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viernes, 3 de enero de 2014

Puntos de ATENCIÓN EN LA VIDA CRISTIANA, según el Papa Francisco.

" También es cierto que a veces el acento, más que en el impulso de la piedad cristiana, se coloca en formas exteriores de tradiciones de ciertos grupos, o en supuestas revelaciones privadas que se absolutizan. Hay cierto cristianismo de devociones, propio de una vivencia individual y sentimental de la fe, que en realidad no responde a una auténtica «piedad popular». Algunos promueven estas expresiones sin preocuparse por la promoción social y la formación de los fieles, y en ciertos casos lo hacen para obtener
beneficios económicos o algún poder sobre los demás. Tampoco podemos ignorar que en las últimas décadas se ha producido una ruptura en la transmisión generacional de la fe cristiana en el pueblo católico. Es innegable que muchos se sienten desencantados y dejan de identificarse con la tradición católica, que son más los padres que no bautizan a sus hijos y no les enseñan a rezar, y que hay un cierto éxodo hacia otras comunidades de fe. Algunas causas de esta ruptura son: la falta de espacios de diálogo familiar, la influencia de los medios de comunicación, el subjetivismo relativista, el consumismo desenfrenado que alienta el mercado, la falta de acompañamiento pastoral a los más pobres, la ausencia de una acogida cordial en nuestras instituciones, y nuestra dificultad para recrear la adhesión mística de la fe en un escenario religioso plural." (Evangelii Gaudium, nº 70.)

viernes, 12 de julio de 2013

El pasado 8 de julio, el Papa denunció en Lampedusa la globalización de la indiferencia ante el drama de los inmigrantes ilegales

