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domingo, 10 de julio de 2016

Los nuevos esclavos procedentes Corea del Norte.

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Los nuevos esclavos procedentes Corea del-Norte


Se trata de los “esclavos estatales” enviados a suelo europeo por el régimen de Kim Jong-un con el fin de recaudar dinero para pagar las sanciones promovidas desde la comunidad internacional.
Según los datos arrojados por un informe de la Alianza Europea para los Derechos Humanos en Corea del Norte (EAHRNK), el gobierno de Kim Jong-un ha enviado cientos de “esclavos estatales” a diferentes países de la Unión Europea para recaudar dinero y así pagar las sanciones promovidas desde la comunidad internacional.

viernes, 30 de octubre de 2015

Todo se distribuye con equidad, no hay pobres ni mendigos y aunque nadie posee nada todos sin embargo son ricos. ¿Puede haber alegría mayor ni mayor riqueza que vivir felices sin preocupaciones ni cuidados?

Para meditar (De la Utopia de Tomas moro. Publicada en 1516).
" Conclusion final
Os he descrito con la mayor sinceridad el modo de ser de su República a la que considero no sólo la mejor, sino la única digna de llevar tal nombre. Porque en otros sitios los que hablan de la República lo que buscan es su interés personal. Pero en Utopía, como no hay intereses particulares, se toma como interés propio el patrimonio público; con lo cual el provecho es para todos.
En otras repúblicas todo el mundo sabe que si uno no se preocupa de sí se moriría de hambre, aunque el Estado sea floreciente. Eso le lleva a pensar y obrar de forma que se interese por sus cosas y descuide las cosas del Estado, es decir, de los otros ciudadanos. En Utopía, como todo es de todos, nunca faltará nada a nadie mientras todos estén preocupados de que los graneros del Estado estén llenos. Todo se distribuye con equidad, no hay pobres ni mendigos y aunque nadie posee nada todos sin embargo son ricos. ¿Puede haber alegría mayor ni mayor riqueza que vivir felices sin preocupaciones ni cuidados? Nadie tiene que angustiarse por su sustento, ni aguantar las lamentaciones y cuitas de la mujer, ni afligirse por la pobreza del hijo o la dote de la hija. Afrontan con optimismo y miran felices el porvenir seguro de su mujer, de sus hijos, nietos, bisnietos,
tataranietos y de la más dilatada descendencia. Ventajas que alcanzan por igual a quienes antes trabajaron y ahora están en el retito y la impotencia como a los que trabajan actualmente.
Bien quisiera que alguien midiera este sentido de justicia con el que rige en otras partes. Yo tengo que confesar que apenas he encontrado un leve rastro de justicia y equidad en ninguna de ellas. ¿Qué justicia es la que autoriza que un noble cualquiera, un orfebre, un usurero o cualquier otro que no hacen nada o hacen cosas contrarias al Estado, puedan llevar una vida regalada sin mover un dedo. o en negocios sucios y sin responsabilidad? Entre tanto el criado, el cochero, el artesano, el labriego andan metidos en trabajos que no aguantarían ni los animales por lo duros y al mismo tiempo tan necesarios que sin ellos la República se vendría abajo antes de un año. Apenas les llega para alimentarse malamente y llevan vida peor que la de las mismas bestias. Estas, al menos no soportan trabajo tan continuo; aunque les den peor comida la soportan más fácilmente y además no tienen las preocupaciones del futuro. A todos estos los mata el trabajo presente, tan estéril como infructuoso, y les desazona el pensamiento de su pobre ancianidad. Si no les llega para mal vivir, ¿cómo pueden ahorrar para su ancianidad?
¿No es injusta una sociedad que se vuelca con los llamados nobles, los manipuladores y los traficantes de cosas inútiles, aduladores y perezosos? Por el contrario deja en el olvido a los labradores, los carboneros, los braceros, - caballerizos y obreros sin cuyo trabajo no puede subsistir la república ni obtenerse bien alguno. ¿No es injusto abusar de su trabajo cuando están en pleno vigor y cuando el peso de los años, las privaciones y la enfermedad cae sobre ellos, condenarles a una muerte miserable sin tener en cuenta sus muchos desvelos y trabajos? ¿Qué podemos pensar de esos ricos que diariamente expolian al pobre? En realidad lo hacen al amparo, no de sus propias maquinaciones, sino amparándose en las mismas leyes. De esta manera, si antes parecía una injusticia no recompensar debidamente a quienes lealmente lo habían servido, estos tales se han ingeniado para sancionar legalmente esta injusticia con lo que la república viene a ser más aborrecida.
Cuando contemplo el espectáculo de tantas repúblicas florecientes hoy en día, las veo -que Dios me perdone-, como una gran cuadrilla de gentes ricas y aprovechadas que, a la sombra y en nombre de la república, trafican en su propio provecho. Su objetivo es inventar todos los procedimientos imaginables para seguir en posesión de lo que por malas artes consiguieron. Después podrán dedicarse a sacar nueva tajada del trabajo y esfuerzo de los obreros a quienes desprecian y explotan sin riesgo alguno. Cuando los ricos consiguen que todas estas trampas sean puestas en práctica en nombre de todos, es decir, en nombre suyo y de los pobres, pasan a ser leyes respetables.
