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domingo, 24 de enero de 2016

LOS REFUGIADOS: UNA HISTORIA DE SUFRIMIENTO Y DE ESPERANZA




La experiencia de ser refugiado o refugiada es una de las más significativas en la historia de la humanidad. Por lo general, cada país, cada pueblo, ha sido refugiado y ha recibido refugiados. La dialéctica de ambas situaciones ha moldeado la historia y ha marcado la identidad de las naciones y de vuestro cultura, de vuestro memoria histórica, de vuestro ser colectivo, de vuestro religión.
Nuestra tradición cristiana.
En la Biblia se registran estas experiencias en diversos momentos, en diversos libros. La Biblia narra la historia de un pueblo que camina hacia vuestro liberación. Y en este caminar conoce la experiencia del destierro, de la persecución política, del cautiverio, de buscar y encontrar refugio.
He seleccionado tres situaciones para ilustrar este punto.
La primera la encontramos en Deuteronomio 10, versículos del 16 al l9. Y es un mandato de Yahvé a partir de la experiencia del éxodo y de caminar por el desierto hacia la tierra prometida. Es un mandato categórico trasmitido por Moisés. Se pretende evitar la creación de una sociedad basada en la explotación. Y dice lo siguiente:
"Poned en vuestro corazón la marca del pacto... porque el Señor vuestro Dios es el dios de dioses y el Señor de señores... que ama y da alimento y vestido al extranjero que vive entre vosotros. Vosotros, pues, amen al extranjero, porque también vosotros fueron extranjeros en Egipto.
" Dios nos manda amar, alimentar y vestir al extranjero, al refugiado. Amar, alimentar y vestir. El mandato es muy claro.
La segunda lectura trata sobre la situación de los refugiados, se encuentra en el salmo 137, que lleva el titulo de Junto a los ríos de Babilonia. Los refugiados vivían en Babilonia añorando, soñando, pensando en Israel. Si uno ha sido refugiado este poema le toca fuertemente. Es un poema esplendido. Dice lo siguiente:
"Sentados junto a los ríos de Babilonia
 llorábamos al acordarnos de Sion. En los álamos que hay en la ciudad colgábamos nuestras arpas. Allí, los que nos habían llevado cautivos
 los que todo nos lo habían arrebatado.
 Nos pedían que cantáramos con alegría
 ¡que les cantáramos canciones de Sion!
¿Cantar nosotros canciones del Señor en tierra extraña?
¡Si llego a olvidarte Jerusalén, que se me seque la mano derecha!
 ¡Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no te pongo, Jerusalén, por encima de mi propia alegría!
 ¡Tu, Babilonia, serás destruida! ¡Feliz el que te de tu merecido por lo que nos hiciste!"
En tercer lugar, deseo compartirles la experiencia de Jesús de Nazaret.
Una experiencia de persecución. Jesús fue un refugiado cuando era niño. Pienso que esto le ayudo a ser
Jesús. Junto con sus padres vivió la experiencia de ser refugiado en Egipto. Me permito citar a Mateo, capitulo 2, versículos del 13 al 15: Cuando ya los sabios se habían ido, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José, y le dijo\": Levántate, toma al niño y a vuestro madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.\"José se levanto, tomo al niño y a vuestro madre, y salió con ellos de noche camino de Egipto. Nuestra identidad - Esta es nuestra tradición cristiana, nuestras fuentes. Y esta muy vinculada a nuestra historia como pueblo. El Salvador desde vuestros raíces es un pueblo de refugiados. Es parte de nuestra identidad como pueblo. Lo somos desde nuestros orígenes indígenas.
En un poema de Pedro Geoffroy Rivas, titulado Cuenta de la peregrinación, dice así:
 Anduvimos errantes
 años, años, anduvimos errantes
 la ventisca el granito los violentos vendavales
las grandes bestias devoradoras
nada pudo detener nuestros pasos
cruzamos ríos montes
 abismos de terror
cumbres a las que nadie se atreviera antes
 pavorosos desiertos nada pudo detener nuestros pasos
 en tierra, arena roca dejamos hondas huellas junto al mar caminamos
sobre las altas sierras
de día caminamos de noche
sin detenernos
 caminamos naciendo y caminando
 soñando y caminando
 pariendo y caminando
caminamos cantando y caminando
 nada pudo detener nuestros pasos
 con nuestra casa a cuestas enterrando fechas
 estableciendo muertos
 caminando con el sol en los ojos
 con el sol a la espalda
sudorosos
 hambrientos
caminando
 llenos de sueño
 heridos por la sed
 sin luna tropezando duros de frío
 caminando
de grito en grito estableciendo el rumbo
 caminando
dolor afuera
 caminando
directos al destino
 caminando
creciendo en esperanza
caminando años, años, años caminando,
caminando, caminando.

viernes, 29 de junio de 2012

Lo que no se aprobó el 20 de enero, en el Camino Neocatecumenal.

El pasado 20 de enero el Camino Neocatecumenal, fundado por Kiko Argüello tuvo una jornada gozosa en el Vaticano junto a Benedicto XVI. Pero no se aprobó todo ño que ellos querían..Los habitualmente llamados “kikos” viene celebrando la misa con algunas variaciones respecto a la rúbrica de la misa. Y conmemorando en ella más la celebración gozosa del banquete pascual, que lo es, sobre el sacrificio redentor del calvario, que también lo es. Por supuesto que sin negarlo. Diríamos que poniendo más énfasis en la Resurrección que en la Muerte. No tengo la menor duda sobre el catolicismo del rito pero a algunos les rechina algo. Junto a ello algunas peculiaridades en la celebración que no se atiene estrictamente a lo normado en la Iglesia. Se quiso que el acto supusiera también la aceptación eclesial de esos modos. Modos que se han rectificado ya en parte. Y así se ha publicado por algunos. Pues no ha ocurrido eso. Más bien se el Papa ha insistido en señalar que no al menos de modo general. No se ha bendecido la misa neocatecumenal. No ha habido una aprobación litúrgica de esa misa como un modo más del rito latino.

Una comisión de investigación.
Lo que sucedió es que el pontificio consejo para los laicos, presidido por el cardenal Stanislaw Rylko, había preparado el texto de un decreto de aprobación global de todas las celebraciones litúrgicas y extralitúrgicas del Camino neocatecumenal, que tenía que hacerse público el 20 de enero en ocasión de un encuentro previsto del papa con el Camino. El decreto había sido redactado por indicación de la congregación para el culto divino, presidida por el cardenal Antonio Cañizares Llovera. Los fundadores y líderes del Camino, Francisco "Kiko" Argüello y Carmen Hernández, fueron informados de ello y anticiparon felices a sus seguidores la inminente aprobación. Todo sin el conocimiento del papa. Benedicto XVI vino en conocimiento del texto del decreto pocos días antes del encuentro del 20 de enero. Lo encontró inconexo y equivocado. Ordenó que se anulara y se volviera a escribir según sus indicaciones. De hecho, el 20 de enero, el decreto que se hizo público se limitó a aprobar las ceremonias extralitúrgicas que marcan las etapas catequéticas del Camino. El papa en su discursó subrayó que solo éstas habían sido convalidadas, mientras que acerca de la misa dio a los neocatecumenales una verdadera y propia lección - casi un ultimátum - sobre cómo celebrarla en plena fidelidad a las normas litúrgicas y en efectiva comunión con la Iglesia. En esos mismos días Benedicto XVI recibió en audiencia al arzobispo de Berlín, Rainer Maria Woelki, hombre de su confianza, al que en breve habría hecho cardenal. Woelki le habló, entre otros, precisamente de las dificultades que los neocatecumenales creaban en su diócesis, con sus misas separadas del sábado por la noche, oficiadas por una treintena de sus sacerdotes. El papa pidió a Woelki que le hiciera una nota escrita sobre este tema. El 31 de enero Woelki le envió una carta con información más detallada. Días más tarde, el 11 de febrero, el papa envió una copia de esta carta a la congregación para la doctrina de la fe, junto a su petición de examinar cuanto antes la cuestión, que "no sólo concierne a la archidiócesis de Berlín". Según las indicaciones del papa, la comisión de examen presidida por la congregación para la doctrina de la fe tenía que tener la colaboración de otros dos dicasterios vaticanos: la congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, y el pontificio consejo para los laicos. Y así ha sido. El 26 de marzo, en el Palacio del Santo Oficio, bajo la presidencia del secretario de la congregación para la doctrina de la fe, el arzobispo Luis Francisco Ladaria Ferrer, jesuita, se han reunido para un primer examen de la cuestión los secretarios de los otros dos dicasterios – el arzobispo Augustine J. Di Noia, dominico, para el culto divino y el obispo Josef Clemens, para los laicos – y cuatro expertos por ellos designados. Un quinto experto, ausente, dom Cassiano Folsom, prior del monasterio de San Benedicto en Norcia, envió su opinión por escrito. Los juicios expresados sobre las misas de los neocatecumenales han sido todos críticos. Muy severo ha sido también el que la misma congregación para la doctrina de la fe había pedido, antes de la reunión, al teólogo y cardenal Karl J. Becker, jesuita, profesor emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana y consultor del dicasterio. El dossier predispuesto para la reunión por la congregación para la doctrina de la fe incluía la carta del papa del 11 de febrero, la carta del cardenal Woelki al papa en el original alemán y en versión inglesa, el parecer del cardenal Becker y una guía a la discusión en la cual se ponía en duda de forma explícita la conformidad a la doctrina y a la praxis litúrgica de la Iglesia católica del art. 13 § 2 del estatuto de los neocatecumenales, ese con el que ellos justifican sus misas separadas del sábado por la noche. En realidad, el peligro temido por Benedicto XVI y otros muchos obispos – como resulta por las numerosas denuncias llegadas al Vaticano – es que las modalidades particulares con que las comunidades neocatecumenales de todo el mundo celebran sus misas introduzcan de hecho en la liturgia latina un nuevo "rito", compuesto de forma artificial por los fundadores del Camino, ajeno a la tradición litúrgica, lleno de ambigüedades doctrinales y factor de división en la comunidad de los fieles. El papa ha confiado a la comisión por él deseada la tarea de averiguar el fundamento de estos temores, en vista de las consiguientes decisiones. Los juicios elaborados por la comisión serán examinados en una próxima reunión plenaria de la congregación para la doctrina de la fe, un miércoles – una "feria quarta" – de la segunda mitad de abril.  ¿Cumple el Camino los fines fundacionales, o se esta configurando como una realida distinta?.
La Iglesia reconoce el Camino como un itinerario de formación post-bautismal, al servicio de la parroquia. Al final del Camino, el objetivo es vivir en familias "como la de Nazaret", abiertas a la vida, a la oración, a la vida fraterna y al envío misionero.
Explica Kiko Argüello: "En la Iglesia antigua, en medio del paganismo, cuando un hombre quería hacerse cristiano, debía recorrer un itinerario de formación que se llamaba «catecumenado». Catecúmeno era el que se instruía de viva voz. El actual proceso de secularización ha llevado a mucha gente a abandonar la fe y la Iglesia. Por eso es necesario abrir de nuevo un itinerario de iniciación al cristianismo.
En esta línea, el Camino Neocatecumenal no pretende de ninguna manera formar un movimiento en sí mismo, sino ayudar a abrir en las parroquias un camino de iniciación cristiana, para descubrir lo que significa ser bautizado, ser cristiano.
Es un instrumento que se pone al servicio de los obispos en las parroquias, con el fin de reconducir a la fe a quienes la han abandonado o nunca la han tenido".

