Mostrando entradas con la etiqueta Homosexualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Homosexualidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de mayo de 2015

Negocios en el desastre de Nepal.

El 28 de abril llegó al aeropuerto de Ben Gurión el 747 con los supervivientes israelís del Terremoto de Nepal, que habían rescatado los profesionales y militares enviados por el gobierno. Entre los 229 pasajeros estaban los 15 bebés que completaban los 26 bebés encargados a «vientres de alquiler» nepalíes por parte de homosexuales de Israel y a sus «padres».
Todos los bebitos tienen menos de seis semanas y literalmente fueron arrancados de los pechos de sus madres, que al carecer de papeles fueron dejadas en tierra.
La prensa del país ha echado más leña al fuego revelando que además de esas 26 madres se han quedado otras 100 embarazadas por encargo de «parejas gais de Israel».

Si fuesen perras las habrían traído. O vacas, o yeguas. Pero no, sólo son madres que han vendido su cuerpo y el derecho sobre los hijos. Una nueva forma de esclavitud bendecida por Occidente, una esclavitud especialmente querida por el lobby homosexualista que les permite la satisfacción del capricho de ser padres que la naturaleza les niega.
Como escribió Eugenia Roccella respecto al asunto de la madres de esos «vientres»
Se le pagó por ello, ha hecho su trabajo. En las siguientes fotos desaparece. Deja de ser una madre, es sólo una prestadora de servicios, al igual que la otra, la desconocida que ha proporcionado los ovocitos de pago; porque quien «encarga fabricar» un niño como un objeto para ser envasado, no quiere estar relacionado biológicamente con una sola mujer, prefiere que haya dos madres, una ‘genética’ (de la que se toman los ovocitos) y otra gestacional (a la que se le alquila el útero). Luego, por supuesto, a esas madres las hacen desaparecer, ya no habrá ninguna madre.
Las lágrimas del hombre que finalmente ha capturado al bebé en sus brazos son comprensibles, pero también terribles. No es la emoción de un padre testigo del parto, que ha agarrado la mano de su compañera, que ha vivido con ella el embarazo.
Hay un padre, pero que no puede ser una madre. La mujer está excluida, negada, apenas aparece en una sola imagen de la que se la borra para poder construir la gran ficción de una paternidad sin carne, sin sexo o relaciones naturales. Ese niño no podrá escuchar, arrullada por su madre, cerquita de su corazón, los latidos que le han acompañado en útero, un sonido habitual y reconfortante. No sentirá el olor de su madre, el dulce aroma de la suave piel y de la leche materna. Ese niño ha sido obtenido en el nuevo mercado de la fabricación de hijos.
El dilema ético que plantea la cosificación de madres e hijos hiere. Las criaturas se convierten en un producto comercial con control de calidad y las madres, entre otras muchas cosas, en un animal con pedigree.
Todavía habrá quien piense que esto es normal, una justa reinvidicación y quizá eso sea lo peor.
Me ha vuelto a venir a la cabeza la entrevista de Peter Seewald al entonces cardenal Ratzinger en Dios y el Mundo. Ya me permitiréis que vuelva a recordarla. Preguntaba el periodista sobre la ruptura del último tabú: el árbol de la vida, mandado proteger por Dios a los querubines en el Paraíso. La repuesta del cardenal siempre me sobrecoge:
Lógicamente se puede profundizar mucho más en esa simbología. Ahora presenciamos cómo los seres humanos empiezan a disponer del código genético, a servirse realmente del árbol de la vida y a convertirse a sí mismos en dueños de la vida y de la muerte, a montar la vida de nuevo; desde luego es necesario prevenir de verdad al ser humano sobre lo que está ocurriendo: está traspasando la última frontera.
Con esta manipulación, un ser humano convierte a otro en su criatura. Entonces el ser humano ya no surge del misterio del amor, mediante el proceso en definitiva misterioso de la generación y del nacimiento, sino como un producto industrial hecho por otros seres humanos. Con lo queda degradado y privado del verdadero esplendor de su creación.
Ignoramos lo que sucederá en el futuro en este ámbito, pero de una cosa estamos convencidos: Dios se opondrá al último desafuero, a la última autodestrucción impía de persona. Se opondrá a la cría de esclavos, que denigra al ser humano. Existen fronteras últimas que no debemos traspasar sin convertirnos personalmente en destructores de la creación, superando de ese modo con creces el pecado original y sus consecuencias negativas.
Es irrefutable: la vida del ser humano tiene que seguir siendo intocable. Aquí es preciso poner límites, una vez más, a nuestra actuación, a nuestros conocimientos, a nuestro poder y a nuestra experimentación. La persona no es una cosa, sino que refleja la presencia del mismo Dios en el mundo.
[…] No se trata de frenar la libertad de la ciencia o las posibilidades de la técnica, sino de defender la libertad de Dios y la dignidad de la persona, que es lo que está en juego. Quien haya adquirido esta opinión sobre todo por la fe —aunque hay también muchos no cristianos que la comparten—, tiene asimismo la obligación de responsabilizarse de que esa frontera sea percibida y reconocida como infranqueable. [Las negritas son mías].

