Mostrando entradas con la etiqueta Verdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verdad. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de septiembre de 2013

La paz ha sido siempre una de las preocupaciones principales de los Papas.


Entrevista a Mons. Parolin, nuevo Secretario de Estado del Vaticano

En entrevista exclusiva de Diario Católico, realizada por Carlos Zapata, al nuevo Secretario de Estado del Vaticano, Mons. Pietro Parolin brinda detalles de lo que espera alcanzar con la maquinaria diplomática mundial. Y cuenta desde Caracas - Venezuela, donde aún ejerce como Nuncio Apostólico, cómo ve la geopolítica internacional, a propósito de los esfuerzos del Papa Francisco por conseguir la paz en Siria.
 
(Diario Católico/InfoCatólica)

Llama la atención el movimiento del Papa en el plano diplomático y al convocar una jornada de ayuno y oración por la paz en Siria. ¿Tenemos con Francisco un nuevo Benedicto XV, a propósito de la tregua lograda durante la I Guerra Mundial?

No le fue tan bien a Benedicto XV, porque usted sabe que él intentó de todas las maneras detener la guerra y no lo logró. Lamentablemente, Benedicto XV no fue escuchado. Los grandes poderes no le hicieron caso. ‘La guerra es una inútil matanza’, dijo. Esa frase fue muy citada y conocida; pero, de hecho, no logró grandes cosas.
Más bien, fue el presidente (Woodrow) Wilson quien adoptó las propuestas que había hecho el Papa, y fueron los famosos 14 puntos sobre los cuales se estableció el armisticio, primero, después la paz; que fue también una paz inestable, porque al final dio origen a la II Guerra Mundial.

Pero él buscó la paz, como otros Pontífices…

Ciertamente. La paz ha sido siempre una de las preocupaciones principales de los Papas. Entonces, ahí tenemos a Benedicto XV.
¡E imagínese, todo lo que hizo el Papa Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial para acercarnos un poco más y conseguir la paz!
Yo fui testigo directo y doy testimonio de los intentos que hizo Juan Pablo II cuando estalló la Guerra en el Golfo y después la Guerra en Irak. ¡Qué palabras tan fuertes utilizó! ¡Y qué acción diplomática desplegó! Porque allí, además del contacto con las diferentes Cancillerías, mandó a dos emisarios: uno al (presidente de Estados Unidos, George) Bush y otro a Sadam Husein (presidente de Irak) para ver si era posible lograr, digamos, una componenda pacífica; buscar una solución, una vía de salida para todo eso.
Entonces, me parece que Papa Francisco se pone en esa estela, en esa vía: la de una gran preocupación de la Santa Sede por la paz del mundo.

¿Es esa la finalidad de la diplomacia?

Yo diría también que la razón de ser de una diplomacia de la Santa Sede es la búsqueda de la paz. Y si la diplomacia de la Santa Sede tuvo tanto renombre y tanta aceptación en todo el mundo, en el pasado y en el presente, es precisamente porque se pone más allá de los intereses nacionales, que a veces son intereses muy particulares. Ella se pone en esta visión del bien común de la humanidad.

Y en su opinión, a propósito de lo que menciona de Juan Pablo II y considerando su alianza con Lech Walesa ¿Cuáles son los nuevos muros de Berlín que debería derribar la Iglesia?

Creo que hoy, obviamente, el muro de Berlín fundamental es lograr hacer la paz en medio de la diversidad que tenemos en un mundo pluripolar.
Ya no están los bloques como antes. Esto es un análisis de geopolítica común… Hay distintos poderes. Han surgido poderes diferentes, con todos los problemas que estos conllevan. Porque nosotros pensábamos en nuestros deseos de paz y de felicidad, que la caída de los muros tradicionales: el muro de Berlín, el del bloque entre países comunistas y Occidente, iba a traer paz y felicidad al mundo. Y no fue así. Se desató todo el problema del terrorismo.
Entonces, yo creo que el muro que se debe derribar es cómo lograr que todas estas diferentes realidades logren acordarse y trabajar juntos para el bien de todos. Poner juntas las diferencias para que no sean divisiones, sino que se vuelvan colaboraciones en pro de toda la humanidad.

¿Y qué papel juega en este aspecto la Secretaría de Estado del Vaticano?

La Secretaría de Estado del Vaticano creo que, por supuesto: tiene que reinventar su manera de presencia; porque los escenarios son diferentes: tenemos las grandes actuaciones del cardenal Casaroli en tiempo de los grandes bloques. Todo el tema de la aus politik: pero también todo lo relacionado con la defensa de los Derechos Humanos, el tema de Helsinki; allí la Santa Sede tuvo un papel muy, muy importante. Ahora me parece que las cosas se han complicado un poco.

Cambia de estilo… ¿También de finalidad?

No. Lo que quiero decir es que se tiene que reinventar la forma de la presencia, pero el objetivo siempre es el mismo. Y hablando de los grandes desafíos, superando este relativismo ¡que es una plaga! Porque yo lo vería dentro del discurso que le estaba haciendo: de componer las diferencias.
Si no hay un piso común que se puede pisar; es decir, si no hay una verdad objetiva en la que todos nos reconocemos, ya será mucho más difícil buscar puntos comunes. Y este piso común es la dignidad de la persona humana en todas sus dimensiones, donde no se excluye la dimensión trascendente; no es sólo la dimensión personal, la social, la política, la económica, sino también la trascendente, por la cual se reconoce que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, y que Dios es su fuente.

¿Así lo ve el Santo Padre?

Ha insistido mucho el Papa Francisco sobre eso: ésta es la fuente más sólida para asegurar el respeto de los Derechos Humanos, el respeto de la dignidad del hombre y de los pueblos en una pacífica convivencia.

Entonces, el problema es también de relativismo… El relativismo es fuente de conflicto. Y para luchar contra el relativismo, así como para alcanzar la paz, ¿podemos esperar con Pietro Parolin una ofensiva diplomática mundial más férrea?