martes, 5 de julio de 2011

Benedicto XVI ve signos que indican un despertar del sentido religioso.

(SIC) Durante la última audiencia general en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI ha reflexionado ayer miércoles sobre el tema de la oración y como ésta y el «sentido religioso forman parte del hombre a lo largo de toda su historia». «Vivimos hoy en una época en donde son evidentes los signos del secularismo. Dios parece que haya desaparecido del horizonte de muchas personas, o se haya convertido en una realidad indiferente». Pero por otra parte, ha afirmado también el Papa, «algunos signos nos indican que existe un despertar del sentido religioso»

Benedicto XVI cree que se está produciendo “un redescubrimiento de la importancia de Dios para la vida del hombre: la exigencia de una espiritualidad que nos hace superar la visión puramente horizontal y material de la vida humana”.

En su catequesis, el Santo Padre ha recordado que el hombre por naturaleza es religioso: es homo religiosus, como es homo sapiens y homo faber. “El deseo de Dios -afirma el Catecismo- está inscrito en el corazón del hombre, porque él ha sido creado por Dios y para Dios”. “La imagen del Creador está impresa en su ser y siente necesidad de encontrar una luz para dar respuesta a las preguntas que se refieren al sentido profundo de la realidad”. “El hombre digital, igual que el hombre de las cavernas -ha dicho el Papa- busca en la experiencia religiosa, el camino para superar su finitud y para asegurar su precaria aventura terrena. Porque la vida, sin un horizonte trascendente, no tendría sentido”.

“El hombre lleva en sí una sed de infinito, una nostalgia de eternidad, una búsqueda de belleza, un deseo de amor, una necesidad de luz, que lo empuja hacia lo Absoluto; el hombre lleva en sí mismo el deseo de Dios”, ha subrayado el Pontífice. “Sabe, de alguna manera, poder dirigirse a Dios, sabe de poderle rezar”. Y “la oración no está unida a un particular contexto, sino que se encuentra inscrita en el corazón de cada persona, de cada civilización”. “La oración, antes que una práctica o fórmula, es una postura interior, antes un acto de culto o unas palabras, es un modo de ser ante Dios”. La plegaria tiene su centro y sus raíces en lo profundo de las personas. De hecho la oración es el lugar por excelencia de la gratuidad, de la tensión hacia el Invisible, Inesperado e Inefable. “Rezar significa sentir el sentido del mundo fuera del mundo”.

En la dinámica de la plegaria ponerse de rodillas, ha explicado Benedicto XVI, es un gesto ambivalente: por una parte, es un signo de esclavitud, pero significa también postrarse declarando nuestro límite y por tanto manifestando la necesidad de Otro. Otro al que declarar ser débil, necesitado, pecador. “En la experiencia de la oración, la criatura humana expresa toda su conciencia de sí mismo y a la vez dirige toda su persona hacia el Ser delante el cual se está. La oración, que es apertura y elevación del corazón de Dios, se convierte en relación personal con el Señor” ha afirmado finalmente el Santo Padre. “Y aunque el hombre olvida a su Creador, el Dios vivo y verdadero, no cesa de llamar al hombre al misterioso encuentro de la oración”.

miércoles, 8 de junio de 2011

Argelia: un cristiano condenado a cinco años de cárcel por un CD”.

Le ha dado un CD a un vecino, y por esto debe sufrir cinco años de prisión”. Con estas pocas palabras, el pastor Mustapha Krim, presidente de la Iglesia Protestante de Argelia (EPA), ha resumido a Compass Direct News (30 de mayo) la dura condena emitida, recientemente, por la justicia del país magrebí a un cristiano evangélico, llamado Siaghi Krimo.


El tribunal correccional del distrito o “cité” de Djamel, en Oran -Warhan en árabe, la ciudad portuaria a 470 km al oeste de la capital Argel, -ha condenado, el pasado miércoles 25 de mayo, al convertido a una pena de cinco años de prisión y adem 5;s delpago de una multa de 200.000 denarios (casi 2.760 dólares) por haber “ofendido” al Profeta. Krimo, que está casado y tiene una niña de 9 meses, tiene 10 días de tiempo para apelar.

El hombre fue arrestado junto a otro cristiano -Sofiane- por los servicios de seguridad de Argelia, el pasado 14 de abril. Puesto en libertad después de tres días, Krimo acabó ante un tribunal el pasado 4 de mayo. El que acusó al cristiano de proselitismo y de blasfemia con respecto al profeta Mahoma, fue su vecino musulmán, a quien había dado un CD y con quien había tenido una discusión sobre la fe cristiana.

Lo que llama la atención de este asunto es que todo el proceso contra Krimo se ha desarrollado en ausencia del único testigo de la presunta blasfemia -el citado vecino musulmán- y de cualquier tipo de pruebas materiales. Este “detalle” no ha impedido al juez de turno ir más allá de la de la pena exigida por el representante de la fiscalía. Esta había pedido una pena preventiva de dos años y una pecuniaria de sólo 50.000 denarios, el juez ha decidido otra cosa y ha infringido al imputado el máximo castigo prevista por el Código Penal de Argelia por la violación del artículo 144 bis 2.

El artículo en cuestión, que se podría definir como la versión de Argelia de la infame ley pakistaní de la blasfemia, prevé condenas preventivas de hasta cinco años de prisión para quien ofende al Profeta o a “los mensajeros de Dios” y para quien “denigra los dogmas y preceptos del Islam a través de textos escritos, dibujos, declaraciones o cualquier otro medio” (Compass).

La dura condena ha dejado de piedra a la comunidad cristiana de la zona. “Si comienzan a aplicar la ley de este modo, significa que no hay respeto para el cristianismo”, declaró el director de EPA, Mustapha Krim, que teme lo peor. “Muy pronto muchos cristianos de Argelia se verán en la cárcel”, dijo a Compass. “Si el simple hecho de darle un CD a tu vecino te cuesta cinco años de prisión, esto es catastrófico”.

También el abogado de Krimo, Mohamed Ben Belkacem, ha hablado de una sentencia inesperadamente dura, que refleja el prejuicio del poder hacia los cristianos. “No nos esperábamos para nada esta sentencia”, confesó a Compass. “El juez ha castigado a los “cristianos”, no al “imputado”. No había pruebas y sin embargo el Tribunal no ha aceptado las circunstancias atenuantes”, continuó el abogado, que recordó que Krimo tenía “buenas relaciones”con los vecinos y que se proclamó inocente. “Mi cliente ha negado haber insultado al Profeta y no hay ninguna prueba material que apoye esta acusación”, destacó Ben Belkacem.

Algunos no excluyen totalmente que el Tribunal haya sido presionado para condenar al cristiano a una pena ejemplar. “El juez habría exonerado a Krimo de todas las acusaciones, en circunstancias normales, pero creo que ha recibido órdenes de sus superiores de ser duro”, declaró un representante del EPA, citado por la organización International Christian Concern (28 de mayo).

Para muchos analistas, la sentencia de Orán refleja el nuevo giro de tuerca por parte del gobierno del presidente Abdelaziz Bouteflika (en el poder desde 1999) contra las iglesias evangélicas. Simbólica para el clima que se ha instalado en el país -definido como “perjudicial” por el periódico El Watan en su editorial del 25 de mayo- es la decisión del gobernador o “wali” de la provincia de Bejaia o (Bugia), Ahmed Hammou Touhami, de imponer la clausura definitiva de los siete lugares de culto protestantes de la provincia nordoriental, dos de las cuales están en la homónima ciudad de Cabilia.

En una declaración enviada el pasado 22 de mayo a EPA, el gobernador explicó su decisión, escribiendo que todas las iglesias de la provincia eran ilegales porque no estaban registradas por la autoridad, como obliga la ley nº 06-03 (o bien 06-02 bis), conocida como la Ordenanza 06-03.

“No estamos en contra de el ejercicio de cultos distintos al musulmán. No hemos hecho otra cosa que invitar a las comunidades religiosas no musulmanas a respetar la ley”, se defendió el gobernador. “Les pedimos obedecer la ley. Algunos ejercen su culto en garajes” (El Watan 25 de mayo).

Muy distinta es la versión proporcionada por la Iglesia protestante local. Según Mustapha Krim, “todas las prácticas necesarias se han puesto en marcha a nivel de la Comisión Nacional de los cultos y del Ministerio del Interior después de la promulgación de esta ley 06-03, para le regularización de nuestra situación”. Acciones que han demostrado ser vanas, a causa de un “bloqueo” a nivel ministerial.

