Mostrando entradas con la etiqueta Evangelio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Evangelio. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de octubre de 2014

El Evangelio no es un museo, no es un código penal, no es un código de doctrinas y mandamientos. Es una realidad viviente en la Iglesia.

El Mundo
Una semana antes del sínodo de la familia, el influyente cardenal alemán, cercano al Papa y que promueve la comunión de los divorciados, dijo que hay miedo a un "debate abierto"
Por   | LA NACION
"El Evangelio no es un museo, no es un código penal, no es un código de doctrinas y mandamientos. Es una realidad viviente en la Iglesia y nosotros tenemos que caminar con todo el pueblo de Dios y ver cuáles son sus necesidades. Algunos cardenales temen que haya un efecto dominó y que, si se cambia un punto, todo colapse."
Cuando falta una semana para el comienzo del sínodo extraordinario de obispos sobre los desafíos de la familia, marcado al rojo vivo por la cuestión de los divorciados vueltos a casar, el cardenal alemán Walter Kasper, favorable a una apertura, dijo en una entrevista con la nacion que "hay miedo a un debate abierto". Y subrayó que, si bien "la doctrina no puede cambiar, la disciplina sí puede".
Kasper es un teólogo de gran prestigio internacional y muy cercano a Francisco, que en su primer Angelus elogió el libro sobre la misericordia que escribió y que le había regalado durante el cónclave. Recientemente fue atacado por un grupo de cardenales conservadores que, en un libro que significativamente sale a la venta el 1° de octubre (titulado Permanecer en la verdad de Cristo. Matrimonio y comunión en la Iglesia Católica), rechazan en forma tajante su apertura hacia los divorciados vueltos a casar. Según Kasper, después de un camino penitencial, bajo la supervisión de un sacerdote y luego de su absolución, éstos podrían ser readmitidos a la comunión.
Durante la entrevista en un departamento lleno de libros del Vaticano, Kasper, presidente emérito del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad Cristiana, lamentó que, debido al revuelo sobre este tema, se haya reducido el sínodo a la cuestión de los divorciados vueltos a casar. "Ése es un problema, pero no el único. La agenda del sínodo es mucho más amplia y tiene que ver con los desafíos pastorales de la vida de la familia de hoy. Algunos medios dicen que habrá un gran avance y empezaron una campaña para eso. Yo también espero que haya una apertura responsable, pero es una cuestión abierta, que deberá ser decidida por el sínodo. Pero hay que ser prudentes, porque si después no sucede, la reacción será de gran desilusión".
-Algunos cardenales y obispos parecen asustados ante esa posibilidad y la rechazan incluso antes del comienzo del sínodo. ¿Por qué cree que hay tanto miedo a una evolución de la disciplina de la Iglesia?
-Creo que temen un efecto dominó, que si uno cambia un punto, todo colapse. Ése es su miedo. Todo esto se vincula con la ideología, una interpretación ideológica del Evangelio, pero el Evangelio no es un código penal. Como el Papa dijo en la exhortación apostólica "Evangelii Gaudium", citando a Santo Tomás de Aquino, el Evangelio es una gracia del Espíritu Santo que se manifiesta en la fe que obra por el amor. Ésa es una interpretación distinta. No es un museo. Es una realidad viviente en la Iglesia y nosotros tenemos que caminar con todo el pueblo de Dios y ver cuáles son sus necesidades. Luego, debemos hacer un discernimiento a la luz del Evangelio, que no es un código de doctrinas y mandamientos. No podemos simplemente tomar una frase del Evangelio de Jesús y de ahí deducirlo todo. Hace falta una hermenéutica para entender todo el mensaje del Evangelio y luego diferenciar qué es doctrina y qué disciplina. La disciplina puede cambiar. Por eso me parece que acá tenemos un fundamentalismo teológico que no es católico.
-¿Usted dice entonces que no se puede cambiar la doctrina, pero sí la disciplina?
-La doctrina no puede cambiar. Nadie niega la indisolubilidad del matrimonio. Pero la disciplina sí puede cambiar y ya ha cambiado varias veces, como vemos en la historia de la Iglesia.
-¿Cómo se sintió cuando se enteró de que se estaba por publicar un libro de cinco cardenales que atacan su postura?
-Todo el mundo es libre de expresar su opinión, no es un problema para mí. El Papa quería un debate abierto, y creo que esto es una novedad y es algo sano que ayuda mucho a la Iglesia.
-¿Hay miedo entre algunos cardenales porque, como dijo el Papa, hay una construcción moral que podría colapsar como un castillo de naipes?
-¡Sí, es una ideología, no es el Evangelio!
-¿Hay miedo a una discusión abierta en el sínodo?
-Sí, porque temen que todo pueda colapsar. Pero, primero de todo, vivimos en una sociedad abierta y plural, y es bueno para la Iglesia que haya una discusión abierta, como tuvimos en el Concilio Vaticano II (1962-65). También es bueno para la imagen de la Iglesia, porque una Iglesia cerrada no es una Iglesia sana. Por otra parte, cuando debatimos sobre matrimonio y familia, debemos escuchar a la gente que vive esta realidad. Hay un sensus fidelium [el sentido de los fieles]. No puede ser decidido sólo desde arriba, desde la jerarquía de la Iglesia, y especialmente no se pueden citar viejos textos del último siglo, hay que observar la situación de hoy, hacer un discernimiento del espíritu y llegar a resultados concretos. Yo pienso que ésta es la aproximación del Papa, mientras que muchos otros parten de la doctrina y usan después un método más deductivo.
-En una entrevista con un medio italiano usted dijo que el blanco verdadero de los ataques de los cinco cardenales conservadores no es usted, sino el Papa...
-Quizá fui imprudente. Pero mucha gente lo está diciendo, se puede oír en la calle todos los días. No quiero juzgar a nadie, pero es obvio que hay gente que no está totalmente de acuerdo con este papa, algo que no es nuevo y ya sucedió durante el Concilio Vaticano II, cuando muchos estaban en contra al aggiornamento de Juan XXIII y Pablo VI.
-Muchos analistas piensan que no es una coincidencia que este libro salga justo en vísperas del sínodo...
-Sí, es un problema. No recuerdo una situación semejante, en la que de forma tan organizada cinco cardenales escribieran semejante libro. Es como se manejan los políticos, pero creo que en la Iglesia no deberíamos portarnos así.
-¿Qué espera del sínodo?
-Creo que mucho depende de cómo el mismo Papa abrirá el sínodo. Él no puede darnos una solución al principio, pero sí una perspectiva, una dirección. Espero que haya una discusión serena y amistosa de todos los problemas vinculados a la familia, no sólo uno. Y creo que lograremos un gran consenso, como tuvimos en el Concilio Vaticano II.
-En los últimos días, el Papa habló varias veces de la misericordia, dijo que hay que captar los "signos de los tiempos", que los pastores deben estar cerca de la gente, por lo que parece muy claro qué es lo que quiere...
Sí, leer los signos de los tiempos fue fundamental durante el Concilio Vaticano II. No puedo imaginarme que la mayoría del sínodo en este punto pueda oponerse al Papa.
-Sobre la cuestión de los divorciados vueltos a casar: ¿la comunión es un premio para quien es perfecto o es una ayuda al pecador?
-La comunión tiene un efecto sanador. Y especialmente la gente que vive en situaciones difíciles necesita la ayuda de la gracia y necesita los sacramentos.
-Otra solución sería anular en forma más rápida los matrimonios.
-Hay situaciones en las que la anulación es posible. Pero tome el caso de una pareja con diez años de matrimonio, con chicos, que en los primeros años tuvo un matrimonio feliz, pero por diversas razones fracasa. Este matrimonio era una realidad y decir que era canónicamente nulo no tiene sentido.

Un teólogo progresista

Walter Kasper
Cardenal
Edad: 81 años
Origen: Alemania

  • Creado cardenal por Juan Pablo II, Kasper es presidente emérito del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos
  • El cardenal le regaló a Bergoglio su libro Misericordia antes del cónclave en el que fue elegido papa. Francisco lo citó en su primer Angelus
  • De tendencia progresista, es autor de numerosas publicaciones y goza de un gran prestigio como teólogo a nivel internacional
.

miércoles, 19 de febrero de 2014

"La última palabra de la historia no la tienen ni Antíoco, ni Herodes, ni Boleslao, ni Hitler, ni Stalin, ni Mao, ni los grupos de presión que dominan no pocos ámbitos de nuestros estados.