Esta es una pregunta complicada. He visto que la Secretaría de Estado ha sido impulsada por las iniciativas del Papa, quien ha tomado también un movimiento diplomático. Yo sí espero que podamos retomar, porque nosotros tenemos esta gran ventaja respecto a otras iglesias, a otras religiones: el contar con una presencia institucional internacional a través de la diplomacia. Entonces, ¡nosotros tenemos que aprovecharla!

¿Aprovecharla en qué sentido?

De utilizar estos instrumentos. No dejarlos ahí. Sino utilizarlos bien, como siempre hizo la diplomacia vaticana. Sobre todo en un momento de emergencia. Utilizarlos para conseguir los grandes objetivos del bien de la humanidad.
Pero quiero subrayar especialmente que yo estoy a la completa dependencia del Papa.

¿Esperamos una Iglesia, desde ese punto de vista, más protagónica?

Sí, en este sentido lo esperamos. Sobre todo: aprovechar mejor estos instrumentos que tenemos. La red de las Nunciaturas, los contactos que tenemos en las organizaciones internacionales…

Algunos vaticanistas han indicado en las últimas horas que la geopolítica vaticana va a estar ahora más lejos de los titulares (de prensa). ¿Usted lo ve así?

Usted sabe muy bien que por inclinación personal yo no quisiera la diplomacia de los grandes titulares, pero sí una diplomacia que sea efectiva. Nosotros no buscamos, yo creo, la popularidad. Sinceramente, ninguno de nosotros lo quiere, sino el efecto. Y tenemos que tomar en cuenta lo que dice el Evangelio: que no sepa tu mano izquierda, lo que hace tu mano derecha.

¿Está monseñor Parolin trabajando directamente, o asesorando –como se ha dicho- este trabajo que se está haciendo para el caso de Siria?

No, no. Yo no he entrado en posesión. Absolutamente no. Yo tomaré mis funciones el 15 de octubre y hasta entonces ejerceré, Dios mediante, las funciones correspondientes. Además, ya tengo suficiente dolor de cabeza laboral aquí en Venezuela.
Pero, un poco mi idea es que más allá de los detalles y las cosas concretas aprovechemos estos instrumentos que tenemos como Iglesia Católica. Se ha tornado en el transcurso de la historia, y son valiosas herramientas que sirven para ayudar al mundo.

¿Conoce ya el nombre del Nuncio que tomará cargo en Venezuela?

Honestamente no. Y tampoco sabemos cuánto tiempo pasará en que se realice un nuevo nombramiento. Lo que sí le puedo comentar es que ya tenemos Encargado de Negocios para el país. Se trata de Rüdiger Feulner.

¿Qué se lleva de Venezuela?

Muchos recuerdos entrañables e inolvidables. Quisiera aprovechar para pedirles sus oraciones, porque la fuerza de la oración es poderosa. Lo he experimentado en estos 4 años de presencia en Venezuela. Les digo: conserven la fe, revivan esta fe, y hagan de ella un principio de renovación de la sociedad, que tanto lo necesita.

sábado, 15 de junio de 2013

La enseñanaza para todos una iniciativa de la Iglesia.

 
 
En los siglos XVI y XVII surgen institutos religiosos especialmente consagrados a la enseñanza: elemental y universitaria, religiosa y profana, nada les es ajeno.

LA ENSEÑANZA PARA TODOS FUE UNA INICIATIVA DE LA IGLESIA
.En esta epoca florecen
la Congregacion del Oratorio (1613),
la Congregacion de las Escuelas Pias,
los escolapios, fundada por San Jose de Calasanz (1600),
las Escuelas Cristianas de San Juan Bautista de la Salle,
los lasallistas, (finales del XVII) y, por encima de todas ellas,
LA COMPAÑIA DE JESUS, FUNDADA POR SAN IGNACIO DE LOYOLA EN 1540.
Tiempo despues mirando hacia su juventud, Ignacio dijo de si mismo: "Fui un hombre dedicado a la vanidad del mundo, para quien el mayor placer eran las artes marciales, con el vano deseo de adquirir celebridad".
Los jesuitas tiene una estructura de tipo casi militar
(obediencia absoluta), una mision clara
(a mayor gloria de Dios), una total despreocupacion por los exitos mundanos
(deseos vano)
Con el lema latino "Ad maiorem Dei gloriam" (A la mayor gloria de Dios), la orden jesuita se propone difundir
LA FE CATOLICA A TRAVES DE LAS MISIONES, EL APOSTOLADO, LA ENSEÑANZA Y LA CIENCIA.
Segun sus normas, trabajan por
la evangelizacion del mundo, en defensa de la fe y
la promoción de la justicia, en permanente dialogo cultural e interreligioso y el motor de la compañía es profundizar en los estudios humanísticos y científicos para entregarlos en las escuelas y colegios que se fueron abriendo en Europa.
 

La santidad un don que Dios regala a la Iglesia.


Entre los seguidores de Jesús había mujeres, hoy en nuestras parroquias, grupos y movimientos prevalecen las mujeres. Reconozcamos el papel de la mujer en la Iglesia para ser fieles a Jesús y su Evangelio.

Claro que la practica de la Iglesia no sigue la tónica de Jesús y de las primeras comunidades cristianas porque a la mujer le asigna unos roles que son los de siempre, "... a ellas de manera especial les ha sido encomendado el cuidado del ser humano, desde su concepción hasta su muerte. En el matrimonio o en la virginidad, el corazón de la mujer está hecho para la maternidad, para proteger al ser humano, especialmente a los más débiles e indefensos. Nada más cálido para el ser humano que el regazo de una madre. El «genio» femenino y el corazón de la mujer está hecho para amar, para acoger, para expresar la ternura de Dios con el hombre.
El feminismo cristiano ha ofrecido a la humanidad grandes mujeres, plenamente femeninas, a imagen de María, la madre de Jesús, y entregadas de lleno, en la virginidad o en el matrimonio, a una maternidad amplia y fecunda. La mujer no ha de dejar de ser mujer para ser más, sino que precisamente siendo mujer, plenamente mujer, encontrará su plenitud.