La norma, introducida en 2006, es muy controvertida. Según los expertos, ha creado “una zona gris en la cual el Gobierno y la policía tienen margen para actuar contra la Iglesia. Esta ley permite al gobierno a condenar a los creyentes por su fe o por culto ilegal aunque la Constitución garantiza la libertad religiosa” (Compass, 5 de octubre de 2010). Igual de contundente es al opinión de Mustapha Krim, que confirma el uso instrumentalizado, incluso “inquisidor contra los cristianos” de la ley (El Watan 25 de mayo).

Para el abogado Ben Belkacem, “los cristinos viven en una situación muy difícil en Argelia”. “Son -sostiene- sólo tolerados por motivos de política exterior y en realidad no tienen ninguna libertad de culto, ya que no se reconoce ninguna asociación, no obstante los numerosos esfuerzos”.(Compass 25 de mayo).

Tampoco El Watan tiene dudas. “La intolerancia oficial continua haciendo estragos” en Argelia, un país en el que “tener en posesión Evangelios o Biblias se ha convertido en un crimen que merece la cárcel”. El periódico acusa además a las autoridades a hacer el mismo juego que los integralistas y fundamentalistas, en particular del Frente Islámico de Salvación o FIS. “Los jefes actuales del país están aplicando el programa del FIS sin el FIS”, concluye el periódico su editorial del 25 de mayo, llamado “Purificación religiosa”.

Como recuerda Compass, Argelia cuenta hoy con más de 99.000 cristianos, que representan menos del 0’3% de la población compuesta por 35’4 millones de habitantes.

Zenit

domingo, 22 de mayo de 2011

Mons. Barwa asegura que en Orissa crece y se fortalece la fe de los cristianos ante la persecución.

En una entrevista concedida a la Agencia Fides, Mons. John Barwa, Arzobispo de la diócesis principal del estado de Orissa, en India, con más de 62 mil católicos, asegura que «la persecución de los cristianos existe, pero la fe crece y se fortalece y aumenta el número de los fieles». Añade que «no tenemos miedo; estamos dispuestos a decir siempre la verdad, a defender la dignidad de las personas y la libertad de religión», si bien «hoy en día en Orissa, como cristianos, nos sentimos abandonados por las instituciones».
(Fides) La Archidiócesis de Cuttack-Bhubaneswar incluye el distrito de Kandhamal, escenario en 2008 de las masacres contra los cristianos que se cobraron más de 100 muertos y 56.000 desplazados internos. El Arzobispo, en el Vaticano para la visita ad limina Apostolorum, explica a la Agencia Fides las razones y las raíces de la violencia anti-cristiana.
–Excelencia, ¿como es actualmente la situación de los cristianos en Orissa?

La persecución existe, nos enfrentamos a muchos retos y no faltan las preocupaciones. Pero creemos que la persecución es parte de nuestra vocación cristiana y de la vida cristiana. No tenemos miedo, pero lo vivimos como una bendición de Dios. Sabemos que donde hay persecución, la fe se fortalece, y hoy me siento orgulloso de decir que la fe de mis fieles se está fortaleciendo. La sangre derramada por la fe en Cristo siempre es semilla de nuevos cristianos; en Orissa el número de nuevos cristianos está aumentando.

–¿Puede describirnos los episodios de violencia que se producen hoy en día?

Hay que decir que las masacres como las del 2008 actualmente no se producen. Pero los cristianos están aterrados y no pueden regresar a sus hogares. Hay una sutil forma de opresión e intimidación ejercida abiertamente por los grupos extremistas hindúes. A menudo sucede en los pueblos rurales, donde las continuas amenazas y la violencia a menudo llegan a la crónica nacional, como el último caso de una joven cristiana violada y asesinada. En la base hay odio y hostilidad contra los cristianos que dan lugar a la discriminación por parte de sectores de la sociedad y también de las instituciones.

–¿Existe confianza en la justicia, en la policía y en las autoridades civiles?

Orissa es una prueba para el respeto y el funcionamiento de la justicia en la India. Podemos ver ejemplos dolorosos en los que los cristianos son tratados como ciudadanos de segunda clase y luchan por conseguir justicia. Por ejemplo, en el caso de sor Meena Barwa, la religiosa católica violentada en 2008, los responsables fueron puestos en libertad bajo fianza.

La reacción y los resultados de los procesos en curso, después de las masacres de 2008, será una prueba evidente para ver si en la nación la gente realmente puede confiar en la justicia y si todos son iguales ante la ley. ¿Y cómo confiar en la policía, que fue testigo de la violación de la hermana Meena y de otras matanzas sin detener a los agresores? La policía no nos han protegido y no nos defiende. Como cristianos, en este momento, nos sentimos abandonados por las instituciones.

–Esto es muy grave en una democracia...

Lo es, pero los hechos son estos. Hoy en día no nos sentimos lo suficientemente seguros y protegidos. Por otra parte, al menos hasta ahora, no hemos recibido justicia por la violencia sufrida.

–¿Cuántos son los grupos extremistas hindúes y por qué son tan fuertes en Orissa?

No puedo dar cifras, pero los movimientos radicales hindúes en la zona son bien conocidos, el Vishwa Hindu Parishad (VHP) y otros, cegados por el fundamentalismo. Son pocos en comparación con la mayoría de los fieles hindúes que son pacíficos y moderados. Pero esos pocos siguen incitando a la violencia y al odio contra los cristianos y manipulando a la gente.

–¿Por qué los cristianos son el blanco favorito?

Por una serie de factores sociales, políticos y religiosos. La comunidad cristiana en Orissa se compone en gran parte de tribus y dalit. Para la evangelización de las tribus no hay problemas. Los dalits, sin embargo, son considerados parte de la sociedad hindú: son las castas más bajas que deben servir a las superiores. Los cristianos trabajan para promover el desarrollo humano, económico y social de los dalit, defienden su dignidad y estos, a menudo, piden abrazar la fe cristiana.

Esto desencadena la reacción de los radicales hindúes. También ocurre que los dalits, liberados del yugo y de la ideología de la casta, abren actividades económicas y comerciales, y esto crea competencia a nivel económico: otra de las razones de insatisfacción. Este es el terreno en el que florecen el extremismo y la violencia. Además existen otras razones políticas: los cristianos no sostienen a los partidos nacionalistas hindúes en el poder (como el Baratiya Janata Party, BJP), y por lo tanto los dirigentes políticos no quieren que la comunidad se expanda y tenga más peso.

–¿Cuál es su enfoque pastoral en este contexto tan difícil?

El de tejer relaciones de diálogo a todos los niveles: con la gente común, con las otras comunidades cristianas, con los líderes religiosos hindúes, con las autoridades civiles, con los jefes de policía, para unir a todas las personas de buena voluntad. El lema que he elegido para mi ministerio episcopal es "Venga tu reino"; creo que este estilo pastoral puede servir para construir el Reino de Dios en esta parte de la India.

–¿Qué ha significado para usted el encuentro con el Papa?

El Papa nos ha alentado a nosotros los Obispos y nos ha dado las gracias por el apoyo que damos a nuestra gente. Nos ha recordado nuestra responsabilidad como Pastores, invitándonos a fortalecer la fe y defender la dignidad de cada persona. Después de este encuentro, mi corazón está lleno de gratitud a Dios. Ha sido una gracia venir al aquí, al Vaticano, para encontrar el Santo Padre, recibir sus palabras de aliento y de consuelo y su bendición.

–El Papa ha subrayado la libertad de religión y la protección de los derechos humanos...

Ese pasaje del discurso del Papa he sentido que estaba dirigido directamente a mí y a la situación que vivimos en Orissa. Me siento llamado a proclamar, sin miedo, la verdad sobre la dignidad humana, sobre la libertad de fe, sobre el respeto de los derechos humanos que a menudo son pisoteados en Orissa.

viernes, 20 de mayo de 2011

¿Puede un Gobierno, erradicar la fe pública, e imponer por decreto una creencia laicista?

El teólogo católico Benjamín Forcano dice que “la palabra laico se suele usar como contrapuesta a clérigo, y la de laicismo, contrapuesta a religiosidad. Una sociedad laica y laicista sería en este sentido la que se organiza y regula desde una perspectiva no clerical o religiosa, no para negar o ir contra esos valores, sino para fijar unas bases laicas con valores comunes que hagan posible una convivencia para todos”.
¿Puede un Gobierno, cualquier Gobierno, erradicar la fe del hondón del alma, que diría Unamuno, e imponer por decreto una creencia laicista? Se ensayó el sistema durante años en la Unión Soviética, en los países del Este de Europa enclavados en el bloque comunista, en China, en Cuba. ¿Con qué resultado? En todos estos países los que eran creyentes siguen siéndolo y se han añadido millones que no lo eran.

No se puede descatolizar a un país por Decreto, como se le ocurrió decir a Azaña, ni tampoco se puede imponer el laicismo por decreto, como temen el Papa y la jerarquía de su Iglesia en España.

“¡Qué atrocidad, qué laicos somos”, tituló Ignacio Ruiz un artículo en el diario A.B.C. (22-12-2004). La atrocidad es la suya, y la barbaridad tambien, cuando escribe que “con el tabarrón del laicismo quiere Rodríguez Zapatero volver a echarnos agua por lo civil”. Si un señor que lleva diez meses ejerciendo como presidente del Gobierno fuese capaz de transformar a un país católico en un país laicista, pobre, muy pobre e inmensamente débil serían las convicciones católicas de los ciudadanos.

Sólo el Código de Derecho Canónico tiene 2.414 artículos y 5 apéndices que suman 186 artículos más, en total, 2.600 artículos en la legislación de la Iglesia católica. ¿Qué poder tiene el Gobierno de un país católico para anular con un decreto toda esa masa legislativa? La fe es la tremenda y gloriosa aventura de la persona que se encuentra con Dios. Por la fe se lucha, no hay pasividad. Por la fe se sufre, por la fe se llora, la fe es dolorosa cuando le invaden los retortijones de la duda, la fe entra en crisis, pero no muere fácilmente. Mucho menos puede sucumbir porque un Gobierno lo determine por decreto.