El Papa denuncia en Lampedusa la globalización de la indiferencia ante el drama de los inmigrantes ilegales El Papa viajó a la isla italiana de Lampedusa, la «puerta de Europa» de los inmigrantes indocumentados que buscan en el continente un futuro mejor, para llorar por los que perdieron la vida en las travesías y denunció la «globalización de la indiferencia» ante esas tragedias. «Rezo por vosotros, también por los que ya no están. Os agradezco vuestra acogida», dijo este lunes el papa a las varias decenas de inmigrantes con los que departió a su llegada al puerto de la isla. (Efe) Francisco, en su primer viaje como pontífice, lanzó una corona de flores al mar en homenaje a los muertos, se reunió con numerosos inmigrantes alojados en la Lampedusa, distante 113 kilómetros de las costas de África, e hizo un llamamiento «para que se despierten nuestras conciencias y para que tragedias como las ocurridas no se vuelvan a repetir». El papa denunció «la crueldad que hay en el mundo, en nosotros y en aquellos que en el anonimato toman decisiones socio-económicas que abren el camino a dramas como estos» y también a los traficantes que se aprovechan de la pobreza de los inmigrantes. La muerte hace una semana de siete norteafricanos cuando trataban de llegar a las costas italianas encaramados a las nasas de un pesquero tunecino, que fueron cortadas por los tripulantes, ha afectado al Papa y según dijo hoy ante las 10.000 personas que asistieron en Lampedusa a la Misa que ofició allí se le «han clavado como una espina en el corazón». Francisco decidió que tenía que viajar a esa isla para mostrar su «solidaridad y cercanía» y en una fuerte homilía denunció la «globalización de la indiferencia» que hace que el hombre no se sienta responsable de las muerte de los inmigrantes que pierden la vida en las travesías buscando un futuro mejor. «Inmigrantes muertos en el mar, en esas barcas que en vez de ser un vía de esperanza se convirtieron en un camino de muerte», afirmó el papa, que añadió que el hombre actual embebido en la cultura del bienestar, «que nos lleva a pensar en nosotros mismos, nos hace insensibles al grito de los otros». «Nos hace vivir en una pompa de jabón, que son bonitas, pero no son nada más, son la ilusión de los fútil, de lo provisional, que lleva a la indiferencia hacia los otros, lleva a la globalización de la indiferencia», agregó. El Papa añadió que «nos hemos acostumbrados al sufrimiento de los otros, no nos afecta, no nos interesa, no es cosa nuestra», Todos somos responsables Echando mano de la comedia del escritor español Lope de Vega «Fuente Ovejuna», en la que todo el pueblo de esa localidad cordobesa se adjudica la muerte del gobernador tirano, dijo que hoy «todos los hombres y ninguno» se hacen responsable de las tragedias de la inmigración. «¿Quien es el responsable de la sangre de estos hermanos? Ninguno. Todos respondemos: yo no he sido, yo no tengo nada que ver, serán otros, pero yo no. Hoy nadie se siente responsable, hemos perdido el sentido de la responsabilidad fraterna, hemos caído en el comportamiento hipócrita», denunció. El pontífice advirtió que esa globalización de la indiferencia «nos hace a todos innombrables, responsables sin nombre y sin cara». Francisco manifestó que la sociedad actual se ha convertido en una sociedad que ha olvidado llorar, «llorar por las personas que han muerto en las barcas hundidas en el mar, por las jóvenes madres que llevaban a sus hijos». «Pidamos al Señor que nos dé la gracia de llorar por nuestra indiferencia, por la crueldad que hay en el mundo», dijo el papa que también pidió perdón por «todos aquellos que con sus decisiones a nivel mundial han creado situaciones que conducen a estos dramas». La celebración La Eucaristía la celebró sobre un altar construido con un vieja barca y a la misma asistieron inmigrantes musulmanes, a los que dijo que la Iglesia está a su lado. La visita a Lampedusa duró medio día. Francisco llegó, curiosamente, poco después de que una barcaza con 166 inmigrantes indocumentados llegara al puerto. El Papa quiso darle un carácter sobrio. Lo primero que hizo fue lanzar al mar la corona de flores en memoria de los cerca 20.000 inmigrantes que se calcula han perdido la vida en el mar intentando llegar a Europa en las dos últimas décadas. Después se reunió con medio centenar de inmigrantes, entre ellos mujeres y niños, que pidieron que Europa les ayude. «Hemos huido de nuestro país por motivos políticos y económicos. Para llegar a este lugar hemos superados muchos obstáculos, hemos sido robados por traficantes, hemos sufrido mucho hasta llegar aquí», le dijo un joven inmigrante, que le entregó una carta. Durante la visita el Papa uso un «jeep» prestado por un vecino de la isla. Oración del Papa a la Madre de Dios en Lampedusa Estrella del Mar una vez más recurrimos a ti para implorar protección y socorro, Madre de Dios y Madre Nuestra dirige tu mirada dulcísima sobre todos aquellos que cada día enfrentan el peligro del mar, para garantizar a sus propias familias el sustentamiento necesario para la vida, para tutelar el respeto de lo creado y para servir la paz entre los pueblos. Protectora de los migrantes y de los itinerantes, asiste con cuidado materno a los hombres, las mujeres y los niños obligados a escaparse de sus propias tierras en busca de un futuro y de esperanza. Que el encuentro con nosotros, con nuestros pueblos no se transforme en causa de nuevas y más pesadas esclavitudes y humillaciones. Madre de Misericordia, implora perdón por nosotros que nos hemos vuelto ciegos en el egoísmo, apegados en nuestros intereses y prisioneros en nuestros miedos estamos distraídos sobre las necesidades y sufrimiento de nuestros hermanos. Refugio de los Pecadores obtén la conversión de los corazones, de quienes generan guerras, odio y pobreza; explotan a los hermanos y su fragilidad, hacen indigno comercio de la vida humana. Modelo de Caridad, bendice a los hombres y mujeres de buena voluntad, que acogen y sirven a quienes llegan a esta tierra. El amor recibido y donado sea semilla de nuevos lazos fraternos y aurora de un mundo de paz. Amén.

lunes, 8 de julio de 2013

522 mártires del siglo XX en España serán beatificados el 13 de octubre en Tarragona.