Pero estos hombres despreciables que con su rapiña insaciable se apoderan de unos bienes que hubieran sido suficientes para hacer felices a la comunidad, están bien lejos de conseguir la felicidad que reina en la república utopiana. Allí la costumbre ha eliminado la avaricia y el dinero, y con ellos cantidad de preocupaciones y el origen de multitud de crímenes. Pues todos sabemos que el engaño, el robo, el hurto, las riñas, las reyertas, las palabras groseras, los insultos, los motines, los asesinatos, las traiciones, los envenenamientos son cosas que se pueden castigar con escarmientos, pero que no se pueden evitar. Por el contrario las elimina de raíz la desaparición del dinero que elimina al mismo tiempo el miedo, la inquietud, la preocupación y el sobresalto. La misma pobreza que parece que se basa en la falta de dinero, desaparece desde el momento en que aquel pierde su dominio
Quiero poner esto en claro con un ejemplo que vamos a examinar. Pensemos en un año malo y de poca cosecha en el. cual han perecido de hambre miles de hombres. Estoy seguro que, si al cabo de esta catástrofe se abren los graneros de los ricos, se encuentra en ellos tanta cantidad de grano que si se hubiera repartido entre todas las víctimas de la peste y el hambre no se habría enterado nadie de los rigores de la tierra ni del cielo. Nada más sencillo que alimentar a la humanidad. Pero el bendito dinero, inventado para lograr más fácilmente el camino del bienestar, es el cerrojo más duro que cierra la puerta del mismo.
Pienso que los ricos se dan cuenta de esto. Saben que no hay nada mejor que tener lo que se necesita. Sin abundar en superficialidades, es multiplicar disgustos vivir asfixiados por tantas riquezas.
Creo además que o bien por interés personal o por seguir la voz de Cristo, todo el mundo hubiera seguido hace tiempo las leyes de esta república utopiana. Cristo, dada su sabiduría, no pudo ignorar lo que más nos convenía, ni, dada su bondad, aconsejarnos lo más conveniente.
Pero se opone tenazmente nuestra soberbia, bestia maligna y madre de todos nuestros males. Su felicidad se mide no por el propio bienestar, sino por las desgracias de los otros. Dejaría incluso de ser diosa si desaparecieran los hombres sobre los que puede ejercer su dominio exultante. Su felicidad comprada con la desgracia de los otros se satisface mostrando unas riquezas que pisan y atormentan la pobreza ajena. Esta serpiente infernal se enrosca en los pechos de los hombres y les impide seguir el buen camino. Como una rémora los entretiene y los disuade. Está tan enraizada en los hombres que no es fácil extirparla.
Mucho me alegra que esta forma de gobierno que yo quisiera que la tuvieran todos, la hayan
conseguido al menos los utopianos. Basados en las instituciones que he descrito han fundado una república que se desarrolla no sólo prósperamente sino que, en cuanto se puede conjeturar humanamente, creo que ha de durar para siempre. Han sido eliminadas en ella las raíces de la ambición y las disensiones. No hay por lo mismo peligro de disturbios internos, que en más de una ocasión han echado por tierra las ciudades más ricas y sólidas. Lograda esta armonía interior y gracias a sus magníficas organizaciones la envidia de los reyes vecinos no ha sido capaz de derribar esta república ni aun siquiera conmoverla, caso que inútilmente intentaron ya algunas veces en tiempos antiguos.
Al terminar de hablar Rafael, me vinieron a la mente no pocas reflexiones sobre cosas que me parecían absurdas en sus leyes e instituciones. Por ejemplo, su modo de entender la guerra, sus creencias y religión y otros muchos ritos. Pero, sobre todo, lo que está en la base de todo ello, es decir, su vida y gastos comunes sin intervención alguna del dinero. Con ello se destruye la raíz de la nobleza, la magnificencia y el lujo, y la grandeza, cosas que en el común sentir constituyen el decoro y el esplendor de un Estado. Me di cuenta, sin embargo, que estaba bastante cansado de tanto hablar. No sabia, por otra parte, si aguantarla que opinásemos en contra de sus teorías, máxime que a lo largo de su relato ya se había manifestado contra quienes piensan no ser suficientemente discretos si no critican las invenciones ajenas. Así pues, le cogí de la mano y tras alabar su exposición y las costumbres de los utopianos le introduje en la casa para cenar. Le dije que tendríamos tiempo de discurrir con más profundidad sobre estos temas y discutir más Profusamente. ¡Ojalá. que algún día pueda realizarlo!
Entre tanto tengo que confesar que no puedo asentir a todo cuanto me expuso este docto varón, entendido en estas materias y buen conocedor de los hombres. También diré que existen en la república de los utopianos muchas cosas que quisiera ver impuestas en nuestras ciudades. Pero que no espero lo sean.
(Utopia de Tomas Moro Utopía, cuyo nombre original en latín es Libellus . . . De optimo reipublicae statu, deque nova insula Vtopiae (en español, Libro Del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía) es un libro escrito por Tomás Moro y publicado en 1516).