"La última palabra de la historia no la tienen ni Antíoco, ni Herodes, ni Boleslao, ni Hitler, ni Stalin, ni Mao, ni los grupos de presión que dominan no pocos ámbitos de nuestros estados.
La última palabra la tienen el Amor, la Justicia y la Verdad". Fernando Pascual ConoZe.com
Es hermoso, es de almas grandes, vivir con honestidad. Quien asume principios de justicia, quien vive según una ética verdadera, enriquece su existencia, promueve el bien entre los hombres, ofrece al mundo el tesoro de su ejemplo y de su amor. Pero muchos se sienten incómodos ante la honestidad. Por eso, defender los principios éticos lle de su Dios: prefirieron la muerte bajo el tirano Antíoco que la vida en la injusticia (2Mac 7,1-42). El caso de Juan el Bautista nos impresiona profundamente.
No tuvo miedo en decirle al rey Herodes que estaba en pecado grave de adulterio. Por eso sufrió el martirio, y con su sangre testimonió que hay normas que valen para todos, incluso para los tiranos. ... o guardar silencio
El obispo san Estanislao (1058-1079) fue asesinado a los 31 años por haber recriminado al rey Boleslao II de Polonia sus injusticias y pecados. Estanislao tuvo valor, porque sabía que es noble la vida de quien advierte por amor al hermano para que se corrija de sus faltas, mientras que es miserable la vida de quien calla por miedo, para conservar algo de riquezas, para «sobrevivir» un poco más de tiempo en esta tierra pasajera...
En tiempos recientes, millones de bautizados sufrieron el martirio, la cárcel, la pérdida de sus bienes y derechos, por oponerse a gobiernos dictatoriales, como los que nacieron del comunismo, del fascismo y del nacismo. Prefirieron denunciar la injusticia y la inmoralidad de ideologías y gobiernos opresores a vivir cómodamente sometidos a los dictadores de turno.
Todavía hoy son perseguidos miles de católicos. Creer en Cristo y vivir la ética del Evangelio no será nunca fácil. Defender los principios de la justicia social, de la ética matrimonial, del respeto a la vida contra los defensores del aborto o del infanticidio, de la dignidad de los pobres y de los enfermos, será el «motivo» que les hará sufrir la persecución. Tal vez será una persecución sutil (como la que se realiza a través de calumnias y mentiras con la ayuda de algunos medios de comunicación social). En otros casos se tratará de persecuciones descaradas: denuncias ante tribunales, agresiones físicas, arrestos arbitrarios, leyes que impiden a los cristianos manifestar sus propias convicciones en la vida pública. No tienen la última palabra Cristo nos advirtió que seríamos odiados por el mundo. Pero también nos consoló con palabras que sólo pueden venir de Dios: «En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo» (Jn 16,33).
A pesar de la fuerza de quienes quieren ahogar la voz de la Iglesia, de quienes buscan imponer como algo normal comportamientos sexuales, económicos, políticos o individuales que no respetan la verdad sobre el hombre y sobre sus deberes y derechos, la fuerza de nuestros principios prevalecerá. La última palabra de la historia no la tienen ni Antíoco, ni Herodes, ni Boleslao, ni Hitler, ni Stalin, ni Mao, ni los grupos de presión que dominan no pocos ámbitos de nuestros estados. La última palabra la tienen el Amor, la Justicia y la Verdad. Un Amor que, entre nosotros, bautizados, también nos llevará a perdonar a los enemigos y a tender la mano a quienes tanto daño hicieron; y que necesitan, por lo mismo, mucha más misericordia para abrirse a la vida verdadera, al conocimiento de un Dios que es Padre de todos, del santo y del pecador. Que quiere, por lo mismo, que todos los hombres se salven a través del conocimiento de la verdad (1Tm 2,4). Una verdad que tiene nombre e historia, que nació y vivió entre nosotros, que continúa en su Iglesia y, especialmente, en la Eucaristía. Una verdad que se llama Jesucristo, y que sostiene y da fuerzas a los millones de mártires que saben dar, con su vida, testimonio de los auténticos valores del espíritu.

domingo, 2 de febrero de 2014

En octubre dará comienzo el «Año de la Vida Consagrada».

En octubre dará comienzo el «Año de la Vida Consagrada».

El mes de octubre de 2014 ha sido propuesto como el inicio del 'Año de la Vida Consagrada', dedicado justamente a los religiosos y laicos que dedican su vida a Dios, para que sea un momento de reflexión y crecimiento. Así lo indicaron este viernes el cardenal João Braz de Aviz, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedad de Vida Apostólica y Mons. José Rodríguez Carballo, O.F.M., secretario de dicha congregación, aunque precisaron que la fecha de inicio será confirmada por el papa Francisco de acuerdo a su agenda pontificia.
(Catholic.net/InfoCatólica) La fecha elegida entra en el contexto de los cincuenta años del Concilio Vaticano II y más particularmente del documento conciliar Perfectae Caritatis, sobre la renovación de la vida consagrada. Además el cardenal Braz, indicó los objetivos de este año «que consideramos un tiempo de gracia».
Recordó que el papa Francisco cuando tuvo el 29 de noviembre de 2013 el encuentro en el Aula del Sínodo con los 120 superiores generales de institutos religiosos masculinos, indicó el 2015 como el año dedicado a la vida consagrada, propuesta que fue «acogida con un largo aplauso por parte de la asamblea».

El Concilio y la Vida Consagrada

El cardenal brasileño reiteró su convicción de que el Concilio Vaticano II ha sido «un soplo de Espíritu Santo no solamente para toda la Iglesia, sino también en manera particular para la vida consagrada», la cual en estos 50 años «ha recorrido un fecundo camino de renovación», si bien ha reconocido que «no exente ciertamente de dificultades y fatiga en el empeño de seguir lo que el Concilio ha pedido a los consagrados: fidelidad al Señor, a la Iglesia, al propio carisma y al hombre de hoy».
«Queremos –dijo– que este año sea una ocasión para recordar «con memoria grata» este pasado reciente y este es el primer objetivo del Año de la Vida Consagrada».
El purpurado añadió que si de un lado «queremos reconocer y confesar nuestra debilidad, queremos también 'gritar' al mundo con fuerza y alegría la santidad y la vitalidad que están presentes en la vida consagrada».
Y recordó la existencia de santidad a veces escondida pero no por ello menos fecunda, en los monasterios, conventos, casas de los consagrados, que lleva a estos hombres y mujeres a ser 'imágenes vivientes' del Dios tres veces santo'.

Momento delicado y fatigoso

«Con la mirada positiva sobre este tiempo de gracia que va del Concilio a hoy, queremos y este es el segundo objetivo 'abrazar al futuro con esperanza'. Somos muy conscientes de que el momento actual es 'delicado y fatigoso' y que la crisis que atraviesa la sociedad u la misma Iglesia toca plenamente a la vida consagrada».
«Esta esperanza -añadió el cardenal Braz de Aviz- no nos ahorra, y de esto son muy conscientes los consagrados, 'vivir el presente con pasión', y este es el tercer objetivo del Año» el cual «será un momento importante para 'evangelizar' la vocación propia y dar testimonio de la belleza de la 'sequela Christi' en las múltiples formas en que se desarrolla nuestra vida».
«Los consagrados recogen el testigo que les dejaron sus fundadores» recordó el purpurado y «quieren despertar al mundo con su testimonio profético». Y concluyó indicando que todo esto llevará a los religiosos y consagrados a continuar en el renovamiento propuesto por el Concilio, potenciando su relación con el Señor, la vida fraterna en comunidad, la misión y atendiendo con una formación adecuada los desafíos de nuestro tiempo».

El programa

Mons. José Rodríguez Carballo, presentó el programa propuesto para el 'Año de la Vida Consagrada', que el Santo Padre deberá aún confirmar.
Su inauguración se realizará con una celebración solemne en la basílica de San Pedro, posiblemente presidida por el Santo Padre, que podría ser el 21 noviembre, Jornada Mundial «Pro orantibus». Seguirá, siempre en noviembre, una asamblea plenaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, con el tema: «El novum en la vida consagrada a partir del Vaticano II».
Diversos encuentros internacionales están programados en Roma entre los cuales, el de los jóvenes religiosos y religiosas, novicios, personas que han profesado desde hace menos de diez años, sean temporales o perpetuos; el de los formadores y formadoras; un congreso internacional de teología de la vida consagrada dedicado a «Renovación de la vida consagrada a la luz del Concilio y perspectivas de futuro; una exposición internacional sobre «La vida consagrada, evangelio en la historia humana».
Los días 8 y 9 de marzo, respondiendo a los deseos del Papa, el Antonianum de Roma será sede del simposio sobre la gestión de bienes patrimoniales y económicos por parte de los religiosos, lo cuales no serán imposiciones pero recomendaciones para seguir. Para las religiosas contemplativas habrá una serie de iniciativas acordes con su forma de vida, entre ellas una «Cadena mundial de oración entre los monasterios».
Para la conclusión del 'Año de la Vida Consagrada' se prevé otra concelebración presidida por el Santo Padre, probablemente el 21 de noviembre de 2015.
Entre los documentos que el dicasterio está preparando, siguiendo las indicaciones del papa Francisco, figuran: la revisión del documento «Mutuae relationes» sobre las relaciones entre los obispos y los religiosos en la Iglesia; la actualización de la instrucción «Verbi Sponsa» que trata de la autonomía y de la clausura de las religiosas enteramente contemplativas; un documento sobre la vida y la misión de los religiosos; otro sobre la gestión de bienes por parte de los consagrados y por último que el Santo Padre dé una nueva constitución apostólica sobre la vida contemplativa en lugar de la actual «Sponsa Christi», promulgada por Pío XII en 1950».

viernes, 3 de enero de 2014

Puntos de ATENCIÓN EN LA VIDA CRISTIANA, según el Papa Francisco.

