lunes, 16 de mayo de 2016

Zachary King, ex-satanista: «Satanás afirmará que tiene tu alma. Pero tú solo tienes que confesarte para recuperarla»

(EUK Maine) Cambio de Agujas, el programa de la Fundación EUK Mamie – HM Televisión, que nos ofrece cada semana el testimonio de un converso distinto, les ofrece en esta ocasión un testimonio especialmente impactante: Zachary King, de los EEUU, que llegó a estar entre los diez «High Wizard» - Gran Brujo o Brujo de alto nivel – más poderosos sobre la faz de la tierra, y que tras apartarse de ese mundo a causa del vacío que le producía una vida tan oscura, llegó a la fe católica después de una fuerte experiencia con la Virgen.
El testimonio de Zachary King será ofrecido en dos entregas. La primera parte del testimonio se publicará hoy, lunes 16 de mayo de 2016, y la segunda parte se publicará el próximo lunes 23 de mayo de 2016. El link del primer programa es el siguiente:
https://www.eukmamie.org/es/cambio-de-agujas/item/3119-zachary-king-1

Desde los diez años

Zachary King comenzó a curiosear con el mundo de la magia cuando tenía apenas diez años. Había nacido en el seno de una familia batista poco fervorosa. «Mi familia era bautista, lo que significa que mi hermano y yo íbamos a la Iglesia bautista todos los domingos y mis padres nunca iban. Esa fue mi primera impresión de «ir a la iglesia». Era como una tortura. Era como un lugar donde mis padres podían llevarnos a mí y a mi hermano, y así tener ellos libertad durante unas horas los domingos». En su comunidad batista apenas se hablaba del demonio para decir que ya había sido vencido por Jesucristo.
«En el fondo, mi fe en Dios era mínima. Con diez años ya había visto todas las películas de fantasía que habían sido hechas. Me atraía mucho cuando pasaban cosas mágicas. Quería saber si la magia era posible». «Cuando yo estaba en 5º de Primaria, tenía 10 años, empecé a hacer «I hate you, bloody Mary» [Te odio, María ensangrentada], un juego muy común en los Estados Unidos y en muchas partes del mundo. Los chicos entran en un baño, apagan las luces coreando una frase al espejo, buscando una cara espantosa, demoniaca. No lo sabíamos entonces, pero estábamos practicando la magia. No sabíamos que el juego «María ensangrentada» era, en realidad, un maleficio. Para hacer un maleficio real, para hacer que suceda la magia, necesitas de la repetición, intención y presencia demoniaca. (…) Entonces, hacíamos eso y yo siempre veía una cara demoniaca».
«En la misma época había salido la serie «Dungeons and Dragons» [Dragones y mazmorras], un juego de rol. Salió aproximadamente dos años antes de esto. Yo siempre hacía de mago o hechicero. Pero después de un tiempo, mi curiosidad estaba en su punto culmen. Tenía que saber si la magia era real, ¿sabes? (…) Así que hice un maleficio de verdad. Bueno, hice tres maleficios mágicos de dinero. Cada uno de ellos aumentó la cantidad que obtuve. Los primeros dos eran de tan poca cantidad que pensé: «Podría ser una coincidencia». La tercera vez que lo intenté obtuve mil dólares. Después de eso estaba convencido de que «esto es real y voy a hacer esto durante el resto de mi vida».
Con doce años entró a formar parte de un grupo satánico que reclutaba niños invitándoles a participar de ese mismo juego de rol: «Dragones y mazmorras». Todo estaba permitido allí: alcohol, droga, incluso sexo…, sin que sus padres se enteraran de nada. «Me enteré de que era un grupo satánico algo más tarde. Me uní oficialmente cuando tenía trece».

