Conceden libertad bajo fianza a Rimsha Masih, la niña cristiana acusada de blasfemia en Pakistán.
PakistanChristianPost.com
ISLAMABAD, 07 Sep. 12 / 07:33 am (
ACI/Europa Press).-
La adolescente cristiana paquistaní Rimsha Masih, encarcelada a
mediados de agosto por un supuesto delito de blasfemia contra el Islam,
ha obtenido la libertad condicional bajo fianza, según ha informado este
viernes el juez.

La decisión se ha producido días después de que
la Policía detuviera a Jalid Yadun, el imán musulmán que había lanzado
la acusación contra la niña, por la presunta falsificación de las
pruebas inculpatorias contra la menor.
Masih podría quedar
libre este mismo viernes por la tarde si se consigue reunir las 500.000
rupias (poco más de 4.000 euros) de la fianza, según indicó el ministro
para la Armonía Social, Paul Bhatti.
"Estoy realmente satisfecho y
feliz. Ha prevalecido la justicia", declaró a Reuters. La detención de
Rimsha Masih había causado la indignación de grupos religiosos y laicos
de todo el mundo.
No obstante, la
vida
de la joven podría estar en peligro en caso de que se le excarcele y
permanezca en Pakistán, razón por la cual la adolescente --de alrededor
de 14 años de edad-- podría reunirse con su
familia en un lugar secreto por motivos de seguridad, según indicó Robinson Asghar, asesor de Bhatti.
De momento no se prevé su traslado al extranjero, precisó el ministro a Reuters.
Rimsha
Masih, vecina de un barrio humilde de Mehrabad, a las afueras de
Islamabad, fue encarcelada a mediados del pasado mes de agosto después
de que algunos vecinos musulmanas la acusaran de haber quemado parte del
libro 'Noorani Qaida', un manual infantil de introducción al Islam que
contiene versículos del Corán.
El imán que lanzó la acusación
fue detenido a finales de la semana pasada después de que varios
testigos, vecinos de la aldea de Masih, aseguraran que habían visto cómo
el clérigo introducía "papeles quemados" del Corán en la mochila de la
adolescente.
Las leyes contra la blasfemia de Pakistán castigan
duramente, sin descartar la pena de muerte, a quienes hablen mal sobre
el Islam o el profeta Mahoma y a quienes profanen o quemen partes del
Corán, el libro sagrado musulmán.
Las organizaciones de Derechos
Humanos consideran que el lenguaje ambiguo con el que está redactada la
ley ha conducido a abusos y a la marginación de las minorías religiosas.
Aunque se han dictado varias condenas en aplicación de esa ley,
nunca se ha llegado a ejecutar a nadie, pero sí se han producido casos
de linchamiento de personas acusadas de blasfemia por parte de grupos de
fanáticos, incluso después de que el juez las declarara inocentes de
los cargos.
El arresto de Masih ha desencadenado el éxodo de
cientos de cristianos de la aldea de la niña, sobre todo después de que
los responsables de varias mezquitas informaran a través de altavoces de
lo que supuestamente había hecho la menor.
Los cristianos
representan el cuatro por ciento de la población paquistaní. Según los
miembros de esta comunidad, las condenas por blasfemia suelen basarse
únicamente en declaraciones de testigos y normalmente se deben a
venganzas personales.
Pese a que más de un millón de personas
habían firmado en todo el mundo una petición --a iniciativa del padre de
Masih-- para reclamar su liberación, muchos ciudadanos paquistaníes
apoyan la ley contra la blasfemia y las manifestaciones en favor de la
joven apenas han reunido a un puñado de personas en Pakistán.
El
año pasado, el gobernador de la provincia de Punjab, Salman Taseer, fue
asesinado por uno de sus escoltas después de haber propuesto reformas a
la ley. Varios abogados llegaron a calificar de "héroe" al asesino e
incluso lanzaron pétalos de rosas a su paso tras su detención.
Taseer
había defendido a una mujer cristiana, Asia Bibi, encarcelada por
cargos de blasfemia y que continúa en la actualidad en el corredor de la
muerte.
Human Rights Watch (HRW) ha celebrado este viernes la
excarcelación de Masih y ha instado a las autoridades a reformar la ley.
"Esta niña no debería haber estado encarcelada nunca", afirmó la
organización de Derechos Humanos en un comunicado.
"Todos los
cargos contra ella deberían ser retirados", agregó. "A cambio, el
sistema de justicia penal de Pakistán debería centrarse en procesar a su
acusador por incitar a la violencia contra la niña y contra la
comunidad cristiana local", advirtió HRW.