" También es cierto que a veces el acento, más que en el impulso de la piedad cristiana, se coloca en formas exteriores de tradiciones de ciertos grupos, o en supuestas revelaciones privadas que se absolutizan. Hay cierto cristianismo de devociones, propio de una vivencia individual y sentimental de la fe, que en realidad no responde a una auténtica «piedad popular». Algunos promueven estas expresiones sin preocuparse por la promoción social y la formación de los fieles, y en ciertos casos lo hacen para obtener
beneficios económicos o algún poder sobre los demás. Tampoco podemos ignorar que en las últimas décadas se ha producido una ruptura en la transmisión generacional de la fe cristiana en el pueblo católico. Es innegable que muchos se sienten desencantados y dejan de identificarse con la tradición católica, que son más los padres que no bautizan a sus hijos y no les enseñan a rezar, y que hay un cierto éxodo hacia otras comunidades de fe. Algunas causas de esta ruptura son: la falta de espacios de diálogo familiar, la influencia de los medios de comunicación, el subjetivismo relativista, el consumismo desenfrenado que alienta el mercado, la falta de acompañamiento pastoral a los más pobres, la ausencia de una acogida cordial en nuestras instituciones, y nuestra dificultad para recrear la adhesión mística de la fe en un escenario religioso plural." (Evangelii Gaudium, nº 70.)

Palabras del Papa Francisco en Evangelii gaudium.

 "No podemos ignorar que en las ciudades fácilmente se desarrollan el tráfico de drogas y de personas, el abuso y la explotación de menores, el abandono de ancianos y enfermos, varias formas de corrupción y de crimen. Al mismo tiempo, lo que podría ser un precioso espacio de encuentro y solidaridad, frecuentemente se convierte en el lugar de la huida y de la desconfianza

mutua. Las casas y los barrios se construyen más para aislar y proteger que para conectar e integrar. La proclamación del Evangelio será una base para restaurar la dignidad de la vida humana en esos contextos, porque Jesús quiere derramar en las ciudades vida en abundancia (cf. Jn 10,10). El sentido unitario y completo de la vida humana que propone el Evangelio es el mejor remedio para los males urbanos, aunque debamos advertir que un programa y un estilo uniforme e inflexible de evangelización no son aptos para esta realidad. Pero vivir a fondo lo humano e introducirse en el corazón de los desafíos como fermento testimonial, en cualquier cultura, en cualquier ciudad, mejora al cristiano y fecunda la ciudad".  (Evangelii gaudium, nº 75.)

jueves, 19 de diciembre de 2013

El Patriarca latino de Jerusalén pide el fin de la entrada de cualquier tipo de armas a Siria.



(Zenit)Su beatitud monseñor Fouad Twal, patriarca de Jerusalen ha dado su mensaje de Navidad en la conferencia de prensa celebrada este miércoles, 18 de diciembre de 2013, en el Patriarcado Latino de Jerusalén y ha hecho un balance de fin de año. Recuerda que «la situación en el Oriente Medio es cada vez más compleja y dramática. Los escenarios que se ven en Siria e Irak se pueden repetir en otros lugares, como sucedió en Egipto y Libia. La inestabilidad afecta a todos, incluyendo a los fieles, que se ven tentados a emigrar». El patriarca asegura que «en la Franja de Gaza, los habitantes sufren los efectos del embargo israelí y también el egipcio. Para evitar que el conflicto se extienda, como un reguero de pólvora, en toda la región, se debería establecer de inmediato en Siria un alto el fuego duradero, impidiendo la entrada de cualquier tipo de armas desde fuera».

Considera positivo que las conversaciones entre israelíes y palestinos se hayan reanudado a finales de julio, después de tres años de interrupción. Aunque reconoció que «los esfuerzos se ven obstaculizados por la colonización israelí».

Unificación de la fecha de la Pascua

El prelado cree que la unificación de la fecha de la Pascua «no es fácil, pero es un primer paso hacia la unidad completa y requiere un esfuerzo por parte de todos».
Además subraya la relización en Amán de la Cumbre Internacional «Los retos de los cristianos árabes», celebrada los días 3 y 4 de septiembre, bajo los auspicios del rey de Jordania y que reunió a más de 70 patriarcas y jefes de las comunidades cristianas en la región. Y como se ha indicado la necesidad de «una enmienda de la Constitución en los países árabes» gracias a la cual «los cristianos puedan sentirse como en casa como todos los demás ciudadanos, con todos los derechos y deberes inherentes».
El arzobispo católico reitera la condena a «toda forma de fundamentalismo religioso» así como el aumento de los actos de vandalismo de integristas que han afectado a una veintena de lugares sagrados o lugares de culto.
Mons. Fouad Twal explica que para construir la paz y hacer frente a las corrientes extremistas con un espíritu profético, «la Iglesia católica administra 58 escuelas en Palestina, 20 en Israel y 40 en Jordania, así como tres universidades». Y añade que entre los actos programados para el próximo año figura «La visita del Papa a Tierra Santa, prevista para el próximo mes de mayo, primero en Jordania y luego en Israel / Palestina».
«Levanto mi oración a Dios –concluye su beatitud– a fin de que los cristianos, los judíos y los musulmanes encuentren en su propia herencia espiritual, espacios comunes en los que poder trabajar juntos para poner fin a la injusticia, la opresión, la ignorancia y todos los actos malvados que destruyen el don de Dios para nosotros - la dignidad del hombre».

miércoles, 18 de septiembre de 2013

«Un pueblo que no presta atención a los ancianos y a los niños no tiene futuro».


«Un pueblo que no presta atención a los ancianos y a los niños no tiene futuro».

 
 
(RV)Francisco ha enviado un mensaje a los participantes en la XLVII Semana social de los católicos italianos que se celebra en Turín del 12 al 15 de septiembre congratulándose por la elección del tema: «La familia, esperanza y futuro para la sociedad italiana». El Papa afirma también que para la comunidad cristiana la familia es, además «camino de generaciones que se transmiten la fe, el amor y los valores morales fundamentales, además de ser solidaridad concreta, fatiga, paciencia y proyecto… Todo ello se convierte día tras día en fermento de sociedad».

 La tradición de las Semanas Sociales comenzó en 1907 y uno de sus promotores fue el beato Giuseppe Toniolo. Esta es la primera Semana convocada tras su beatificación, el 28 de abril de 2012. Las Semanas se presentan como iniciativas culturales y eclesiales de alto perfil y se proponen afrontar y, en la medida de lo posible, anticipar los retos de la evolución de la sociedad.

El futuro radica en ancianos y jóvenes

«Esperanza y futuro -escribe el Papa- presuponen memoria. La memoria de nuestros ancianos es el apoyo para proseguir el camino. El futuro de la sociedad... radica en los ancianos y en los jóvenes: estos últimos porque tienen la fuerza de la edad para avanzar en la historia y los primeros porque son la memoria viva. Un pueblo que no presta atención a los ancianos y a los niños no tiene futuro porque maltrata la memoria y la promesa».
«Como Iglesia ofrecemos una concepción de la familia que es la del Libro del Génesis, de la unidad en la diferencia entre hombre y mujer, de su fecundidad y la reconocemos como un bien para todos, como la primera sociedad natural...La familia, así entendida, es el primer y principal sujeto en la construcción de la sociedad y de una economía a medida del ser humano ... Las consecuencias positivas o negativas de las decisiones de carácter cultural... y político que tocan a la familia repercuten en los diversos ámbitos de la vida de una sociedad y de un país».

El drama de la falta de trabajo

En su mensaje Francisco reitera que no se puede ignorar el sufrimiento de tantas familias debido a la falta de trabajo, al problema de la casa, al fracaso de la experiencia familiar o conyugal y también « a la violencia que, desgraciadamente, también se anida en nuestras casas», pero no olvida que existe también el «testimonio sencillo, pero bello y valiente de tantas familias que viven la esperanza del matrimonio y de ser padres con alegría, iluminados y sostenidos por la gracia del Señor y sin miedo de afrontar también los momentos de la cruz que, vivida en unión con la del Señor no impide el camino del amor, sino que puede hacerlo más fuerte y más completo».

sábado, 15 de junio de 2013

La santidad un don que Dios regala a la Iglesia.


Entre los seguidores de Jesús había mujeres, hoy en nuestras parroquias, grupos y movimientos prevalecen las mujeres. Reconozcamos el papel de la mujer en la Iglesia para ser fieles a Jesús y su Evangelio.