522 mártires del siglo XX en España serán beatificados el 13 de octubre en Tarragona. Sábado, 06 Julio 2013 18:30 El Papa Francisco autorizó ayer a la Congregación para las Causas de los Santos a publicar cuatro decretos, correspondientes a mártires del siglo XX en España, que suman 42 mártires más a los ya publicados hasta el momento. En total, el domingo 13 del próximo mes de octubre, serán beatificados en Tarragona 522 mártires. Hacemos pública a continuación la lista general definitiva (por orden alfabético de las diócesis de las causas y por estado eclesial). En los próximos días iremos incorporando en esta web (www.beatificacion2013.com) todos los nombres y fotografías de los futuros beatos. Los 522 mártires que serán beatificados -------------------------------------------------------------------------------- Por orden alfabético de las diócesis de las causas -------------------------------------------------------------------------------- Ávila — 5 Sacerdotes diocesanos Barbastro — 18 Benedictinos, de El Pueyo Barcelona — 19 Hijos de la Sagrada Familia y 1 laico — 9 Mínimas y 1 laica — 24 Hermanos de San Juan de Dios — 1 Sacerdote diocesano (José Guardiet i Pujol) Bilbao — 2 Dominicos Cartagena — 4 Franciscanos Ciudad Real — 6 Trinitarios Córdoba — 10 Carmelitas de la antigua observancia Cuenca — 6 Redentoristas Jaén — El Obispo Manuel Basulto, 3 sacerdotes diocesanos, 1 seminarista y 1 laico. — 1 Calasancia Lérida — 2 Sacerdotes diocesanos ("Los Curetas de Monzón") — El obispo Salvio Huix Mirapleix — 19 Mercedarios de la Provincia de Aragón — 4 Carmelitas descalzos y 1 sacerdote diocesano — 66 Hermanos maristas y 2 laicos Madrid — 5 Religiosos de los Sagrados Corazones — 20 Hermanos de las Escuelas Cristianas y 1 sacerdote diocesano — 9 Carmelitas de la antigua observancia y 16 Hermanos de las Escuelas Cristianas — 15 Hijas de la Caridad — El restaurador de los jerónimos (Manuel de la SF Sanz Domínguez) — 4 Siervas de María — 32 Capuchinos, de los conventos de Jesús de Medinaceli y de El Pardo. — 3 Franciscanas misioneras de la Madre del Divino Pastor Menorca — 1 Sacerdote diocesano (Juan Huguet Cardona) Sigüenza-Guadalajara y Ciudad Real — 16 Claretianos Tarragona — El Obispo auxiliar, Manuel Borrás, 66 sacerdotes diocesanos, 2 seminaristas, 7 carmelitas descalzos, 20 benedictinos (de Montserrat), 1 capuchino, 7 claretianos, 39 hermanos de las escuelas cristianas y 4 terciarios carmelitas Teruel — 14 Paúles Tortosa — 15 Operarios Diocesanos Valencia — 13 Hijas de la caridad — 2 Hijos de la Divina Providencia (orionistas) -------------------------------------------------------------------------------- Por estado eclesial -------------------------------------------------------------------------------- a) Diocesanos: 86 mártires 3 obispos (Lérida, Jaén y Tarragona) 80 sacerdotes (Avila, Barcelona, Jaén, Lérida, Madrid, Menorca y Tarragona) 3 seminaristas (Tarragona y Jaén) b) Consagrados: 431 mártires 75 hermanos de las escuelas cristianas 66 hermanos maristas 38 benedictinos 33 capuchinos 28 hijas de la caridad 24 hermanos de San Juan de Dios 23 claretianos 19 carmelitas de la antigua observancia 19 hijos de la Sagrada Familia 19 mercedarios 15 operarios diocesanos 14 paúles 11 carmelitas descalzos 9 mínimas 6 redentoristas 6 trinitarios 5 religiosos de los Sagrados Corazones 4 franciscanos 4 siervas de María 4 terciarios carmelitas 3 franciscanas misioneras de la Madre del Divino Pastor 2 dominicos 2 hijos de la Divina Providencia (orionistas) 1 calasancia 1 jerónimo c) Laicos: 5 mártires 4 laicos (Barcelona, Lérida y Jaén) 1 laica (Lucrecia García Solanas) -------------------------------------------------------------------------------- Total: 522 mártires

lunes, 25 de marzo de 2013

Versión del Papa Francisco respecto a la dictadura argentina y su situación en ella.