lunes, 12 de mayo de 2014

«La Vocación del Líder Empresarial», una guía al servicio del bien común.

Principios prácticos que pueden guiar a los directivos y dirigentes empresariales


(PPE/InfoCatólica) Se trata, afirma la nota, de una reflexión, la primera que emana de la Iglesia dirigida expresamente a los empresarios, acerca de un conjunto de principios prácticos que pueden guiar a los directivos y dirigentes empresariales, a los miembros de sus instituciones y a los grupos implicados o con intereses en la empresa, en su servicio al bien común.
«La Iglesia no renuncia a la esperanza de que los líderes empresariales cristianos, a pesar de la oscuridad actual, restauren la confianza, inspiren esperanza, y mantengan encendida la luz de la fe que alimenta su búsqueda cotidiana del bien», según las propias palabras del Cardenal Turkson.presidente del Pontificio Consejo «Justicia y Paz», quien dirigió la elaboración del documento.
El acto fue introducido por Luis Hernando de Larramendi, presidente de Acción Social Empresarial, entidad que forma parte de UNIAPAC ( Unión Internacional de Empresarios Cristianos) que preside Jose María Simone, y contó con la participación de José Luis Bonet, presidente de Freixenet, Antonio Huertas, presidente de Mapfre, Manuel Giménez de Córdoba, presidente de Tragsa, así como del Cardenal Peter Turkson. Cerró el acto el Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, Javier Salinas i Viñals, Obispo de Mallorca.


¿Que es el  Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz (Justicia y Paz)?.

El Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz (Justicia y Paz) es una parte de la Curia
Romana dedicada a "los estudios orientados a la acción" para la promoción internacional de la justicia, la paz y los derechos humanos desde la perspectiva de la Iglesia Católica. Con este fin, coopera con varios institutos religiosos y grupos de defensa, así como de organizaciones académicas, ecuménicas e internacionales.
Entre sus obras de referencia se encuentra el compendio de la Doctrina Social de la Iglesia
.
El presidente actual del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz es el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson. El actual Secretario del Pontificio Consejo es el obispo Mario Toso, SDB. El actual subsecretario del Pontificio Consejo es Flaminia Giovanelli. Actualmente es la laica de más alto rango que trabaja en la Curia Romana.
Origen
El Concilio Vaticano II">Concilio Vaticano II propuso la creación de un órgano de la Iglesia universal, cuya función fuera "estimular a la comunidad católica para promover el progreso en las regiones necesitadas y la justicia social en la escena internacional". Fue en respuesta a esta petición que el Papa Pablo VI creó la Comisión Pontificia de "Justicia y Paz" por un Motu Proprio el 6 de enero de 1967 (Catholicam Christi Ecclesiam). Dos meses más tarde, en la Populorum progressio, Pablo VI habla sucintamente del nuevo órgano sobre que "su nombre, es también su programa, la Justicia y la Paz" (n. 5). Esto y la title=Encíclica>encíclica Gaudium et spes, fueron los textos fundadores y los puntos de referencia para este nuevo órgano. Después de un período experimental de diez años, Pablo VI dio a la Comisión su estado definitivo con el Motu Proprio Iustitiam et Pacem, de 10 de diciembre de 1976. Cuando la Constitución Apostólica Pastor Bonus del 28 de junio de 1988 reorganizó la Curia Romana, el Papa Juan Pablo II cambió el nombre de Comisión por Pontificio Consejo, y volvió a confirmar las líneas generales de su trabajo.
Los objetivos y el mandato
La Pastor Bonus definió los objetivos y el mandato del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz en los siguientes términos:
 "El Consejo promoverá la justicia y la paz en el mundo, a la luz del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia (art. 142 ). § 1. Se va a profundizar la doctrina social de la Iglesia y el intento de hacerla conocida y aplicada, tanto por los individuos y las comunidades, especialmente en lo que respecta a las relaciones entre trabajadores y empleadores. Estas relaciones deben ser cada vez más marcadas por el espíritu del Evangelio §2. Se reunirán y evaluaran los distintos tipos de información y los resultados de la investigación en la justicia y la paz, el desarrollo de los pueblos y las violaciones de los derechos humanos. En su caso, informará de ello a las asambleas de obispos las conclusiones obtenidas. Se hará fomentar las relaciones con las organizaciones católicas internacionales y con otros organismos, ya sean o no católicos, que están sinceramente comprometidos con la promoción de los valores de la justicia y la paz en el mundo §3. Se aumentará la conciencia de la necesidad de promover la paz, por encima de todo con motivo del title="Día Mundial de la Paz (aún no redactado)">Día Mundial de la Paz
(art. 143). Se mantienen estrechas relaciones con la Secretaría de Estado, especialmente cuando se trata públicamente con problemas de la justicia y la paz en sus documentos o declaraciones (art. 144)".
Estructura
El Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz tiene un presidente, asistido por un secretario y un subsecretario, todos nombrados por el Santo Padre para un período de cinco años. Un equipo de laicos, religiosos y sacerdotes de diferentes nacionalidades, trabaja con ellos para llevar a cabo los programas y actividades del Consejo. El Santo Padre nombra también a unos cuarenta miembros y consultores que prestan servicios a título personal por un período de cinco años. Procedentes de diferentes partes del mundo, los miembros se reúnen en text-decoration:none;text-underline:none'>Roma
a intervalos regulares para una Asamblea Plenaria en la que cada uno de ellos, de acuerdo con sus antecedentes y experiencia profesional o pastoral, contribuye a la planificación general de las actividades del Consejo. Un punto culminante en la vida del consejo, es la asamblea plenaria, es un momento de auténtico discernimiento de los signos de los tiempos". Los consultores, algunos de los cuales son expertos en la doctrina social de la Iglesia, pueden ser llamados a participar en grupos de trabajo sobre temas específicos.

lunes, 5 de mayo de 2014

Es urgente un cambio radical de jueces y fiscales.

La valenciana Ángela Coquillat es la única mujer de una asociación que han formado veinte de los mejores penalistas de España. En el colectivo también están Javier Boix y el abogado de la infanta Cristina, Jesús Silva. El grupo nace para proteger el derecho de defensa.
¿Tan mal está el derecho de defensa que necesitan unirse para defenderlo?
Tenemos una ley de Enjuiciamiento Criminal muy antigua. Necesita una reforma urgente. Últimamente la presión ciudadana ha debilitado principios tan importantes como la presunción de inocencia.

¿Qué es lo que debe cambiar?
Yo pienso que tiene que cambiar la instrucción. El peso de la instrucción la tiene que llevar el ministerio fiscal.