Claro que la practica de la Iglesia no sigue la tónica de Jesús y de las primeras comunidades cristianas porque a la mujer le asigna unos roles que son los de siempre, "... a ellas de manera especial les ha sido encomendado el cuidado del ser humano, desde su concepción hasta su muerte. En el matrimonio o en la virginidad, el corazón de la mujer está hecho para la maternidad, para proteger al ser humano, especialmente a los más débiles e indefensos. Nada más cálido para el ser humano que el regazo de una madre. El «genio» femenino y el corazón de la mujer está hecho para amar, para acoger, para expresar la ternura de Dios con el hombre.
El feminismo cristiano ha ofrecido a la humanidad grandes mujeres, plenamente femeninas, a imagen de María, la madre de Jesús, y entregadas de lleno, en la virginidad o en el matrimonio, a una maternidad amplia y fecunda. La mujer no ha de dejar de ser mujer para ser más, sino que precisamente siendo mujer, plenamente mujer, encontrará su plenitud.

Es chocante que al destacar la importancia del papel de la mujer en la Iglesia se destaque el hecho de que todas las mujeres están llamadas en cuanto tales a la santidad, lo que es obvio lo destacan como un signo distintivo. Tengamos en cuenta que la santidad es la obra del Espíritu Santo en la Iglesia, en virtud de la cual el hombre, en todas las dimensiones de su existencia, se renueva y se hace reflejo e instrumento dócil de la Voluntad Divina para su obra de salvación en el mundo. Proceso lento y vital que solamente al final de los tiempos alcanzará su plenitud.
El Concilio Vaticano II, remontándose a los tradición bíblica y eclesial recupera la realidad de la santidad como una llamada universal, quiere asi acabar con una resticción de la santidad demasiado encasillada en grados.  El punto de partida fueron los hechos o datos de la experiencia actual. La importancia del laicado, la acción católica, la espiritualidad conyugal, el ecumenismo, la apertura al mundo, la sensibilidad pastoral en general, han contribuido a renovar la fisonomía de la santidad.

No se insiste bastante en la santidad de la Iglesia en cuanto comunidad, se restringe a los religiosos con escasa atención a los demás estados de vida.
La santidad es un don personal de Dios, comunicación permanente de Dios Trino en fe y amor. Intimamente presente al hombre, se hace vida del hombre. Queda santificado hasta el cuerpo, no por un gesto ocasional que le marcara, sino por la inhabitación del Espíritu, que lo convierte tal y como es, cuerpo y espíritu, en morada permanente y base de su irradiación en el mundo (Cor 6,19). Es un don para irradiar, difundir, contagiar a toda la humanidad. La santidad es un ministerio, una misión. El Espíritu transforma y santifica a una persona, a una comunidad, para hacerlas instrumentos adecuados que lleven a cabo su obra de salvación en el mundo. Lo SANTO en el lenguaje Bíblico designa una realidad compleja que toca el misterio de Dios, el culto y la moral, englobado y sobrepasando las nociones de sacro y puro. La noción Bíblica se refiere a la fuente de la santidad, a su comunicación a los hombres por la participación del Espíritu, y en el hombre a su irradiación vital ética. Incluyendo la separación de lo profano, la pertenencia a Dios sobre todo por la participación de su santidad, y la resonancia moral en el hombre.

viernes, 8 de febrero de 2013

Los días 8, 9 y 10 de febrero se celebrará en Salamanca el encuentro anual de la Asociación de Teólogos Católicos de Europa.


 
(UPSA) La reunión está coordinada por los profesores Juan Pablo García Maestro, del Instituto Superior de Pastoral de Madrid, y Joao Duque, de la Facultad de Teología de Braga,
El Aula de Grados de la UPSA acogerá el viernes 8 una jornada de trabajo abierta en la que, tras la apertura del encuentro, que tendrá lugar a las 9:30, el profesor de Teología de la UPSA Gonzalo Tejerina impartirá la ponencia “La calidad de enseñanza en nuestras Facultades de Teología”.
Por la tarde, será el Decano de la Universidad Pontificia de Comillas, Gabino Uribarri, quien disertará sobre la cultura de la calidad según la AVEPRO (la Agencia de la Santa Sede para la evaluación y la promoción de la calidad de las universidades y facultades eclesiásticas).
Las reuniones de trabajo previstas para el sábado y el domingo tendrán carácter interno y se desarrollarán en el Colegio Mayor Ntra. Sra. de Guadalupe. Como señala uno de los coordinadores del encuentro, el Prof. Juan Pablo García Maestro, el propósito es constituir un grupo de trabajo entre las facultades de España y Portugal, y de esta forma reforzar la presencia del sur de Europa en la Asociación.

jueves, 7 de febrero de 2013

Benedicto XVI recuerda en su Mensaje para la Cuaresma de este año que la fe y la caridad están íntimamente unidas.


(Agencias) En su mensaje, el Obispo de Roma señala que la Cuaresma es una ocasión propicia para meditar sobre la relación entre fe y razón, entre creer en Dios, «el Dios de Jesucristo», y el amor que es fruto de la acción del Espíritu Santo.
También explica que la fe muestra a los hombres que Dios nos ha dado a su Hijo y suscita la firme certeza de que Dios es amor.
«El amor es una luz -en el fondo la única- que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar y todo ello nos lleva a comprender que la principal actitud característica de los cristianos es precisamente el amor fundado en la fe y plasmado por ella», escribie el Santo Padre.
El Papa añade que la fe es conocer la Verdad y adherirse a ella y la caridad «caminar» en la Verdad y que por ello nunca se puede separar u oponer fe y caridad y menos hacer hincapié en la prioridad de una sobre otra.
«No se puede dar prioridad a la fe y casi despreciar las obras de caridad reduciéndolas a un humanitarismo genérico y tampoco se puede sostener una supremacía exagerada de la caridad y de su laboriosidad, pensando que las obras puedan sustituir a la fe. Para una vida espiritual sana es necesario rehuir tanto el fideísmo como el activismo moralista», asegura.
El fideísmo es la herejía que afirma que a Dios solo se le puede conocer por la fe y nunca por la razón.
Benedicto XVI advierte asimismo de que muchas veces se tiene la tendencia de reducir el término «caridad» a la solidaridad o a la simple ayuda humanitaria, cuando -precisó- la «mayor obra de caridad es precisamente la evangelización».
El Papa asegura que «ninguna acción es más benéfica» y, por tanto, caritativa hacia el prójimo que hacerle partícipe de la Buena Nueva del Evangelio, introducirlo en la relación con Dios.
«La evangelización es la promoción más alta e integral del ser humano», escribes el papa, que insiste en que una fe sin obras «es como un árbol sin frutos».
En referencia a la Cuaresma, Benedicto XVI afirma que este tiempo de preparación a la muerte y resurrección de Cristo invita al cristiano a alimentar la fe escuchando con más atención y de manera prolongada la Palabra de Dios y participando en los sacramentos y, al mismo tiempo, a crecer en la caridad, en el amor a Dios y al prójimo.
El Pontífice también exhorta al ayuno, la penitencia y la limosna.
El Mensaje papal es la antesala de las actividades del Pontífice durante la Cuaresma. El próximo 13 de febrero se trasladará a la colina romana del Aventino para presidir los ritos del Miércoles de Ceniza, que abren el tiempo de Cuaresma.
Allí presidirá una procesión desde la basílica de San Anselmo hasta la cercana de Santa Sabina, donde impondrá y recibirá las cenizas.
El domingo 17 de febrero, Benedicto XVI se retirara durante una semana en ejercicios espirituales, que celebrará, junto a los cardenales de la Curia romana, en la capilla «Redemptoris Mater», del Vaticano.
El retiro espiritual concluirá el sábado 23 de febrero. Durante esa semana no celebrará la tradicional audiencia pública de los miércoles.

viernes, 25 de enero de 2013

Benedicto XVI apuesta por las redes sociales como espacios para la nueva evangelización, como «ágoras».