Es chocante que al destacar la importancia del papel de la mujer en la Iglesia se destaque el hecho de que todas las mujeres están llamadas en cuanto tales a la santidad, lo que es obvio lo destacan como un signo distintivo. Tengamos en cuenta que la santidad es la obra del Espíritu Santo en la Iglesia, en virtud de la cual el hombre, en todas las dimensiones de su existencia, se renueva y se hace reflejo e instrumento dócil de la Voluntad Divina para su obra de salvación en el mundo. Proceso lento y vital que solamente al final de los tiempos alcanzará su plenitud.
El Concilio Vaticano II, remontándose a los tradición bíblica y eclesial recupera la realidad de la santidad como una llamada universal, quiere asi acabar con una resticción de la santidad demasiado encasillada en grados.  El punto de partida fueron los hechos o datos de la experiencia actual. La importancia del laicado, la acción católica, la espiritualidad conyugal, el ecumenismo, la apertura al mundo, la sensibilidad pastoral en general, han contribuido a renovar la fisonomía de la santidad.

No se insiste bastante en la santidad de la Iglesia en cuanto comunidad, se restringe a los religiosos con escasa atención a los demás estados de vida.
La santidad es un don personal de Dios, comunicación permanente de Dios Trino en fe y amor. Intimamente presente al hombre, se hace vida del hombre. Queda santificado hasta el cuerpo, no por un gesto ocasional que le marcara, sino por la inhabitación del Espíritu, que lo convierte tal y como es, cuerpo y espíritu, en morada permanente y base de su irradiación en el mundo (Cor 6,19). Es un don para irradiar, difundir, contagiar a toda la humanidad. La santidad es un ministerio, una misión. El Espíritu transforma y santifica a una persona, a una comunidad, para hacerlas instrumentos adecuados que lleven a cabo su obra de salvación en el mundo. Lo SANTO en el lenguaje Bíblico designa una realidad compleja que toca el misterio de Dios, el culto y la moral, englobado y sobrepasando las nociones de sacro y puro. La noción Bíblica se refiere a la fuente de la santidad, a su comunicación a los hombres por la participación del Espíritu, y en el hombre a su irradiación vital ética. Incluyendo la separación de lo profano, la pertenencia a Dios sobre todo por la participación de su santidad, y la resonancia moral en el hombre.

jueves, 14 de marzo de 2013

Papa Francisco.


Tiene 76 años y en su país de origen, Argentina, es un verdadero líder moral que se forjó en tiempos del famoso "corralito", en la peor época de crisis económica que padeció el país sudamericano en las últimas décadas.
En Buenos Aires suele viajar en autobús, y es común verle caminar por la calle o coger el metro como un ciudadano más, aunque siempre viste de sotana. Además, suele cuidar personalmente a sacerdotes ancianos y enfermos de la diócesis de Buenos Aires. Él se traslada a sus domicilio u hospital y les atiende durante toda la noche.
Prueba de su austeridad personal es el hecho de haber renunciado al Palacio Arzobispal y vivir en un pequeño piso de la capital argentina acompañado por otro presbítero.
El nuevo Papa Francisco I es uno de los cinco hijos de un matrimonio italiano de clase media formado por Mario, empleado ferroviario, y Regina Sívori, ama de casa

Primer Papa jesuita
Este jesuita, primero que ostenta el cargo, es conocido por su seriedad, su carácter reservado y la escrupulosa coherencia con su puesto.
Fue elegido cardenal en 2001, pero cuando se organizaba el viaje masivo de feligreses a Roma para asistir a la ceremonia les paró los pies y pidió que ese dinero del viaje se dedicara a obras de caridad.

Vocación tardía: cura a los 33 años
El nuevo Papa nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. Es químico y con estudios de filosofía y psicología. Bergoglio se hizo cura tarde, con 33 años.
Llegó a ser provincial de su orden de 1973 a 1980, periodo en el que se opuso a la teología de la liberación.
Como provincial de la Compañía de Jesús en Argentina "gobernó" con firmeza ante los vaivenes de algunos de sus hermanos jesuitas. Esa contundencia le pasó factura. Tras dejar de ser el máximo responsable de la orden fue "desterrado" a Córdoba, asignándole las tareas de director espiritual y confesor dejándole sin competencias pastorales de primer orden.
Posteriormente, entre 1980 y 1986 fue Rector del Colegio Máximo de San Miguel y de las Facultades de Filosofía y Teología de la misma Casa.

Juan Pablo II le nombró obispo
El Papa Juan Pablo II lo recuperó de su "destierro" y en 1992 le nombró obispo auxiliar de Buenos Aires.
Era papable desde 2003, pese a ser jesuita, y ya sólo esta condición le resultaba insufrible. Cuando en 2005 Ratzinger se convirtió en Benedicto XVI, Bergoglio quedó segundo en las votaciones.

Hincha del equipo de fútbol San Lorenzo
Es muy aficionado al fútbol y reconocido hincha del San Lorenzo de Almagro, un gran equipo argentino.
Su amor por los colores azul y rojo comenzó desde muy pequeño. Su padre jugaba al baloncesto en el club y lo llevaba a ver los partidos en el Viejo Gasómetro. Desde entonces la pasión por el Ciclón no mermó y hasta llegó a meterse en la vida del club, informa el diario Clarín.