Sí, pero de esa reforma se lleva años hablando y no acaba de salir.
Es cierto. Además, ahora han cerrado una reforma de la ley orgánica del Poder Judicial en la que podían haber aprovechado para meter algo de eso y no lo han hecho. En la Audiencia Nacional hay ocho jueces y ochenta fiscales. En realidad, en los grandes temas como el caso Gürtel al juez le entra el escrito y se lo manda al fiscal para que él diga qué quiere hacer. El juez no tiene capacidad en estos momentos para poder llevarlo todo. Al final lleva la investigación el fiscal pero sin haber un juez de garantías. La reforma prevé que haya un fiscal que investigue, pero que detrás tenga un juez que vele por la investigación. Esa reforma es clave.

En la mayoría de países la investigación la lleva el fiscal.
Efectivamente, en la mayoría de países investiga el fiscal y tiene detrás un juez de garantías.

¿Qué ventajas ofrece? ¿Más agilidad?
Creo que más agilidad y que tienes un juez que no está contaminado por la instrucción. En estos momentos, estamos con un juez que investiga, con un fiscal que investiga y con una Udef que investiga. Además, los informes de la Udef son palabra sagrada. Los jueces se los creen a pies juntillas. No quiero citar asuntos concretos, pero en el caso de los ERE vemos que hay como una imputación preventiva. Siempre he entendido que cuando se imputaba a alguien era porque había indicios racionales de criminalidad no porque esa persona tuviera un cargo. Hoy en día aparece el nombre de alguien y para que tenga todos sus derechos va como imputado. No hay que olvidar que la imputación supone un desprestigio muy importante.

El Gobierno ha cerrado el grifo de los indultos después de la polémica del kamikaze de Polinyà del Xúquer y ya ha filtrado que no se lo va a conceder al exalcalde de Torrevieja Hernández Mateo ¿Son buenos los indultos o era necesario una restricción?
Creo que el problema de los indultos es que la ley es de 1870. Hay determinados asuntos en los que el indulto debe darse, como cuando ya no tiene ningún sentido la pena. Yo presenté uno de un chico que había cometido el delito cuando era joven y toxicómano, y cuando le llegó el ingreso en prisión habían pasado diez años. El chico trabajaba en una empresa y tenía dos hijos. El Gobierno se lo concedió. En casos así la pena no tiene ningún sentido. La pena tiene el fin de la rehabilitación. El problema es que ha habido unos años con mucha manga ancha con los indultos.

Ustedes han denunciado la inseguridad jurídica de los tribunales ¿Son una lotería?
Sí, es como una lotería incluso en delitos básicos como el de las alcoholemias, que en unos juzgados las resuelven de una manera y en otros de otra. Muchas veces es imposible decirle a un cliente lo que va a pasar porque depende muchísimo del juez. Tenemos mucha inseguridad jurídica. En función de que te juzgue un juez u otro, la sentencia es muy diferente.

¿Nacen como asociación para defender a los abogados?
No. La idea es defender los derechos de los ciudadanos. Creo que la gente solo se da cuenta de la importancia de garantizar los derechos cuando está dentro de un procedimiento. Cuando alguien está fuera no es consciente.

Los penalistas denuncian que las imputaciones se eternizan.
Claro. Además, después es muy difícil rehabilitar socialmente a esa persona. Cuando tienes imputada cuatro años en un procedimiento a una persona le causas un gran perjuicio. Conozo el caso de un abogado de prestigio de fuera de Valencia que ha estado imputado cuatro años y durante este tiempo ha sufrido una gran bajada de clientes y en algunos consejos de administración en los que estaba se lo han medio quitado de encima. Eso provoca un daño terrible. Las instrucciones se hacen eternas porque muchas veces se utiliza el procedimiento para investigar. De una declaración sacan una cosa y van tirando del hilo.

Usted es la única mujer de la Unión Española de Abogados Penalistas ¿Por qué hay tan pocas abogadas penalistas en primera línea?
La verdad es que no lo entiendo. Estamos acostumbrados a ver a muchísimas jueces y fiscales y hay muchas abogadas trabajando en los juzgados. No sé si es porque el penal es un derecho más duro.

¿Cómo puede evitarse que se eternicen los procesos de corrupción?
Creo que es un problema de medios. Hace diez años ibas al TSJ y estaban tranquilos. Ahora entras en la secretaría del TSJ y da miedo. El TSJ dispone de muy poco personal, aunque tiene que hacer una gran cantidad de cosas. Es imposible. No lo pueden hacer en menos tiempo. Eso va en perjuicio de la sociedad y de los que están en el procedimiento.