Así lo señala el Santo Padre en su mensaje con motivo de la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el 12 de mayo de 2013, hecho público hoy por el Vaticano y que tiene como lema «Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización». (VIS) Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la presentación del Mensaje de Benedicto XVI para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebra este año el domingo 12 de mayo, cuyo tema es: «Redes sociales, portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización». Han intervenido el arzobispo Claudio Maria Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y monseñor Paul Tighe, Secretario del mismo dicasterio.
«El Mensaje de esta Jornada Mundial, ha dicho el arzobispo Celli, presenta una valoración positiva. aunque no ingenua, de los social media. Son considerados como una oportunidad de diálogo y de debate y se les reconoce la capacidad de reforzar los lazos de unidad entre las personas y de promover eficazmente la armonía de la familia humana. Este carácter positivo requiere, sin embargo, que se actúe en el respeto de la privacidad, con responsabilidad y dedicación a la verdad, y con autenticidad, dado que no se comparten solamente informaciones y conocimientos, sino que, en substancia, comunicanos una parte de nosotros mismos». «La dinámica social de los social media se inserta en aquella, todavía más rica y profunda de la búsqueda existencial del corazón humano. Hay un entrelazarse de preguntas y respuestas que da sentido al camino del ser humano. En este contexto el Papa toca un aspecto delicado de la cuestión, cuando habla de la marea de las informaciones que arrolla «la voz discreta de la razón». «El tema de la Jornada actual habla de nuevos espacios de evangelización; evangelización que es anuncio de la Palabra, que es anuncio de Jesucristo. Es necesario recordar, a este propósito, cuanto escribía Benedicto XVI en el Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales en 2011, cuando subrayaba que no se trata sólo de una expresión explícita de la fe, sino, substancialmente, de un testimonio eficaz, esto es en la manera en que se comunican «decisiones, preferencias, juicios que sean profundamente coherentes con el Evangelio, aun si no se habla de él de forma explícita». A continuación monseñor Tighe ha explicado que el Papa «da por descontada la importancia del ambiente digital como una realidad en la vida de muchas personas. No se trata de una suerte de mundo paralelo, o solo virtual, sino de una ambiente existencial en que las personas viven y se mueven. Se trata de un continente en que la Iglesia debe estar presente y donde los creyentes, si quieren resultar auténticos en su presencia, tendrán que intentar compartir con los otros la fuente más profunda de su alegría y su esperanza, Jesucristo. El foro creado por las redes sociales, nos permite compartir la verdad que el Señor ha transmitido a su Iglesia, escuchar a los demás, conocer sus intereses y preocupaciones, comprender quienes son y que buscan». De igual modo, el Santo Padre «identifica algunos de los retos que tenemos que enfrentar si queremos que nuestra presencia resulte eficaz. Tenemos que mejorar nuestro conocimiento del lenguaje de las redes sociales, un lenguaje que nace de una convergencia entre texto, imagen y sonido, un lenguaje que se caracteriza por la brevedad y que apunta, a involucrar los corazones y las mentes, pero también el intelecto. A este propósito, el Papa nos exhorta a servirnos de nuestro patrimonio cristiano, que es rico de signos, símbolos y expresiones artísticas. Necesitamos recordar una verdad fundamental de la comunicación: nuestro testimonio, es decir, nuestras acciones y nuestros modelos de comportamiento, es a menudo más elocuente que nuestras palabras y declaraciones para expresar quienes somos y en qué creemos. En ámbito digital, el Papa sugiere que la voluntad de involucrarnos, con paciencia y respeto, en las preguntas y las dudas de los que encontramos en las redes puede constituir una expresión potente de nuestra atención y nuestra solicitud hacia ellos».

lunes, 10 de diciembre de 2012

sábado, 3 de noviembre de 2012

"Internet y las Redes sociales son herramientas espléndidas para la Iglesia" .

Entrevista: "Internet y las Redes sociales son herramientas espléndidas para la Iglesia". Cádiz (ZENIT.org) - Los días 5, 6 y 7 de octubre se celebró el II Encuentro de "Blogueros con el Papa" en Santander, España, y es interesante conocer de primera mano qué hay detrás de esta iniciativa. Esta asociación de personas que escriben diarios en la red de dirigen a aquellos que "aprecian la labor y la misión del Papa y desean mostrarle su apoyo".
Sólo se enlazan aquellos blogs que lo han solicitado expresamente, indicando el país al que pertenecen sus autores. Para solicitar el enlace bastará dejar un comentario en cualquiera de las entradas o suscribirse como seguidor del blog. Néstor Mora es presidente de la Asociación Internacional de Blogueros con el Papa. Está casado, tiene tres hijos y es profesor del departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Cádiz. Hemos entrevistado a este innovador de los medios de evangelización que entra plenamente en línea con lo que en estos días tratan los padres, expertos y auditores del Sínodo sobre la Nueva Evangelización para la Transmisión de la Fe. ¿Qué es y cómo nació "Blogueros con el Papa"? --Néstor Mora: "Blogueros con el Papa" espontáneamente como un movimiento internacional de blogueros que en el mes de junio de 2010 unieron sus esfuerzos para apoyar al papa Benedicto XVI, especialmente para la preparación de las visitas a Santiago de Compostela y Barcelona, durante el año 2010 y de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011. Coincidiendo con el inicio de la JMJ 2011 se realizó el primer encuentro de "Blogueros con el Papa" en Madrid y se decidió ir dando pasos para la consolidación dentro de los diferentes ámbitos naciones, como asociaciones y de forma internacional, a través de una federación de asociaciones. En estos momentos ya estamos asociados legalmente en España y esperamos que se vayan creando otras asociaciones poco a poco. ¿Cuales son sus objetivos? Desde sus orígenes, Blogueros con el Papa ha perseguido como principal objetivo de su unión el apoyo incondicional a la persona del Romano Pontífice y al ministerio por él ejercido. Ésta es al mismo tiempo la nota distintiva de los miembros y la finalidad principal de la Asociación. --Néstor Mora: También es un objetivo primordial de la Asociación, aunque no necesariamente de todos sus miembros, la Evangelización en internet y en las redes sociales mediante el recurso de las nuevas tecnologías. Aunque no figure en nuestros estatutos, en todos nosotros existe un interés especial en sentirnos y conformar una comunidad de creyentes que evangelizamos utilizando las Nuevas Tecnologías de la Información. Blogueros con el Papa se pone bajo la protección de san Pedro Apóstol y de santa Teresa de Ávila, que son sus santos patronos. Es interesante lo que nos cuenta de crear comunidad. ¿No es algo que se echa de menos en la Iglesia? --Néstor Mora: La Iglesia es ante todo una comunidad, por lo que no debería ser algo tan extraño. De hecho la Iglesia está llena de comunidades que van desde las más sencillas y básicas a comunidades que abarcan a muchos miles o millones de personas. Quizás los católicos no seamos demasiado conscientes de ello y por eso no le damos la relevancia que tiene. Hay personas que temen entrar en internet o redes sociales ¿Qué les diría? --Néstor Mora: Internet y las redes sociales son herramientas espléndidas para la Iglesia, pero no dejan de tener sus peligros de forma similar a cualquier herramienta. Con un cincel y un martillo se puede esculpir una estatua maravillosa o cometer un crimen. El problema no es la herramienta, sino quienes la manejan y cómo se utiliza. Es cierto que necesitamos ser precavidos, pero no por ello podemos tener miedo. El miedo es evidencia de que ignoramos lo que tenemos delante de nosotros. Para poder superarlo, necesitamos formarnos convenientemente. Una vez sepamos cómo movernos con seguridad por la red, sólo tendremos que temer lo mismo que puede suceder al pasearnos por una calle de nuestra ciudad. ¿Cómo se puede evangelizar desde un ordenador? --Néstor Mora: La evangelización es una acción que se produce entre personas, el medio es importante, pero no es lo fundamental. En estos momentos nadie se sorprende que se evangelice por la radio o mediante libros. Internet es un medio de comunicación que supera cualquiera de los que hemos conocido hasta ahora. La distancia o los husos horarios ya no son impedimento para evangelizar. Si me pregunta sobre una manera concreta de evangelizar, le puedo decir que es tan sencillo como evangelizar en una plaza de nuestra ciudad. Tan sólo tenemos que tener a personas interesadas en escucharnos, leernos o revisar los contenidos que le enviemos. Pero lo maravilloso de internet es que es posible interaccionar y a través de esa interacción, establecerse vínculos entre las personas. Por eso es posible crear comunidades virtuales y no comunidades de lectores de una revista. ¿Sustituirá internet a los libros, la radio o la televisión? --Néstor Mora: Creo que no lo hará. De hecho la TV no ha sustituido a la radio ni la radio a los libros. Cada medio tiene su espacio y su utilidad. Lo que sí puede pasar es que la televisión, la radio y los libros sean accesibles mediante la red. En cuanto a la evangelización, no creo que se pierdan los medios tradicionales, pero creo que cada vez será más habitual tener el primer contacto con la religión a través de la red. Para este primer contacto, la red tiene ventajas indudables. ¿Qué destacaría del II Encuentro que acaban de realizar en Santander? --Néstor Mora: Destacaría la cercanía e ilusión con que vivimos este encuentro. Nos reconocimos como una familia que disfruta viéndonos y trabajando juntos. Tuvimos la gracia de contar con tres amigas blogueras puertorriqueñas y de personas como Carmen Álvarez, de Aleteia, Alberto Chinchilla de Home Reports, Iñigo Ben Ruiz de Pellón, Delegación diocesana de Medios Comunicación Social de Santander), Luis Javier Moxó y del padre Fortea, entre otras personas de relevancia. ¿Qué proyectos tiene Blogueros con el Papa? --Néstor Mora: A corto plazo ir consolidando nuestra presencia en la red. Mejorar la dinámica de nuestro portal, Facebook, Twitter y otras redes sociales. También queremos consolidar la asociación española y fomentar que creen otras asociaciones nacionales. A medio plazo, nos gustaría crear la federación internacional de asociaciones y ofrecer nuestra plataforma y conocimiento a quien lo necesitase dentro de la Iglesia. ¿Algo más que añadir? --Néstor Mora: Creo que es necesario agradecer el esfuerzo de muchas personas que no dudan en apoyar y ayudar en lo que necesitamos. Ya que estamos iniciando el Año de la Fe, quisiera solicitar que pusiéramos junto a la Iglesia y al papa Benedicto XVI nuestra voluntad, oración y conocimientos, para que se cumplan los objetivos de este importantísimo año. Gracias a Zenit por contactar con nosotros para dar noticia de nuestros objetivos y proyectos. http://www.bloguerosconelpapa.org/

domingo, 28 de octubre de 2012

Concluye el Sinodo de la Obispos.