lunes, 20 de enero de 2014

Entrevista Fernando Sebastián, el nuevo cardenal español, que reside en Málaga

Entrevista Fernando Sebastián, el nuevo cardenal español, que reside en Málaga

«La homosexualidad es una deficiente sexualidad que se puede normalizar con tratamiento»
Fernando Sebastián, el nuevo cardenal español, que reside en Málaga, cree que Francisco es un ejemplo para el resto de gobernantes,
 19.01.14 - 02:22 - JESÚS HINOJOSA | MÁLAGA
Fernando Sebastián, el nuevo cardenal español, que reside en Málaga, cree que Francisco es un ejemplo para el resto de gobernantes
Nunca se le había pasado por la cabeza que, a sus 84 años, el Papa Francisco iba a nombrarle cardenal. El arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián, no ha dejado de recibir felicitaciones en la última semana, incluso de amigos de la infancia de los que hacía décadas que no tenía noticias. Pero también son muchos los malagueños que le han parado por la calle para darle la enhorabuena. En Málaga estableció su residencia en 2007 y aquí seguirá viviendo pese a ser uno de los hombres de confianza del Pontífice, que dijo ser alumno suyo. Le gusta dar largos paseos por la ciudad y se ha convertido en embajador de los espetos y del ‘pescaíto’ frito cuando hace de anfitrión en su lugar de retiro. Apenas si estuvo 20 meses al frente de la diócesis malagueña cuando Ramón Buxarrais renunció a la sede episcopal, pero no dudó en escoger Málaga para pasar sus últimos años. Aquí le ha llegado por sorpresa el nombramiento de cardenal. Antes de viajar a Roma para iniciar los preparativos de la ceremonia de nombramiento –nueva sotana incluida– recibe a SUR en su residencia de la Casa Diocesana de Espiritualidad, junto al Seminario.
–Imagino que abrumado por lo vivido en la última semana.
–Pues sí, por el aluvión físico de felicitaciones de todas partes y por el hecho de que el Papa se haya fijado en mí y haya querido hacerme este gesto de confianza que yo agradezco y que casi me avergüenza un poco, porque estoy convencido de que no lo merezco. Hay mucha gente que lo merecería más que yo.
–Apenas estuvo 20 meses como responsable de esta diócesis y sin embargo la escogió para pasar sus años de jubilación. ¿Por qué?
–No tengo una casa familiar donde acudir. Soy el hermano pequeño, de forma que los demás están más jubilados que yo, y uno ya murió. Podría haber ido a una comunidad de claretianos pero, aunque estuviera lejos en la geografía, lo más cercano biográficamente para mí cuando dejé Pamplona era Málaga.
¿Cuál es su día a día?
–Cuando me levanto hago un rato de oración, celebro la misa con el obispo emérito de Málaga don Antonio Dorado, con quien comparto esta residencia, desayunamos... Por la mañana normalmente leo, trabajo, escribo, y por la tarde doy un buen paseo si hace buen tiempo. El día anterior al nombramiento me fue andando hasta El Corte Inglés.
¿Qué cambios tendrá que hacer a partir de ahora?
–Supongo que no muchos porque, como estoy en edad de jubilación, no creo que me den un encargo así muy habitual. No lo sé exactamente.
¿Qué diagnóstico haría de la situación actual de la Iglesia enMálaga?
