo del gran san Antonio, conocido como el Padre de todos los monjes.
Esta experiencia común de comunión antes de la separación reviste un significado especial para nuestros esfuerzos actuales, encaminados a restaurar la plena comunión. La mayor parte de las relaciones que existieron en los primeros siglos entre la Iglesia Católica y la Iglesia Copta Ortodoxa han continuado hasta nuestros días, a pesar de las divisiones, y han sido recientemente revitalizadas. Suponen un desafío para que intensifiquemos nuestros esfuerzos comunes y perseveremos en la búsqueda de la unidad visible en la diversidad, bajo la guía del Espíritu Santo.
3.  Recordamos con gratitud el histórico encuentro que tuvo lugar hace cuarenta y cuatro años entre nuestros predecesores, el Papa Pablo VI y el Papa Shenouda III, en un abrazo de paz y fraternidad, después de muchos siglos, cuando nuestros mutuos vínculos de amor no fueron capaces de expresarse a causa de la distancia que había surgido entre nosotros. La Declaración Común que firmaron el 10 de mayo de 1973 representó un hito en el camino del ecumenismo y sirvió como punto de partida para la Comisión para el Diálogo Teológico entre nuestras Iglesias, que ha dado muchos frutos y ha abierto el camino para un diálogo más amplio entre la Iglesia Católica y la entera familia de las Iglesias Ortodoxas Orientales. En esa Declaración, nuestras Iglesias reconocieron que, de acuerdo con la tradición apostólica, profesan «una misma fe en un solo Dios Uno y Trino» y «la divinidad del Unigénito Hijo Encarnado de Dios... Dios perfecto con respecto a su divinidad, y perfecto hombre con respecto a su humanidad». También se reconoció que «la vida divina nos es dada y alimentada a través de los siete sacramentos» y que «veneramos a la Virgen María, Madre de la Luz Verdadera», la «Theotokos».
4.  Con profunda gratitud recordamos nuestro encuentro fraterno en Roma, el 10 de mayo de 2013, y el establecimiento del 10 de mayo como el día en el que cada año profundizamos la amistad y la fraternidad entre nuestras Iglesias. Este renovado espíritu de cercanía nos ha permitido discernir una vez más que el vínculo que nos mantiene unidos lo recibimos de nuestro único Señor el día de nuestro Bautismo. Porque es a través del Bautismo que nos convertimos en miembros del único Cuerpo de Cristo que es la Iglesia (cf.1Co 12,13). Esta herencia común es la base de nuestra peregrinación hacia la plena comunión, a medida que crecemos en el amor y la reconciliación.
5.  Somos conscientes de que en esta peregrinación aún nos queda mucho camino por recorrer, sin embargo, no podemos ignorar lo mucho que ya hemos avanzado. Recordamos, en particular, el encuentro entre el Papa Shenouda III y san Juan Pablo II que, durante el Gran Jubileo del año 2000, vino a Egipto como peregrino. Estamos decididos a seguir sus pasos, movidos por el amor a Cristo, Buen Pastor, con la profunda convicción de que caminando juntos crecemos en la unidad. Que sepamos encontrar nuestra fuerza en Dios, fuente perfecta de comunión y amor.
6.  Este amor encuentra su expresión más profunda en la oración común. Cuando los cristianos oran juntos, se dan cuenta de que lo que los une es mucho más de lo que los divide. Nuestro anhelo de unidad se inspira en la oración de Cristo «que todos sean uno» (Jn 17,21). Profundicemos nuestras raíces comunes en la única fe apostólica, rezando juntos y buscando traducciones comunes de la Oración del Señor y también una fecha común para la celebración de la Pascua.
7.  Mientras caminamos hacia el día bendito en que finalmente podamos reunirnos en torno a la misma mesa Eucarística, podemos cooperar en muchas áreas y demostrar de manera tangible lo mucho que ya nos une. Podemos dar juntos un testimonio de los valores fundamentales como la santidad y la dignidad de la vida humana, la santidad del matrimonio y de la familia, y el respeto por toda la creación, que Dios nos ha confiado. Frente a muchos desafíos actuales como la secularización y la globalización de la indiferencia, estamos llamados a ofrecer una respuesta común cimentada en los valores del Evangelio y en los tesoros de nuestras respectivas tradiciones. A este respecto, nos sentimos animados a profundizar en el estudio de los Padres Orientales y Latinos, y a promover un fecundo intercambio en la vida pastoral, principalmente en la catequesis y en el mutuo enriquecimiento espiritual entre comunidades monásticas y religiosas.
8.  Nuestro testimonio cristiano compartido es una señal, llena de gracia, de reconciliación y esperanza para la sociedad egipcia y sus instituciones, una semilla plantada para que produzca frutos de justicia y de paz. Puesto que creemos que todos los seres humanos son creados a imagen de Dios, nos afanamos para que la tranquilidad y la concordia sean una realidad de la coexistencia pacífica entre cristianos y musulmanes, dando así testimonio de lo mucho que Dios desea la unidad y armonía de toda la familia humana y la igual dignidad de todo ser humano. Compartimos también la misma preocupación por el bienestar y el futuro de Egipto. Todos los miembros de la sociedad tienen el derecho y el deber de participar plenamente en la vida de la nación, pudiendo disfrutar de una ciudadanía plena y equitativa, y colaborar en la construcción de su país. La libertad religiosa, incluida la libertad de conciencia, arraigada en la dignidad de la persona, es la piedra angular de todas las demás libertades. Es un derecho sagrado e inalienable.
9.  Intensifiquemos nuestra incesante oración por todos los cristianos de Egipto y de todo el mundo y, especialmente, por los de Oriente Medio. Las trágicas experiencias y la sangre derramada por nuestros fieles, que han sido perseguidos y asesinados por la única razón de ser cristianos, nos recuerdan aún más que el ecumenismo del martirio es el que nos une y nos anima en el camino hacia la paz y la reconciliación. Porque como escribe san Pablo: «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1Co 12, 26).
10. El misterio de Jesús, que murió y resucitó por amor, está en el corazón de nuestro camino hacia la plena unidad. Una vez más, los mártires son quienes nos guían. En la Iglesia primitiva, la sangre de los mártires fue semilla de nuevos cristianos. Así también en nuestros días, la sangre de tantos mártires será semilla de unidad entre todos los discípulos de Cristo, signo e instrumento de comunión y paz para el mundo.
11. En obediencia a la acción del Espíritu Santo que santifica a la Iglesia, la custodia a lo largo de los siglos y la conduce hacia la unidad plena, aquella unidad por la que oró Jesucristo:
Hoy, nosotros, Papa Francisco y Papa Tawadros II, para complacer al corazón del Señor Jesús, así como también al de nuestros hijos e hijas en la fe, declaramos mutuamente que, con una misma mente y un mismo corazón, procuraremos sinceramente no repetir el bautismo a ninguna persona que haya sido bautizada en algunas de nuestras Iglesias y quiera unirse a la otra. Esto lo confesamos en obediencia a las Sagradas Escrituras y a la fe de los tres Concilios Ecuménicos reunidos en Nicea, Constantinopla y Éfeso.
Pedimos a Dios nuestro Padre que nos guíe, con los tiempos y los medios que el Espíritu Santo elija, a la plena unidad en el Cuerpo místico de Cristo.
12. Sigamos pues las enseñanzas y el ejemplo del apóstol Pablo, que escribe: «[Esforzaos] en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos» (Ef 4, 3-6).