Poca fe y menos visión debe tener el periodista de A.B.C. cuando añade que “el pueblo (el español), desde luego, ha obedecido la orden de ser laico”. ¿De dónde emana esa orden? ¿Del Gobierno? Si esto fuera así no habría un solo protestante en España. Porque desde 1936 en parte del país y desde 1939 en su totalidad, los gobiernos emanados del nacionalcatolicismo promulgaban decreto tras decreto para poner de rodillas a la minoría protestante y para acabar de una vez con esta fe. ¿Lo lograron? ¿Consiguieron aquellas leyes obligarnos a adoptar un catolicismo que iba en contra de nuestras creencias?

Sigue el señor Ignacio Ruiz: “El catolicismo constituye para nosotros una segunda naturaleza, y toda nuestra actitud ante la vida, toda nuestra manera de ser y de sentir, es una manera fundamentalmente católica”. ¡Bravo! ¡Muy bien! Si esto es así, ¿a qué tanto miedo? Todos los socialismos del mundo, todos los comunismos, todos los ateísmos, todos los laicismos, aunque se juntaran todos y constituyeran un tsunami arrasador, no lograrían nada contra una fe que según Ruiz constituye una doble naturaleza.

Claro que el articulista de A.B.C. no da muestras de tener las ideas claras. Copiando a Menéndez y Pelayo, el primero en escribir semejante barbaridad, dice: “Ser católico es ser español, igual que ser protestante es ser alemán”.

¡Viva la cultura! ¡Pobre periodismo español! Nos está diciendo Ignacio Ruiz que los únicos protestantes que hay en el mundo son los alemanes –40 millones entre 700- y los únicos españoles son el siete por ciento que acude los domingos a Misa. De ser así, Rodríguez Zapatero lo tiene fácil. Meter en el saco del laicismo a los que ya viven en plan laicista es lo más sencillo del mundo.

sábado, 9 de abril de 2011

Para llevar a cabo la nueva evangelización en Latinoamérica no se pueden dejar de lado las múltiples demostraciones de la piedad popular ” recuerda Benedicto XVI.

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides, abril 2011) – “Incidencia de la piedad popular en el proceso de evangelización de América Latina” ha sido el tema de la Plenaria de la Comisión Pontificia para América Latina, cuyos participantes han sido recibidos en audiencia por el Santo Padre el 8 de abril. El tema “aborda directamente uno de los aspectos de mayor importancia para la tarea misionera en la que están empeñadas las Iglesias particulares de ese gran continente latinoamericano” ha dicho Benedito XVI en su discurso. EN efecto, “esta expresión sencilla de la fe tiene sus raíces en el comienzo mismo de la evangelización de aquellas tierras”, y con su progresión “se fue tejiendo paulatinamente la rica y profunda religiosidad popular que caracteriza la vivencia de fe de los pueblos latinoamericanos”. El Santo Padre ha continuado diciendo: “Para llevar a cabo la nueva evangelización en Latinoamérica, dentro de un proceso que impregne todo el ser y quehacer del cristiano, no se pueden dejar de lado las múltiples demostraciones de la piedad popular. Todas ellas, bien encauzadas y debidamente acompañadas, propician un fructífero encuentro con Dios, una intensa veneración del Santísimo Sacramento, una entrañable devoción a la Virgen María, un cultivo del afecto al Sucesor de Pedro y una toma de conciencia de pertenencia a la Iglesia. Que todo ello sirva también para evangelizar, para comunicar la fe, para acercar a los fieles a los sacramentos, para fortalecer los lazos de amistad y de unión familiar y comunitaria, así como para incrementar la solidaridad y el ejercicio de la caridad”.

El Papa ha subrayado que la fe “tiene que ser la fuente principal de la piedad popular”, y esta debe estar “tiene que estar en estrecha relación con la sagrada Liturgia, la cual no puede ser sustituida por ninguna otra expresión religiosa”, haciendo referencia en este sentido al Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, publicado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos,

En las grandes celebraciones del año litúrgico, los muchos santuarios, la devoción a la Santísima Virgen María, el culto a los santos si reflejan las múltiples expresiones de fe de la piedad popular, sin embargo, ha remarcado el Santo Padre, “no se puede negar que existen ciertas formas desviadas de religiosidad popular que, lejos de fomentar una participación activa en la Iglesia, crean más bien confusión y pueden favorecer una práctica religiosa meramente exterior y desvinculada de una fe bien arraigada e interiormente viva”.

En la conclusión de su discurso, Benedicto XVI ha citado el compromiso de los Obispos de América Latina y del Caribe para la Misión continental, invitando a todos los miembros de la Iglesia a permanecer en permanente estado de misión: “Se trata de una opción de gran trascendencia, pues se quiere con ella volver a un aspecto fundamental de la labor de la Iglesia, es decir, dar primacía a la Palabra de Dios para que sea el alimento permanente de la vida cristiana y el eje de toda acción pastoral”. El objetivo de “proteger, promover y purificar todo lo relacionado con las expresiones de la religiosidad popular en América Latina”, ha concluido el Pontífice, se conseguirá se se continua impulsando la Misión continental, “en la cual ha de tener particular espacio todo lo que se refiere a este ámbito pastoral, que constituye una manera privilegiada para que la fe sea acogida en el corazón del pueblo, toque los sentimientos más profundos de las personas y se manifieste vigorosa y operante por medio de la caridad”. (SL) (Agencia Fides 09/04/2011)

miércoles, 6 de abril de 2011

´La Iglesia va hacia el gueto y necesita una gran reforma´.

Levante-EMV.com » Comunitat Valenciana
Teólogo jesuita. La voz crítica del teólogo jesuita José Ignacio González Faus (Valencia, 1935) exaspera al Vaticano, adonde han llegado acusaciones contra él. Autor de numerosas publicaciones y profesor de teología en Barcelona, dirige el centro jesuita Cristianismo y Justicia.



ISABEL BUGALLAL VALENCIA ¿No tira la toalla?

No la pienso tirar, por supuesto; ¿por qué habría de tirarla?

¿Por amenazas del Vaticano?

Tampoco han sido tantas y, aunque fueran más, Jesús, a quien yo sigo, no la tiró. Mi padre, san Ignacio, mi fundador, tampoco la tiró perseguido por la Inquisición.

¿Es verdad que al Vaticano llegan anónimos y delaciones?

Sí. Es increíble la cantidad de cartas y denuncias que llegan, muchas anónimas y de gente neurótica que no tiene otra cosa que hacer y escribe a Roma. Lo que no comprendo, como cristiano y como cura, es que en Roma se dé audiencia a este tipo de acusaciones.

¿Las escuchan?

Cuando eran contra el bueno -o el malo- de Marcial Maciel no parece que les hicieran mucho caso, en cambio, cuando llegan otros casos... Todos los sistemas muy centralizados, como es el Vaticano, tienen un gran miedo a estar desinformados y cualquier cosa que les dicen se la creen.

¿Qué han dicho de usted?

Que niego la divinidad de Jesús, cosa que es mentira y, por tanto, no me preocupa; que critico a la Iglesia injustamente, cosa que tampoco es verdad; que si soy marxista, lo cual no es cierto, y cosas de ese género que no merecen audiencia.

¿Es incómodo para la Iglesia?

No quisiera serlo porque amo a la Iglesia, pero lo soy porque creo que necesita una reforma muy seria. Jesús también fue incómodo para el sanedrín y los sumos sacerdotes.

¿Denuncia la estructura de poder de la Iglesia?

Naturalmente: el poder fue la tercera tentación que rechazó Jesús. La Iglesia debía tener el mínimo indispensable de estructura y el máximo de libertad pero tengo la impresión de que es al revés.

A usted no le cabe en la cabeza que la Iglesia tenga Estado.

En la cabeza me cabe, donde no sé si cabe es en el Evangelio.

¿Escribió una carta abierta al Papa para decírselo?

Por qué no, todo cristiano tiene derecho a escribir al Papa.

Es crítico con el nombramiento de obispos, ¿por qué?

Porque el procedimiento actual es contrario al que se daba en la Iglesia primera y el Evangelio. Cada iglesia debe elegir a su obispo.

¿Los papas son prisioneros de la curia romana?

Están condicionados por una estructura que la curia conoce mejor. Como ellos dicen, "los obispos pasan, pero la curia permanece".

¿Cuál es el lugar de la Iglesia que usted defiende?

La Iglesia tiene que estar con las víctimas, los crucificados, los pobres, los perseguidos; con la mentalidad de cada época y con las diversas culturas.

Dice que la Iglesia tarda 200 años en admitir los cambios.

La reforma de Lutero no fue digerida casi hasta el concilio Vaticano II y no parece que la gente de la curia haya aceptado totalmente el Vaticano II.

¿Ve una involución?

No solo yo, muchos teólogos lo piensan. Hace casi 40 años Karl Rahner escribió un artículo que se titulaba ¿Vamos hacia el gueto? Pues parece que sí, que vamos hacia el gueto.

Usted fue alumno de Ratzinger en Alemania.

Yo preparaba la tesis doctoral allí, era capellán de los inmigrantes españoles y acudía a sus clases de cristología. Los alumnos hasta le aplaudíamos: era, evidentemente, otro Ratzinger más avanzado.

¿Qué opina de la visión de Jesús que da en su último libro? Según él, no fue revolucionario.

Jesús no quiso ser un revolucionario, pero resultó serlo y fue condenado por motivos políticos. Puede que no sea la visión de Benedicto XVI, pero es la que tiene más fiabilidad histórica.

Los "kikos", el movimiento neocatecumenal, arrastra masas y llena plazas allá donde el Papa va.

Para llenar plazas basta con dinero, organización y unos cuantos autobuses. La pregunta es si eso no es como la espuma que llena el vaso de cerveza y cuando baja no queda nada. Más que la espuma, la imagen evangélica sería la semilla que crece. La manera de proceder de los "kikos", con presiones y chantajes, no me parece muy evangélica.