–Tiene, como todas las de España, la dificultad de la escasez de vocaciones. Todas las diócesis de Andalucía tienen un clero un poco escaso. Como Málaga ha crecido tanto en población y extensión, tiene necesidades de todo género. Las más urgentes son más sacerdotes, más comunidades religiosas y más parroquias para poder atender mejor al pueblo de Dios. Creo que una de las principales preocupaciones del obispo, don Jesús Catalá, es poder seguir el ritmo del crecimiento demográfico. Por otra parte, siempre he encontrado aquí un clero sencillo, trabajador y muy cercano al pueblo. Veo a la diócesis bien orientada pero con necesidad de serenidad y estabilidad durante un tiempo para que todas las medidas que está tomando el obispo vayan dando su fruto, porque en el orden de las realidades espirituales eso no es inmediato.
Maestro de Bergoglio
–¿Cómo sienta eso de que el Papa diga que es alumno suyo?
–Fue cuando en 2006 cuando nos dirigió unos ejercicios espirituales como cardenal. Me saludó por mi nombre y yo le pregunté que de qué me conocía. Me dijo que leía todos mis escritos y que era alumno mío. Me dio una gran alegría. Cuando publicas cosas no sabes dónde va. Fue una grata sorpresa y no pensaba más en eso.
–¿Es cierto que le prometió que iba a leer su último libro cuando acudió el año pasado en audiencia a verle con el obispo?
–Sí. Tuve el gusto de ofrecerle el libro ‘La fe que nos salva’ y me dijo que lo leería con mucho gusto aunque ahora tenía poco tiempo.
–Una de las últimas decisiones del Pontífice, esta misma semana, ha sido destituir a cuatro cardenales responsables del Banco del Vaticano, una entidad involucrada desde hace años en escándalos por lavado de dinero e intrigas internas. Está claro que a Francisco no le tiembla la mano al tomar decisiones.
–No le tiembla la mano y eso es muy bueno. El Papa es un hombre caviloso, al que le gusta analizar bien las cosas, pero también muy decidido y sabe que las convicciones hay que llevarlas a la práctica. No lo conozco mucho porque lo he tratado muy brevemente en dos o tres ocasiones, pero me da la impresión de que es un hombre de Dios, muy realista, que conoce y se acerca con mucho amor a la vida diaria de la gente, y decidido, que no depende de los comentarios, sino que aquello que piensa que tiene que hacer lo hace. Tiene ese don de la eficacia que en la Iglesia no es tan fácil, porque en ella hay que gobernar siempre con el máximo de justicia y de consideración a las personas. Pero tampoco se puede descuidar la primacía del bien común. Por eso estoy convencido de que irá haciendo todo lo necesario para el buen testimonio de la Iglesia ante el mundo. Eso es un estímulo incluso fuera de la Iglesia, para que todos los gobernantes se animen a gobernar en favor del bien común y no de la condescendencia con los gritos y las presiones.
–Justo ahora que la corrupción parece que todo lo invade.
–Claro. La Iglesia, aun reconociendo los pecados que podamos cometer los que estamos dentro, demuestra un esfuerzo sincero de rectificar y de hacer las cosas bien en favor de los demás.
–Esta semana también ha sido noticia la comparencia de cardenales ante el Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño para tratar los casos de pederastia. ¿Cómo puede repararse o evitarse este daño?