¿Por qué se están deteriorando tanto las garantías procesales? ¿Por la presión ciudadana?
Creo que sí. A los jueces se les pone en una situación difícil en los asuntos mediáticos. Es como lo de la justicia universal. Los magistrados tienen que cumplir la ley y si dice que si coges un barco en aguas internacionales con droga y no hay españoles, pues lo siento mucho pero deben quedar en libertad. Todo eso la gente no lo entiende, pero claro esto es un Estado de Derecho. El Código Penal no está para criminalizarlo todo.

¿Por qué se hace?
Porque sale muy barato. Poner medidas preventivas de violencia de género e incrementar las plantillas policiales es caro. En cambio, modificar el Código Penal para endurecer un hecho concreto sale baratísimo.

¿Se ha endurecido mucho el Código Penal en los últimos veinte años?
Sí. La intención de la Unión Española de Abogados Penalistas es poder intervenir y ser escuchados en ese tipo reformas.

¿Qué van a hacer?
Vamos a tener reuniones con asociaciones de jueces y fiscales, y con los grupos parlamentarios para hacer propuestas. En la Unión tenemos a ocho catedráticos de Derecho Penal que son abogados en ejercicio. A este comité científico se le proponen temas para poder presentarlas ante el Parlamento. Son temas como la responsabilidad del ministerio fiscal ante acusaciones temerarias.

¿A qué se refiere?
A diario el fiscal hace acusaciones que acaban con absoluciones porque no hay base. Eso supone un daño muy importante para los acusados y no tiene consecuencias. En el caso de las acusaciones particulares por lo menos tienen que pagar las costas. Al fiscal le sale gratis.

(Diario Levante-Emv, 5 mayo 2014).

domingo, 10 de noviembre de 2013

El Papa califica de grave pecado la corrupción de empresarios y políticos.


El Papa Francisco arremetió hoy contra la «diosa mordida» durante un sermón en el cual fustigó la corrupción de empresarios y políticos, que comparó con la adicción a la droga. Durante su misa matutina, que presidió en la capilla de su residencia vaticana -Santa Marta-, el pontífice inició su reflexión a partir del pasaje bíblico del administrador deshonesto, cuya viveza fue alabada por su patrón.
(Notimex/infoCatólica) «Este administrador es el ejemplo de la mundanidad. Algunos de ustedes podrá decir: Pero ¡este hombre hizo aquello que hacen todos! ¡Todos, no!», dijo.
«Algunos administradores de empresas, administradores públicos, algunos administradores del gobierno. Quizás no son tantos, pero es aquella actitud del camino más breve, más cómoda para ganarse la vida», agregó.
Criticó la «costumbre de la mordida», a la cual calificó de mundana y «fuertemente pecadora». Advirtió que se trata de una actitud que no viene de Dios, porque él mandó sólo a llevar el pan a casa con nuestro trabajo honesto.
Según el Papa, ese administrador deshonesto llevaba la comida a su casa pero, en realidad, daba de comer a sus hijos pan sucio.

Pierden su dignidad

«Y sus hijos, quizás educados en colegios costosos, quizás crecidos en ambientes cultos, habían recibido de su papá, como comida, porquería, porque su papá, llevando pan sucio a la casa, ¡había perdido la dignidad! Esto es un pecado grave», precisó.
Advirtió que primero se comienza en la corrupción con un pequeño sobre, pero después se convierte en una droga y la costumbre de la mordida se vuelve una dependencia.

Astucia cristiana

Sostuvo que si existe una «astucia mundana», existe también una «astucia cristiana» de hacer las cosas, no con el espíritu del mundo sino honestamente.
Por eso pidió a todos rezar por tantos niños y jóvenes que reciben de sus padres el «pan sucio». «(Ellos) también estos están hambrientos, ¡hambrientos de dignidad!», insistió.
Invocó al Señor para que cambie el corazón de estos «devotos de la diosa mordida» y se den cuenta que la dignidad viene del trabajo digno, del trabajo honesto, del trabajo de cada día y no de los caminos más fáciles que a final quitan todo.
«Esta pobre gente que ha perdido la dignidad en la práctica de la mordida solamente lleva con sí no el dinero que ha ganado, sino la falta de dignidad», estableció.