Versión del Papa Francisco respecto a la dictadura argentina y su situación en ella.
Esta es la versión del cardenal Bergoglio.
Amigos-del-Papa-Francisco.
-“Durante la dictadura, -yo tenía entonces 37 años y mis relaciones eran escasas para poder abogar por personas secuestradas- , escondí en el colegio Máximo de la Compañía, donde yo residía, a varias personas. En el mismo colegio cobijé a tres seminaristas de la dióc...esis del obispo Enrique Angelleli, cuando ya él había sido asesinado. Uno de estos seminaristas le comentó al obispo Maletti que en el colegio había personas “para hacer ejercicios espirituales de 20 días”, pero que en realidad aquello no era sino una pantalla para esconder a gente.

 
-Por Foz de Iguazú saqué a un joven con parecido a mí. Le presté mi cédula de identidad y, vestido con clergyman, salió y pude salvarlo.

-Intenté por dos veces conversar con el general Videla. Procuré averiguar quién era el capellán que le oficiaba la Misa y me le ofrecí para sustituirle, todo con el fín de poder conocer el paradero de curas detenidos. Sólo una vez pude acudir a una base aeronáutica para averiguar la muerte de un muchacho.

- En una reunión, Esther Balestrino me trajo una señora que fue jefa mía en el laboratorio. Esta mujer, que me enseñó mucho de política, era viuda y tenía dos hijos casados, de militancia comunista, que fueron secuestrados. Nunca olvidaré cómo lloraba aquella mujer. Hice algunas averiguaciones que no me llevaron a ninguna parte. Con frecuencia, me reprocho no haber hecho lo suficiente. Fue luego secuestrada y asesinada.

-En otra ocasión, pude interceder por un joven catequista secuestrado. Me moví, hice averiguaciones y supe luego que el muchacho, no sé si por causa de mis influencias, fue liberado.

-Sobre el secuestro de los sacerdotes jesuitas Yorio y Yalics, puedo decir que por aquel entonces ellos estaban preparando una nueva congregación. Tengo una copia de lo que era ese proyecto. El Padre Arrupe, superior general de los jesuitas, les comunicó que debían dejar la comunidad en que vivían y que debían elegir entre la comunidad o la Compañía de Jesús. Persistieron en su proyecto y el grupo se disolvió, no por decisión mía. Al padre Jalics no se le podía aceptar la dimisión, porque tenía profesión solemne y solamente el papa podía atender esa solicitud. El 19 de marzo de 1976, cinco días antes del derrocamiento de Isabel Perón, al padre Yorio y a otro llamado Luis Dourron, que convivía con ellos, les dije que tuvieran mucho cuidado, les ofrecí para mayor seguridad que viniesen a la casa peovincial de la Compañía.

Estos padres corrían peligro por desempeñar su labor en el Barrio de Rivadavia del Bajo Flores. Nunca creí que estuvieran involucrados en “actividades subversivas”. Pero estaban expuestos a la paranoia de caza de brujas. Yorio y Jalics siguieron, por iniciativa propia, en el Barrio y allí fueron secuestrados durante un rastrillaje. El Padre Dourron no estaba allí en ese momento y pudo escapar del lugar huyendo por la calle Varela. Afortunadamente, no tardaron en ser liberados, porque no se les pudo acusar de nada y porque nos movimos como locos. La misma noche de su secuestro yo comencé a moverme todo lo que pude. Y las dos únicas veces que estuve con Videla y con Masera fue por el secuestro de ellos.

-De modo que allá en su conciencia con quienes sostengan que yo les acusé de subversivos o les perseguí por progresistas. Mi actitud con ellos fue la que he dicho. Con toda sinceridad: ni los eché de la Compañía ni quedaron desprotegidos.