–Los problemas de conductas personales no pueden impedirse de una manera absoluta. Pero la forma de evitar este tipo de cuestiones es acentuar nuestro trabajo en la educación, educar moralmente, religiosamente y humanamente, con estabilidad afectiva, con fuerza de voluntad... Todos los problemas de tipo personal arrancan de una deficiencia educacional. No solo en los colegios religiosos, en todos los centros educativos. Todo ayuda para hacer una persona sólida, cabal, inspirada en buenos sentimientos de afecto y sentimiento a los demás. En la Iglesia tenemos que educar bien en los seminarios, discernir, seleccionar a los candidatos a sacerdotes lo mejor que podamos, siempre con el temor de que las personas no somos máquinas y pueden fallar. Pero es admirable el valor de Benedicto XVI y del Papa Francisco de afrontar este problema, reconocer las deficiencias y poner remedio en la medida en que depende de la Iglesia.
Conflicto vasco
–Usted conoció bien de cerca el conflicto vasco. ¿Qué opina de los recientes acercamientos de los nacionalistas al movimiento de la izquierda abertzale como la manifestación de la semana pasada?
–Cuando estaba allí me pronuncié nítidamente en contra del terrorismo y de cualquier colaboración directa o indirecta con él. Otra cosa distinta es el nacionalismo, que se mantiene en el terreno de la acción política y no colabora con la violenta. Colaborar con los violentos es siempre un error y un mal paso lo haga quien lo haga. No se puede colaborar con los terroristas ni con los que les ayudan. Ante el terrorismo hay que hace un muro absoluto. Es un ‘super crimen’.
–¿Qué papel debe jugar la Iglesia en este conflicto?
–En este asunto, la Iglesia ha jugado un papel importante que es el de la formación de las conciencias. El simple hecho de decir ‘no’ a cualquier actuación violenta es un gran servicio a la sociedad. ¿Qué habría sido del País Vasco o de España si ETA hubiera conseguido arrastrar a la juventud hacia lo que consideraba como una proeza heroica? El magisterio de la Iglesia fue siempre nítidamente ‘no’ a la violencia ni a la colaboración con ella. Yo tenía un eslogan: ‘Donde está Dios, no hay terrorismo’. La Iglesia contribuyó al ambiente de rechazo moral al uso del terror como arma política.
Consejero
Usted que va a ser colaborador del Papa, ¿qué consejo le daría?
–Primero que me los pida. No voy a presumir de consejero del Papa, voy a colaborar lealmente con él en lo que me solicite.
–Uno de los principales rasgos de Francisco es su talante conciliador. ¿Se siente identificado con ello?
–El Papa Francisco es un hombre de paz, de compasión y de mucho afecto hacia el ser humano. Cree en el hombre, en que todos podemos llegar a ser buenos e hijos de Dios. En eso está el secreto de su afabilidad, de su constancia y de su atractivo, en que la gente descubre la buena voluntad del Papa. Dios ha hecho a los hombres buenos, los ha hecho para ir al cielo todos. Hay que buscar esa veta profunda de bondad que tienen todos los hombres. Para evangelizar, hay que apartar los escombros de la vida y descubrir la huella de Dios, la veta buena que lleva toda persona en su corazón. ¿Quién no quiere ser bueno, ser feliz y buscar la estima de los demás? Es una actitud que nos enseña a ser a la vez muy humanos y muy religiosos. Eso es fundamental para superar la distancia y la ruptura que hay entre la Iglesia y muchos sectores de nuestra sociedad, que no esperan nada ni se fían de ella. Los laicos tienen que ver el buen deseo de la Iglesia y ésta también tiene que descubrir el buen deseo profundo de los no cristianos. Todos podemos congeniar porque todos tenemos la misma marca de Dios.
–¿Qué frutos cree que puede dar la etapa en la que la Iglesia va a estar dirigida por este Papa?