Satanista

Efectivamente, un año después, estaba preparado para dar un paso muy serio: «Con trece años firmé un documento que decía: «La Sangre de Jesús lava todo pecado. Pero el mío no. Jesús murió por todos, pero por mí no». En la página final, vendía mi alma al diablo y yo sabía que eso significaba que cuando tuviera noventa y cinco años me moriría e iría directamente al infierno».
A los catorce años le consideraron preparado para participar en un maleficio que podríamos llamar «de alto nivel»: la «ofrenda» que se hacía al diablo a cambio de lo que se deseaba conseguir fue un aborto. Una mujer del grupo satánico había quedado embarazada voluntariamente con este fin, tras tener relaciones sexuales con menores del grupo. Es Zachary quien nos cuenta: «Un funcionario de la ciudad había estado intentando aprobar una ley en el municipio durante aproximadamente tres años, y no se aprobaba. Él lo intentó a través de todos los medios tanto legales como ilegales. Intentó el soborno, manipular gente… Nada funcionaba. En el mundo satánico hay muchos niveles, muchos maleficios que se pueden hacer. Cada cual tiene su criterio, incluso en lo que se requiere para llevarlo a cabo. En cada nivel va subiendo más y más la exigencia. El maleficio más fácil, más sencillo, es en el que dices simplemente algo como: «Yo deseo que tal funcione». O bien: «Satanás, ¿me puedes dar X?». Requiere una especie de vaso de cristal, agua, un congelador y un trozo de papel. Nada más. Ahora bien, en ese nivel sería como si yo - el satanista que hace el maleficio contra ti - me acercara a ti, dándote patadas en las espinillas. En cambio, si hiciera un «hex» [mal de ojo] que involucrase un aborto, eso equivaldría a que yo fuera a tu casa dejando caer una bomba atómica encima. Quiero decir, subimos la «apuesta» un poco, de dar patadas en las espinillas, a dejar caer una bomba en tu casa, una bomba atómica, así que claramente estás muerto. Por eso se realiza el aborto. Ese hombre quería que se aprobara esa ley y no le importaba lo que se hiciera. Por eso contrató a nuestro grupo satánico para que se hiciera un mal de ojo, y eso requería un aborto». En este grupo satánico, y antes de cumplir los dieciocho años, realizó otros cuatro maleficios con aborto.
Con dieciocho años llegó a su segundo grupo satánico, la Iglesia Mundial de Satanás, que tenía un millón cien mil miembros en el mundo en 1989. Cuando tenía veintiún años, había realizado tantos pecados graves que consiguió que Satanás se fijara en él, y le eligiera como «High Wizard», un Gran Brujo o Brujo de alto nivel. Los «High Wizard» son los brujos con más poder satánico. No puede haber más de diez a la vez en el mundo. Él era uno de ellos.

Hechizos para ricos y famosos

«Como High Wizard viajas por el mundo y haces los hechizos para los ricos y famosos: rockeros, actores, políticos... Cualquier persona que tiene mucho dinero. Pero no entregan el dinero al High Wizard, sino que se lo dan al grupo satánico. Pero los que tienen esas posiciones pueden concederte favores». «Si vas a You Tube y buscas cuántos artistas dicen que han vendido sus almas al demonio a cambio de la fama y las riquezas… Esto es uno de los trabajos de los Brujos de alto nivel». Zachary explica con detalle en su testimonio cómo tomaba contacto con estas personas, y lo que se les exigía a cambio de la «ayuda» de Satanás. Satanás exige estar dispuesto a realizar cualquier tipo de pecado, incluso los más horribles, sin titubear: «Él quiere que vayas brincando felizmente hacia el infierno. Y está dispuesto a cogerte de la mano y hacerlo contigo. Pero antes, tú tienes que estar dispuesto a darle algo». También explica las consecuencias de estos pactos con Satanás: «De vez en cuando se lee de estrellas del rock que se ahorcan, que toman una sobredosis de droga, que beben hasta morir, que conducen borrachos… Después de conducir borrachos muchas veces, su coche termina destrozado contra un árbol… Cuentan que están desesperados y deprimidos. Viven hundidos en el alcoholismo durante veinte años antes que morir. ¿Por qué alguien que tiene tanta riqueza, que es tan popular, tan famoso… se comporta así? Sucede esto porque están intentando olvidar cómo llegaron ahí».
De su actividad como «High Wizard», Zachary King afirma: «Dividí 120 iglesias bautistas y asistí a 146 abortos». Y describe con detalle los métodos que usan las sectas satánicas para destruir y dividir las Iglesias.
Después de varios años trabajando para el demonio, Zachary sentía un tedio tan horroroso que decidió apartarse de la Iglesia Mundial de Satanás. «Piensas: Ya no quiero hacer esto. Pero no puedo parar. He entregado mi alma al demonio, la única manera de salir es morir. (…) Pero no quiero morir, me da igual la manera en que muera, porque sé que si muero voy al infierno. (…) Entonces, un día, planeé mi huida». Después de muchas peripecias «conduje a Vermont. Me quedé ahí por algunos años. Era adicto a la magia. No entré en ningún grupo satánico porque tenía miedo de que me descubriesen, que me encontrasen. No me involucré en el satanismo organizado, pero seguía con la magia».

«La Madre bendita te llama a su ejército»