- A los dos años de esto y ya en el extranjero, Jalics, nacido en Hungría, pero ciudadanos argentino con pasaporte argentino, me escribió para que le gestionara la renovación del pasaporte, pues tenía temor fundado de que si volvía a Argentina, podría ser detenido. Escribí a las autoridades argentinas una carta, que les entregué en mano, para que instruyeran a las de Bon. El funcionario de entonces me preguntó cuáles fueron las circunstancias que precipitaron la salida de Jalics. Le respondí: “A él y a su compañero lo acusaron de guerrillero y no tenían nada que ver”. No aceptaron la petición. Quien me denunció por esto ha dicho que él revisó el archivo de la secretaría de Culto de Argentina, pero el papelito en que él dice haber leído que yo le dije al funcionario que eran guerrilleros ponía también “que ellos no tenían nada ver con eso” . Y él lo omitió. Y omitió que en mi carta yo dije al funcionario “que ponía la cara por Jalics y hacía la petición”.

-Se me atribuye haber promovido y propiciado que la universidad del Salvador entregara un doctorado honoris causa al almirante Masera. Creo que fue un profesorado, no un doctorado. Pero, yo no promoví para nada ese profesorado. Se me invitó al acto y no fui. Y enterado de que un grupo había politizado la Universidad, con mi autoridad de sacerdote fui a una reunión de la Asociación Civil y les pedí que se fueran. Y, encima, hay quien me vincula con ese grupo político.

- Considero que éste – cuando a uno le imputan injustamente- es un juego en el que no debo entrar. Lo entendí así en una sinagoga, mientras participaba en una ceremonia: Recé mucho y, mientras lo hacía, escuché un verso de los textos sapienciales: “Señor, que en la burla sepa mantener el silencio”. Lo que me dio mucha paz y alegría”.

Voces profeticas.

Voces profeticas.

Biografía de Monseñor Oscar Arnulfo Romero.


Biografía de Monseñor Oscar Arnulfo Romero.
"Estoy atado, como pastor y por orden divina,
a dar mi vida a los que amo ... y ellos son los Salvadoreños,
incluso aquellos que me asesinarán".

Oscar Arnulfo Romero y Galdámez nació un 15 de agosto de 1917, en Ciudad Barrios, Departamento de San Miguel, en el oriente de la República de El Salvador. Su padre era telegrafista y su madre de oficios domésticos, de orígenes muy humildes y católicos muy devotos.