–Primero una purificación de la Iglesia, y segundo un acercamiento en buena voluntad con las gentes no cristianas: Los muchos que se han ido de la Iglesia en los últimos años y los que nunca han sido cristianos. Hay que ganar una confianza de personas, instituciones y pueblos para compartir el Evangelio de la salvación, que es universal.
–¿Qué le dice el nuevo cardenal de Málaga a los malagueños?
–Quiero agradecerles su hospitalidad y las muchas muestras de afecto que he tenido estos días. Que sigan siendo tan simpáticos como son y que mantengan siempre su fidelidad y obediencia a la enseñanza de Cristo porque ese es el camino de la convivencia y la felicidad para todos.
Vamos a desobedecer un poco al Santo Padre que ha dicho que los curas no deberían estar todo el tiempo hablando de los homosexuales, el aborto y el preservativo. Ya es famosa su frase sobre los gays en la que afirmó él no era nadie para criticarlos. ¿La comparte?
–El Papa extrema los gestos de respeto y estima a todas las personas, pero no traiciona ni modifica el magisterio tradicional de la Iglesia. Una cosa es manifestar acogida y afecto a una persona homosexual y otra, justificar moralmente el ejercicio de la homosexualidad. A una persona le puedo decir que tiene una deficiencia que es lo que es, pero eso no justifica que deje de estimarla y ayudarla. Creo que esa es la postura del Papa, lo mismo respecto del matrimonio homosexual o los divorcios. Vamos a estar a su lado, pero la Iglesia no puede cambiar las exigencias de la moral. El amor siempre pide fidelidad y ser irrevocable. El amor humano es lo que es y la Iglesia tiene que defender la verdad y la autenticidad profunda del hombre, ayudando a todos, a los que lo realizan bien y a los que se equivocan o fallan.
Ha mencionado la palabra deficiencia. ¿Entiende como tal la homosexualidad desde el punto de vista de la moralidad?
–Sí. Muchos se quejan y no lo toleran, pero con todos los respetos digo que la homosexualidad es una manera deficiente de manifestar la sexualidad, porque ésta tiene una estructura y un fin, que es el de la procreación.Una homosexualidad que no puede alcanzar ese fin está fallando. Eso no es un ultraje para nadie. En nuestro cuerpo tenemos muchas deficiencias. Yo tengo hipertensión, ¿me voy a enfadar porque me lo digan? Es una deficiencia que tengo que corregir como pueda. El señalar a un homosexual una deficiencia no es una ofensa, es una ayuda porque muchos casos de homosexualidad se pueden recuperar y normalizar con un tratamiento adecuado. No es ofensa, es estima. Cuando una persona tiene un defecto, el buen amigo es el que se lo dice.
–El tema del aborto está de actualidad por la reforma de la ley que quiere llevar a cabo el Gobierno. ¿Le inquieta todo lo que se está suscitando en torno a este asunto?
–Me inquieta que la sociedad española haya asimilado la normalidad del aborto. Es un debate mal planteado. Se elude la verdad del aborto. No es la interrupción del embarazo, es la interrupción de la vida de un ser humano incipiente que está en el vientre de su madre. A partir de ahí podemos discutir si es lícito o despenalizado. ¿Una mujer sensata y normal es capaz de reclamar el derecho a acabar con la vida del hijo que lleva dentro? No tiene sentido políticamente ni antropológicamente hacer del aborto una bandera de modernidad. Es un tema de reflexión más humanista que religiosa.
(Tomado de SUR.es.  Noticias Málaga)