Homilía del Santo Padre en la conclusión de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos


Venerables hermanos,
ilustres señores y señoras,
queridos hermanos y hermanas
El milagro de la curación del ciego Bartimeo ocupa un lugar relevante en la estructura del Evangelio de Marcos. En efecto, está colocado al final de la sección llamada «viaje a Jerusalén», es decir, la última peregrinación de Jesús a la Ciudad Santa para la Pascua, en donde él sabe que lo espera la pasión, la muerte y la resurrección. Para subir a Jerusalén, desde el valle del Jordán, Jesús pasó por Jericó, y el encuentro con Bartimeo tuvo lugar a las afueras de la ciudad, mientras Jesús, como anota el evangelista, salía «de Jericó con sus discípulos y bastante gente» (10, 46); gente que, poco después, aclamará a Jesús como Mesías en su entrada a Jerusalén.
Bartimeo, cuyo nombre, como dice el mismo evangelista, significa «hijo de Timeo», estaba precisamente sentado al borde del camino pidiendo limosna. Todo el Evangelio de Marcos es un itinerario de fe, que se desarrolla gradualmente en el seguimiento de Jesús. Los discípulos son los primeros protagonistas de este paulatino descubrimiento, pero hay también otros personajes que desempeñan un papel importante, y Bartimeo es uno de éstos. La suya es la última curación prodigiosa que Jesús realiza antes de su pasión, y no es casual que sea la de un ciego, es decir una persona que ha perdido la luz de sus ojos. Sabemos también por otros textos que en los evangelios la ceguera tiene un importante significado. Representa al hombre que tiene necesidad de la luz de Dios, la luz de la fe, para conocer verdaderamente la realidad y recorrer el camino de la vida. Es esencial reconocerse ciegos, necesitados de esta luz, de lo contrario se es ciego para siempre (cf. Jn 9,39-41).
Bartimeo, pues, en este punto estratégico del relato de Marcos, está puesto como modelo. Él no es ciego de nacimiento, sino que ha perdido la vista: es el hombre que ha perdido la luz y es consciente de ello, pero no ha perdido la esperanza, sabe percibir la posibilidad de un encuentro con Jesús y confía en él para ser curado. En efecto, cuando siente que el Maestro pasa por el camino, grita: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí» (Mc 10,47), y lo repite con fuerza (v. 48). Y cuando Jesús lo llama y le pregunta qué quiere de él, responde: «Maestro, que pueda ver» (v. 51). Bartimeo representa al hombre que reconoce el propio mal y grita al Señor, con la confianza de ser curado. Su invocación, simple y sincera, es ejemplar, y de hecho - al igual que la del publicano en el templo: «Oh Dios, ten compasión de este pecador» (Lc 18,13) - ha entrado en la tradición de la oración cristiana. En el encuentro con Cristo, realizado con fe, Bartimeo recupera la luz que había perdido, y con ella la plenitud de la propia dignidad: se pone de pie y retoma el camino, que desde aquel momento tiene un guía, Jesús, y una ruta, la misma que Jesús recorre. El evangelista no nos dice nada más de Bartimeo, pero en él nos muestra quién es el discípulo: aquel que, con la luz de la fe, sigue a Jesús «por el camino» (v. 52).
San Agustín, en uno de sus escritos, hace una observación muy particular sobre la figura de Bartimeo, que puede resultar también interesante y significativa para nosotros. El Santo Obispo de Hipona reflexiona sobre el hecho de que Marcos, en este caso, indica el nombre no sólo de la persona que ha sido curada, sino también del padre, y concluye que «Bartimeo, hijo de Timeo, era un personaje que de una gran prosperidad cayó en la miseria, y que ésta condición suya de miseria debía ser conocida por todos y de dominio público, puesto que no era solamente un ciego, sino un mendigo sentado al borde del camino. Por esta razón Marcos lo recuerda solamente a él, porque la recuperación de su vista hizo que ese milagro tuviera una resonancia tan grande como la fama de la desventura que le sucedió» (Concordancia de los evangelios, 2, 65, 125: PL 34, 1138). Hasta aquí san Agustín.
Esta interpretación, que ve a Bartimeo como una persona caída en la miseria desde una condición de «gran prosperidad», nos hace pensar; nos invita a reflexionar sobre el hecho de que hay riquezas preciosas para nuestra vida, y que no son materiales, que podemos perder. En esta perspectiva, Bartimeo podría ser la representación de cuantos viven en regiones de antigua evangelización, donde la luz de la fe se ha debilitado, y se han alejado de Dios, ya no lo consideran importante para la vida: personas que por eso han perdido una gran riqueza, han «caído en la miseria» desde una alta dignidad -no económica o de poder terreno, sino cristiana -, han perdido la orientación segura y sólida de la vida y se han convertido, con frecuencia inconscientemente, en mendigos del sentido de la existencia. Son las numerosas personas que tienen necesidad de una nueva evangelización, es decir de un nuevo encuentro con Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios (cf. Mc 1,1), que puede abrir nuevamente sus ojos y mostrarles el camino. Es significativo que, mientras concluimos la Asamblea sinodal sobre la nueva evangelización, la liturgia nos proponga el Evangelio de Bartimeo. Esta Palabra de Dios tiene algo que decirnos de modo particular a nosotros, que en estos días hemos reflexionado sobre la urgencia de anunciar nuevamente a Cristo allá donde la luz de la fe se ha debilitado, allá donde el fuego de Dios es como un rescoldo, que pide ser reavivado, para que sea llama viva que da luz y calor a toda la casa.
La nueva evangelización concierne toda la vida de la Iglesia. Ella se refiere, en primer lugar, a la pastoral ordinaria que debe estar más animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para nutrirse de su Palabra y del Pan de vida eterna. Deseo subrayar tres líneas pastorales que han surgido del Sínodo. La primera corresponde a los sacramentos de la iniciación cristiana. Se ha reafirmado la necesidad de acompañar con una catequesis adecuada la preparación al bautismo, a la confirmación y a la Eucaristía. También se ha reiterado la importancia de la penitencia, sacramento de la misericordia de Dios. La llamada del Señor a la santidad, dirigida a todos los cristianos, pasa a través de este itinerario sacramental. En efecto, se ha repetido muchas veces que los verdaderos protagonistas de la nueva evangelización son los santos: ellos hablan un lenguaje comprensible para todos, con el ejemplo de la vida y con las obras de caridad.
En segundo lugar, la nueva evangelización está esencialmente conectada con la misión ad gentes. La Iglesia tiene la tarea de evangelizar, de anunciar el Mensaje de salvación a los hombres que aún no conocen a Jesucristo. En el transcurso de las reflexiones sinodales, se ha subrayado también que existen muchos lugares en África, Asía y Oceanía en donde los habitantes, muchas veces sin ser plenamente conscientes, esperan con gran expectativa el primer anuncio del Evangelio. Por tanto es necesario rezar al Espíritu Santo para que suscite en la Iglesia un renovado dinamismo misionero, cuyos protagonistas sean de modo especial los agentes pastorales y los fieles laicos. La globalización ha causado un notable desplazamiento de poblaciones; por tanto el primer anuncio se impone también en los países de antigua evangelización. Todos los hombres tienen el derecho de conocer a Jesucristo y su Evangelio; y a esto corresponde el deber de los cristianos, de todos los cristianos - sacerdotes, religiosos y laicos -, de anunciar la Buena Noticia.
Un tercer aspecto tiene que ver con las personas bautizadas pero que no viven las exigencias del bautismo. Durante los trabajos sinodales se ha puesto de manifiesto que estas personas se encuentran en todos los continentes, especialmente en los países más secularizados. La Iglesia les dedica una atención particular, para que encuentren nuevamente a Jesucristo, vuelvan a descubrir el gozo de la fe y regresen a las prácticas religiosas en la comunidad de los fieles. Además de los métodos pastorales tradicionales, siempre válidos, la Iglesia intenta utilizar también métodos nuevos, usando asimismo nuevos lenguajes, apropiados a las diferentes culturas del mundo, proponiendo la verdad de Cristo con una actitud de diálogo y de amistad que tiene como fundamento a Dios que es Amor. En varias partes del mundo, la Iglesia ya ha emprendido dicho camino de creatividad pastoral, para acercarse a las personas alejadas y en busca del sentido de la vida, de la felicidad y, en definitiva, de Dios. Recordamos algunas importantes misiones ciudadanas, el «Atrio de los gentiles», la Misión Continental, etcétera. Sin duda el Señor, Buen Pastor, bendecirá abundantemente dichos esfuerzos que provienen del celo por su Persona y su Evangelio.
Queridos hermanos y hermanas, Bartimeo, una vez recuperada la vista gracias a Jesús, se unió al grupo de los discípulos, entre los cuales seguramente había otros que, como él, habían sido curados por el Maestro. Así son los nuevos evangelizadores: personas que han tenido la experiencia de ser curados por Dios, mediante Jesucristo. Y su característica es una alegría de corazón, que dice con el salmista: «El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres» (Sal 125,3). También nosotros hoy, nos dirigimos al Señor, Redemptor hominis y Lumen gentium, con gozoso agradecimiento, haciendo nuestra una oración de san Clemente de Alejandría: «Hasta ahora me he equivocado en la esperanza de encontrar a Dios, pero puesto que tú me iluminas, oh Señor, encuentro a Dios por medio de ti, y recibo al Padre de ti, me hago tu coheredero, porque no te has avergonzado de tenerme por hermano. Cancelemos, pues, cancelemos el olvido de la verdad, la ignorancia; y removiendo las tinieblas que nos impiden la vista como niebla en los ojos, contemplemos al verdadero Dios...; ya que una luz del cielo brilló sobre nosotros sepultados en las tinieblas y prisioneros de la sombra de muerte, [una luz] más pura que el sol, más dulce que la vida de aquí abajo» (Protrettico, 113, 2- 114,1). Amén