Estudió plan básico en San Miguel hasta la edad de doce años. Abandonó sus estudios y se dedicó alaprendizaje de carpintería y a la música. Fue durante este tiempo, en 1930 y a los trece años de edad, que Oscar recibió su llamada al servicio de Dios. Ingresó al seminario menor en San Miguel y luego, en 1937, se mudó a Roma donde terminó sus estudios teológicos en la Universidad Gregoriana el 4 de abril de 1942. Los fines de semana se dedicaba a enseñar catecismo en las parroquias populares de la ciudad eterna. Por motivos económicos y a causa de la segunda guerra mundial, sus familiares no pudieron viajar a Roma para asistir a su graduación. El joven sacerdote regresó a El Salvador en 1943, con una breve pausa en la isla de Cuba, ya que el entonces presidente, Fulgencio Batista, lo detuvo y lo internó en un campo de concentración organizado por el gobierno cubano. Por fin, regresó a su natal San Miguel y el obispo le confió la parroquia de Anamorós, un pueblo cerca de San Miguel donde se venera la patrona de El Salvador, Nuestra Señora de la Paz.En 1966, es nombrado Secretario de la Conferencia de Obispos en El Salvador, cargo en el cual permanece por once años más. Durante este tiempo, Oscar difundió centenares de sermones emotivos y espirituales a través de la radio a lo largo y ancho del país, ganándose así el respeto de la comunidad católica. En 1970, Oscar es nombrado Obispo y ejerce al lado del entonces Arzobispo de San Salvador, Monseñor Chávez y González. También desempeñó su oficio en 1974, en la parroquia de Santiago de María, en el Departamento de Usulután. El 3 de febrero de 1977, la Iglesia Católica en el Vaticano bajo el mando de Pablo VI, le concedió el título de Arzobispo de San Salvador, sólo unas semanas antes de las elecciones presidenciales que trajeron al General Carlos
Humberto Romero a la presidencia de la república. Sangre, tortura y persecuciones enmarcan los tres años que sirvió como Obispo de San SalvadorEn enero de 1979, Monseñor Romero se unió al resto de los obispos de Latinoamérica en Puebla, México; para discutir el futuro de la Iglesia. El nombramiento de Juan Pablo II hizo hincapié de la importancia de esta junta. En Puebla, Monseñor Romero recibió el reconocimiento y el apoyo que buscaba para fortalecer su posición dentro de la Iglesia salvadoreña y enfrentar un gobierno corrupto que intentaba silenciar su voz. Cuarenta Obispos de Latinoamérica firmaron una carta de soliradidad, alabando su lealtad al Evangelio y a la Teoría de la Liberación. La Teología de la Liberación se basa en la palabras de Cristo: "Pónganse de pie y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación". Esta teología pretende liberar a los pobres de la injusticia social, del hambre y de la miseria.Durante la guerra civil de este país que daba comienzo en 1979, Monseñor Romero se convirtió en la "voz de los sin voz" y en "el pastor del rebaño que Dios le había confiado" por su férrea defensa de los derechos de los pobres y marginados. Tras el asesinato de su colega y buen amigo, el sacerdote Rutilio Grande, Monseñor Romero cita las enseñanzas de su Papa favorito, Pío XI: "La misión de la Iglesia no es desde luego política, pero cuando la política toca el altar, la Iglesia defiende el altar." Es por esto que Monseñor intervino en el conflicto social que estaba destruyendo a su país y a su gente. Dio noticias de las desapariciones de la población civil, de las torturas y matanzas de las Fuerzas Armadas y se atrevió a seguir denunciando el gobierno corrupto en un terreno resbaladizo del juicio histórico. Se atrevió a dar nombres y apellidos para describir esa opresión de los pobres que, como enseña el Catecismo de de San Pío X, clama venganza ante Dios. Son muchos los militares y periodistas los que asistieron a sus sermones que siempre trataron de la actualidad del país y Monseñor Romero recurrió a las palabras de San Agustín y Santo Tomás para justificar a quien se levanta contra las leyes opresoras. La defensa de los pobres siempre fue su criterio para juzgar la política.Monseñor Romero, luego de luchar por los derechos humanos de los pobres y de los oprimidos por el gobierno, cae asesinado por un certero disparo de calibre 25 directo al corazón, el 24 de marzo de 1980, mientras celebraba una misa en la capilla del Hospital de la Divina Providencia en San Salvador. Fue en este día que los corazones salvadoreños se manifestaron y se dividieron. Mientras unos lloraban la muerte de Monseñor ante el cuerpo sacrificado a los pies del altar, otros celebraban y brindaban por "la ejecución de ese comunista hijo de puta". Su muerte martirial sancionó para siempre su vida y lo ha convertido en una buena noticia para los hombres de nuestro mundo contemporáneo. Es el símbolo real de muchos mártires, sobre todo de la multitud de mártires anónimos, porque su disposición fue siempre de dar su vida por Dios.La figura y el legado de Monseñor Romero sigue generando simpatía entre la población salvadoreña, especialmente entre los pobres. Pero también su figura es rechazada por los poderosos, quienes siempre le criticaron su posición en contra del gobierno y de las fuerzas armadas de El Salvador que cometían actos de brutalidad entre la población campesina. En medio de una historia de dolor, vivió y compartió con los pobres su fe inquebrantable en el Señor de la Vida, la esperanza de ver realizada en El Salvador la realidad cristiana de unos cielos nuevos, de una tierra nueva, y una caridad no sólo anunciada, sino encarnada en el destino de los pobres. Con ellos, desde ellos y para todos proclamó los grandes valores que Dios ha dado a la humanidad. Para muchos, la imagen de Monseñor Romero es el símbolo religioso más grande del país y, desde su asesinato, su legado ha traspasado fronteras y se ha convertido en un símbolo universal de la justicia y de la paz. Su proceso de beatificación y canonización se inició el 24 de marzo de 1994 a cargo del sacerdote Rafael Urrutia, párroco de la misma capilla donde Monseñor fue asesinado. Ahora le conocen como "El Profeta y Mártir de la Américas".