La Generalidad de Cataluña financió talleres sexuales, publicidad de clínicas abortistas y un portal de contactos.

La Generalidad de Cataluña financió talleres sexuales, publicidad de clínicas abortistas y un portal de contactos.

La Generalidad de Cataluña financió el año pasado con más de 150.000 euros entidades que promueven talleres sexuales, publicidad de clínicas abortistas y un portal de contactos. Para Profesionales por la Ética, dedicar dinero público a esas actividades es «una agresión a las familias y contribuyentes catalanes que tienen dificultades para salir adelante»
(PpE/InfoCatólica) En los últimos meses las pretensiones políticas de Artur Mas, presidente de la Generalidad de Cataluña, son de sobra conocidas. Sin embargo, la asignación de los recursos públicos que está haciendo el gobierno autonómico catalán pasa desapercibida a la mayor parte de la opinión pública. Así, con el pretexto de prevenir el SIDA, el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, asignó en 2013 la cantidad de 156.139 € a asociaciones sin ánimo de lucro entre las que se encuentran las siguientes:
  • Asociación de Planificacio Familiar de Catalunya y Balears. Ha recibido 50.400 € y está formada por personas interesadas en la planificación familiar y en la salud afectivo-sexual. Entre otros servicios, ofrecen el mapa de los centros en los que se puede abortar en Cataluña así como las líneas de trabajo de su programa de educación afectivo-sexual; en este último, a título de ejemplo, pretenden educar a los alumnos de Primaria en «la vivencia de la sexualidad como una opción personal y en hacer visibles las diferentes opciones sexuales para facilitar la eliminación de prejuicios y fomentar una actitud de reconocimiento y respeto hacia todas ellas».
  • Gais Positius. Ha recibido 49.200 € y tiene como fin la promoción del sexo entre personas de tendencia homosexual con campañas como «sexo entre hombres», «placer», «¿sexo? ¡si, seguro!», «mamar … ¿con o sin condón?»
  • Stop Sida. Ha recibido 56.439 €. Entre sus actividades se encuentran talleres de salud sexual para hombres gays y bisexuales en una casa rural, programa de información a «trabajadores del sexo», «+morbo» (portal de contactos para hombres gays).
Para Ramón Novella, presidente de Profesionales por la Ética de Cataluña, «este tipo de actividades financiadas con dinero público son una agresión a las familias y contribuyentes catalanes que tienen dificultades para salir adelante y descubren que el gobierno presidido por Artur Mas se dedica a promocionar talleres sexuales, portales de contactos y centros abortistas. Y además, lo hace con la máxima discreción mientras pretende mantener un discurso público favorable a los valores y a la familia».

domingo, 10 de noviembre de 2013

Ataque a la doctora Atzori por establecer su punto de vista respecto de las terapias reparativas en personas no cómodas con su homosexualidad.

 

(Portaluz/InfoCatólica) El ataque a la doctora Atzori por establecer su punto de vista respecto de las terapias reparativas en personas no cómodas con su homosexualidad, ha marcado a la sociedad italiana. En Italia se ha ido acuñando la certeza de que existe una «inquisición gay», que reacciona en forma violenta obstaculizando toda reflexión disidente de sus planteamientos respecto del hecho homosexual. Es la realidad que ha padecido la reconocida infectóloga Chiara Atzori luego de ser entrevistada por el eminente profesional italiano Massimo Introvigne.
Las afirmaciones de Atzori provocaron inmediatas reacciones y movilizaciones de los colectivos gay que la ridiculizaron y presionaron para impedir una conferencia pública que la profesional tenía planificado dictar en una escuela católica de Turín.
La realidad que afecta a la sociedad italiana es común a otros países, incluso aquellos donde las leyes aún no acogen las reivindicaciones de los líderes de opinión gay, lésbico, bisexual y transexual. La intolerancia, trasgresión de las libertades de los otros y violencia que dañan el tejido social y democrático parecen ser ejercidas hoy por quienes antes fueron vistos como víctimas.
En Italia la Arquidiócesis de Turín protestó enérgicamente ante el Ayuntamiento, porque con el boicot del que se hizo eco la entidad pública, se pretende imponer un pensamiento único como norma social. En este contexto Portaluz reproduce para sus lectores la entrevista de Massimo Introvigne a Chiara Atzori, cuyos contenidos se intentó silenciar…

Doctora, usted trabaja como médico infectólogo y dicta conferencias sobre la homosexualidad. ¿Esto significa que considera la homosexualidad una enfermedad infecciosa?