Contario al aborto, la eutanasia y la cultura de la muerte
El 2 de octubre de 2007, el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, afirmó taxativamente que "en la Argentina se vive una cultura del descarte por la que se aplica la pena de muerte mediante el aborto y la eutanasia de ancianos mediante el abandono".
"Esta cultura es como una ´nueva ilustración´ que se expresa en un progresismo ahistórico, sin raíces y en un terrorismo demográfico", advirtió el entonces presidente de la conferencia episcopal argentina..
También señaló que "en la Argentina hay eutanasia encubierta. Las obras sociales pagan hasta cierto límite, si te pasás, morite, total sos viejo. Hoy se descarta a los viejos cuando, en realidad, son la sede de la sabiduría del pueblo", precisó, antes de lamentar la cotidianidad de la prostitución infantil en ciertos ámbitos (incluso como parte de los servicios de algunos hoteles).
Lamentó entonces el reciente caso de una joven con discapacidad, víctima de una violación, a la que se le practicó un aborto: "Seamos conscientes de que con eufemismos no podemos tapar la cultura del descarte", pidió.
El aborto, el uso de preservativos o las uniones civiles de homosexuales "no entran en el eje fundamental del derecho a la vida por el que reclama la Iglesia", que consiste en "dejar vivir y no matar; dejar crecer, alimentar, educar, curar y dejar morir con dignidad. No interferir manipuladoramente".

"Una ternura especial con los pecadores"
En septiembre de 2012 no tuvo reparos en llamar a sus propios sacerdotes "hipócritas de hoy" por rehusarse a bautizar a los hijos de madres solteras "porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio".
Sucedió durante un Encuentro de Pastoral Urbana de la Región Buenos Aires, en el que advirtió la necesidad de mostrar "una ternura especial con los pecadores" y los más alejados porque "Dios vive en medio de ellos". Por esta razón lamentó que
algunos hayan "clericalizado a la Iglesia del Señor".
Con delicadeza, pero con firmeza y claridad, el purpurado bonaerense denunció que éstos "llenan de preceptos y con dolor lo digo, y si parece una denuncia o una ofensa, perdónenme, pero en nuestra región eclesiástica hay presbíteros que no bautizan a los chicos de las madres solteras porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio".
"Estos son los hipócritas de hoy. Los que clericalizaron a la Iglesia. Los que apartan al pueblo de Dios de la salvación. Y esa pobre chica que, pudiendo haber mandado a su hijo al remitente, tuvo la valentía de traerlo al mundo, va peregrinando de parroquia en parroquia para que se lo bauticen", añadió el hoy ocupante de la cátedra de Pedro.

Tensa relación con los Kichner
Con Néstor Kichner, presidente de la Argentina, la relación fue mucho más distante y conflictiva que con la actual Presidenta. El ex presidente llegó a identificar al entonces cardenal como “el verdadero representante de la oposición”. En aquel momento, Bergoglio se quejó de los dichos de Kirchner.
En enero de 2007, el periodista especializado de Clarín, Sergio Rubín, escribió una nota titulada “Kirchner y Bergoglio, separados por cuestiones de fondo”. En la misma explicaba que se había pospuesto una reunión entre las partes y que ni siquiera la cúpula del Episcopado —que encabeza el propio Bergoglio— logró acordar una visita protocolar a las máximas autoridades del Congreso.
“Kirchner siente que el grueso de los obispos con Bergoglio a la cabeza son un factor muy fuerte de cuestionamiento" a su gestión. La Casa Rosada se quejó muchas veces de que la Iglesia nunca le reconoció todo lo que hizo el presidente por sacar al país de una de las peores crisis de su historia”, explicó Rubin en el texto.
Sin embargo, cuando el ex Presidente murió, Bergoglio reaccionó rápidamente y en cuestión de horas decidió oficiar una misa por el eterno descanso de Kichner. Lo hizo en la catedral metropolitana. “El pueblo tiene que claudicar de todo tipo de posición antagónica frente a la muerte de un hombre ungido por el pueblo para conducirlo y todo el país debe rezar por él”, dijo en esa oportunidad.
Además, en ese momento pidió que los ciudadanos no sean desagradecidos. “Sería una ingratitud que este pueblo no se una en oración por un hombre que cargó sobre su corazón, sobre su conciencia y sobre su hombre la unción de un pueblo que le pidió que lo condujera”, dijo.
Con Cristina, el punto de enfrentamiento máximo llegó con la ley de matrimonio entre personas de un mismo sexo. Bergoglio fue la cara visible de la marcha contra el casamiento gay y se opuso rotundamente al proyecto que más adelante se transformó en una realidad.
“Me preocupa el tono que ha adquirido el discurso, se plantea como una cuestión de moral religiosa y atentatoria del orden natural, cuando en realidad lo que se está haciendo es mirar una realidad que ya está”, respondió Cristina en esa oportunidad.
Igualmente, Bergoglio festejó varias veces el tono conciliador con los que Cristina encaraba sus discursos –aunque criticó cuando lo hizo con belicosidad-, y apuntó siempre a lo mismo: la unidad entre los argentinos.

Un químico y psicólogo
Estudió y se diplomó como técnico químico, pero al decidirse por el sacerdocio ingresó en el seminario de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús, estudió humanidades en Chile, y en 1960, de regreso a Buenos Aires, obtuvo la licenciatura en Filosofía en el Colegio Máximo San José, en la localidad de San Miguel. Entre 1964 y 1965 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe, y en 1966 dictó iguales materias en el Colegio del Salvador de Buenos Aires. De 1967 a 1970 cursó Teología en el Colegio Máximo de San Miguel, cuya licenciatura obtuvo.

Pasó por Alcalá de Henares (España)
Sacerdocio: El 13 de diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote. En 1971 hizo la tercera probación en Alcalá de Henares (España), y el 22 de abril de 1973, su profesión perpetua. Fue maestro de novicios en la residencia Villa Barilari, de San Miguel (años 1972/73), profesor en la Facultad de Teología y Consultor de la Provincia y Rector del Colegio Máximo.
Episcopado: El 20 de mayo de 1992, Juan Pablo II lo designó Obispo Titular de Auca y Auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio del mismo año recibió en la Catedral primada la ordenación episcopal, y fue promovido a Arzobispo Coadjutor de Buenos Aires el 3 de junio de 1997. De dicha sede arzobispal es titular desde el 28 de febrero de 1998, cuando se convirtió en el primer jesuita que llegó a ser primado de la Argentina. Sucedió en el cargo al Cardenal Antonio Quarracino.