Recobrando la voz de los profetas.

La voz de los pobres.
Recobrando la voz de los profetas.
Monseñor Oscar Arnulfo Romero / El Salvador Monseñor Oscar Arnulfo Romero acompañado por feligreses En nombre de Dios, en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el Cielo cada día más tumultuoso, les suplico, les ruego, les ordeno, que cese la represión.” El 24 de marzo de 1980, un día después de concluir su homilía con esas palabras, Monseñor Arnulfo Romero fue asesinado por el disparo de un francotirador integrante de un escuadrón de la muerte formado por agentes estatales. Los asesinos nunca fueron juzgados y el Estado salvadoreño no ha reconocido su responsabilidad. Monseñor Romero, nacido en Ciudad Barrios en 1917, fue nombrado Arzobispo Metropolitano de San Salvador el 3 de febrero de 1977.

 Semanas antes de su muerte arreció sus denuncias contra los militares y el gobierno, por violaciones de los derechos humanos. En febrero había pedido a los Estados Unidos cesar la ayuda militar a El Salvador y cada domingo hacía un recuento de los muertos por la violencia política. Recibió amenazas de muerte e incluso el 10 de marzo de 1980 aparecieron en la catedral 72 candelas de dinamita que debieron haber estallado un día antes, durante un masivo funeral. La muerte de Monseñor Romero fue uno de los hechos que marcaron el preludio del conflicto armado interno en El Salvador, que se extendió hasta 1992 y dejó más de 75.000 muertos y masivas violaciones a los derechos humanos. El Estado salvadoreño obstaculizó la investigación del asesinato. La promulgación de una Ley de Amnistía en 1993 cerró las puertas a una reapertura de las pesquisas y dejó en la impunidad el crimen de Monseñor Romero y el de miles de salvadoreños. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) resolvió en abril de 2000 que el Estado salvadoreño era responsable por haber violado el derecho a la vida en contra de Monseñor Romero, por faltar a su deber de investigar el crimen en forma diligente y eficaz, por incumplir su obligación de procesar y sancionar a los responsables, y por la falta de adecuación de la leyes internas a los contenidos de la Convención Americana de Derechos Humanos. La CIDH concluyó que la Ley de Amnistía contradice las normas de la Convención Americana de Derechos Humanos, y ordenó reparar las violaciones cometidas. CEJIL se incorporó a la representación del caso como copeticionario en 1998, junto con la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador y un hermano de la víctima, que habían presentado la denuncia ante la CIDH desde 1993. Además de hacer justicia a Monseñor Romero, la denuncia procura la derogación de la Ley de Amnistía para impedir la impunidad de los criminales y asegurar que El Salvador garantice la protección de los derechos humanos y una investigación eficaz de los crímenes. En 2004 un tribunal de Fresno, California, en los Estados Unidos, condenó en ausencia a uno de los ex militares implicados en el complot al pago de US$10 millones a un familiar de Monseñor Romero, al encontrarlo culpable de haber participado en el crimen. Del acusado, que estuvo viviendo en California durante años, todavía se desconoce el paradero. La CIDH comprobó en 2005 que el Estado no había cumplido las recomendaciones. En el marco de una audiencia en 2007, El Salvador negó que agentes del Estado hubiesen participado en el crimen. Debido a la presión internacional, el Estado se vio obligado a justificar públicamente la vigencia de la Ley de Amnistía y manifestó su voluntad de iniciar un diálogo para el cumplimiento de la reparación de las violaciones cometidas. En noviembre de 2009 el Estado finalmente reconoció su responsabilidad internacional en la muerte de Monseñor Romero . Pais: El Salvador