La acusación es tan ridícula que no merece respuesta. Llevo más de veinte años trabajando como infectóloga, y no siento siquiera la necesidad de disculparme. Soy una especialista en SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, que son por desgracia, también trágicamente comunes en la comunidad homosexual. Las he estudiado en terreno, incluso en los Estados Unidos y África, y he participado en varias conferencias internacionales. Tengo muchos pacientes homosexuales que me honran con su estima y muchas veces con su amistad. Nunca he dicho que la homosexualidad sea una enfermedad.

Usted es presentada como la «Nicolosi italiana», en referencia al psicoterapeuta estadounidense Dr. Joseph Nicolosi, un partidario de la «terapia reparativa» para los homosexuales que en Italia sería «prohibida» por la Agrupación de Psicólogos. ¿No es así?

Dos advertencias. Primero: No soy psicoterapeuta. En segundo lugar, mi contacto con el doctor Nicolosi se remonta hace 10 años, cuando escribí el prólogo a la edición italiana de su libro (Homosexualidad masculina: un enfoque nuevo). Nicolosi, sin embargo, no es un tonto. Aunque sus teorías no son ciertamente compartidas por todos, sigue siendo un miembro de la Asociación Psiquiátrica y ha sido invitado a dictar conferencias alrededor del mundo en este tema. La Agrupación de Psicólogos Italianos cuyo presidente -candidato a las elecciones regionales con la lista de Nichi Vendola (político italiano ligado a la centro izquierda y activista LGBT)- también es controversial por sus posiciones… no tiene derecho a «prohibir» cualquier cosa y sus recomendaciones no tienen respaldo legal.

Pero en realidad esta «terapia reparativa», ¿consiste en «sanar» al gay de la homosexualidad entendiéndola como una enfermedad?

Otro disparate. La terapia reparativa no se propone a los gays, que por definición son homosexuales felices y satisfechos con su condición. Ésta nació para un tipo diferente de personas: los que experimentan en sí mismos una orientación homosexual no deseada, que viven con el malestar y la incertidumbre. Estas personas son más numerosas de lo que se cree, y los psicólogos como el presidente de la Agrupación italiana proponen su terapia Gat - «terapia de afirmación gay»- la cual parte de la premisa de que su malestar nace de la interiorización de la homofobia presente en la sociedad, y trata de guiarlos, viviendo positivamente la propia homosexualidad. Es ciertamente posible que para algunos la situación sea así. Pero aquello que no me convence es la afirmación dogmática que debe ser para todos así, que todas las personas inciertas con su identidad sexual serían alegres homosexuales si la sociedad no fuera homófoba. La alternativa a la Gat es la terapia reparativa, donde la palabra «reparativa» no implica que estas personas tengan alguna enfermedad para ser «reparadas». La palabra proviene del lenguaje psicoanalítico, y plantea la hipótesis que en la homosexualidad no deseada existe un intento («síntoma reparativo» en el psicoanálisis) puesto en marcha por la persona para recuperar su identidad sexual de la que es, por las razones más diversas, inconscientemente separado. Podría ser que la hipótesis no se confirme. La terapia reparativa intenta simplemente explorar, a solicitud -lo repito una vez más- de estas personas que viven en una situación de incertidumbre.

¿Por qué, entonces, los activistas LGBT la atacan a usted y no a otros?

Tal vez porque rompo un falso consenso que afirma que la orientación homosexual es siempre, por definición, hermosa, buena y feliz; que sólo hay gays alegres activistas y no persona alguna con incertidumbre e incomodidad. Este falso consenso hoy trata de imponer una hegemonía sobre toda la cultura. Siempre he sido una apasionada por estos temas por razones de familia: Antonio Gramsci, el teórico comunista italiano de la hegemonía, era mi tío abuelo. Pero permítanme decir que incluso Gramsci era más democrático y tolerante que el actual lobby LGBT (lésbico, gay, bisexual y transexual).