El poder de Rouco, debe ser grande, le llaman 'vicepapa'.

Sé de él lo mismo que usted, lo que dicen los periódicos, y que alguna vez se quejó de mí al provincial de los jesuitas.

La Iglesia está mal, pero el mundo está peor, a su juicio.

Me temo que sí. "Estamos en un sistema que produce ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres", dijo Juan Pablo II.

¿Ha hecho testamento vital?

Sí, lo he hecho porque creo que hay un cierto encarnizamiento terapéutico que se disimula de mil maneras y porque tuve una hermana gemela que murió de cáncer y, con ayuda de un médico, tuve que plantarme para que no la molestaran más y la dejaran morir en paz; y porque prefiero morirme seis meses antes que no vivir seis meses más incómodamente.

jueves, 10 de marzo de 2011

Tres agnósticos de prestigio sin complejos: la Biblia, “un libro fundamental en la historia de la cultura europea”.

Luc Ferry: "Los Evangelios me han apasionado más que cualquier otro texto filosófico del mundo"

“Este fanatismo antirreligioso ha alejado las últimas generaciones de estudiantes de un tesoro como la Biblia, condenándolas a ser más pobres moral y espiritualmente”. Quien así se expresa está libre de toda ‘sospecha’ de pertenencia a la Iglesia, más bien al contrario.

Se trata del escritor y filósofo Rafael Argullol, quien junto a otros dos prestigiosos agnósticos como él, el también escritor Joan Francesc Mira y el filósofo francés Luc Ferry, defienden sin complejos la importancia de las Sagradas Escrituras para la condición humana.
Los tres avalan la lectura de la Biblia y se reunirán en una sesión pública junto a otros destacados conferenciantes el próximo 30 de marzo, en el Petit Palau del Orfeó Català de Barcelona, para explicar lo que piensan de los textos bíblicos, según informaba el diario La Vanguardia el pasado domingo, 6 de marzo.
En el acto, que servirá para presentar la edición popular y de alta calidad de la Biblia Catalana Interconfesional, intervendrán también Mariona Carulla, Nuria Solé, Pilar Rahola, Josep Cuní, Salvador Giner, Joan Margarit, Justo Molinero, Perico Pastor, Joan Rigol y Màrius Serra. También participará el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y el pastor evangélico Enric Capó.
“La salvaría de un naufragio universal”

Rafael Argullol, también poeta y profesor de estética de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, donde dirige el Instituto Universitario de Cultura, advierte de que “después de siglos de intolerancia religiosa contra el pensamiento ilustrado, ahora se reivindica una pobre y falsa ilustración para ser intolerantes en todo lo que implique elementos religiosos”.
“Este desastroso sectarismo, supuestamente progresista, ha arrinconado la cultura religiosa de las escuelas y de las universidades, con un especial rencor contra el cristianismo”, añade.
Y es precisamente este sectarismo y fanatismo antirreligioso el que ha ido alejando a los jóvenes de “un tesoro como la Biblia”, asegura Argullol, quien también considera que “es obvio que sin conocimientos bíblicos toda la cultura occidental se convierte en un imposible”.
“Defenderé siempre que la Biblia es también una lectura obligatoria desde el punto de vista de la ética ciudadana” y “uno de los documentos más penetrantes para acceder a la condición humana y a su contradictoria complejidad”. “Es el libro que yo salvaría en caso de naufragio universal”, concluye. (Curiosamente, sobre este tema trataba una película de éxito el año pasado, El libro de Eli, que ForumLibertas reseñó aquí).
“Fundamental en la historia de la cultura europea”

De la misma opinión es Joan F. Mira, Premi d’Honor de les Lletres Catalanes (Premio de Honor de las Letras Catalanas), antropólogo y sociólogo valenciano, quien asegura que la Biblia “es un libro fundamental en la historia de la cultura europea”,

El también autor del libro Evangelis (Proa), en un encuentro con el biblista Armand Puig, explicó que en su obra pretende “algo tan simple como hacer legible con naturalidad este libro”.
“Tengo la convicción de que el lector culto habitual no lee el Nuevo Testamento pero yo creo que, independientemente de las creencias de cada uno, vale la pena leerlo”.

“Más que cualquier otro texto filosófico”





Por su parte, el también investigador, ensayista, publicista y político Luc Ferry confiesa, en una conversación con el cardenal Philippe Barbarin transcrita en el libro ¿Qué futuro para el cristianismo?: “Conozco los Evangelios, no tan bien como Barbarin, pero los conozco. Me han apasionado más que cualquier otro texto filosófico del mundo”.





“Siempre digo que a una isla desierta me llevaría antes el Evangelio de San Juan que no la Ética de Spinoza o la Crítica de la razón pura” de Kant.





(ForumLibertas)

viernes, 4 de marzo de 2011

El presidente del Partido Conservador Colombiano quere modificar la Constitución para blindar el derecho a la vida.

(Aci) En diálogo telefónico con ACI Prensa este 3 de marzo, José Darío Salazar explicó que propone esta reforma porque las decisiones previas de la Corte Constitucional que avalan el aborto “le están haciendo un gran daño a la sociedad”.

Para el senador colombiano, el verdadero rol del Estado es “desarrollar un papel social que le ofrezca a la mujer y al bebé desde el principio una vida digna, que signifique salud, nutrición y trabajo para que no se justifique el aborto”.

“El Estado debe darle a la sociedad seguridad para que crímenes como la violación no se den. Le debe dar a la mujer capacitación y orientación sexual y psicológica para que ellas no cometan estos absurdos”. El Gobierno debe ofrecerles a las mujeres “todos estos beneficios, que son deberes de un Estado social de derecho”.

Lo que no se puede hacer, afirma Salazar, es promover la “solución absurda y facilista de que eliminen los niños porque no los pueden tener, porque no tienen la responsabilidad cuando los van a concebir o porque no tienen un trabajo digno para sostenerlos”.

Además, el senador dijo a ACI Prensa que este proyecto no hará que las madres vayan a prisión, y denunció que “esa es una bandera populista y mentirosa para asustar a las mujeres y tratar de impedir que se ponga una barrera absoluta y total contra la muerte”.

El Presidente del PCC subrayó que esta no es una iniciativa religiosa, sino que “es un debate moral, ético, de defensa de la vida”, pues “inclusive los ateos defienden la vida”. De lo que se trata es de defender la dignidad de la persona, de aquel que algunos creen “que tiene menos valor del que ya nació”.

lunes, 28 de febrero de 2011

Lo que falla en la Iglesia son las obras de los dirigentes. Todos hablan para los demas pero no para si mismos.

Discurso Inaugural XCVII Asamblea Plenaria de la CEE


Lunes, 28 de Febrero de 2011 09:03
Card. Antonio Mª Rocuo


Queridos Hermanos Cardenales, Arzobispos y Obispos,

Señor Nuncio,

colaboradores de esta Casa,

señoras y señores:



A todos saludo muy cordialmente al comienzo de esta Asamblea Plenaria, ya la número noventa y siete en la historia de nuestra Conferencia Episcopal, que se va acercando al medio siglo de su existencia. Justo ayer se cumplían los cuarenta y cinco años de la aprobación de los primeros Estatutos, el 27 de febrero de 19661.



Saludo especialmente al señor obispo de Solsona, Mons. D. Xavier Novell Gomá y al señor obispo auxiliar de Sevilla, Mons. D. Santiago Gómez Sierra, que participan en la Asamblea por primera vez. Para ellos, la más cordial bienvenida y enhorabuena. Felicitamos también a Mons. D. Atilano Rodríguez Martínez, a quien el Santo Padre ha elegido como pastor de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, así como a Mons. D. Raúl Berzosa Martínez, elegido para la de Ciudad Rodrigo. Pronto serán ordenados obispos D. Julián Ruiz Martorell, para las sedes de Jaca y de Huesca, y D. Eusebio Hernández Sola, para la de Tarazona. Los felicitamos y encomendamos al Señor.



Encomendamos también al Señor a nuestro hermano Mons. D. Ambrosio Echebarría Arroita, obispo emérito de Barbastro-Monzón, fallecido el día 6 de diciembre con la esperanza de la Resurrección.



I. “Hacia el gran encuentro de Madrid 2011":



Son las palabras con las que Benedicto XVI terminaba su alocución del Angelus del 5 de septiembre del año pasado, en la que hizo una presentación sintética del Mensaje que había dirigido pocos días antes a los jóvenes del mundo con motivo de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud: “el gran encuentro de Madrid 2011"2.



En esta Asamblea - la última antes de la Jornada de Madrid, el próximo mes de agosto - también nosotros, haciéndonos eco del Mensaje pontificio, nos dirigiremos a todos los fieles y, en particular a los jóvenes para invitarles a participar en esa fiesta de la fe que será el encuentro de la juventud del mundo convocada por el Santo Padre.



Queda ya poco tiempo. Es verdad que la preparación de la Jornada está en marcha desde hace prácticamente dos años. La peregrinación de la Cruz y del icono de la Virgen por las diócesis de España está siendo un verdadero acontecimiento de gracia. Pero los meses de los que todavía disponemos antes del verano han de ser un particular tiempo de intensa oración y de disposición espiritual para “el gran encuentro de Madrid 2011". Permítanme algunas reflexiones para este tramo final del camino.



1. Una gran misión para los jóvenes del 2011



La Jornada Mundial de la Juventud es un instrumento providencial al servicio del empeño misionero de la Iglesia en la evangelización de los jóvenes. La clarividencia apostólica de Juan Pablo II, iluminada por su gran amor a Cristo y a los jóvenes, fue el medio del que se valió la Providencia divina para poner en manos de la Iglesia este nuevo procedimiento evangelizador, tan apropiado para las generaciones jóvenes de los últimos decenios del siglo XX y de comienzos del siglo XXI. ¿Qué jóvenes son esos y cuál el secreto de la nueva gran misión dirigida a ellos?3



Los jóvenes de hoy - de comienzos del siglo XXI - ya no son exactamente aquellos de hace veinticinco años que respondieron a las primeras convocatorias del Juan Pablo II. Aquellos, que se calificaban a sí mismos como “los jóvenes del 2000", habían tenido ya tiempo de experimentar la decepción de las utopías fermentadas veinte años antes en el “mayo del 68", y miraban hacia el cambio de milenio como cifra de la deseada realización de ideales más verdaderos. Los jóvenes del 2011 han tenido también ya tiempo de experimentar el alcance real de las posteriores utopías de la libertad y están a la búsqueda de una libertad verdadera, sólida, que permita construir la casa de la vida.