lunes, 3 de septiembre de 2012

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, peca contra el Espiritu Santo, promotor divino del Concilio Vaticano II,


El obispo lefebvriano cree que la Fraternidad se rinde

Mons. Williamson explica y critica las condiciones irrenunciables planteadas por la FSSPX para llegar a un acuerdo con Roma

Mons. Williamson, obispo de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ha publicado y criticado en el último número de sus «Comentarios eleison» las seis condiciones que la Fraternidad considera irrenunciables para cualquier acuerdo futuro con la Santa Sede. Para el obispo británico, dichas condiciones, «fruto de de los debates de los 39 capitulares a principios de julio» -cuando tuvo lugar del Capítulo General de la FSSPX- son una rendición a los enemigos de la fe.
(InfoCatólica)Las seis condiciones, tal y como relata Mons. Williamson, serían las siguientes:
- Libertad para la Hermandad de enseñar la verdad inmutable de la Tradición Católica y de criticar a esos responsables de los errores del modernismo, del liberalismo y del Vaticano II.
- Uso exclusivo de la liturgia de 1962.
- Garantía de por lo menos un obispo (se sobreentiende que se refieren a que se ordene a un obispo entre los responsables de la Fraternidad).
- Que la Fraternidad tenga sus propios tribunales de primera instancia.
- Exención de las casas de la Hermandad del control de los obispos diocesanos.
- Creación de una comisión a ser establecida en Roma para cuidar de la Tradición, con una fuerte representación de la Tradición (posible referencia a la propia Fraternidad), pero «dependiendo del Papa».
Tras criticar una a una dichas condiciones, Mons. Williamson concluye que «a menos que el cuartel general de la Hermandad sea sacado de su sueño de paz con la Roma Conciliar tal como esas condiciones lo revelan, entonces el último bastión mundial de la Tradición católica está en riesgo de estar en vías de rendirse a los enemigos de la Fe. ¿Será que ya pasó la época de los bastiones? Amigos, prepárense a luchar por la Fe desde adentro de vuestros hogares. De sus hogares hagan Ustedes fortines».

miércoles, 1 de agosto de 2012

El Cardenal Martinez Somalo, olvida que primero las iglesia tiene que revangelizarse a si misma, incluida la Jerarquia de la Iglesia.


El Cardenal Martínez Somalo asegura que el objetivo de la Iglesia es «evangelizar y reevangelizar España»

El cardenal riojano, Eduardo Martínez Somalo, ha señalado esta mañana que el objetivo actual de la Iglesia pasa por «evangelizar y reevangelizar España». El prelado ha realizado estas manifestaciones tras recibir en su domicilio de Baños de Río Tobía, al presidente del Gobierno riojano, Pedro Sanz, quien ha expresado el agradecimiento por la recepción y además ha dicho estar «ilusionado porque el cardenal sea embajador de La Rioja». El cardenal ha condenado también el aborto en declaraciones a los periodistas.
(Agencias/InfoCatólica) El cardenal, de 85 años, se encuentra en La Rioja disfrutando de las vacaciones en su localidad natal. Martínez Somalo, medalla de La Rioja en 1993 y excamarlengo de la Iglesia católica, ha recibido a Sanz, como hace tradicionalmente, en un encuentro en las relaciones entre las dos instituciones a las que ambos representan y como testimonio tanto de su afecto personal como del que le profesa la sociedad riojana.
Martínez Somalo, en declaraciones a los periodistas, se ha referido al aborto al afirmar que «no hay ninguna justificación posible para matar a un inocente».
Sanz ha añadido que es «muy importante valorar y reflexionar por qué vivimos», que, para él, se debe a la voluntad de cada uno de los padres que permiten dejar nacer a sus hijos.
Ha precisado que la defensa de la vida es «fundamental» en todos los ámbitos y ha asegurado que se resiste a creer que «pueda interrumpirse un embarazo por una malformación del feto».
Martínez Somalo, al que Sanz ha definido como «embajador de La Rioja en el Vaticano», ha recordado que, según los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, «Dios, la Virgen y la Fe son necesarios para nuestra vida cotidiana».
«Las personas que construyen una vida sin Dios, van contra sí mismas, contra la familia y contra la sociedad», ha subrayado el cardenal, quien cree que el principal reto de la Iglesia católica para el futuro es «seguir evangelizando por todo el mundo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo» y volver nuevamente a las raíces cristianas, ha concluido.
Durante el encuentro, según ha explicado Sanz, se han tratado temas generales de la Iglesia relativos a La Rioja, así como el contexto de crisis económica y aspectos sobre el Papa y el arzobispo riojano Celso Morga, quien reside en Roma.
También ha agradecido al cardenal que «siempre tenga la buena dicha de volver a La Rioja, a su pueblo natal, en vacaciones» y visitar «los lugares más emblemáticos de la comunidad, como el Monasterio de Valvanera», que acoge a la patrona de la región.

lunes, 30 de julio de 2012

El futuro de las redes sociales es ya presente-------Eric Whitacre's Virtual Choir - 'Lux Aurumque'


El futuro de las redes sociales es ya presente

Primero vean este vídeo:

¿Cómo unir a 185 personas de 12 países para cantar unidos? ¿Es necesario que se desplacen durante semanas a un único lugar donde ensayar y preparar la grabación de un tema musical?
Ya no es necesario. Desde el domicilio de cada uno es posible estar presentes para crear unidos y vivir una experiencia en común. El futuro, que empieza hoy mismo, nos da la posibilidad de conformar comunidades que compartamos proyectos y objetivos. Pero, sobre todo, nos permite colaborar unidos en proyectos reales y consistentes.
Si es posible unir a estas personas para cantar, ¿Por qué no para alabar al Señor? ¿Por qué no para colaborar en proyectos solidarios? ¿Por qué no para orar unidos?
Estos tipo de trabajo se realiza a base de colaboraciones individuales que se unen en un único trabajo final, dando resultados que hace unos años podían parecer imposibles. La metodología es sencilla. Cada cantante tiene un cometido bien definido para grabar individualmente su contribución. Una vez grabado, se sube a youtube, donde el coordinador los toma para llevarlos a un sistema de mezcla que realiza el resto.
Youtube se convierte en el espacio de ensayo y colaboración a través del video y del sonido de cientos de personas. No se si le resultará tan evidente como a mí, pero la Comunión de los Santos debe ser algo parecido, pero multiplicado por cien mil millones. Ahora nos toca idear cómo utilizar este tipo de tecnología para evangelizar y para sentirnos más unidos.

sábado, 5 de noviembre de 2011

NUEVA EDICIÓN DE LIBRO DE Tomas Merton. Conjeturas de un espectador culpable.

Comentario de la Editorial
He aquí al mejor Merton: incisivo, sincero, espiritual y provocativo. Este libro es un conjunto de reflexiones personales, intuiciones, metáforas, observaciones y juicios sobre lecturas y sucesos. El material está tomado de sus diarios escritos entre 1956 y 1966.


Además de componer una versión personal del mundo de su época, estas páginas son un diálogo implícito con otras mentes, un diálogo en el que se suscitan preguntas, pero sin esperar hallar «respuestas». Como el mismo Merton señala: «No tengo respuestas claras a las preguntas que andan por ahí. Tengo preguntas, y, de hecho, creo que a un hombre se le conoce mejor por sus preguntas que por sus respuestas. Sin duda, dar a conocer las propias preguntas es ponerse al descubierto. No salgo al mercado a dar esas respuestas prefabricadas y en serie que tanto solicita el público, y lo que más pongo en duda es la viabilidad de las respuestas públicas y populares, incluyendo algunas de las que pretenden ser más avanzadas».