Pastor de los fieles del rito oriental
Es Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en la Argentina y que no cuentan con Ordinario de su propio rito. En la Conferencia Episcopal Argentina ha sido vicepresidente (2002-2005); y como miembro de la Comisión Ejecutiva ha sido miembro de la Comisión Permanente representando a la Provincia Eclesiástica de Buenos Aires. Ha integrado, además, las comisiones episcopales de Educación Católica y de la Universidad Católica Argentina, de la que es Gran Canciller.
Cardenalato: Creado Cardenal presbítero el 21 de febrero del 2001; recibió la birreta roja y el título de San Roberto Belarmino. Asistió como Relator General Adjunto a la X Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos, Ciudad del Vaticano realizado del 30 de setiembre al 27 de octubre de 2001. En la Santa Sede, forma parte de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, la Congregación para el Clero, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Asimismo, integra el Pontificio Consejo para la Familia, la Comisión para América Latina (CAL) y el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de los Obispos. Participó en el cónclave del 18 y 19 de abril de 2005. Asistió a la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, Ciudad del Vaticano, 2 al 23 de octubre de 2005. Miembro del consejo post-sinodal de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El 9 de noviembre de 2005 fue electo Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, para el trienio 2005-2008.
En la Santa Sede es miembro de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos; de la Congregación para el Clero; de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica; y del Pontificio Consejo para la Familia.

Libros y escritos
Entre sus escritos figuran Meditaciones para religiosos (1982), Reflexiones sobre la vida apostólica (1986), Reflexiones de esperanza (1992).

(Tomado de ReligiónenLibertad)

viernes, 8 de febrero de 2013

Los días 8, 9 y 10 de febrero se celebrará en Salamanca el encuentro anual de la Asociación de Teólogos Católicos de Europa.


 
(UPSA) La reunión está coordinada por los profesores Juan Pablo García Maestro, del Instituto Superior de Pastoral de Madrid, y Joao Duque, de la Facultad de Teología de Braga,
El Aula de Grados de la UPSA acogerá el viernes 8 una jornada de trabajo abierta en la que, tras la apertura del encuentro, que tendrá lugar a las 9:30, el profesor de Teología de la UPSA Gonzalo Tejerina impartirá la ponencia “La calidad de enseñanza en nuestras Facultades de Teología”.
Por la tarde, será el Decano de la Universidad Pontificia de Comillas, Gabino Uribarri, quien disertará sobre la cultura de la calidad según la AVEPRO (la Agencia de la Santa Sede para la evaluación y la promoción de la calidad de las universidades y facultades eclesiásticas).
Las reuniones de trabajo previstas para el sábado y el domingo tendrán carácter interno y se desarrollarán en el Colegio Mayor Ntra. Sra. de Guadalupe. Como señala uno de los coordinadores del encuentro, el Prof. Juan Pablo García Maestro, el propósito es constituir un grupo de trabajo entre las facultades de España y Portugal, y de esta forma reforzar la presencia del sur de Europa en la Asociación.

domingo, 6 de enero de 2013

Recordando la enseñanza de Benedicto XVI sobre las Redes Sociales.