Zachary comenzó a trabajar en la joyería de un centro comercial. Un día llegó una mujer que compró unos pendientes. En el momento de pagar, ella quiso hacerle un pequeño regalo: una medalla de la Virgen que quiso poner en su mano mientras le decía «La Madre bendita te llama a su ejército». Zachary no sabía quién era esa Madre bendita, él había crecido bautista. Además, estaba dolorosamente convencido de que su situación era irreversible. Pensaba sinceramente que estaba irremediablemente condenado a ir al infierno a causa del terrible contrato que había firmado cuando tenía trece años en el que le vendía su alma a Satanás. La mujer le insistía en tomar la medalla, mientras repetía: «La Madre bendita te llama a su ejército». «Es muy poderosa». Zachary se sintió molesto. Él era un High Wizard, uno de los magos más poderosos del mundo. Y esa Madre bendita, ¿podía ser más poderosa que él? Tomó la medalla con intención de tirarla al suelo, pero algo extraño pasó: «El centro comercial y mi tienda, ya no estaban. Desaparecieron completamente. Estábamos solo esa mujer y yo. Y esa mujer empezó a contarme mi vida. Me dijo que yo había arruinado más de cien iglesias y que eso procedía del demonio. Y que había participado en más de cien abortos y eso también procedía del demonio. Me habló sobre diez pecados que había cometido en mi vida. Y todos terminaron con: «Y esto procede del demonio». Yo estaba aterrorizado. No sabía qué hacer. (…) Pensaba que la mujer estaba haciendo magia, y que yo no tenía el poder que ella tenía. Estaba aterrorizado, no sabía qué hacer… (…) Y me dice otra vez: «La Madre bendita te llama a su ejército». Esta vez comprendí que se refería a la Madre de Dios. (…) Y en este instante, María apareció. Me cogió de la mano, me sonrió tiernamente y me dio la vuelta. Jesús estaba de pie, detrás de mí. En ese instante, supe que todo lo que es católico, es verdad. Supe que todo lo que era «Zach», es decir, mi brujería, mi satanismo, mi magia… Todo eso era falso. Y supe que tenía que parar. Supe que Jesús es mi Señor y Salvador y que no había vendido mi alma cuando tenía trece años. María me miró y me dijo: «Tu trabajo es ayudarme a poner fin al aborto». Abrí mi mano, y estaba otra vez en el centro comercial. Esa mujer todavía me estaba hablando. Me contó cuál era su parroquia y empecé a asistir a la misa prácticamente desde el día siguiente. Tardé alrededor de cinco meses en entrar en la Iglesia Católica».

Ministerio contra el satanismo

«Entré en la Iglesia Católica oficialmente en mayo de 2008. Empezamos el ministerio de «All saints» en 2010. Y ahora voy viajando por el mundo dando este mensaje y diciendo a la gente que Satanás es un idiota. No le tengáis miedo. Tienes que pensar que él es como un perro encadenado que ladra. Tú sabes la medida de su cadena. No le dejes cogerte, porque te destrozará si tiene la oportunidad. (…) Acércate a Jesús. Ten una devoción sólida a María. Y no hagas absolutamente nada que tenga que ver con la New Age o con el satanismo».
Zachary King tiene un especial interés en explicar por qué esos contratos donde se vende el alma a Dios son mentira y no tienen ningún valor: «En mis charlas, normalmente pregunto a mi audiencia: «¿Alguien aquí tiene un amigo que tiene un buen coche?» Inevitablemente alguien levanta la mano. Y yo digo: «¿Puedes venderme el coche de tu amigo legalmente?» «No». «¿Por qué?» «Porque no me pertenece a mí». Efectivamente, por esa misma razón no puedes vender tu alma. Dios murió por ti. Jesús pagó el precio por tu alma. No puedes venderla, prestarla, darla… Lo que puedes hacer es dar tu voluntad al demonio. Y el demonio te mentirá porque, ¡oh, sorpresa!, es un mentiroso. La Biblia nos lo dice. Satanás afirmará que tiene tu alma. Pero tú solo tienes que confesarte para recuperarla otra vez. Tienes que devolver tu voluntad a Dios. El demonio seguirá mintiéndote hasta en tu lecho de muerte. Mientras estás a punto de salir de esta vida, él estará bailando alrededor de tu cama diciéndote que es el dueño de tu alma. Él quiere que te desesperes, porque la desesperación es un pecado mortal y así irías al infierno. Cuando llegues a esos momentos en que estés a punto de terminar tu vida aquí en la tierra, cierra los ojos, sigue rezando el rosario y pídele a la Virgen que pise la cabeza de Satanás. Y estarás bien».
Y explica también algunos engaños de la Nueva Era: «La religión New Age se puede definir básicamente como cualquier cosa que quite a Dios, al demonio, al cielo y al infierno de la fórmula». Y pone por ejemplo a los Testigos de Jehová, el mundo del budismo… Alerta contra las prácticas del yoga y reiki. En concreto, sobre el reiki afirma: «Para los que no lo saben, el reiki es magia. (…) Cuando llegas a ser maestro reiki, se dibujan los últimos símbolos en tu cuerpo y te dan tu guía espiritual personal, que es un demonio que ahora está atado a ti. Y cada vez que practicas reiki con otra persona, estas poniendo hechizos de magia sobre ellos. Un hechizo de magia se define como una oración al diablo pidiendo que ate un demonio a otra persona. Cuando vas al que practica reiki, él está poniendo hechizos de magia en tu cuerpo e intentado atarte a un demonio, para sanarte. Dime si esto tiene sentido».

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