Quizá el mejor modo de caracterizar este libro es decir que consiste en una serie de apuntes y meditaciones, algunos poéticos y literarios, otros históricos y aun teológicos, que inevitablemente hacen de Thomas Merton un «espectador» privilegiado del que podemos aprender a mirar y a preguntar.

THOMAS MERTON (1915-1968) es universalmente reconocido como uno de los más influyentes autores espirituales de nuestro tiempo. Monje, poeta y activista por la paz y los derechos civiles, entre sus principales obras se cuentan La montaña de los siete círculos y Nuevas semillas de contemplación, esta última publicada por la Editorial Sal Terrae, donde también han visto la luz otras seis obras.

Introducción de F. R. de Pascual
Conjeturas son ideas que se deducen de alguna señal o noticia. Lo cual quiere decir que el espectador debe gozar de
una atención despierta y una intuición viva, características muy propias del contemplativo o persona reflexiva.
Espectador es quien mira un acontecimiento o acción interesándose por lo que ocurre; si la acción no deja indiferente
al espectador, este, según su sensibilidad, se vincula a lo que contempla experimentando algún sentimiento: placer,
repulsa, indiferencia, culpabilidad incluso. En este último caso, el espectador se ve involucrado en
la acción y siente en su interior un trastorno cuya intensidad es variable y que, generalmente, puede localizarse en una
escala que va desde la vergüenza hasta cualquier tipo de acción que trata de paliar la desazón sentida.
Esa escala de sensaciones, valoraciones y sentimientos puede quedar reflejada en aquello que el espectador siente
necesidad de escribir y manifestar a otros.
Diríamos que este es el argumento central o hilo conductor de lo que en este libro trata de reflejar Thomas Merton:
las ideas que deduce de lo que en un tiempo de su vida lee y ve, oye y siente, alimenta su esperanza y produce también
su frustrada impotencia ante el devenir de los acontecimientos que le rodean.
Dado que el espacio de tiempo que recoge este libro es prácticamente la década de 1960, podemos preguntarnos sobre
la actualidad de las reflexiones que Merton nos ofrece.
El hecho de que este libro sea publicado de nuevo hoy es ya de por sí una respuesta, y no solo por parte del interés de los
editores, sino por el juicio positivo que seguramente emitirá el lector tras haberlo leído.
Los temas que se tratan en las páginas que siguen se toman de los diarios que Merton escribió desde 1956 hasta
1965. Son muy pocas las entradas que tienen fecha; con todo, en algunos casos se puede deducir la datación por el contenido
del texto. Tampoco corresponden los temas con las entradas de los diarios, aunque algunas veces contienen reflexiones
sobre temas abordados en ellos; por ejemplo, la narración sobre la experiencia «en la esquina de la calle
Cuarta [Fourth] con Walnut», en la que sí viene reflejada y aumentada la entrada del diario. Los artículos son demasiado
largos para llamarlos pensamientos y demasiado cortos e inacabados para considerarlos ensayos. Pueden compararse
con las parábolas de Jesús, no solo por su forma (generalmente no son historias), sino por su verdad básica, porque
intentan involucrar al lector en los temas afrontados. Ante todo trata sobre la vida, la apertura y el crecimiento.
El libro está dividido en cinco partes: 1. El sueño de Barth. 2. Verdad y violencia en una época interesante. 3. El
espíritu de la noche y el aire de la aurora. 4. La encrucijada. 5. El loco corre al Este. El contenido de cada una de las cinco
partes es muy diverso y cubre tal variedad de temáticas que los títulos clarifican poco las cuestiones tratadas en cada
una de las cinco secciones. Cualquier intento de resumen sería una ardua e infructuosa tarea, pues Merton no ofrece
aquí nada sistemático y organizado, sino que solamente pretende compartir con el lector sus reflexiones.
Quizá la primera sorpresa del lector sea el hecho de que un monje quiera redimir su propia culpabilidad (la de haber
ocupado un largo periodo de tiempo dedicado a escribir sobre sí mismo y cuestiones «espirituales»). No tendría por
qué «redimir» nada, ni sentirse «culpable» ante acontecimientos que no dependen de él. Al fin y al cabo, cada uno
solo puede «manejar» un pequeño espacio de tiempo y la vida que le imponen las propias circunstancias, máxime si esa
vida ha sido elegida libremente.
La segunda sorpresa puede ser la variedad de temas tocados por Merton, fruto, como decíamos al principio, de sus
amplias lecturas y de su fina sensibilidad para captar los acontecimientos de su tiempo (con muchos menos medios
de información que los que hoy día tenemos a disposición).
Y, finalmente, la originalidad y novedad de sus aportaciones y la profundidad de sus reflexiones. Hoy día vivimos
dentro de una cultura «accidentada» y «fugaz», con poco espacio para la reflexión y el sosiego. Todos somos «víctimas»
y hay un exceso de «verdugos» empeñados en fraccionar y seccionar los espacios de información.
El esfuerzo por mantenerse despierto en medio del mundo podría resultar extraño en una persona que vive en un
monasterio trapense, aunque sea norteamericano, pero, curiosamente, algunos trapenses han dado muestras de una
gran sensibilidad hacia lo que hay más allá de la clausura, sensibilidad y atención propias de los grandes maestros espirituales
de la humanidad.
En el testamento espiritual de Christian de Chergé, uno de los monjes trapenses asesinados en Thibirine (Argelia) en
1996, hay unas frases que pueden interesarnos ahora, y de las que probablemente Merton hubiera disfrutado enormemente:
«Mi vida no tiene más valor que otra vida. Tampoco
tiene menos. En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia…
He vivido bastante como para saberme cómplice
del mal que parece, desgraciadamente, prevalecer en el
mundo, inclusive del que podría golpearme ciegamente…
Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez
que me permita pedir el perdón de Dios y el de mis hermanos
los hombres, y perdonar, al mismo tiempo, de todo
corazón, a quien me hubiera herido… Yo no podría desear
una muerte semejante. Me parece importante proclamarlo...
Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón a los que me
han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista: “¡Qué diga
ahora lo que piensa de esto!”… Pero estos tienen que saber
que por fin será liberada mi más punzante curiosidad.
Entonces podré, si Dios así lo quiere, hundir mi mirada en la
del Padre para contemplar con Él a Sus hijos del islam tal como
Él los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo,
frutos de su Pasión, inundados por el Don del Espíritu, cuyo
gozo secreto será siempre el de establecer la comunión y restablecer
la semejanza, jugando con las diferencias».
La «revelación» de Merton en las calles de Louisville coincide plenamente con lo que quiere y espera «ver» Christian.
La vida de este monje en Argelia estuvo marcada y fecundada especialmente por un «ribat el salam», un «vínculo
de paz» vivido con sufíes de Medea de la Tariqâ Alawiyyâ (en forma de reuniones regulares), pero de manera más general,
por sus numerosos y habituales encuentros con musulmanes argelinos. Christian de Chergé era lector del Corán, del que
con frecuencia cita suras en sus homilías.
Los monjes de Thibirine, como Merton en este libro, y como muchos otros grandes testigos espirituales de nuestro
tiempo, juegan con la precariedad de una existencia particular en medio de un mundo que no pueden abarcar y en el que apenas
pueden influir, y así se plantean el desafío bien real delmundo actual: la urgencia para que los seres humanos, especialmente
los pensadores y los místicos, aprendan a dialogar en el camino mismo de sus experiencias espirituales, y también
a verse juntos y dependientes totalmente del perdón de Dios, por causa de la respuesta tan fría, a veces incluso tan
vergonzosa, que los creyentes, monjes incluidos, dan a las exigencias más interiores de su Señor. En la práctica, tal clase
de diálogo apenas está empezado. Pocos lo creen posible.
El texto de Merton, pues, aparece hoy lleno de ricas perspectivas, y, sin duda alguna, puede ser un instrumento admirable
para situarse personalmente ante el mundo en evolución y profunda transformación que nos ha tocado vivir.
Conjeturas de un espectador culpable viene a «restablecer la comunión jugando con las diferencias» dentro de la
experiencia universal de un monje, es decir, de ese «arquetipo universal» de soledad y comunión que cada corazón humano
lleva inserto en sí mismo.
En medio de un mundo dominado por la infoxicación (tan bien definida por el psicólogo británico David Lewis), la lectura
de este libro de Thomas Merton puede enseñarnos a dar una nueva dimensión a las ideas aprendidas que ya tenemos,
a abrir la mente y comparar nuestros saberes con más fuentes que las ofrecidas por los mass media. Puede educarnos en
nuevas estrategias de comunicación y, en definitiva, estimular el espacio vital de nuestro ser-en-el-mundo para poder ser
«usuarios» conscientes y despiertos de lo que vemos y oímos, sentimos y tememos o, sencillamente, desconocemos.