Queridos hermanos y hermanas Con ocasión de la XLV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, deseo compartir algunas reflexiones, motivadas por un fenómeno característico de nuestro tiempo: la propagación de la comunicación a través de internet. Se extiende cada vez más la opinión de que, así como la revolución industrial produjo un cambio profundo en la sociedad, por las novedades introducidas en el ciclo productivo y en la vida de los trabajadores, la amplia transformación en el campo de las comunicaciones dirige las grandes mutaciones culturales y sociales de hoy. Las nuevas tecnologías no modifican sólo el modo de comunicar, sino la comunicación en sí misma, por lo que se puede afirmar que nos encontramos ante una vasta transformación cultural. Junto a ese modo de difundir información y conocimientos, nace un nuevo modo de aprender y de pensar, así como nuevas oportunidades para establecer relaciones y construir lazos de comunión.
Se presentan a nuestro alcance objetivos hasta ahora impensables, que asombran por las posibilidades de los nuevos medios, y que a la vez exigen con creciente urgencia una seria reflexión sobre el sentido de la comunicación en la era digital. Esto se ve más claramente aún cuando nos confrontamos con las extraordinarias potencialidades de internet y la complejidad de sus aplicaciones. Como todo fruto del ingenio humano, las nuevas tecnologías de comunicación deben ponerse al servicio del bien integral de la persona y de la humanidad entera. Si se usan con sabiduría, pueden contribuir a satisfacer el deseo de sentido, de verdad y de unidad que sigue siendo la aspiración más profunda del ser humano. Transmitir información en el mundo digital significa cada vez más introducirla en una red social, en la que el conocimiento se comparte en el ámbito de intercambios personales. Se relativiza la distinción entre el productor y el consumidor de información, y la comunicación ya no se reduce a un intercambio de datos, sino que se desea compartir. Esta dinámica ha contribuido a una renovada valoración del acto de comunicar, considerado sobre todo como diálogo, intercambio, solidaridad y creación de relaciones positivas. Por otro lado, todo ello tropieza con algunos límites típicos de la comunicación digital: una interacción parcial, la tendencia a comunicar sólo algunas partes del propio mundo interior, el riesgo de construir una cierta imagen de sí mismos que suele llevar a la autocomplacencia. De modo especial, los jóvenes están viviendo este cambio en la comunicación con todas las aspiraciones, las contradicciones y la creatividad propias de quienes se abren con entusiasmo y curiosidad a las nuevas experiencias de la vida. Cuanto más se participa en el espacio público digital, creado por las llamadas redes sociales, se establecen nuevas formas de relación interpersonal que inciden en la imagen que se tiene de uno mismo. Es inevitable que ello haga plantearse no sólo la pregunta sobre la calidad del propio actuar, sino también sobre la autenticidad del propio ser. La presencia en estos espacios virtuales puede ser expresión de una búsqueda sincera de un encuentro personal con el otro, si se evitan ciertos riesgos, como buscar refugio en una especie de mundo paralelo, o una excesiva exposición al mundo virtual. El anhelo de compartir, de establecer “amistades”, implica el desafío de ser auténticos, fieles a sí mismos, sin ceder a la ilusión de construir artificialmente el propio “perfil” público. Las nuevas tecnologías permiten a las personas encontrarse más allá de las fronteras del espacio y de las propias culturas, inaugurando así un mundo nuevo de amistades potenciales. Ésta es una gran oportunidad, pero supone también prestar una mayor atención y una toma de conciencia sobre los posibles riesgos. ¿Quién es mi “prójimo” en este nuevo mundo? ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quien encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo “diferente” al que vivimos? ¿Dedicamos tiempo a reflexionar críticamente sobre nuestras decisiones y a alimentar relaciones humanas que sean realmente profundas y duraderas? Es importante recordar siempre que el contacto virtual no puede y no debe sustituir el contacto humano directo, en todos los aspectos de nuestra vida. También en la era digital, cada uno siente la necesidad de ser una persona auténtica y reflexiva. Además, las redes sociales muestran que uno está siempre implicado en aquello que comunica. Cuando se intercambian informaciones, las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales. Por eso, puede decirse que existe un estilo cristiano de presencia también en el mundo digital, caracterizado por una comunicación franca y abierta, responsable y respetuosa del otro. Comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino también dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él. Asimismo, tampoco se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia. En los nuevos contextos y con las nuevas formas de expresión, el cristiano está llamado de nuevo a responder a quien le pida razón de su esperanza (cf. 1 P 3,15). El compromiso de ser testigos del Evangelio en la era digital exige a todos el estar muy atentos con respecto a los aspectos de ese mensaje que puedan contrastar con algunas lógicas típicas de la red. Hemos de tomar conciencia sobre todo de que el valor de la verdad que deseamos compartir no se basa en la “popularidad” o la cantidad de atención que provoca. Debemos darla a conocer en su integridad, más que intentar hacerla aceptable, quizá desvirtuándola. Debe transformarse en alimento cotidiano y no en atracción de un momento. La verdad del Evangelio no puede ser objeto de consumo ni de disfrute superficial, sino un don que pide una respuesta libre. Esa verdad, incluso cuando se proclama en el espacio virtual de la red, está llamada siempre a encarnarse en el mundo real y en relación con los rostros concretos de los hermanos y hermanas con quienes compartimos la vida cotidiana. Por eso, siguen siendo fundamentales las relaciones humanas directas en la transmisión de la fe. Con todo, deseo invitar a los cristianos a unirse con confianza y creatividad responsable a la red de relaciones que la era digital ha hecho posible, no simplemente para satisfacer el deseo de estar presentes, sino porque esta red es parte integrante de la vida humana. La red está contribuyendo al desarrollo de nuevas y más complejas formas de conciencia intelectual y espiritual, de comprensión común. También en este campo estamos llamados a anunciar nuestra fe en Cristo, que es Dios, el Salvador del hombre y de la historia, Aquél en quien todas las cosas alcanzan su plenitud (cf. Ef 1, 10). La proclamación del Evangelio supone una forma de comunicación respetuosa y discreta, que incita el corazón y mueve la conciencia; una forma que evoca el estilo de Jesús resucitado cuando se hizo compañero de camino de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 13-35), a quienes mediante su cercanía condujo gradualmente a la comprensión del misterio, dialogando con ellos, tratando con delicadeza que manifestaran lo que tenían en el corazón. La Verdad, que es Cristo, es en definitiva la respuesta plena y auténtica a ese deseo humano de relación, de comunión y de sentido, que se manifiesta también en la participación masiva en las diversas redes sociales. Los creyentes, dando testimonio de sus más profundas convicciones, ofrecen una valiosa aportación, para que la red no sea un instrumento que reduce las personas a categorías, que intenta manipularlas emotivamente o que permite a los poderosos monopolizar las opiniones de los demás. Por el contrario, los creyentes animan a todos a mantener vivas las cuestiones eternas sobre el hombre, que atestiguan su deseo de trascendencia y la nostalgia por formas de vida auténticas, dignas de ser vividas. Esta tensión espiritual típicamente humana es precisamente la que fundamenta nuestra sed de verdad y de comunión, que nos empuja a comunicarnos con integridad y honradez. Invito sobre todo a los jóvenes a hacer buen uso de su presencia en el espacio digital. Les reitero nuestra cita en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, cuya preparación debe mucho a las ventajas de las nuevas tecnologías. Para quienes trabajan en la comunicación, pido a Dios, por intercesión de su Patrón, san Francisco de Sales, la capacidad de ejercer su labor conscientemente y con escrupulosa profesionalidad, a la vez que imparto a todos la Bendición Apostólica. Vaticano, 24 de enero 2011, fiesta de san Francisco de Sales.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Escuela de Comunicación organiza II Congreso Internacional de Infoética.

