domingo, 21 de noviembre de 2010

Presentarán en Pakistán una moción de revisión de la ley anti-blasfemia.

(Fides) Será un nuevo intento, después de los fracasados en el pasado, a raíz del movimiento de la opinión pública, a nivel nacional e internacional, suscitado por la historia de Asia Bibi, la mujer cristiana condenado a muerte por blasfemia.
Este paso representa “una prueba para todo el país, que debe liberarse del radicalismo y el extremismo”, comentan fuentes de la sociedad civil que apoyan la iniciativa a Fides. La moción pretende poner en marcha la Subcomisión sobre la blasfemia, que existe dentro de la Comisión Parlamentaria sobre las minorías religiosas, pero, señala Rehman, tiene como objetivo “involucrar a todo el Parlamento, para que de a la Comisión un mandato claro para realizar una propuesta de revisión”.

El caso de Asia Bibi

Mientras tanto, tras la presión internacional, el Presidente de Pakistán, Ali Zardari, ha pedido al Ministro de las Minorías, Shahbaz Bhatti, que prepare y le entregue un informe oficial sobre el caso de Asia Bibi. El Ministro Bhatti y el Gobernador de Punjab, Salman Taseer, han pedido una nueva investigación sobre el caso de Asia y un proceso justo de casación ante el Tribunal Superior de Lahore.



En términos legales, muchos abogados y juristas han invitado a Iftikhar Muhammad Chaudhry, presidente del Tribunal Supremo de Pakistán a tomar medidas, “de motu propio” (es decir, de propia iniciativa) sobre el caso de Asia Bibi: el procedimiento –que se inscribe dentro de las prerrogativas de su papel– ha sido activado recientemente hacia algunos jueces y tribunales, en el caso de presunta corrupción del Poder Judicial. Los abogados preguntan a Chaudhry: “En el caso de Asia Bibi, ¿dónde está la diferencia?”



Mientras tanto, un foro de la sociedad civil, de asociaciones cristianas y musulmanas, se prepara para “invadir la sala del tribunal todos los días del juicio”, señala a Fides Tahira Abdullah, una mujer musulmana comprometida con la protección de los derechos humanos, y con el lanzamiento de una campaña de sensibilización –incluyendo la firma de la petición contra la ley anti-blasfemia– en las principales ciudades de todo el país y en los medios de comunicación.



En el mundo islámico, Mohamed Aslam Kahaki, un prominente abogado musulmán, dice a Fides que está dispuesto a presentar un recurso en el “Tribunal Federal de la Sharia”, porque el caso de Asia Bibi “también se debe abordar desde una perspectiva religiosa: de hecho, el Islam prohíbe la pena de muerte para las mujeres”. El caso de Asia Bibi está sucediendo justo en los días en que el país celebra la Eid-ul-Azha, la “fiesta del sacrificio”, una de los festividades más importantes del calendario islámico: “El sufrimiento infligido a Asia –señala a Fides un activista musulmán– es una traición al auténtico espíritu de la Eid, que invita al cuidado y al compartir con los hermanos”.

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