La caída del muro de Berlín, en 1989, fue el símbolo de todo un proceso de derrumbamiento de las viejas utopías revolucionarias del pasado siglo. Las nuevas generaciones que se habían beneficiado del modo de vida cada vez más holgado que se hizo posible en las democracias surgidas de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, habían establecido una paradójica complicidad con los ideales igualitarios de impronta totalitaria que se imponían al otro lado del telón de acero. Tal complicidad no podía sostenerse por más tiempo. Una nueva utopía iba a sustituir al viejo ideal revolucionario. Pero los jóvenes se mostraban abiertos a nuevas respuestas verdaderamente capaces de llenar el vacío creado por las experiencias personales y sociales de una vida sin Dios y sin Cristo que les había legado su inmediato pasado.



Fue en ese marco espiritual donde resultó tan apropiado el lema de la IV Jornada Mundial de 1989, celebrada en Santiago de Compostela, pocas semanas antes de los acontecimientos históricos a los que nos acabamos de referir. Jesucristo se mostró ante los jóvenes como Aquel que les buscaba y amaba de verdad, sin engañarles ni pedirles nada a cambio, salvo la respuesta de su amor. ¡Verdaderamente Él era su Señor, su Amigo, su Camino, su Verdad, su Vida!



Era también el momento en el que la renovación conciliar daba sus frutos. Los nuevos impulsos para una nueva evangelización se notaban por doquier y en los ambientes más diversos: entre los sacerdotes, los religiosos y en el mundo seglar. No era, pues, extraño que se percibiese entre los jóvenes de la Iglesia como una nueva nostalgia de Dios y un anhelo escondido de encontrarse de nuevo con Jesucristo: con su verdad y con su amor. El Papa, captando lo que estaba pasando, impulsa las Jornadas Mundiales de la Juventud e invita a toda la Iglesia a abrir un nuevo capítulo de la pastoral juvenil en el surco espiritual y evangelizador abierto por el Concilio Vaticano II. Los frutos no se hicieron esperar.



Entretanto, el ideal humano de la libertad reconquistada - bien antiguo y bien nuevo en las particulares expresiones de la moderna cultura de la libertad - ha sido propuesto y explorado por mil caminos en los dos últimos decenios. Entre esos caminos adquiere un puesto relevante el del mundo de la cibernética, cuyo desarrollo y popularización ha llegado a crear una nueva situación de intercomunicación globalizada de la que los jóvenes son actores principales. Prueba de ello son, por ejemplo, los acontecimientos de las últimas semanas y de ahora mismo en el mundo árabe, propiciados en buena medida por la aludida nueva situación. La red se ha convertido en un instrumento poderosísimo de información y de comunicación; pero también de propagación de fórmulas de vida de todo tipo, sin excluir las menos acordes con la dignidad humana. Así, los jóvenes se encuentran particularmente expuestos a la influencia desorientadora del relativismo, es decir, de una actitud guiada por la indiferencia ante el bien, por el “todo vale” y por la preterición de los bienes verdaderos. Al mismo tiempo, la atracción de las “redes sociales” propicia un estilo de vida “virtual”, vacío - paradójicamente - de encuentros y de relaciones verdaderamente personales. Si a ello se suma la coyuntura histórica general, dominada por una crisis económica, socio-política, cultural y ética con pocos precedentes, no es extraño que muchos jóvenes, duramente afectados por tal crisis, sientan sus vidas inmersas en la mayor de las incertidumbres.



Naturalmente, la gran cuestión de Dios y la interpelación proveniente de Jesucristo no se libran tampoco de la sospecha sistemática. Todo pasa a formar parte del mundo indiferenciado de “lo virtual” y de lo lejano.



¿Será, pues, necesario, ante la nueva situación en la que se encuentran los jóvenes del 2011, abandonar el planteamiento pastoral y evangelizador que ha caracterizado las Jornadas Mundiales de la Juventud? De ningún modo. Más bien es preciso consolidarlo y vivificarlo espiritualmente. No debe quedarnos ninguna duda al respecto: uno de los empeños misioneros más importantes de la Iglesia de comienzos del siglo XXI ha de ser una porfiada evangelización de los jóvenes que les posibilite y facilite vivir enraizados y edificados en Cristo, con una inquebrantable firmeza de fe. Es el programa que tan luminosamente nos ha propuesto el Papa en su Mensaje con motivo de la próxima Jornada Mundial de Madrid.



2. Una juventud necesitada y deseosa de Jesucristo



A algunos esto les parece una obviedad: centrar la misión juvenil en el anuncio completo de Jesucristo. Ellos buscarían enfoques supuestamente más específicos o más adaptados a las necesidades de los jóvenes. Sin embargo, después de dos mil años de evangelización, la Iglesia se encuentra hoy con que Jesucristo sigue siendo muy poco conocido y muy poco amado. Algunos, en los países de vieja cristiandad, secundando ciertos movimientos de apostasía implícita o explícita, se han alejado de la fe. Otros muchos, en los países de tradición cristiana más nueva o incluso apenas existente, nunca han conocido a Jesucristo ni siquiera de un modo elemental. Todos comparten hoy, en uno u otro grado, la situación de incertidumbre anteriormente descrita. Sin embargo, la Iglesia no tiene otra cosa que ofrecer a los jóvenes y a todos los hombres de hoy sino a Jesucristo. No hay salvación fuera de Él. Y ellos la necesitan con urgencia. Se trata ciertamente de una oferta “a contracorriente”, como señala el Papa en la alocución del Angelus a la que he hecho referencia. Pero, al mismo tiempo, es la propuesta que están esperando, sabiéndolo o no.



Es una oferta a contracorriente porque, en medio de un mundo que sufre de incertidumbre y que sin embargo parece disfrutar a menudo con ella, cerrándose a toda propuesta de verdad, la Iglesia quiere ofrecer a los jóvenes la firmeza de la fe que el Señor hace posible. La ofrece porque sabe - como el Papa explica remitiéndose a su propia experiencia y a la experiencia antropológica general - que los jóvenes no solo están preocupados por lo inmediato o por sus propios intereses coyunturales: “Desear algo más que la cotidianeidad regular de un empleo seguro - escribe Benedicto XVI - y sentir el anhelo de lo que es realmente grande forma parte del ser joven. ¿Se trata solo de un sueño vacío que se desvanece cuando uno se hace adulto? No, el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito.”4



Por eso, el Papa se dirige a los jóvenes y les dice: “Es vital tener raíces y bases sólidas. Esto es verdad especialmente hoy, cuando muchos no tienen puntos de referencia estables para construir su vida, sintiéndose así profundamente inseguros. El relativismo que se ha difundido, y para el que todo da lo mismo y no existe ninguna verdad, ni un punto de referencia absoluto, no genera verdadera libertad, sino inestabilidad, desconcierto y conformismo con las modas del momento. Vosotros, jóvenes, tenéis el derecho de recibir de las generaciones que os preceden puntos firmes para hacer vuestras opciones y construir vuestras vidas”.5



De ahí que el Papa haya elegido para los jóvenes del 2011 un lema inspirado en la carta de San Pablo a los Colosenses, en el que Jesucristo aparece como Aquel que permite echar raíces, construir sólidamente la casa y vivir de la firmeza de la fe: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe (cf. Col 2, 7)”6. Sin Jesucristo no hay ni arraigo, ni edificación sólida, ni firmeza en la fe.



El programa de la pastoral juvenil de las Jornadas es una vez más netamente cristológico, centrado en Jesucristo. Así tiene que ser, porque “la fe cristiana no es solo creer en la verdad, sino sobre todo una relación personal con Jesucristo.”7 Las raíces de la existencia no se echan solo a base de conocimientos, sino ante todo, en el trato con Dios que permite al joven saber de verdad quién es él mismo y cuál es el sentido de su vida. El Papa evoca su propia vocación infantil al sacerdocio y el proceso de reconquista de esa certeza en su época de joven estudiante: todo, basado en la seguridad de que el Señor le quería y que, por eso, le daría la fuerza necesaria para el camino que le proponía. “Escuchándole, estando con Él, llego a ser yo mismo”. Por eso, es vital para el éxito espiritual de la Jornada procurar por todos los medios pastorales a nuestro alcance que la Palabra de Dios y la voz del Señor lleguen directamente al corazón de los jóvenes. ¡Qué importante es que se sientan llamados por el que dio su vida por ellos, por el que les ama como nadie pudo, puede ni podrá amarlos nunca!



Por tanto, porque se trata del encuentro con Cristo, la Jornada ha de ser una gran proclamación y anuncio del “Kerygma” apostólico. Lo cual es tanto más necesario, cuanto que - como les pasaba a los cristianos de Colosas a quienes San Pablo escribía - también hoy son muchos los que consideran que la Cruz de Cristo es una necedad y proponen a los jóvenes sus particulares alternativas filosóficas e incluso supuestamente cristológicas, bajo capa de modernidad y de cientificidad. El Papa advierte de que “muchas de las imágenes que circulan de Jesús, y que se hacen pasar por científicas, le quitan su grandeza y la singularidad de su persona.”8 Esas imágenes estorban la evangelización, porque impiden el encuentro con el verdadero Jesús, el del “Kerygma” apostólico, que el Papa presenta así: “Creemos firmemente que Jesucristo se entregó en la Cruz para ofrecernos su amor; en su pasión, soportó nuestros sufrimientos y cargó con nuestros pecados; nos consiguió el perdón y nos reconcilió con Dios Padre, abriéndonos el camino de la vida eterna. De este modo, hemos sido liberados de lo que más atenaza nuestra vida: la esclavitud del pecado, y podemos amar a todos, incluso a nuestros enemigos, y compartir este amor con los hermanos más pobres y en dificultad.”9



Para el diálogo personal con Jesucristo, en el que se alimenta el conocimiento de su misterio y de nuestra salvación, el Papa propone a los jóvenes en su Mensaje tres caminos: la celebración de los sacramentos, el servicio a los hermanos y el encuentro con la Palabra de Dios escrita.