Perú. Escuela de Comunicación organiza II Congreso Internacional de Infoética. Chiclayo (www.usat.edu.pe) - Se espera una amplia participación del público en el II Congreso de Infoética. Saber leer. Saber escuchar. Saber ver. Será del 8 al 10 de noviembre de 2012 y se centrará en la responsabilidad ética del público. Mucho se ha analizado la participación, la función y los efectos de la labor del comunicador o de los medios de comunicación en la sociedad; sin embargo, los debates muy poco se han centrado en la actitud o el comportamiento de los públicos frente a los mensajes de los medios. En ese sentido, la Escuela de Comunicación de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo ha creído importante centrar su II Congreso Internacional de Infoética precisamente en este último tema, es decir, como deben actuar los ciudadanos frente a los mensajes que recibe a diario a través de la radio, la televisión, la prensa escrita o el Internet. El Congreso tendrá lugar del 8 al 10 de noviembre de 2012, en el Aula Magna de la USAT y estarán presentes destacados ponentes nacionales e internacionales. Por Perú estarán la Dra. Carmela Aspíllaga Pazos, de la Universidad de Piura; Margarita Barclay, de la Asociación Valores Humanos; la primera vicepresidenta del Perú, magíster Marisol Espinoza Cruz; la licenciada Úrsula Murua Villena de León, de Aciprensa y el P. Rolando Monteza Calderón, por la USAT. Por México, asistirá el Dr. Rogelio del Prado, de la Universidad Anáhuac México Norte y por España el Dr. José Antonio Ruiz San Román, de la Universidad Complutense de Madrid. El II Congreso Internacional de Infoética tendrá como punto central de reflexión la responsabilidad del público porque su responsabilidad ética no solamente se reduce a presionar a los medios, obligándolos a autorregular sus contenidos, sino que también deben adquirir criterios claros, iluminados por la dignidad humana, para saber leer, escuchar y ver esos contenidos mediáticos. Asimismo, en la época de globalización, todas las personas son usuarios y operadores de la comunicación al mismo tiempo. En ese sentido, se realizarán siete conferencias y dos mesas redondas. Se disertará sobre "La persona y comunidad humana: fin y medida de los medios de comunicación social"; "El derecho a la comunicación: ¿qué puede y qué no puede exigir el público?"; "El deber de participar: monitoreando los medios"; "Entre líneas: las ideologías subyacentes en los contenidos mediáticos"; "Opinión vs Verdad: del sano pluralismo al peligro de la distorsión"; "Las asociaciones de espectadores como catalizadoras éticas", y "Las redes sociales al servicio de la cultura de vida". En noviembre de 2010, la Escuela de Comunicación organizó el I Congreso Internacional de Infoética "Persona. Dignidad. Comunicación", con el fin de hacer eco la preocupación de Su Santidad Benedicto XVI para que los medios de comunicación defiendan a la persona y respeten su dignidad. Para mayor información, comunicarse con la Sra. Maritza Bel al teléfono 606200 – anexo 1115 o a mbel@usat.edu.pe. La inversión es de 150 soles para profesionales y público en general y 100 soles estudiantes universitarios, lo cual incluye certificación y material del Congreso.

Mensaje del Papa para la XCIX Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado (13 de enero de 2013),

El Mensaje del Papa para la XCIX Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado (13 de enero de 2013) cuyo tema este año es "Migraciones: peregrinación de fe y esperanza". En su Mensaje para la XCIX Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado, el papa Benedicto XVI recuerda a la Iglesia "evitar el riesgo del mero asistencialismo, para favorecer la auténtica integración, en una sociedad donde todos y cada uno sean miembros activos y responsables del bienestar del otro, asegurando con generosidad aportaciones originales, con pleno derecho de ciudadanía y de participación en los mismos derechos y deberes".
El Mensaje del Papa para la XCIX Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado (13 de enero de 2013) cuyo tema este año es "Migraciones: peregrinación de fe y esperanza", fue presentado esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, por el cardenal Antonio Maria Vegliò, Presidente del Pontificio Consejo de la Pastoral para los Emigrantes e Itinerantes y el arzobispo Joseph Kalathiparambil, secretario del mismo dicasterio. El cardenal recordó que el Mensaje para esta Jornada Mundial se presenta a breve distancia del viaje del Papa a Líbano, "de forma muy concreta, nuestra mirada puede dirigirse particularmente a los países de Oriente Medio, donde la presencia de emigrantes cristianos, entre creyentes de otras religiones, tiene un papel significativo en la creación de la identidad tan especial de esa región. Pero este hecho no se limita a Oriente Medio, atañe al mundo entero. El fenómeno migratorio obliga a la confrontación con diferentes estilos de vida y culturas diversas, estimulando la construcción de nuevas relaciones". La Iglesia -concluyó- juega un papel importante en el proceso de integración, al que responde haciendo énfasis en la dignidad de la persona y la recomendación de tutelar a las minorías valorizando su cultura; en la aportación de las migraciones a la pacificación universal; en la dimensión eclesial y misionera del fenómeno migratorio; en la importancia del diálogo y de la confrontación dentro de la sociedad civil, de la comunidad eclesial y entre las diversas confesiones y religiones. Sobre los refugiados el arzobispo Kalathiparambil subrayó la dificultad cada vez más grande que encuentran a la hora de pedir asilo, citando en particular, las medidas restrictivas impuestas en algunos países para "obstaculizar el acceso al territorio", como los "requisitos para los visados, las sanciones aplicables a los que los transportan, la lista de 'safe countries of origen' (países seguros de origen). "Estas limitaciones -dijo- han incentivado las actividades de los contrabandistas y de los traficantes, además de peligrosas travesías por mar que han visto desaparecer entre las olas demasiadas vidas humanas". El Presidente del Pontificio Consejo de la Pastoral para los Emigrantes e Itinerantes, recordó que el Informe Mundial de 2011 sobre las Migraciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), estima los emigrantes internacionales en 214 millones (un 3% de la población mundial). A ellos hay que añadir los desplazados internos que en 2010 eran unos 740 millones. Sumando unos y otros se llega a casi mil millones de seres humanos, es decir, "un séptimo de la población mundial que experimenta hoy las suertes de la migración", afirmó el cardenal. Mensaje del Papa sobre la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2013 Con información de la Red ETC y VIS

domingo, 6 de febrero de 2011

Inmersos en el relativismo.