“Queridos jóvenes - les dice - aprended a ‘ver’, a ‘encontrar’ a Jesús en la Eucaristía, donde está presente y cercano hasta entregarse como alimento para nuestro camino; en el Sacramento de la Penitencia, donde el Señor manifiesta su misericordia ofreciéndonos siempre su perdón. Reconoced y servid a Jesús también en los pobres y enfermos, en los hermanos que están en dificultad y necesitan ayuda. Entablad y cultivad un diálogo personal con Jesucristo, en la fe. Conocedle mediante la lectura de los Evangelios y del Catecismo de la Iglesia Católica.”10



Los tres caminos han de estar presentes equilibradamente en toda pastoral juvenil, como lo están en la dinámica de las Jornadas.



3. Una Iglesia particular con especial vocación de misión universal



Las Jornadas Mundiales de la Juventud se han caracterizado también por constituir una gran experiencia de Iglesia. Los jóvenes buscan a Cristo y buscan la compañía en la que pueden encontrarlo, conocerlo mejor y seguirlo con perseverancia. “Cristo quiere afianzaros en la fe por medio de la Iglesia”, les recuerda el Papa a los jóvenes11. ¡Qué grande es la responsabilidad de nuestras Iglesias diocesanas, la nuestra como Pastores, la de padres, párrocos, maestros católicos, catequistas, la de todos los bautizados, llamados a ser testigos creíbles del Señor para las nuevas generaciones!



También los mismos jóvenes católicos saben bien que ellos pueden ser los mejores evangelizadores de sus amigos y compañeros. De hecho, una de las virtudes de las Jornadas Mundiales de la Juventud es que, a través de ellas y de los numerosísimos jóvenes de todo el orbe católico que las protagonizan, la Iglesia ha podido mostrarse al mundo y a los jóvenes como un pueblo de anchos horizontes, lleno de vitalidad espiritual, cultural y artística, y de rostro joven. No precisamente en virtud de la mera dinámica de los movimientos de masas ni de las técnicas del espectáculo, sino gracias al aliento del Espíritu que caldea los corazones con sus dones y multiplica todas las capacidades humanas.



La Iglesia particular que ha recibido el encargo de la organización de la Jornada - junto con el Pontificio Consejo para los Laicos - y de la acogida de tantos jóvenes peregrinos quiere dar lo mejor de sí misma para estar a la altura de la responsabilidad asumida. Todas las Iglesias particulares que peregrinan en España se están preparando también con intensidad y entusiasmo para hacer rendir apostólicamente la ocasión que se nos brinda. Es oportuno recordar las palabras con las que, en su viaje a Santiago y Barcelona, el Santo Padre hablaba de la Iglesia en España evocando la vivacidad de su fe tanto en el pasado como en el presente, llegando a decir que “el renacimiento del catolicismo en la época moderna ocurrió sobre todo gracias a España”12. El Papa mencionaba en aquella ocasión a algunos de los grandes santos españoles que no solo contribuyeron de modo destacado a dicho renacimiento, sino que siguen inspirando el camino del futuro: San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, San Juan de Ávila. Todos ellos son patronos de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, junto con San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, Santa Rosa de Lima, San Rafael Arnáiz y, Dios mediante, - por diferente y particularísimo título - el Beato Juan Pablo II.



La Iglesia que peregrina en España ha sido y sigue siendo una iglesia con especial vocación de misión universal. La Jornada Mundial de Madrid pone a prueba esta vocación y ofrece una ocasión providencial para responder a ella con generosidad no menor que la de otras iglesias y siguiendo el ejemplo del mismo Benedicto XVI.



Aunque se espera todavía una confirmación definitiva, es ya conocido el programa de los actos que presidirá el Santo Padre: una intensa tarea pastoral que asume con generosidad y entrega admirables. El Papa llegará a Madrid el jueves 18 de agosto y presidirá una liturgia de la Palabra en la plaza de Cibeles, el mismo lugar en el que dos días antes, el día 16, el Arzobispo de Madrid habrá acogido a todos los peregrinos. El viernes, día 19, por la mañana se encontrará en el Monasterio de El Escorial con religiosas jóvenes del mundo y también con jóvenes profesores universitarios; por la tarde, presidirá el Vía Crucis que tendrá lugar en el Paseo de Recoletos. El sábado 20, por la mañana celebrará la Santa Misa para miles de seminaristas en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena; al caer la tarde, se dirigirá al aeropuerto de Cuatro Vientos, donde presidirá una gran vigilia eucarística al aire libre. De camino, habrá visitado una institución eclesial donde son atendidas personas discapacitadas: el Instituto San José. Por fin, el día 21, a las nueve y media de la mañana, celebrará en el mismo aeropuerto la solemne Eucaristía dominical con todos los peregrinos. No dejará Madrid la tarde del domingo sin haberse encontrado antes con miles de voluntarios que han puesto sus talentos al servicio de la Jornada.



El Papa confía en la Iglesia que peregrina en España. La Iglesia en España agradece al Sucesor de Pedro su confianza y su incansable dedicación apostólica, a la que desea colaborar cada vez más estrechamente poniendo en ejercicio con responsabilidad y generosidad su tradicional solicitud por todas las iglesias en la unidad y universalidad de la Católica. Así lo haremos, con la ayuda de Dios, en la próxima Jornada Mundial de la Juventud y, ya desde ahora, en este último tramo del camino de preparación para ella.



II. La familia, la escuela y la parroquia, y la verdad del amor humano



Dos temas de vital importancia para la juventud de hoy y de mañana figuran en el orden del día de la presente Asamblea: la necesaria colaboración entre la familia, la parroquia y la escuela en orden a la educación en la fe de niños y jóvenes; y la cuestión de la verdad del amor humano, como elemento clave de la maduración de los jóvenes como personas y, por consiguiente, del bien común de toda la sociedad.



Cada una de las tres instituciones mencionadas - familia, escuela y parroquia - constituye de por sí todo un mundo de complejas relaciones en su interior y hacia sus entornos de cuyas implicaciones no es fácil dar cuenta, menos aún, en nuestro contexto histórico caracterizado por tantos cambios y crisis interactuantes. Esta Asamblea se ha ocupado ya en el pasado de las tres instituciones en diversos momentos y desde diversas perspectivas13.



Sin embargo, es necesario volver continuamente sobre una temática tan amplia y, al mismo tiempo, de tan determinante actualidad. En concreto, es cada vez más claro que el futuro de las nuevas generaciones depende decisivamente de las familias cristianas. Al mismo tiempo, la experiencia pone también de manifiesto que la misión de la escuela resulta seriamente entorpecida y aun imposibilitada cuando no cuenta con la colaboración de los padres y de una vida familiar acorde con la ley natural y divina. El Estado no puede sustituir, ni siquiera suplir, el papel propio de esas dos instituciones básicas para el desarrollo de la persona. Por su parte, la parroquia, como célula básica de la vida eclesial, en la que el hombre natural se hace cristiano, manteniéndose dentro de su misión específica, ha de ser capaz, sin embargo, de actuar a modo de catalizador de la vida cristiana de la familia y de la escuela.



Es precisamente el modo concreto en el que deba configurarse la sinergia de familia, escuela y parroquia el objeto de nuestra reflexión, apoyados en el documento en el que ha trabajado la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis. De dicha sinergia depende en buena medida el fruto de la acción evangelizadora de la Iglesia en beneficio de los más jóvenes y, en definitiva, de toda la sociedad.



Ahora bien, la clave cultural, intelectual y moral para una realización verdadera de lo que son la familia, la escuela y la parroquia se halla, sin duda, en el acierto con el que sea percibida, comprendida y vivida la verdad del amor humano. De ahí la importancia de este otro tema al que me acabo de referir y sobre el que viene a esta Asamblea un borrador preparado por la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida.



Como ha recordado Benedicto XVI en la primera página de su encíclica Deus caritas est, “el término amor se ha convertido hoy en una de las palabras más utilizadas y también de las que más se abusa, a la cual damos acepciones totalmente diferentes.”14 Se emplea ese mismo vocablo para significar la entrega permanente y sacrificada de unos padres que alimentan y educan a una familia numerosa en la que los hijos pueden crecer confiados y alegres, bajo la protección de un amor inquebrantable; como se emplea también para referirse al deseo de quien encarga para sí un niño a un laboratorio, predestinado a la orfandad de padre o de madre y a la soledad de hermanos; o también, para aludir a las relaciones esporádicas entre jóvenes inmaduros, a la cohabitación de personas del mismo sexo o, incluso, al comercio de imágenes o de encuentros en determinados locales o en la red. Todo es llamado del mismo modo: amor.



Sin embargo, el amor tiene una realidad propia, una naturaleza que lo define de un modo pertinente: existe una verdad del amor, que es necesario saber reconocer. Si se usa y abusa tanto de esta palabra, es porque alude a una realidad hermosa y esencial para la vida humana que ejerce una gran fascinación. Por eso es empleada de mil modos impropios con la finalidad de hacer pasar por bueno y bello lo que, en realidad, no es más que falso y no conforme con la verdadera humanidad.