Lo que ves y lo que es


Uno de los principios engañosos con los que actualmente convivimos es el relativismo. Se ha convertido en criterio de verdad eso de decir “Todo es relativo”, sin embargo, este principio se revela a sí mismo como falso. Me explico. Si “Todo es relativo”, el mismo principio también tiene que serlo, luego todo no es relativo, porque el principio tiene la pretensión de ser absoluto.



Es fácil averiguar qué objeto es el que encabeza este comentario: un dado. Y lo sabemos porque hemos visto muchas veces sus distintas caras, seguramente habremos jugado con alguno de ellos, en definitiva, nos resulta conocido. Sin embargo, ninguno de nosotros tiene la capacidad de ver la totalidad del dado; mientras observamos algunas caras y aristas, hay otras que permanecen ocultas.



¿Te imaginas a cuatro o seis personas, sentadas alrededor de una mesa, intentando dibujar y describir un dado? Cada una daría su visión, que no sería más que su versión del objeto. Ni sumándolas todas tendríamos la totalidad, pero es evidente que el dado está ahí.



Si damos el salto al mundo de lo ético, de lo bueno o lo malo, las opiniones se disparan exponencialmente. Parece que lo bueno o lo malo depende del individuo que juzga cómo los demás se comportan y cómo lo hace él; curiosamente se suele ser muy benévolo con lo que uno hace y muy cruel con lo que los demás hacen. En fin, distintas varas de medir. Además escuchando hablar a la gente, relativo, lo que se dice relativo, son las opiniones de los otros. Las opiniones de uno mismo son absolutas, así las piensan, creen y manifiestan.



Todo no es relativo. Los que somos relativos somos nosotros los seres humanos, porque somos limitados, finitos. Incapaces de abordar la realidad en su totalidad. Lo bueno, lo bello y lo verdadero está ahí de modo permanente, absoluto, trascendental, para nada relativo. Buscar qué es bueno, bello y verdadero nos exige humildad. “Sólo sé que no sé nada”, la famosa frase de Sócrates, puede situarnos en buen camino.
(Del Blog "Opiniones y Comentarios").

martes, 25 de enero de 2011

El Papa anima a los fieles a unirse a las redes digitales para dar testimonio evangélico.

■«Verdad, anuncio y autenticidad de vida en la era digital», mensaje del Santo Padre Benedicto XVI

(Zenit) En su Mensaje, titulado «Verdad, anuncio y autenticidad de vida en la era digital», el Papa ha señalado la necesidad de que los cristianos se hagan presentes en la era digital. El Pontífice ha dirigido una invitación especial a los jóvenes “a hacer buen uso de su presencia en el espacio digital”, y ha destacado la contribución de las nuevas tecnologías en la preparación de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid en agosto.



Benedicto XVI ofrece en su mensaje diversas reflexiones sobre la propagación de la comunicación a través de internet, sus potenciales, sus aplicaciones y sus riesgos. El Santo Padre destaca que “también en la era digital, cada uno siente la necesidad de ser una persona auténtica y reflexiva. El anhelo de compartir, de establecer 'amistades', implica el desafío de ser auténticos, fieles a sí mismos, sin ceder a la ilusión de construir artificialmente el propio 'perfil' público”.



El Papa explica que “cuanto más se participa en el espacio público digital, creado por las llamadas redes sociales, se establecen nuevas formas de relación interpersonal que inciden en la imagen que se tiene de uno mismo. Es inevitable que ello haga plantearse no sólo la pregunta sobre la calidad del propio actuar, sino también sobre la autenticidad del propio ser”, continúa.



Riesgos

Entrando a analizar los riesgos de internet y en concreto de las redes sociales, el Sumo Pontífice subraya que “la presencia en estos espacios virtuales puede ser expresión de una búsqueda sincera de un encuentro personal con el otro, si se evitan ciertos riesgos, como buscar refugio en una especie de mundo paralelo, o una excesiva exposición al mundo virtual”.



Para ayudar a la reflexión, el Papa invita a los internautas a plantearse varias preguntas: “¿Quién es mi 'prójimo' en este nuevo mundo?, ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quien encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo 'diferente' al que vivimos?, ¿Dedicamos tiempo a reflexionar críticamente sobre nuestras decisiones y a alimentar relaciones humanas que sean realmente profundas y duraderas?”.



En su Mensaje, Benedicto XVI indica también “algunos límites típicos de la comunicación digital: una interacción parcial, la tendencia a comunicar sólo algunas partes del propio mundo interior, el riesgo de construir una cierta imagen de sí mismos que suele llevar a la autocomplacencia”.



Sin embargo, el Papa insiste en que “si se usan con sabiduría”, las nuevas tecnologías “pueden contribuir a satisfacer el deseo de sentido, de verdad y de unidad que sigue siendo la aspiración más profunda del ser humano”. Y se refiere a “un estilo cristiano de presencia también en el mundo digital, caracterizado por una comunicación franca y abierta, responsable y respetuosa del otro”.



Comunicar el evangelio por la red

Según el Obispo de Roma, “comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino también dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio”.



Asimismo, “tampoco se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia”, continúa. El estilo cristiano de presencia en el mundo digital implica la tradicional llamada del cristiano a responder a quien pida “razón de su esperanza”. También exige “estar muy atentos con respecto a los aspectos de ese mensaje que puedan contrastar con algunas lógicas típicas de la red”.



“El valor de la verdad que deseamos compartir no se basa en la 'popularidad' o la cantidad de atención que provoca”, advierte el Santo Padre, que además invita a dar a conocer la verdad del Evangelio “en su integridad, más que intentar hacerla aceptable”, ya que “debe transformarse en alimento cotidiano y no en atracción de un momento”.



El Papa añade que esa verdad “incluso cuando se proclama en el espacio virtual de la red, está llamada siempre a encarnarse en el mundo real” y destaca la importancia de “las relaciones humanas directas en la transmisión de la fe”. Por último, pide para quienes trabajan en la comunicación, de quienes es patrón san Francisco de Sales, “la capacidad de ejercer su labor conscientemente y con escrupulosa profesionalidad”.