Efectivamente, como escribía Juan Pablo II en su primera encíclica, “el hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido, si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente.”15 Puede sorprender que la Iglesia hable de “la revelación del amor”. Porque se ha hecho demasiado común una comprensión de esa realidad humana fundamental que la entiende como un mero sentimiento emocional, un afecto espontáneo, un movimiento placentero del ánimo. Una realidad así, perteneciente más a la vida de los instintos o de lo puramente biológico que al alma espiritual y racional del ser humano, no necesitaría revelación alguna; más que “encontrarla” y “hacerla propia” - como escribe Juan Pablo II - lo que el hombre necesitaría sería simplemente sentirla y gozar de ella sensible y espontáneamente - según se dice.



Sin embargo, es verdad que el amor es encontrado por aquel a quien se le revela para que lo haga propio y participe de él. Porque el amor, antes que una realidad que se tiene como propia, es una realidad que precede a quien no puede vivir sin ella y por eso la desea y la busca. Pero tampoco es una realidad lejana, en búsqueda de la cual hubiera que realizar largos viajes. El amor nos precede y, al mismo tiempo, llama, cercano, a nuestra puerta, es más, se halla desde siempre en lo más interior de nuestro ser.



El amor nos precede porque implica la llamada de otro. El amor nos habita, porque sin una llamada así no podríamos ni siquiera existir. En su sentido más originario, el amor nos ha llamado al ser: el amor es Dios. En cuanto participamos del Amor creador y redentor, nuestro amor es la aceptación del otro: primero de Él, del Creador y Redentor, y, en Él, del otro a quien encontramos a nuestro lado.



Hay un amor específico, que se revela como imagen del Amor originario y creador, un amor que es pro-creador: el amor conyugal. “La revelación del amor conyugal - enseñaba esta Asamblea en 2001 -, en cuanto que implica a toda la persona y su libertad, nos descubre las características que lo especifican como tal: la incondicionalidad con la que nos llama a aceptar a la otra persona en cuanto única e irrepetible, esto es, en exclusividad. Por ello, es un amor definitivo, no a prueba, porque acepta la persona como es y puede llegar a ser, hoy y siempre, hasta la muerte. Y por ser un amor que implica la corporeidad, es capaz de comunicarse, generando vida: porque no está cerrado en sí mismo.”16



La verdad del amor y, en concreto, del amor conyugal no puede ser “creada” ni por el hombre ni por las leyes. Más bien se manifiesta para ser comprendida y libremente aceptada. Cuando es remodelada al gusto de las opiniones o de los sentimientos del momento, privándola de alguna de sus características - que acabo de recordar -, entonces ya no se vive en la verdad, sino en el error y en la ofuscación.



En principio, la razón humana es capaz de reconocer la verdad del amor. Pero para ello debe mostrarse dispuesta a abrirse más allá de sí misma para acoger la razón divina del amor. “Ningún hombre ni ninguna mujer, por sí solos y únicamente con sus fuerzas, pueden dar a sus hijos de manera adecuada el amor y el sentido de la vida. En efecto, para poder decir a alguien: ‘Tu vida es buena, aunque yo no conozca tu futuro’, hace falta una autoridad y una credibilidad superiores a lo que el individuo puede darse por sí solo. El cristiano sabe que esa autoridad es conferida a la familia más amplia, que Dios, a través de su Hijo Jesucristo y del don del Espíritu Santo, ha creado en la historia de los hombres, es decir, a la Iglesia. Reconoce que en ella actúa aquel amor eterno e indestructible que asegura a la vida de cada uno de nosotros un sentido permanente, aunque no conozcamos su futuro.”17



El desconocimiento de la verdad del amor está causando mucho sufrimiento y rompiendo muchas vidas. La Iglesia: nuestras familias, escuelas y parroquias, con el aliento muy especial de los Pastores, ha de ayudar a los jóvenes a evitar la ignorancia de una verdad tan decisiva para sus vidas y a paliar la influencia negativa de un ambiente marcado por tantas fuerzas y corrientes desorientadoras. La reflexión que haremos en esta Asamblea tiene esta hermosa finalidad.



La reducción emotivista e individualista del amor, dominante en la cultura pública actual, ha conducido a una situación crítica que dificulta mucho la educación para el amor y para el matrimonio y que caracteriza nuestro vigente derecho matrimonial18. El matrimonio en nuestro Código Civil es simplemente “una manifestación señalada” de “la relación de convivencia de pareja, basada en el afecto.”19 La institución matrimonial reducida así a una convivencia de pareja, sobre la base del afecto, con independencia de la diferencia de sexo de los convivientes, sin relación intrínseca y determinante con las características objetivas del amor conyugal dificulta gravemente la salida de la crisis de la familia con las consecuencias negativas que de tal situación se derivan para el bien común y para el futuro de las nuevas generaciones.



Anunciar el Evangelio del matrimonio y de la familia es, sin duda, uno de los aspectos más hermosos de la nueva evangelización y de la juventud. Su urgencia, por otro lado, es evidente: nos urge la dolorosa situación aludida, pero nos urge, sobre todo, el amor a Cristo y a los jóvenes.



III. A modo de conclusión



Mientras recorremos el camino de la preparación inmediata del gran encuentro de Madrid 2011, ponemos nuestra mirada en Jesucristo, en quien se ha revelado para todos los hombres la verdad del Amor que Dios es, así como el verdadero sentido de la vocación de todo ser humano ¡del hombre!, llamado a ser por el amor y a vivir en el amor. La Iglesia no puede ocultar la luz de esa verdad, ha de ponerla sobre el candelero para que alumbre a todos los de la casa. La Iglesia es misionera siempre: cuando evangeliza a los jóvenes con nuevo ardor y con los nuevos métodos de las Jornadas Mundiales de la Juventud y cuando lleva la luz del Evangelio a los pueblos que apenas han oído hablar de Jesucristo. En nuestra Asamblea estudiaremos también un nuevo documento que presenta la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias. La misión ad gentes es un estímulo saludable para la misión juvenil. Y, a la inversa, una juventud evangelizada y movida por el amor a Cristo, es condición indispensable para el impulso misionero.



Con estos grandes retos en perspectiva, procederemos a la renovación de cargos de la Conferencia Episcopal que nos demandan los Estatutos. Lo haremos en un ambiente de comunión fraterna y de disponibilidad para asumir las tareas que sean necesarias o convenientes para el buen funcionamiento de la Conferencia, de acuerdo con la naturaleza y los objetivos que la doctrina y la disciplina de la Iglesia les ha fijado a las Conferencias Episcopales.



Lo encomendamos todo a la materna intercesión de María Santísima, la Madre del Señor y de la Iglesia. Guiada por su luz, la nave de Pedro sigue surcando los mares de la historia.











1 Cf. Colección Documental Informática. Documentos oficiales de la Conferencia Episcopal Española 1966-2006. Índices y CD-Rom, Editado por Mª Carmen del Valle Sánchez, Edice 2007.



2 Cf. ambos textos pontificios en: Ecclesia nº 3536 (18-IX-2010) 24-28.



3 Retomo aquí algunas ideas de mi intervención del 13 de enero de 2011, en el Real Centro Universitario El Escorial-María Cristina, en el marco del II Encuentro Preparatorio de la JMJ-Madrid 2011, donde se dieron cita, convocados por el Pontificio Consejo para los Laicos, delegados de pastoral juvenil de Conferencias Episcopales, Asociaciones y Movimientos de todo el mundo; publicada, bajo el título de La JMJ-Madrid 2011. Un empeño misionero para la evangelización de los jóvenes del siglo XXI, en la Colección de Cartas Pastorales del Sr. Cardenal-Arzobispo de Madrid, nº 39.



4 Benedicto XVI, “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (cf. Col 2, 7). Mensaje para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud , 1.



5 Ibid.



6 Es una frase sintética en la que se recogen estos versículos: “Mi espíritu está con vosotros - escribe San Pablo -, alegrándome de veros en vuestro puesto, y firmes en vuestra fe en Cristo. Por tanto, ya que habéis aceptado a Cristo Jesús, el Señor, proceded unidos a él, arraigados y edificados en él, afianzados en la fe que os enseñaron, y rebosando de agradecimiento.” (Col 2, 5-7).



7 Benedicto XVI, “Arraigados y cimentados en Cristo...”, 2.



8 Benedicto XVI, “Arraigados y cimentados en Cristo...”, 4.



9 Benedicto XVI, “Arraigados y cimentados en Cristo...”, 3. - El anuncio apostólico no está en contra del acercamiento verdaderamente científico a la figura histórica de Jesús, ni viceversa. El Papa recuerda en el Mensaje que el deseo de mostrar concretamente esa unidad entre historia y fe fue lo que le movió a escribir su libro “Jesús de Nazaret”, cuya segunda parte será presentada en Roma el próximo día 10 de marzo, Dios mediante.



10 Benedicto XVI, “Arraigados y cimentados en Cristo...”, 4. - Para la Jornada de Madrid se ha preparado una “traducción” del Catecismo de la Iglesia Católica al lenguaje de los jóvenes, un libro que lleva el título de Youcat. Catecismo joven de la Iglesia Católica. En el Prefacio escrito para este libro, Benedicto XVI vuelve a invitar a los jóvenes a estudiar el Catecismo diciéndoles: “¡Es mi deseo más ardiente!”



11 Benedicto XVI, “Arraigados y cimentados en Cristo...”, 6.



12 Citado en nuestro discurso inaugural de la última Asamblea Plenaria, en: Boletín Oficial de la Conferencia Episcopal Española 86 (31-XII-2010) 78.



13 A título de ejemplo: La iniciación cristiana. Reflexiones y orientaciones (27-XI-1998); Instr. Past. La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad (27-IV-2001); La escuela católica. Oferta de la Iglesia en España para la educación en el siglo XXI (27-IV-2007).



14 Enc. Deus caritas est, 2.



15 Enc. Redemptor hominis, 10.



16 LXXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Instr. Past. La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad, nº 61.



17 Benedicto XVI, Discurso de apertura de la Asamblea eclesial de la diócesis de Roma (6-XI-2005).



18 Cf. LXXXVIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Instr. Past. Orientaciones morales ante la situación actual de España, 41.



19 Exposición de motivos I, de la Ley 13/2005 de 1 de Julio por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio.