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sábado, 4 de abril de 2015

Al Shabab atentaba la pasada madrugada contra el centro Garissa University College, donde al menos 147 personas fallecieron, la gran mayoría estudiantes.

El Papa Francisco condenó este Viernes Santo el ataque que definió brutal y sin sentido del grupo yihadista somalí Al Shabab en la Universidad de Garissa, en el este de Kenia, en el que murieron al menos 147 personas.
"Su Santidad condena este acto de brutalidad sin sentido y reza por un cambio de actitud entre sus autores", se lee en el telegrama de pésame que el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolín, envió en nombre del pontífice al arzobispo de Nairobi, John Njue.
En el telegrama, se expresa que el papa está "profundamente entristecido por la inmensa y trágica pérdida de vidas causada por el reciente ataque a la Universidad de Garissa".
Asimismo, en el mensaje se hace un llamamiento a todas las autoridades para que "redoblen sus esfuerzos para trabajar con todos los hombres y mujeres en Kenia para poner fin a esa violencia y para acelerar el amanecer de una nueva era de fraternidad, la justicia y la paz".
El papa Bergoglio también expresa su "cercanía espiritual a las familias de las víctimas y a todos los kenianos en este momento doloroso".
Francisco "encomienda las almas de los difuntos a la misericordia infinita de Dios Todopoderoso, y ora para que todos los que los lloran sean consolados en su pérdida", prosigue el mensaje.




Ampliacion de noticia.

La ciudad de Nairobi amanecía ayer sin aliento. La sombra de los atentados en el centro comercial del Westgate en 2013 pesaba en cada rincón de este centro neurálgico de África del este. La Prensa internacional y local se hacía eco rápido y el rumor se extendía. Nadie confía en nadie. Y el silencio era más que natural en los transportes públicos edulcorados habitualmente con música reggae. El grupo terrorista Al Shabab atentaba la pasada madrugada contra el centro Garissa University College,
donde al menos 147 personas fallecieron, la gran mayoría estudiantes. El asalto de las Fuerzas de Seguridad kenianas, según informaron desde el Ministerio del Interior, se saldó con cuatro de los cinco terroristas muertos. Éste se ha convertido en el ataque más mortífero del grupo islamista perpetrado en Kenia. Al centenar de fallecidos se sumaron los más de sesenta heridos, aunque todavía, al caer el sol, vecinos de la zona aseguran que se seguían oyendo ráfagas de disparos y que los asaltantes seguían controlando la operación. Las autoridades kenianas localizaron a 280 de los 815 jóvenes inscritos en la universidad. Según apuntó el ministro del Interior, Joseph Nkaissery, «el 90% de la amenaza ha sido eliminada», pero se mostró prudente ya que al parecer algunos asaltantes seguían en el interior de la universidad. Los hechos, según los comentaba Beatrize Ondayo, una estudiante que logró escapar, se sucedieron de forma muy rápida. «Los encapuchados entraron en el campus universitario y empezaron a disparar en la zona de los dormitorios». Según Ondayo, la primera explosión tuvo lugar en la puerta del centro, dejando un gran agujero y provocando una auténtica carnicería». Los terroristas dividieron a los estudiantes en la universidad entre musulmanes y no musulmanes, dejando a los primeros libres y subrayando que su lucha es contra los cristianos según explicó el portavoz islamista Sheikh Ali Mohamud Rage. Además de la lucha contra los cristianos, el móvil de este atentado responde también a la venganza por las tropas kenianas que luchan en territorio somalí como parte de una misión de la Unión Africana contra Al Shabab en Somalia.
Ante la repercusión internacional del atentado, Joseph Nkaissery se apresuró a difundir una imagen de un hombre sospechoso del ataque ofreciendo una recompensa de 215.000 dólares por cualquier información que conduzca a la captura de Mohamed Mohamud. Su edad exacta no se conoce, pero se cree que ronda los 30. Mohamed es un keniano-somalí y fue un director en una madrasa o escuela islámica, en la ciudad de Garissa, hasta 2007. Fue entonces cuando cruzó la frontera hacia Somalia para unirse a la Unión de Tribunales Islámicos (UTI), que en ese momento controlaba gran parte del país. Está acusado de haber estado detrás de varios ataques contra soldados kenianos que están luchando Al Shabab en Jubaland. Al Shabab –que significa «los jóvenes»– reivindicó el ataque y aseguró que «Kenia está en guerra con Somalia». Como subrayó Mohamud Rage, «la misión de nuestros hombres es matar a aquellos que están contra Al Shabab». Ya la pasada semana se volvía a repetir un violento desenlace en la localidad fronteriza con Somalia de Mandera. El grupo, vinculado a la organización terrorista Al Qaeda, asesinó a 28 personas no musulmanas tras pasar un autobús y obligar a los pasajeros a recitar versos del Corán antes de matar posteriormente a los que no los conocían como respuesta a las redadas de la Policía en la ciudad keniana de Mombasa.
Garissa (a 4 horas y media en coche desde Nairobi) es uno de los puntos comerciales más importantes de la zona. A unos 150 kilómetros de la frontera con Somalia, su población es mayoritariamente de la etnia somalí.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Tensión en Rivas Vaciamadrid por la construción de un colegio concertado.

El Ayuntamiento  quiere impedir la construcción de un colegio católico en Rivas Vaciamadrid, dentro de la Diócesis de Madrid.

(TeleMadrid) Segun datos de la Comunidad de Madrid , en Rivas-Vaciamadrid hay 19 centros públicos -catorce colegios de Educación Infantil y Primaria y cinco institutos de Educación Secundaria- y uno concertado, creado hace cuatro años, que se ha convertido, según el Gobierno regional, en «el más demandado de la ciudad y el que más lista de espera acumula con 190 solicitudes insatisfechas».
La Comunidad de Madrid anunciaba hace meses que Rivas-Vaciamadrid contaría en el curso 2014-2015 con un colegio concertado católico para satisfacer la demanda y garantizar una mayor libertad de elección educativa por parte de las familias.
No ha sido así. Todo está dispuesto para su construcción, pero según denuncian algunos padres y representantes de fuerzas políticas, «el Ayuntamiento está poniendo todas las trabas administrativas posibles para la ejecución del proyecto». Así lo denuncia Jesús González, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid.
Izquierda Unida en el gobierno municipal, consultada por Telemadrid no ha querido decir nada. Lo cierto es que, ni el equipo de gobierno municipal, ni la denominada Asamblea por la Educación Pública, ni el PSOE quieren ese centro de orientación católica.

En contra del derecho de los padres a elegir

Inés de Nicolas, de la Asamblea por la Educación pública en Rivas, sostiene que «lo que no se puede hacer es que se pongan dos colegios concertados, uno de ellos por vincualaciones religiosas». José Luis Alfaro de esta misma asociación, la Asamblea por la Educación pública en Rivas, estima que «los impuestos deberían ir destinados priorotariamente a financiar la escuela pública y a mantener su calidad».
Adolfo García, concejal del PSOE Ayuntamiento de Rivas afirma que «no parece lógico que falten plazas escolares y estemos hablando de un centro concertado privado».

Los padres quieren elegir la educación para sus hijos

Los padres que abogan por la construcción del Centro tienen otra opinión. Creeen que no se construye por una decisión política. «Aquí gobierna IU y esto es su corralito», sostiene Maria una de las madres. Para Jesús González, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Rivas, todo el problema «es que es religioso y eso es un problema para su ideología. es un problema solo suyo».
«Fuera dogmas de las aulas» puede leerse en una de las pintadas con las que se ha marcado la fachada de la iglesia de Santa Mónica en este municipio y que reflejan parte del problema que se vive en Rivas. Algunos de las padres tienen miedo y no quieren significarse.
Aseguran que les increpan y tienen miedo a las represalias. «No quiero ir por la calle que me insulten, me abuchéen o me zarandéen por salir en la televisión diciendo la verdad de lo que pasa en Rivas». Denuncian la intolerancia y el acoso y responsabilizan a IU de «azuzar a la ciudadanía» contra los quienes apoyan al colegio católico.
Desde la Asamblea por la Educación pública en Rivas se niega cualquier presión en ese sentido y afirman que ellos sólo luchan por más colegios públicos. Por su parte, los padres del Santa Mónica tampoco se rinden. «Es una carrera de fondo». «Vamos a ir hasta el final para conseguirlo».

viernes, 7 de febrero de 2014

"Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, tienen prioridad sobre la necesidad de una distribución equitativa de la riqueza". (Papa Francisco).

Esta ha sido la noticia en los medios de comunicación: " Según han informado a Efe fuentes de la Delegación del Gobierno, el asalto se ha producido a las 07.00 horas, cuando los inmigrantes llegaron desde los montes cercanos a Ceuta y asaltaron a la carrera el paso fronterizo.
Al menos nueve subsaharianos han muerto este jueves en el más trágico desde que se producen estas avalanchas, y que han protagonizado, por tierra y por mar, unos 400 inmigrantes, que fueron repelidos por las fuerzas marroquíes que custodian el paso".
El asalto masivo a la frontera es una táctica que vienen utilizando los inmigrantes subsaharianos desde hace más de dos años ante la dificultad de acceder por los 8,2 kilómetros de perímetro fronterizo terrestre como consecuencia de la vigilancia y la doble valla situada a más de seis metros de altura.

¿Por qué ocurren estos hechos?.
 El motivo lo encontramos en la desesperación por acceder al territorio español después de muchos años de camino así como las malas condiciones de vida en los bosques de Marruecos próximos a la frontera con Ceuta empujan a los inmigrantes a realizar los asaltos masivos a las vallas o a las fronteras de Ceuta y Melilla.
Estos inmigrantes que protagonizan los asaltos masivos suelen esconderse en las zonas de bosques situados junto a la frontera de Ceuta para evitar ser vistos por la Gendarmería marroquí y, por consiguiente, ser expulsados de ese lugar.
En los montes, según han informado a Efe fuentes de organizaciones no gubernamentales, tienen que malvivir debido a la falta de alimentos así como de líquidos.
Por este motivo, por las mañanas suelen dejarse ver por la población cercana de Castillejos o Fnideq -distante unos siete kilómetros de la frontera ceutí- para ejercer la mendicidad o pedir alimentos a los marroquíes que habitan en esta localidad.
Luego regresan rápidamente a los bosques para no ser detenidos y expulsados hacia el interior del país, según aseguran las mismas fuentes.
La desesperación por alcanzar el territorio nacional les mueve a realizar estos asaltos, también "empujados" por las mafias que trafican con seres humanos.
Fuentes policiales españolas han dicho a Efe que hay casos de inmigrantes que llegan a pagar hasta 3.000 euros por entrar en Ceuta ocultos en el interior de un vehículo, sin miedo a arriesgar sus vidas.
En los asaltos masivos también ponen en juego su vida, bien intentando lanzarse al mar para entrar a nado o bien en aglomeraciones que pueden producir su fallecimiento.

¿Quiénes son los responsables ?.
Reducir la responsabilidad a los hechos finales es una simpleza a todas luces manipulada por los medios de comunicación y las organizaciones proclives a criticar a los encargados de mantener el orden social.
En distintas ocasiones el Papa Francisco ha resaltado los beneficios de compartir la riqueza con los pobres y advirtió que las condiciones sociales "injustas" como el desempleo pueden llevar al pecado, la ruina económica e incluso el suicidio.
El Papa Francisco señalaba en otra ocasión, "por lo tanto, nuestras conciencias tienen que convertirse a la justicia, la igualdad, la sencillez y la voluntad de compartir"...
"¡Cuántas personas ya no ven sentido en la vida ni perspectivas para el futuro, cuántos han perdido la esperanza! ¡Y cuántas están sumergidas en esta miseria por las condiciones sociales injustas, por el desempleo, que les priva de su dignidad como fuente de ingresos de la familia, y por la falta de igualdad en el acceso a la educación y a la atención sanitaria".
El papa Francisco en varias ocasiones ya ha mostrado su actitud negativa frente a los excesos del capitalismo y la injusta distribución de los ingresos en un mundo globalizado, y su mensaje más reciente se hizo eco de esas preocupaciones.
Muy difícil sería no considerar duras, durísimas las palabras que escribió el Papa Francisco el pasado 24 de noviembre 2013, en su exhortación apostólica titulada Evangelli Gaudium (La alegría de la fe), sobre el modo de producción capitalista en el que vivimos. Dijo el Papa: “Así como el mandamiento de ‘no matarás’ pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir no a una economía de la exclusión y la inequidad” y, añadió, “esa economía mata”.  
Llama, pues, poderosamente la atención la rigurosidad con la que  compara a la economía capitalista con el asesinato de seres humanos, no es cualquier cosa. Pero no fue todo, el Papa también dijo que “Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo”. Y así es, los problemas de todo el mundo tienen su raíz última en esa espantosa miseria que padecen cientos de millones de seres humanos, mientras unos cuantos potentados gozan y dilapidan todo lo que se les viene a la mente. Y, puesto que las palabras del Papa, no tienen desperdicio, me permito citar otras muy elocuentes y precisas:
 “El sistema económico actual es ‘injusto desde la raíz’, porque en la economía predomina ‘la ley del más fuerte’; y, refiriéndose a los beneficiarios del sistema, añadió: “todavía defienden las teorías del ‘derrame’, que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra por sí mismo mayor equidad e inclusión social. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando”. Se trata, pues, de una condena total y exacta.
Hace unos días en un mensaje corto de la Cuaresma, indicaba el Papa  "Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, tienen prioridad sobre la necesidad de una distribución equitativa de la riqueza".
¿Hay que pedir responsabilidades?. Claro que hay que pedirlas a quien corresponda y no hacer juicios puntuales y simples de lo que ocurre en nuestra sociedad, quedándose en las consecuencias de los acontecimientos y no yendo a la causa y raíz de dichos acontecimientos.

lunes, 16 de diciembre de 2013

«Miente, miente, que al final algo queda». La oscura estrategia de los promotores del aborto.



«Miente, miente, que al final algo queda». La oscura estrategia de los promotores del aborto.

Para el mundo cristiano católico, la doctrina que refiere al «Padre de la mentira» es medular y en ciertos temas parece aplicable al pie de la letra. Así, los postulados de Maquiavelo, que subyugan la verdad al cumplimiento del objetivo, han sido una metodología muchas veces usada para presentar como verdad lo que es mentira, con tal de obtener determinado logro. Es lo que ha sucedido en países que aprobaron leyes de aborto y también está ocurriendo hoy en países que intentan aprobarlas.

(PortalLuz/InfoCatólica) Norma McCorvey denunció que, movida por las indicaciones de sus dos abogadas pro aborto, testificó falsamente en 1969 ante un tribunal de Dallas, Texas. Aquél juicio conocido en el ámbito jurídico como el caso Roe vs. Wade permitió y fue vital posteriormente -tal como pretendían las dos abogadas de Norma- para la aprobación del derecho al aborto inducido en Estados Unidos, en 1973. Millones han sido asesinados debido a esta mentira.
En una serie de declaraciones recogidas por el periódico Tulsa World, Norma ha explicado en diversas ocasiones que siendo una chica problemática, a los 21 años se embarazó sin desearlo, por tercera vez. No sabía lo que era un aborto y en ese contexto conoció a las abogadas que instrumentalizaron su caso para poner a prueba la ley de Texas. Para ello, se hizo apodar Jane Roe y falsificó un testimonio.
«La declaración jurada presentada ante la Suprema Corte no sucedió del modo en que dije, así de claro. ¡Mentí!» «Sarah Weddington y Linda Coffey (sus abogadas) necesitaban un caso extremo para que yo pareciera una víctima, y la violación parecía ser el boleto. ¿Qué hace que la violación sea peor? Una violación en grupo. Todo comenzó con una pequeña mentira, pero mi mentira creció y se hizo más horrible, con cada relato».
Norma reconoce que no sólo mintió, sino que le mintieron y que además no concurrió a la Corte Suprema de Justicia «en nombre de una clase de mujeres. Yo no persiguía ningún recurso legal para mi embarazo no deseado. Yo no fui a la justicia federal para encontrar alivio. Me reuní con Sarah Weddington para averiguar cómo podía obtener un aborto. Ella y Linda Coffey dijeron que no sabían dónde podía conseguir uno. Sarah ya había tenido un aborto, pero ella me mintió igual que yo le mentí a ella. Ella sabía dónde podía conseguir uno, por supuesto, pero yo no era de ninguna utilidad para ella a menos que estuviera embarazada. Sarah y Linda estaban buscando a alguien, cualquiera, para promover su propia agenda. Yo era su incauta más dispuesta».
Finalmente, Norma dio en adopción a su bebé y al cabo de unos años se convirtió en una destacada activista católica a favor de la vida en Estados Unidos.

En Chile están usando la misma estrategia

Patricia Gonelle, Asesora legislativa de la Red por la Vida y la Familia señaló en Chile a Portaluz… «Ya es vox populi que las organizaciones abortistas tienen como estrategia inflar considerablemente las cifras de aborto para generar en la población un especie de terror sobre el tema» y lograr así sus objetivos, puntualizó.
Cuando se informa de altas tasas de mortalidad materna por aborto, no es real, agregó. Recordemos, dijo, el estudio del epidemiólogo Elard Koch, quien comprobó y expuso en Naciones Unidas que «Chile es el país con la más baja tasa de mortalidad materna de América Latina, incluso mejor que la tasa de Estados Unidos».
A pesar de lo anterior, Gonelle denuncia que los grupos pro aborto continúan reiterando su estrategia y hoy hablan de que existen en Chile 120 mil abortos clandestinos por año. Se apoyan en cifras «carentes de estudios ni sustentos racionales» entregadas por el Instituto Alan Guttmacher (AGI) quien afirma que «se producen unos 120.000 abortos inseguros al año en el país (Chile) y seis abortos por cada 10 embarazos…» (pulse para ver).
Gonelle recuerda que este Instituto ya ha sido denunciado en otros lugares por sus mentiras. «Antes de la legalización del aborto en México DF, este instituto afirmaba que allí había 122.455 abortos ilegales al año. Pero al legalizarse el aborto en México D.F, en 2007, la cantidad de abortos fue de 12.221. AGI entonces había ‘sobreestimado’ hasta 10 veces más el número real. Pero por desgracia, la estrategia había surgido efecto y el país legalizó el aborto en México D.F.», sentencia la Asesora legislativa de la Red por la Vida y la Familia.
La estrategia de inflar las cifras, agrega Gonelle, ha sido siempre la misma, desde Roe vs Wade en Estados Unidos. «El asunto –finaliza- es que tras quienes apoyan el aborto existe un tema ideológico y con intereses económicos involucrados, de gran envergadura. La industria del aborto es millonaria».

Controversia en Argentina

En otras partes de Iberoamérica se vive una presión sin tregua. La directora de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski, en un artículo titulado «Despenalizar el aborto es un compromiso con el derecho a la vida», publicado el 27 de septiembre de 2013... para validar lo benéfico que es el aborto cifró en 80 la cantidad de mujeres que habrían fallecido por un aborto clandestino en un año. En su artículo señaló además que existe una «deuda» con las personas en materia de salud sexual y reproductiva. «De los cuatro millones de abortos que se realizan anualmente en América Latina, unos 400.000 se practican en la Argentina», señaló.
Para entender la procedencia de estas cifras y su fuente oficial que no aparecía citada en el artículo, Portaluz conversó telefónicamente con el encargado de prensa de Amnistía Internacional Argentina, Daniel Gutman. Al preguntarle sobre más antecedentes de sus estadísticas, titubeó y no supo responder con claridad a la pregunta, mencionando que «me parece que son cifras oficiales del Ministerio de Salud de Argentina, Buenos Aires» (sin comentarios).
Para la senadora argentina, Liliana Negre de Alonso, las cifras de mortalidad materna que esgrimen numerosos movimientos pro aborto –como el antes señalado-, no hacen más que atar con «falsas corrientes una serie de argumentos para imponer la cultura de la muerte». En una denuncia publicada por la plataforma ciudadana Hazte Oír, la parlamentaria desmiente las cifras que ofrecen los abortistas para tratar de avalar la despenalización.
Para confirmar sus dichos la parlamentaria recurrió a las cifras del Ministerio de Salud argentino, en los que indica que «las primeras causas de muerte en la mujer fueron: enfermedades del sistema circulatorio (38.124 casos) y tumores malignos (27.373 casos)».
Aclarando cada una de las cifras, la legisladora cuestionó: «¿Por qué alguien con una evidente preocupación por la muerte de mujeres jóvenes y pobres omite, por ejemplo, que en 2010 se suicidaron 572 mujeres, de las cuales la mitad no llegaba a los 35 años y que 622 mujeres murieron por deficiencias nutricionales?».
Negre de Alonso subraya que durante décadas, «países poderosos y fundaciones acaudaladas llevaron a cabo una campaña para crear un estándar mundial para el derecho al aborto. Sin embargo, el avance científico que permite ver el rostro del bebé reafirmó la certeza de que quien está en el vientre materno es un ser humano con todas sus facultades».
A ello, se agrava la dramática situación de los embarazos no deseados. «Muchas veces, tienen su causa en circunstancias humanamente degradantes como la promiscuidad, prostitución, abusos y trata de personas. La propuesta de despenalización del aborto no hace más que aumentar la violencia contra las mujeres que ven en el aborto la única salida», puntualiza.

Cifras oficiales y definiciones

La veracidad de lo afirmado por la parlamentaria argentina, se confirma pues, al consultar Portaluz al Ministerio de Salud de Argentina, nos informamos que las estadísticas oficiales últimas disponibles online corresponden al año 2008. Nos sorprendió descubrir que en ellas se informa de 80 mujeres que, estando embarazadas, fallecieron. Pero no precisamente por el aborto en lugares clandestinos, como afirma en su artículo la directora ejecutiva de Amnistía Internacional, sino por «causas obstétricas indirectas».
Los manuales de bioética identifican a éstas causas como «la que tiene que ver con un padecimiento pre-existente, que por sí solo causa la muerte a la mujer embarazada. Ejemplo de esto puede ser una apendicitis, un cáncer, un aneurisma cerebral, una cardiopatía, recalcando cualquier enfermedad sistémica que ya existía y que con o sin embarazo iba a causar la muerte».
En conclusión parece evidente que el engaño es un recurso para quienes promueven el aborto.

domingo, 27 de octubre de 2013

Los obispos africanos advierten que la tragedia de Lampedusa es también responsabilidad de su continente.

Los obispos africanos advierten que la tragedia de Lampedusa es también responsabilidad de su continente.
(Fides) La falta de libertad y la búsqueda de mejores condiciones de vida están en la base de tragedias como la ocurrida el 3 de octubre frente a la isla italiana de Lampedusa, según un comunicado enviado a la Agencia Fides por el SECAM/SCEAM (Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar). «Es sorprendente - dice la nota - que tantos refugiados de África Oriental siguan emprendiendo un viaje tan peligroso a Europa en busca de 'libertad', debido a las condiciones políticas y económicas graves en sus países de origen». Los obispos africanos destacan en particular las condiciones de Somalia y Eritrea, los dos países de la mayoría de las personas involucradas en la tragedia de Lampedusa. «En el caso de Somalia, las milicias Al Shabaab aterrorizan a la población desde 1994. Esta larga guerra ha causado graves problemas sociales y económicos. La situación política en Eritrea ha llevado a muchos de estos inmigrantes a huir de su país. No hay forma de libertad, no hay libertad de prensa, no hay libertad de religión y de ningún derecho de reunión. Estas personas afirman que tratan de dar sentido a sus vidas». Recordando la Carta Pastoral de los Obispos de África, «Gobierno, bien común y transición democrático en África», continúa el comunicado, «el drama de la migración, con un número creciente de jóvenes que arriesgan sus vidas para abandonar África, refleja la profundidad del malestar de un continente en el que hay fuertes resistencias a asegurar a su gente el trabajo, la educación y la salud». Violencia sin fin tras la descolonización «Después de más de 50 años de independencia, África sigue luchando con la violencia sin fin, los grupos armados ilegales siguen amenazando la seguridad de la población y sus bienes, que a su vez conduce a la huida de la gente, como en el caso del incidente de Lampedusa» enfatizan los obispos africanos. El documento concluye apelando a la responsabilidad de las instituciones africanas para que actúen y coordinen las políticas para el control de los flujos migratorios y sobre todo inicien un proceso de mejora de las condiciones de vida de sus estados. También se debe exigir a Europa que revise su legislación sobre inmigración y trate a «estos migrantes con mayor compasión».

viernes, 6 de septiembre de 2013

¡Que se eleve fuerte en toda la Tierra el grito de la paz! .

JUEVES, 5 DE SEPTIEMBRE DE 2013 ¡Que se eleve fuerte en toda la Tierra el grito de la paz! “¡Que se eleve fuerte en toda la Tierra el grito de la paz!” así ha convocado el Papa Francisco para el próximo sábado, siete de septiembre, una Jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero,“también por la paz en nuestros corazones; porque la paz empieza en el corazón”.En palabras de Juan Pablo II, “tengamos la humildad y la valentía de orar y ayunar para conseguir que la fuerza que viene de lo alto haga caer los muros del engaño y de la mentira, que esconden a los ojos de tantos hermanos y hermanas nuestros la naturaleza perversa de comportamientos y de leyes hostiles a la vida, y abra sus corazones a propósitos e intenciones inspirados en la civilización de la vida y del amor” (Evangelium Vitae).

viernes, 5 de julio de 2013

La doble vara de medir.


Cardenal Amigo: «una mujer que tira a la alcantarilla a su hijo va a la cárcel, pero si aborta no pasa nada»

En una entrevista concecida a Pino Alberola para el diario Información, el cardenal y arzobispo emérito de Sevilla, S.E.R Carlos Amigo, ha señalado que en torno al aborto «hay una gran hipocresía. Hace unas semanas una pobre mujer echó a su hijo a una alcantarilla y la llevaron a la cárcel.
 
(Diario Información) El cardenal y arzobispo emérito de Sevilla ha pasado por Alicante para hablar, entre otros asuntos, de la elección del nuevo Papa, un proceso que él vivió desde dentro
- Recientemente hemos asistido a la elección de un nuevo Papa en la que usted fue uno de los cardenales que participó en el cónclave, ¿cómo se vive este proceso desde dentro?
Por una parte hubo una gran sorpresa por la renuncia de Benedicto XVI, que fue un gesto grande de humildad, valentía y lealtad hacia la Iglesia. Y desde dentro lo vivimos con preocupación, aunque es lo que quería Dios y así tuvimos que asumirlo.
- ¿Es un proceso rodeado de intrigas y misterio como se plantea en la literatura?
Todo aquello que se parezca a Dan Brown no tiene absolutamente nada que ver. No hay intrigas, ni facciones, ni candidaturas. Es simplemente buscar a la persona que puede servir mejor a la Iglesia. La responsabilidad del Papa es enorme y sólo una persona fuera de sitio puede maquinar este tipo de cosas.
- ¿Qué opina del nuevo Papa Francisco?
Es extraordinario en todos los sentidos, aunque eso es algo que hemos dicho con todos los papas. Nos parecía que cada uno era irreemplazable. Francisco es el primer Papa latinoamericano y el primero no europeo en siglos. Su estilo es muy propio. Todos le ven una persona cercana, pero hay que tener en cuenta que proviene de la Compañía de Jesús y su característica fundamental es el discernimiento, saber ponerse en el lado de Cristo. Sabe tomar decisiones oportunas en el momento oportuno.
- ¿De ahí viene el proceso de limpieza que ha iniciado en el Banco Vaticano?
El proceso en el IOR, llamado Banco Vaticano, viene ya desde hace tiempo y es lógico. En las instituciones humanas hay reformas, cambios de personas, hay errores... todo forma parte de un proceso ordinario común a todas las instituciones.
- ¿Cree que la hará extensiva a otras instituciones de la Iglesia?
Seguro, porque es lo que han hecho todos los papas. Imagínese lo que supuso el Concilio Vaticano II con Juan XXIII, fue la revolución de la revoluciones. Juan Pablo II también renovó muchas cosas. Si la Iglesia es un organismo vivo, tiene que haber estas reformas y estas renovaciones.
- De usted se dice que es un cardenal «progresista», ¿comparte este calificativo?
Pues como serán los cardenales no progresistas... Esos son terminos de dioptría, soy muy clásico.
- ¿Cree que la Iglesia debe pagar el IBI?
La Iglesia ya paga el IBI por aquello que tiene que pagarlo. En aquello que produce una renta es lógico que lo pague, como todo el mundo. Pero hay una ley de mecenazgo para instituciones culturales, sin afán de lucro, edificios históricos... afecta a una serie de instituciones, por ejemplo iglesias o residencias de religiosos. La ley es la ley y es para todos y también en aquellos casos protegidos por la ley de mecenazgo, porque somos ciudadanos españoles, no venimos de otro mundo y hay que ajustarse a las leyes de los países en los que se vive.
- ¿Qué opina de la reforma de la ley del aborto?
Hay una gran hipocresía. Hace unas semanas una pobre mujer echó a su hijo a una alcantarilla y la llevaron a la cárcel. Si esa mujer mata a su hijo unas semanas antes no pasa nada. Después parece que estamos más preocupados por los supuestos de despenalización que en el delito. Lo importante no es buscar atenuantes sino evitar el delito. Aborto bajo ningún concepto.
- ¿Y en cuanto a la reforma educativa que vuelve a dar más peso a la asignatura de Religión?
Si la Religión es una opción libre, eso no quiere decir que sea una opción de tercera categoría.
- ¿Está en crisis la familia?
Algunas familias están muy en crisis. Hay una desestima de la familia en los jóvenes. Ya no se casan ni por lo civil ni por lo religioso ni por nada. Se unen y se acabó. Lo cual es un problema porque quieren tener los derechos sociales como familia o como matrimonio y no aceptar el matrimonio. ¿En qué quedamos? Hay cosas que le han quitado valor a la familia, como el divorcio exprés. La gente dice «nos juntamos y si no nos entendemos pasado mañana cada uno por su lado». Esto es una desestabilización social y un capricho impropio de personas maduras. Uno piensa que cuando se quiere de verdad a la otra persona y se unen en matrimonio lo que quiere es que esto no termine nunca.
- ¿Cree que el maltrato justifica que se ponga fin a una unión matrimonial?
Respecto a la separación de las personas cuando la convivencia resulta imposible son casos que hay que ver singularmente. Igual que el alejamiento en situaciones de riesgo.

miércoles, 3 de abril de 2013

Divulgación del concepto “Nueva Edad Media” en el siglo XX.

Divulgación del concepto “Nueva Edad Media” en el siglo XX.
En una entrevista publicada por Melvin Arnold y Charles R. Joy en el Christian-Register, Septiembre 1947, leemos que Albert Schweitzer decía ya en 1922: “Estamos a punto de caer en un estado de pobreza espiritual e intelectual“.
Fue sin embargo Nikolái A. Berdiáiev el que realmente acuñó el concepto de “Nueva Edad Media“, de manera decisiva, en un ensayo del mismo título. “El progreso ha terminado de existir con la aparición de la idea de que la racionalización y la tecnología garantizan la humanización“, escribía.
Hoy, esta opinión no nos es ajena en absoluto, es más, podemos decir que no se ha dejado de creer en un mundo “mejor y más digno de vivir”, gracias a una técnica que mejore continuamente desde su aparición; posiblemente esa creencia persiste desde el momento en que comenzó la industrialización.
La afluencia de personas sin formación que vienen desde el campo invadiendo la ciudad para trabajar como obreros es interminable y, aún sabiendo de las circunstancias desastrosas en las que se vive en los barrios pobres, siguen llegando para conseguir un trabajo mal pagado en una fábrica o en una construcción.
“La guerra ha demostrado cuán poco hemos de valorar el poder de la razón, de cuánto mal es capaz de hacer el hombre, qué puede llegar a hacer a sus semejantes y qué fuerzas de destrucción, apenas sin domeñar, bullían soterradamente...”. Aquí se estaba refiriendo a la 1ª Guerra Mundial que, en relación a la 2ª, hoy, a nosotros, nos parece menos brutal.
Berdiáiev prevé el embrutecimiento del género humano por la aparición de fuerzas violentas caóticas, del paso del racionalismo al irracionalismo y la reaparición de la religión. La ilustración experimentará su final definitivo.
“Característica de la nueva edad media es la propagación de doctrinas teosóficas, la inclinación a las ciencias ocultas y la reaparición de la magia. Incluso la ciencia vuelve a sus orígenes mágicos, y pronto se revelará definitivamente también la naturaleza mágica de la técnica. De nuevo, religión y ciencia se tocan, y nace la necesidad de una gnosis religiosa. Entramos otra vez en la atmósfera de los milagros, a los que la era moderna tan ajena se ha vuelto; de nuevo serán posibles la magia blanca y la negra. Podrán rebrotar apasionadas disputas sobre los misterios del ser divino. No creemos en la llegada impasible y necesaria de un futuro alegre, luminoso y esperado. Las ilusiones sobre una felicidad terrena ya no ejercen ningún poder sobre nosotros. La percepción de lo maligno aumentará y será más sensible en la nueva edad media. El poder del mal será más fuerte, adquirirá formas nuevas y nos provocará sufrimientos nuevos. Pero al hombre le queda abierta la puerta del libre albedrío, la libertad de elección ... Del ejercicio de nuestra libertad y de los empeños creadores del hombre dependen muchas cosas. Por lo mismo, la posibilidad de los dos caminos está dada. Yo presiento el crecimiento de las fuerzas del mal, pero quería resaltar los rasgos positivos posibles de la sociedad venidera ... Ante el presagio de la noche, uno puede armarse para la lucha contra el mal; se puede abrir los ojos al conocimiento.”
Al final, Berdjajew sí nos deja un poco de esperanza diciendo que el horror de los tiempos por venir -que él presiente amenazadores- será algo menor si se aplica la atención y el empeño por el conocimiento. Por el contrario, una política de avestruz significaría entregarnos a los poderes de una Era Oscura.
Jorge Angel Livraga-Rizzi, filósofo y escritor sudamericano, escribió en su libro “Cartas a Delia y a Fernando” (1981) sobre la Nueva Edad Media, ve desarrollarse claramente “la decadencia occidental de manera sensible.”
Se refiere a los problemas que tuvieron las tres grandes potencias a finales del s. XIX: Inglaterra, Francia y Alemania: “La primera tenía el problema de la desaparición de una ‘encarnación histórica’: la Reina Victoria; la segunda sufría el fracaso de sus sucesivas formas republicanas y la caída de Napoleón III, combinado todo esto con una molicie decadente y pérdida de territorios. Alemania buscaba su propia integración mientras que, por dentro, la tensionaban peligrosamente ideologías de extrema izquierda y extrema derecha. Si sumamos a esto que Rusia se debatía en una incapacidad total para afrontar sus crecientes problemas internos; que España perdía una guerra colonial con los EE UU de América y que el viejo Imperio Austro-húngaro y la Zona Balcánica se hallaban en descomposición, tenemos los elementos principales que movieron las primeras publicaciones masivas sobre la decadencia de Occidente. Claro que el naciente siglo XX, con su euforia de inventos técnicos y una ceguera ante los problemas que había señalado Malthus, minorizó el problema o restringió a algunos círculos intelectuales de ‘analistas”. Aun hoy, parece predominar la idea de que el enorme avance técnico hará imposible una Nueva Edad Media. Livraga continúa: “No existía temor evidente ante la escasez de alimentos; y menos de hidrocarburos, que apenas si se utilizaban. El crecimiento demográfico no era un fantasma aterrador para Europa, pues su bajo índice de natalidad, las emigraciones y un estado sanitario comparativamente precario, daban la sensación de que, por el contrario, el peligro estaba en la falta de crecimiento. Muchas ideologías nacionalistas empezaron a promover la natalidad como un factor de poder y con miras a largas guerras de desgaste.” Pero, “estas guerras estallaron, aunque (...) con características diferentes a las previstas”. Y es que “... el teatro principal de las mismas fue Europa y que, más allá de los países ganadores... todos los países habían perdido. Las llamadas ‘Colonias’ en Asia y África se perdieron, Rusia se volcó al comunismo ateo (...) Los EE ganaron terreno y Japón se convirtió en una potencia comercial, a la vez que China se hacía líder del llamado “Tercer Mundo”.
Pero -y esto lo previó Livraga-Rizzi ya en los años 70- tanto el comunismo como el capitalismo estarían abocados al fracaso y con ello a originar problemas.
Hedley Bull, fundador de la Escuela Inglesa de Relaciones Internacionales, volvió a utilizar el término que nos ocupa en los años 70, en el libro “The Anarchical Society” (1977), y más tarde lo hizo también Umberto Eco, catedrático de Comunicación Visual, Humanismo y Semiótica, en su ensayo “Hacia una nueva Edad Media”. Este ensayo lo escribió en 1977 para el semanario romano L’Espresso, pero fue traducido a otros idiomas mucho más tarde.
Eco, a su vez, se refiere a otra obra, la de Roberto Vacca, un ingeniero en electrónica e informática, con el título: “¿Edad Media en el próximo futuro?” (1974). Vacca predice la degradación de los grandes sistemas típicos de la era tecnológica; éstos, por ser demasiado vastos y complejos como para que una autoridad central pueda controlarlos e incluso para que pueda hacerlo individualmente un aparato de administradores eficaz, están destinados al colapso y, a consecuencia de su interdependencia recíproca, a producir un retroceso de toda civilización industrial.
La expresión “Edad Media” abarca diversos periodos: uno desde la caída del Imperio Romano de Occidente hasta el Año Mil, el otro desde ese milenio hasta el Renacimiento. Eco se pregunta a cuál de esas dos fases pertenece nuestro tiempo, ya que, desde entonces, los procesos se habrían acelerado enormemente (desgraciadamente sin dar explicaciones para esa aceleración).
Para poder “fabricar una buena Edad Media” se necesita, opina Eco, un largo “Periodo de Paz Duradera” que se hubiera hecho inestable. Parte de una potencia mundial que hubiera mantenido unido al resto del mundo y que cae porque por sus fronteras entran “bárbaros”, sea con violencia, sea a lo largo de un proceso de entradas furtivas, que traen consigo creencias e ideologías ajenas. El Imperio Romano se socavó a sí mismo por permitir con gran tolerancia aceptar e integrar todo, como por ej. la elevada Cultura Alejandrina, cultos orientales de Mitra y Astarté, ética cristiana, magia, diversas esperanzas de curación y salvación así como la abolición de las rígidas divisiones de clase entre ciudadanos y no ciudadanos. Pero Eco, a pesar de todas las crisis, no ve negativo el tiempo posterior a la caída del Imperio Romano de Occidente: “... de hecho, la Alta Edad Media fue también (quizás aún mas que la Baja) un tiempo de enorme vitalidad intelectual, llena de diálogos fascinantes entre civilizaciones bárbaras, herencia romana y fermentos de corte cristiano orientales, un tiempo de los gigantes y de los encuentros (... monjes irlandeses que cruzaban Europa de cabo a rabo...). En suma, allí creció el hombre moderno occidental y, en este sentido, el modelo de una edad media nos puede ser útil para entender lo que pasa hoy: en el desmoronamiento de la ‘Gran Paz Duradera’ se dan crisis e inseguridad, civilizaciones distintas chocan entre si y poco a poco surge la imagen de un hombre nuevo”.
Como ejemplo menciona a Boecio y cómo éste divulgó entre la gente a Pitágoras y leía a Aristóteles; y cómo no sólo repetía obstinadamente las lecciones del pasado sino que practicaba una nueva forma de cultura, fundando los primeras centros de estudio en la corte de los bárbaros.
La crisis de la “Pax Americana” está dada, sigue escribiendo Eco, pero no logra fijar una imagen clara de los “nuevos bárbaros”. ¿Los chinos? ¿Las naciones del Tercer Mundo? ¿Trabajadores inmigrantes, jóvenes rebeldes, o acaso los clandestinos?
Lo único que desapareció entonces, sostiene Eco, fue el típico clásico romano, como hoy el clásico liberal. Y luego sigue una comparación deliciosa del “clásico romano” con su equivalente actual: el empleado medio que vive en las afueras de una ciudad, con el pelo cortado a cepillo, que sufre en toda su fuerza la total descentralización y crisis del poder central. Ve las influencias “barbáricas” encarnadas en el hijo del probo empleado, el cual “... va por todos lados llevando pelos largos como los indios y un poncho mejicano, toca el sitar hindú, lee textos budistas o cartillas leninistas y logrando admirar con igual entusiasmo a Hermann Hesse, el zodiaco, la alquimia, el pensamiento de Mao Tse Tung, un porro de marihuana y las técnicas de guerrilla urbana...”
La crisis del poder central se ve en decisiones gubernamentales que ya no son más que puramente formales, a diferencia de las decisiones que toman grandes consorcios económicos. Como ejemplo menciona la política del Pentágono y el FBI, que van por su cuenta, independientemente de la Casa Blanca.
En el capítulo “Vietnamización del territorio”, Eco describe la fortificación y premilitarización de grandes fábricas y compara los vestíbulos de ventanillas en bancos de Milán o Turín con castillos extra fortificados, o menciona los edificios de apartamentos en Latinoamérica donde los porteros van provistos de ametralladoras.
Tendría lugar una “medievalización” de la ciudad: clanes que conforman guetos a la manera de las contrade (barrios) italianas que organizan anualmente el “Palio de Siena”, las carreras de caballos a través de toda la ciudad (que hasta hoy se celebran) para canalizar las agresiones rivales de manera organizada.
En cuanto al deterioro ecológico, Eco escribía lo que era característico de la Edad Media: que la tecnología decayó y la humanidad se empobreció. El hierro se hizo raro y la pérdida de una hoz significaba la ruina para un campesino. La población disminuyó rápidamente y sólo volvió a crecer cuando se pusieron en marcha nuevos métodos de plantación de lentejas y judías, de gran valor nutritivo. Hoy sería al contrario: el gran desarrollo de la tecnología causa congestiones y disfunciones, la industria de la alimentación contamina el ambiente y fabrica alimentos venenosos o que provocan cáncer. Este proceso continúa hasta hoy (2009) y sigue avanzando; al parecer, no hay límites para la “functional food” y comemos, entre otros, chocolate hecho con sangre de cerdo.
La sociedad del máximo consumo no ha fabricado útiles perfectos sino artículos que enseguida se hacen inutilizables.
La inseguridad ciudadana existe hoy igual que en la Edad Media. Por aquellos entonces, era igual de peligroso andar de noche por los bosques como hoy por el Central Park en Nueva York, o en metro. Tampoco las guerras se declaran más sino que uno “se entera por las noticias”, de golpe -escribe Eco-, como pasó con el conflicto India-Pakistán.
Otro aspecto interesante lo encontramos en el capítulo de “El arte como artesanía”: “Toda Edad Media es una cultura del espectáculo en la que la catedral hace de gran libro de piedra y, prácticamente, de cartel de propaganda, pantalla de televisión, mística tira cómica que todo lo cuenta y todo lo explica: las naciones que pueblan la tierra, las artes y las profesiones..., los misterios de la fe..., la vida de los santos (de los grandes ejemplos a imitar... como las actuales estrellas del cine o del rock... con enorme poder carismático).” Del otro lado estarían los callados esfuerzos de la élite cultivada, intentando recomponer y juntar los restos de la pasada cultura y otras curiosidades que, a menudo, se podían admirar en los cuartos de las maravillas de los príncipes. De la misma manera, el joven de hoy -dice- se extasía ante una caja mágica transistorizada en la que brillan puntos intermitentes y rayos espiralados, ante un ingenio de medio miniatura técnica y medio sueño futurístico de ciencia ficción. Lo que se estila no es un arte sistemático, sino un arte aditivo, una artesanía de trabajos manuales, igual que lo que se hacía en el medioevo, dice Eco.
Finalmente, Eco duda de si las comunidades de los monasterios hayan logrado salvaguardar los testimonios de la anterior cultura, porque en la pasada Edad Media no se practicó ninguna conservación sistemática sino una descuidada destrucción y cura desordenada de los restos.
Para terminar Eco añade: “Nuestra edad media será una época de transición permanente (...) El problema no estará tanto en conservar científicamente el pasado sino en establecer hipótesis sobre la utilización del caos” (...) “Surgirá, a trazos ya se puede vislumbrar, una cultura de readaptación continua que se alimentará de utopías” (...) “La Edad Media salvaguardó a su manera la herencia del pasado: no enterrándola bajo tierra como un tesoro sino traduciéndola, usándola, adaptándola continuamente...”
“Nadie dice que la perspectiva de una Nueva Edad Media sea algo totalmente agradable. Como decían los chinos, para maldecir a alguien: ‘Que te sea concedido vivir en una época interesante’.”
A partir de 1990, el término aparece en el ámbito de las Ciencias Sociales y, entre otros, es usado por Alain Minc en su libro “La Nueva Edad Mediade 1994, cuyo tratamiento del tema tanto interés despertó.
“Como la Unión Soviética y América como superpodereres de orden y los pequeños como poderes moderadores han dejado de actuar como tales, aparece una disgregación en grupos étnicos y religiosos que aumentará con el tiempo (...) La ONU y otras organizaciones internacionales son inoperantes, nadie puede tomar una decisión fáctica. A ello se suma la derrota de la razón, que será sustituida por miedos indefinidos, sobre todo a lo foráneo, a lo extraño. El Sida es la nueva peste (...) La Edad Media ha vuelto a resucitar”.
En el capítulo “El triunfo de las sociedades ‚Grises’”, Minc trata la disolución de estructuras y órdenes a través de la formación de “zonas”, en las que el estado de derecho ya no tiene posibilidad alguna de acción: “Existe otro camino más directo hacia la Edad Media...?”.Desde el Renacimiento, dice, el orden estatal se fue difundiendo en todos los países: en lo geográfico, desapareciendo las zonas no controladas, en lo jurídico, fortaleciéndose el papel del Estado, en lo social, convirtiéndose la prosperidad de la población paulatinamente en objeto del llamado Estado de Bienestar; en lo político, llenándose el mundo de gobiernos que, aunque no todos sean democráticos, sí por lo menos respetan ciertas reglas de juego. Todo ello culminaría en sociedades transparentes donde todo y todos estarían bajo control, pesadilla que se reflejaría en el conocido “1984” de George Orwells.
“Hoy, la amenaza es más bien la vuelta a la ley de la jungla (...) En medio de las avanzadas democracias se propaga de nuevo el desorden, a la mafia ya no se la considera más un resto arcaico (...) sino que aparece como una forma más de sociedad....”
Hasta qué punto la mafia italiana interviene en la sociedad de manera determinante lo tuvieron que sufrir los napolitanos en 2008, cuando sus calles quedaron cubiertas de basura durante meses. La comparación con la edad media fue prácticamente inevitable, cuando las inmundicias se tiraban directamente desde las ventanas a la calle, provocando la aparición de nefastas enfermedades.
“... Desde capos de la droga, que hoy ya se sientan en el centro de los mercados financieros internacionales, hasta la nomenclatura rusa, que se ha independizado apropiándose de parte del patrimonio del pueblo como si fuera su propia dote (...) Zonas enteras que caen en la anarquía sobreponiéndose la sociedad oficial con la actividad clandestina, los negocios sucios con los limpios, moviéndose entre dinero legal y dinero negro, siendo cada vez más difícil distinguir los unos de los otros.” “En todas las funciones que cumple (el Estado), tanto sociales como represivas, pierde cada vez más terreno, incapaz de abarcar una realidad que retorna a las reglas más primitivas.”
Según Minc, en esas “zonas grises” aparecen otra vez quienes ostentan el poder como en la pasada Edad Media: hay señores y vasallos. Como ejemplo menciona al alcalde de San Petersburgo y al gobernador de Nischni Nowgorod que, nada más llegado al poder, sólo mantiene relaciones con Moscú de naturaleza estricta contractual, aceptando del gobierno central únicamente un poder simbólico. O los capos de la droga colombianos, a los que ningún gobierno ha podido parar. “Lo gris” corroe también nuestra misma sociedad, escribe Minc. Grupos enteros de población se encuentran en la marginalidad, similar a determinadas tribus o grupos sociales en la Edad Media.
Sobre todo los parados de larga duración son los que están en gran peligro de quedar excluidos de la sociedad y de que formen un “nuevo proletariado de mendicantes”. A ello se añadirían incluso millones de jóvenes que no tienen absolutamente ninguna clase de relación con el “sistema” y que ni siquiera estarían dispuestos a salir y defender ningún cambio, como hizo en su día la generación del 1968 y que, por lo menos y aunque fuera a través de su odio, todavía tenía relaciones con el Stablishment.
La gente joven por debajo de los 25 años ya ha dejado de pensar en un trabajo de tipo tradicional, bien porque sin formación no hay opciones o bien porque no hay puestos de trabajo para ellos. De este modo, poco a poco, pueden llegar a convierten en criminales que bien pueden vivir del delito unidos a un grupo, banda o clan, que Minc llama “una sociedad primitiva”, que vuelve a ejercer el derecho del más fuerte
“Lo “gris” avanza por todos lados, y las señales para diferenciar entre lo que está permitido y lo que está prohibido, entre moral e inmoral (...) se hacen cada vez más débiles.” (...) “¡Qué fin tan extraño para un siglo que pensaba saberlo todo, dominarlo todo, tener todo sometido la razón!”
En el capítulo “La decadencia de la razón”, escribe Minc que, desde el Renacimiento o mejor desde la Ilustración, la razón domina nuestra idea del mundo, a pesar de todos los fracasos y desviaciones; que ahora, desde la desaparición del rígido sistema de gobierno en el imperio soviético, el péndulo se dirige al otro extremo: “La Nueva Edad Media toma forma y se ve, no sólo por la caída de las estructuras de orden y por cómo se van extendiendo las zonas grises, sino también por el retroceso de la razón.” (...) “Tras el culto a la razón, en vías de extinción, se vislumbran los rasgos del pensamiento tradicional de los tiempos oscuros: los miedos, el viejo gusto por los extremismos, los descarrilamientos de comportamiento, mientras que se están cociendo, todas juntas, ideologías insanas que mañana se saldrán de la olla”. Como miedos menciona la histeria ante el cambio de siglo en el año 2000, cuando todos creían que los ordenadores y demás aparatos tecno-electrónicos quedarían bloqueados, y hace un paralelo con el año 1000, cuando magos y videntes hicieron su agosto.
Otros miedos serían la xenofobia y su pariente, el miedo a que la invasión de inmigrantes nos ahogue a modo de las grandes migraciones de naciones bárbaras, a las que no se puede parar con ninguna ley y a las que ni siquiera les asusta una mortal travesía marina sobre una barca. Hay más: miedo a fundamentalistas religiosos que, como sabemos, a raiz del 11S tanto se ha agudizado. El miedo a ser asaltado y robado encona el odio de vecinos que hace hervir los ánimos contra los gitanos y rumanos. “¡Qué lejos se ha quedado el sueño de una Europa humanizada por el gran mercado común en la que el tráfico libre de mercancías y personas permitiría el entendimiento universal!”
El miedo, escribe Minc, se cristaliza en los jóvenes, y mucho más en los jóvenes hacia los extranjeros, que llegan a ser la encarnación por antonomasia de lo que temen. Menciona otro miedo: el temor a las epidemias. El Sida ha asumido el papel que la peste tenía en el s. XIV: “Una típica enfermedad medieval irrumpe entre nosotros, cual signo misterioso de una nueva Edad Media.”
Ese miedo a contagiarse de Sida lleva a comportamientos cada vez más grotescos, por ej. de jóvenes en África que, entre tanto, han cambiado de costumbres y, en lugar de usar condones, se dedican a violar únicamente muchachas vírgenes.
Hace poco, asistimos, azuzados por los medios, al miedo a una pandemia de gripe, lo que satisfizo especialmente a las casas farmacéuticas que fabrican el Tamiflú, producto que por supuesto se agotó rápidamente.
“En cuanto se enraízan los miedos, los extremismos suben de nivel: el extremismo religioso, étnico y político.(...) En el mundo del catolicismo aumentan las corrientes fundamentalistas; en el protestante, las comunidades carismáticas de base lo abarcan todo a su alrededor; en el judaísmo religioso es el ascenso de los “Lubawitschs“ y otros rabinos teocráticos; en el área islámica es el decrecimiento del Islam moderado y, en su lugar, el consiguiente aumento de seguidores de un Islam ortodoxo, enfervorecidos en un afán agresivo de conversiones.”
Ejemplos de extremismos hay suficientes en cada país.
Minc profundiza aún más y se refiere al despunte de gurus codiciosos y misioneros de cultos medio religiosos medio paganos, así como al rebrote de las llamadas pseudo-ciencias que se aprovechan de nuestro miedo al futuro. “El fin de la Modernidad no establece ninguna sucesión de antepasados intelectuales como la Ilustración. En ninguna parte se han dado síntomas de una revolución ideológica...”
Nos vamos a tener que acostumbrar a ideólogos dispersos. El contenido de “nuestra caja de herramientas conceptual” tiene que reunirlo cada uno por sí mismo, respetando determinadas reglas fundamentales, que Minc enumera:
  1. El mercado es un estado natural de la sociedad, pero es la clase dirigente la que tiene que dirigirlo para que pase a ser un estado cultural. No se lo puede hacer desaparecer, como hacía el comunismo, y tampoco se lo puede dejar a su libre albedrío como en el liberalismo.
  2. La historia no se repite mecánicamente, sino que muestra constantes de comportamiento, peligros y actitudes: “Las crisis no se pueden prever, sin embargo, entender todas aquellas que ya se produjeron, es el mejor entrenamiento”.
  3. Una parte cada vez más amplia de la realidad se escapa a la intervención de las instituciones tradicionales y del estado. Esto no es algo que se deba de dar por hecho sino que refleja simplemente la obligación de las clases dirigentes responsables para que sean conscientes de los límites de su espacio de acción.
  4. Las situaciones inestables tienen la tendencia a empeorar. Hay que emplear energía e imaginación para evitar una reacción en cadena.
  5. “Entramos en un mundo que no nos va a regalar ningún fundamento más de cohesión". Ni fundamentos ideológicos, ni culturales, ni económicos.
Hoy ya no se trata de cimentar el progreso sino de no permitir que la sociedad derrape y de asegurar su estabilidad, de ahí que aplicar fundamentos válidos hasta ahora sería contraproducente. Hoy se hacen necesarios comportamientos a varios niveles simultáneos, por lo que el dar una direccionalidad al mando es más difícil que antes: “Gobernar significará en primer lugar, ejercitarse en el arte del timonero...La Nueva Edad Media se origina, otra vez, en una paradoja. La acción política conocida de antes tiene tan poco valor como las filosofías que se basan en el progreso. Y al mismo tiempo, la voluntad política de dirigir tiene que ser aún más decidida para luchar contra la amenazante entropía, aún cuando no encuentre ninguna clase de fundamentación ideológica o teórica, excepción hecha de un par de migas de sentido común”.
En 1996 apareció en la revista alemana PM-Magazin un artículo de P.J. Blumenthal bajo el título “¿Llega una Nueva Edad Media?”. También aquí, el autor se refiere a la fragmentación de las superpotencias en muchas naciones pequeñas y ve un resurgimiento de un nuevo feudalismo, como sucedió tras la caída del Imperio Romano. El pueblo, bajo el terror de armadas y rebeles saqueadores, buscó refugio en señores feudales que, a cambio de productos en especie, les garantizaban seguridad. El estado suprarregional había dejado de existir y sólo la Iglesia encarnaba todavía una especie autoridad centralizada. También hoy, escribe Blumenthal, se cuestiona cada vez más y con más frecuencia la autoridad de un poder central.
Citando al filósofo de la historia Oswald Spengler, que era de parecida opinión que Berdiáiev, Blumenthal dice que a toda edad media le es propio un “sentido mágico del mundo”. Nuestra fe en la magia no se refiere tan sólo a aquelarres y cosas similares sino que se extiende también a la magia de médicos, psicólogos y otros expertos que interpreten procesos para nosotros inextricables. Nuestros cuentos, hoy, nos los cuenta la televisión con telenovelas y “realities” con los que pretendemos reprimir la fatal realidad.
Continúa describiendo una jerarquización de nuestra sociedad al estilo de la Edad Media, como describen dos científicos americanos: Alvin Toffler y Charles Murray.
Así como en el medioevo los monasterios eran los centros de cultura, hoy surge una élite intelectual que lee libros y cuida el idioma, mientras que la masa simple, en lugar de leer prefiere ver la televisión, ir al cine o pasar el tiempo con los videojuegos de ordenador.
Desde que se publicó el artículo de Blumenthal, la situación parece haberse agravado más porque, entretanto, en Internet ya existen mundos virtuales completos, como por ej. “Second Life”, en los que uno se puede crear un “avatar” que nos representa ahí dentro y puede ponerse en contacto espontáneamente con otros que también están ahí, haciendo lo mismo. Los participantes de ese mundo virtual compensan así la poca sociabilidad de que son capaces en el mundo real; pueden incluso ganar dinero como en el mundo real por ej. vendiendo ropa virtual, y las ganancias se ingresan automáticamente en la cuenta corriente del banco real.
Por lo demás, Blumenthal menciona al crítico sociólogo Lewis H. Lapham que se refiere a los nuevos gobernantes que, hoy en día, serían los consorcios multinacionales, algunos de los cuales tienen más empleados bajo su dominio que habitantes tenía París en el medioevo.
Estas multinacionales basan su poder en sus éxitos financieros. Al igual que en la Edad Media, las grandes casas reales buscaban expandir sus reinos a través de matrimonios (“¡Tu, felix Austria, nube!” - Tú, feliz Austria, espósate - referido a la Casa de Habsburgo), así se agrandarían hoy los consorcios a través de fusiones de empresas, como por ej. Walt Disney “esposó” la ABC (American Broadcasting Cooperation) o, como ejemplo europeo, los “príncipes de los medios“ Leo Kirch y Silvio Berlusconi compran en toda Europa participaciones de mercado.
Estas aspiraciones de poder, escribe Blumenthal, tienen consecuencias sociales como la mano de obra barata. En 1995, la policía de Los Ángeles liberó a 50 trabajadores textiles de una fábrica que los mantenía como esclavos. También el trabajador o empleado “normal” se siente amenazado por la reducción de puestos de trabajo, por lo que no se atreve a alzar la voz.
Blumenthal menciona otros factores para una nueva edad media que enumeraremos aquí: El aumento de la privatización de servicios públicos, como el correo, el tren, la energía eléctrica, la retirada de basuras, etc. trae consigo empeoramiento del servicio a los ciudadanos (porque las empresas privadas invierten sólo lo estrictamente imprescindible para sacar el mayor provecho, o sea ganancias posibles). Las fuerzas armadas se componen mayoritariamente de tropas provenientes de las capas sociales más pobres (en Vietnam cayeron 58.000 soldados y sólo 12 de ellos habían estudiado en la elitista universidad de Harvard). La seguridad de vías y espacios públicos no se confía a los agentes del orden estatales sino a fuerzas de seguridad privadas, como por ejemplo las milicias civiles. La gente rica se atrinchera cada vez más en sus “fortalezas”, las llamadas “gated communities”, para huir de la inseguridad creciente entre la clase media empobrecida.
Todos estos fenómenos se llaman en el lenguaje financiero “neoliberalismo”. Blumenthal cita a otros expertos que creen que todo esto no puede llevarse a extremos porque si no, pronto no habrá nadie más que pueda adquirir los artículos producidos, ya que los ricos suponen un escaso 20% de la población y ellos solos no podrían mantener el sistema en funcionamiento.
Por lo demás, Blumenthal pone sus esperanzas en las ONGs, las Non-Governmental Organizations, como Amnesty International y Médicos sin Fronteras.
A todas éstas les siguieron otras publicaciones como “The Meaning of New Medievalism” de Jörg Friedrichs en el European Journal of Intern. Relations (2001), “Das Neue Mittelalter”, de Kremp Herbert en el periódico Welt am Sonntag (2001), “The New Middle Ages” de Tanaka Akihiko (2002), “The New Middle Ages” de John Rapley en Foreign Affairs (2006), por mencionar sólo algunos.
La lista, por supuesto, no pretende ser completa, pero demuestra que el concepto de La Nueva Edad Media ha pasado de ser tratado por la filosofía a formar parte de las ciencias sociales y ser investigado por el impacto que ejerce en el comercio y la economía.

domingo, 24 de marzo de 2013

Semana Santa. Sus simbolos.


Los ramos ya se usaban como símbolo de victoria en el mundo antiguo antes de la aparición del cristianismo
Temas
 
Si es cierto que España dejó de ser católica, lo disimula muy bien. Al menos, en esta semana. Las calles se llenan de simbología religiosa de significados no sólo espirituales, sino también históricos y culturales. En ella se mezclan nuestras raíces romanas, hebreas y cristianas.


Contestamos siete preguntas básicas imprescindibles para conocer el significado simbólico de estas fiestas.

1. ¿Por qué se usan ramos o palmas?

Los ramos de hojas de palma ya eran símbolo de victoria en el mundo antiguo, mucho antes antes de nacer Cristo. El domingo previo a su muerte, Jesús fue recibido entre vítores por el pueblo de Jerusalén, que agitaba ramos de palma y de olivo. La Iglesia recuerda todos los años ese día en la fiesta del domingo de Ramos, que da inicio a la Semana Santa. Tal día se bendicen dicho ramos, que muchos llevan a su casa y mantienen hasta la próxima Semana Santa.

2. ¿Qué significa la ceniza?

La ceniza es símbolo de muerte, puesto que en eso se convierte nuestro cuerpo cuando fallecemos. El Miércoles de Ceniza los cristianos recuerdan precisamente eso: que van a morir y que hasta que llegue ese momento deben vivir con la humildad que Cristo vivió y predicó. Para enfatizar la necesidad de recordarlo, el sacerdote impone una cruz de ceniza en la frente.
También es un símbolo antiquísimo:varios pueblos de medio oriente, entre ellos los judíos, se cubrían de ceniza cuando estaban arrepentido por algo o realizaban determinados sacrificios.
La ceniza que se impone a los fieles el Miércoles de Ceniza, procede de la quema de las palmas bendecidas durante la Misa del Domingo de Ramos del año anterior. Es una forma de recordar que la gloria que representan esas palmas se convierte en nada.

3. ¿Por qué la pasión de Semana Santa alude al dolor y no al sentimiento?

Solemos usar el término pasión como sinónimo de “afición vehemente a alguien o algo”, pero su significado original tiene que ver con el sufrimiento. La palabra pasión viene del latín “passus”, participio del verbo (patior: sufrir, soportar, tolerar...); cuando el participio se convierte en sustantivo obenemos la palabra “passio”, o sea, “aquello que se padece”. En el caso de Jesús, la pasión empieza cuando es apresado y termina cuando es enterrado, tras haber sido golpeado, vejado y crucificado injustamente.

4. ¿Por qué el ayuno y la abstinencia?

La costumbre de no comer voluntariamente (ayuno) también existía antes del cristianismo, así como la abstinencia (acción de privarse o abstenerse de algo, en este caso de carne o del alimento que disponga la conferencia episcopal de cada país). Es un gesto penitencial, para unirse a los sufrimientos de Jesús.
La iglesia recomienda que la penitencia sea moderada, que no ponga en peligro la propia salud, y que vaya acompañada de pequeños gestos de amor al prójimo.
Para conocer las prácticas de penitencia sobre ayuno y abstinencia, según el derecho canónico, hacer clic aquí.

5.¿Qué es un “Ecce Homo”? ¿Qué significa?

Se trata de una expresión latina que significa “este es el hombre”. Estas mismas palabras fueron pronunciadas por el gobernador Poncio Pilato al presentar a Jesús después de haberlo hecho azotar. El cuerpo de Jesús debía de estar tan desfigurado por la tortura que Pilato pensó que su exhibición pública en un estado físico tan lamentable calmaría a sus acusadores. No fue así y el Gobernador terminó por ordenar la ejecución para evitar una revuelta. También se conocen como “ecce homo” a las representaciones artísticas de Jesús en esta situación de dolor. Ver aquí un ejemplo.

6. ¿Por qué en todas las Iglesias hay una vela grande llamada Cirio pascual?

La luz siempre ha sido símbolo de la verdad. El fuego que no se apaga, es símbolo de la divinidad. Dios se apareció a moisés en forma de zarza que ardía sin consumirse. El cirio simboliza a Jesús, que es Dios y portador de la Verdad que ilumina al mundo. El cirio pascual se enciende el sábado santo, con las luces de los templos apagadas. La oscuridad representa la muerte. Cuando se enciende el cirio pascual, se quiere simbolizar a Cristo como única Verdad. Por eso de esta llama se prenden todos las velas que llevan los asistentes a la celebración, que se simbolizando su condición de portadores de la Verdad de Cristo.

7. ¿Por qué el violeta o púrpura es un color típico de Semana Santa?

Porque es el color que simboliza la penitencia y el duelo. Se usa en Semana Santa, los domingos de Cuaresma y en los cuatro domingos de Adviento. Cuando los curas confiesan, utilizan una estola violeta. La liturgia también establece que se use este color en las ceremonias de difuntos.

Han colaborado en este artículo:
César Izquierdo, profesor de Teología Fundamental de la Universidad de Navarra.
Andrés Martínez, profesor de Historia de la Iglesia de la Universidad San Dámaso.

sábado, 9 de marzo de 2013

Desafios pastorales de la Iglesia en la actualidad.

La Iglesia, el catolicismo se está enfrentando a desafíos cruciales en el mundo moderno. No puedo referirme a todos, pero sí me gustaría adelantar varios grandes ámbitos que pueden indicarnos el horizonte en el que se plantean cuestiones cruciales para la pastoral. Los tres primeros grandes ámbitos corresponden a espacios a los que la Iglesia debe enfrentarse. El siguiente es un ámbito del cual la Iglesia debe confesarse, y el último un reto que debe afrontar.
1. Un nuevo lenguaje, desafío en la transmisión de la fe
El primero es el problema del lenguaje entendido en el sentido más amplio de la comunicación. Generalmente, la preparación de sacerdotes y religiosos, hombres y mujeres, está dominada por categorías filosóficas y teológicas. Esto, normalmente, resulta en una peculiar forma de pensamiento y en un más específico lenguaje, queconfigura una comunicación inadecuada o limitada.
Toda la transmisión de la fe está atravesando una crisis profunda. Hay expresiones, contenidos y conceptos fundamentales como encarnación, resurrección, pecado original, purgatorio, etc. que suscitan una considerable perplejidad. El hombre moderno se pregunta si no equivalen a una poesía ideológica o a una serie de mitos indemostrables
Estos interrogantes afectan no sólo a los profanos sino también s los creyentes. Por todas partes podemos comprobar que el uso del lenguaje catequético-teológico resulta cada vez menos comprendido por quienes escuchan e incluso por quienes hablan.
Un desafío serio se está planteando en torno a dos polos: el polo kerigmático: cómo entender el mensaje cristiano y cómo traducirlo de forma inteligible para los hombres y mujeres de nuestra época. ¿Cuál es la forma más apropiada para hablar actualmente de Dios y de la historia de la salvación? ¿Es la forma teológica, la existencial, la bíblica, la forma metafísica, la forma personalista, la vía veritatis o la vía amoris. El segundo polo es el ontológico-semántico: y aquí nos encontramos con que el lenguaje no responde al sistema expresivo tradicional, porque no es la consecuencia de los sistemas cognitivo y valorativo. Por tanto, ¿cómo puede ser expresión de unos símbolos y conceptos, de unos valores y normas, si los desconoce? Y si los desconoce, para qué sirve?

2. La dimensión del yo, desafío a la comunidad eclesial
Es otra de las características de la modernidad: la nueva conciencia del activo rol que juega la persona en el mundo, tanto a nivel social como individual. Esta concientización ha afectado profundamente el sistema de valores individuales y sociales, iniciando al mismo tiempo un proceso de cambios. Amplias zonas de la vida humana, que antes se percibían fijadas, ahora se aprecian como ocasiones de elección. El orden social ya no es tan evidente ni inatacable. Ya no existen funciones o rangos establecidos. Ahora, tanto el individuo como la sociedad, deben enfrentarse a alternativas y son obligados a realizar elecciones.
Es el motivo por el que la historia ha desembocado en una imposibilidad de hacer predicciones, aunque se intente por muchos medios. Es un hecho embarazoso: cuanto más se esfuerzan en realizar exaustivos análisis, más incapaces somos de precisar el futuro. El futuro, incluso con los límites impuestos por la misma historia, es materia de elección.
a) La crisis religiosa se inscribe en el marco de una crisis más amplia: Podemos decir que es un caso particular de un fenómeno más amplio que se ha difundido entre la gente en la segunda mitad del siglo XX. En este contexto se halla la crisis de comunicación y diálogo entre las generaciones en esas mismas sociedades (abuelos y padres que no logran transmitir). En una perspectiva más amplia encontramos que las instituciones no encuentran el modo de constituirse en modelos de códigos globales de sentido, capaces de conferir una coherencia a toda la vida. Esta incapacidad institucional se suma al predominio de la “innovación”, convirtiendo a la sociedad moderna en sociedades “amnésicas”, en una dislocación pura y simple de toda memoria que no sea inmediata y funcional.
b) Disociación entre socialización cultural y religiosa: La socialización se ha realizado eliminando la conexión estrecha de interdependencia entre sociedad-cultura y religión-Iglesia, de modo que el proceso de socialización sucede al margen de la religión y de la influencia de la Iglesia, con lo que las generaciones jóvenes realizan el proceso de incorporarse a la sociedad y la apropiación de la cultura sin contacto alguno con la religión o que ésta no forme parte de los contenidos en los que se socializan ni intervenga en el mismo proceso de socialización.
Esta autonomización lleva consigo que desaparezca la religión del ámbito de lo social y de la cultura, que elimina la presencia y el influjo de la religión de los medios de comunicación y los cauces de la transmisión de la cultura..
c) Crisis de la autoridad tradicional: La memoria colectiva ha quedado en desuso, y con ella su carácter normativo para el presente. Esa memoria era la base para la transmisión y celebración de la fe. Frente a la autoridad de la Institución se ha levantado la autoridad de la Ilustración, que invita al individuo a pensar por sí. La ruptura de la cultura tradición, fuertemente impregnada dereligiosidad, ha llevado a la desaparición de la “evidencia de continuidad” y a la desplausibilidad de la autoridad de la tradición y la memoria. La pérdida de la autoridad de la memoria, habrá de ser sustituida por otra “autoridad”
d) Configuración sin reglas de la propia creencia. El cuarto factor direccional ha sido la “modernidad psicológica” o movimiento hacia el predominio de la autonomía del individuo, importancia a la propia realización y desarrollo personal, frente a las pretensiones de las autoridades, principios e instituciones. Este principio desregula las creencias y prácticas y configura al individuo como principio gestor de sus creencias, de modo que su vida religiosa pasa a caracterizarse como algo nacido de la libre elección del sujeto que toma de distintas tradiciones pero no pertenece a ninguna.
3. La secularización, desafío a la iniciación cristiana
Mucho se ha dicho de la secularización y su implicación en una nueva ética secularizada, que refuerza la idea de progreso, desde donde habrá de partir el camino que conducirá a la realización de una humanidad mejor. El desafío de la secularización se encuentra en la
a) La antropología secularizada: Este es uno de los mayores cambios y retos para la pastoral. No se trata de que el hombre viva y trabaje en contextos o ambientes ampliamente secularizados, sino que “piensa y acepta su existencia en términos intramundanos”, puramente históricos o ateos. Desde que comenzara la época moderna, se iniciaba una antropología que nada tiene que ver con la antropología medieval precedente. Aquella se caracterizaba por: a) una visión verticalista del hombre, siempre orientado hacia el más allá; b) la idea de una gracia que proyectaba la existencia terrena hacia la vida eterna; c) la verdad de la fe era la regla suprema de vida.
Hoy, estas evidencias antropológicas del hombre medieval han desaparecido. A nivel de la gente con elementales elaboraciones teóricas, muchos tienden a ver al hombre como un ser encerrado en los confines cósmicos e históricos, y que encuentra su explicación a partir de las ciencias modernas.
Son pocos quienes ven al hombre como criatura singularmente querida por Dios; situado en un universo regulado por un orden querido y garantizado por Dios; llamado a un destino eterno... Mientras que son muchos los que creen en un hombre fruto de la evolución cósmica y biológica, aparecido por accidente y destinado a desaparecer en un universo que se transforma infinitamente. Por tanto, más que un hombre-criatura se trata de un hombre-suceso histórico, con problemas de tipo histórico y con una solución final de “realización”. De ahí que, muchos crean hoy más adecuados los preceptos de la ciencia que las afirmaciones de la Biblia. De ahí, también, que la terminología haya cambiado: nadie admite ni entiende palabras como “alma inmortal”, “criatura”... Y junto a esas palabras han desaparecido también los grandes interrogantes existenciales, que antes expresaban el problema del sentido último de la vida.
b) La religión en este mundo secularizado: Ha variado la situación de la religión. Parece que definitivamente ha terminado la época de “la religión del Estado”. Desde ahora, la religión pertenece jurídicamente al terreno de lo privado. Esta privacidad se refiere particularmente a tres aspectos:
1) Caída del poder político de las Iglesias
2) Lo privado como espacio de libertad religiosa. Por primera vez en la historia de la humanidad, lo privado se ha sustraído a la invasión del poder político. Es más, el Estado lo considera como un gran valor a defender. No debe extrañar, pues, que muchos cristianos hayan transferido esta apreciación y valoración de lo privado, incluso en su relación con la Iglesia institucional y sus enseñanzas en el campo dogmático, moral o social.
3) La religión ya no es el vínculo social. Este es el tercer aspecto del cambio relacional entre Estado e Iglesia: la religión ya no constituye el vínculo social. La religión y los símbolos religiosos ya no son el cemento de la sociedad, ni la inspiración principal de la cultura occidental contemporánea. Hoy, el vínculo social se encuentra en el “consenso”.
c) Permanencia de la religión en la cultura secularizada: Durante algún tiempo, la idea de la secularización parecía estar asociada a la tesis de la progresiva desaparición de la religión en la sociedad y la vida de las personas. Es la tesis del positivismo, marxismo y hasta de la teología “de la muerte de Dios”. Pero...
1) Ocaso de lo sagrado - permanencia de lo sagrado. Al momento presente resulta innegable que un amplio espacio de sacro y sacralidad ha desaparecido definitivamente. Pero esto no quiere decir que la cultura moderna tienda hacia una sociedad sin religión, como si ésta hubiera de desaparecer totalmente. El fenómeno de la secularización no conduce necesariamente a la desaparición de la religión en las personas.
2) El sacro como contracultura: Las actuales formas del sacro que emergen en el ámbito de lo privado asumen generalmente la forma de una contracultura, expresión de un profundo disgusto frente a la exagerada racionalización de la cultura moderna. Precisamente por este motivo, lo sagrado se presenta en el contexto de lo irracional. También por ello, muchas personas buscan formas de sacralidad que pertenecen al mundo de lo oculto y esotérico. Así, encontramos personas que aborrecen todo tipo enseñanza religiosa dogmática y al mismo tiempo acogen sin ninguna reacción crítica desvariadas doctrinas esotéricas. En algunos países reemergen formas de religiosidad precristiana (esoterismo, druidismo…
Hervieu-Léger distingue cuatro direcciones en que se expresan los nuevos movimientos religiosos: a) Evangelismo, fundamentalismo y pentecostalismo en el cristianismo; b) creciente atracción de las religiones orientales; c) una miríada de grupos y movimientos que persiguen la expansión del “potencial humano” (mixtura de psicología y elementos de misticismo oriental, pero interpretados de modo arbitrario) d) las sectas autoritarias en torno a un leader carismático con un poder casi ilimitado sobre sus seguidores
3) Diversificación entre sacro, religión, fe cristiana. El problema no es teórico ni se encierra sólo en el significado de estos términos, sino que tiene directa relación con la pastoral y la catequesis. Así, por ejemplo, las personas que abandonan el culto o la pertenencia a la fe eclesial, no por ello dejan de ser religiosas. Hay que distinguir que pueden darse dos fracturas: una, entre religión y pertenencia a una iglesia o agrupación religiosa; otra, entre religión y fe cristiana.
d) Relación de los cristianos con el cristianismo oficial: Siempre ha existido un cierto pluralismo en el cristianismo (cf. NT). Hoy, sin embargo, existe un pluralismo dentro del mundo cristiano que es totalmente diferente al pluralismo tradicional de acentuaciones entre fe y vida cristiana o de espiritualidad.
1) Un cristianismo selectivo: muchos cristianos seleccionan partes de la doctrina o de la moral, aceptando sólo algunos aspectos y distanciándose de otros. Es una especie de supermercado cristiano, donde cada uno escoge el menú.
2) La distancia frente a la moral oficial. En general se acepta, y hasta se desea, que la Iglesia intervenga en el mundo de la moral social e internacional. El problema se plantea cuando toca la moral individual, y más concretamente la moral sexual.
3) Abandono de la Misa y los sacramentos. Hasta hace no muchos años se consideraba la frecuente asistencia a la Misa y el acercarse a la confesión y a la comunión y la sustancial observancia de la moral, como el criterio primario de la pertenencia a la Iglesia. Pues bien, hoy no es así; y las personas, aunque “no practiquen” siguen considerándose y profesan ser cristianos. No puede decirse que ya no sean cristianos. El problema es hasta cuando podrán conservar la fe. Quizá para muchos de ellos es ya el primer paso decisivo sobre el camino de la descristianización.
4. Una religión vieja en un mundo nuevo, desafío a la vitalidad pastoral de la fe.
La aparición del cristianismo supuso en la vida religiosa de su tiempo la irrupción de un brote pequeño pero extraordinariamente virulento de novedad. La conciencia de novedad que comparten les lleva a vivir una “vida nueva”. Esta impresión de novedad que irradiaba influyó decisivamente en la prodigiosa expansión de los cristianos, una minoría oprimida y perseguida, sin resortes de poder ni medios del prestigio humano. Por eso su mensaje era “buena nueva” frente a una sociedad y unas religiones incapaces de responder a las preguntas radicales de los humanos.
Pero aquel cristianismo “cambiador” parece haber llegado fatigado a estas últimas etapas de su camino. De hecho la Iglesia, al menos en los países occidentales, aparece como una institución avejentada. Las encuestas de la Fundación Santa María lo dicen: “la Iglesia suena a viejo, a pasado, a otra época para la gran mayoría de jóvenes”.
Avejentada, sobre todo en sus personas, como muestra la edad media de sus representantes y de quienes frecuentan la práctica.
a) Incapacidad de renovación: La raíz de esta situación tan contraria a la naturaleza del cristianismo está en el hecho de que la Iglesia no se renueva. Y no lo hace,
a) Porque parece faltarle el Espíritu, única fuente de renovación. Cambian los métodos y las estructuras, pero en ambos casos esos métodos y estructuras en lugar de presencializar ocultan a Jesucristo y su Espíritu, porque del conjunto de la Iglesia (de nuestra Iglesia) puede decirse que es terriblemente pobre en espiritualidad.
La Iglesia vive para dar testimonio del Dios vivo, pero parece como si fuésemos incapaces de transparentar a Dios, nos dedicamos a escenificar acontecimientos para mayor gloria de la Iglesia. Muchos de nosotros, que nos decimos consagrados a las tareas del Reino, estamos más dedicados a asegurar la supervivencia de las estructuras de la Iglesia
b) No se renueva, como consecuencia de lo anterior, porque está fallando en ella el relevo generacional que origina la crisis de la transmisión de la fe, y le falta la renovación que procura el contacto con otros, con los diferentes, que le procuraría una buena entendida evangelización. Esta incapacidad nos está llevando a otra incapacidad: somos incapaces de transmitir el cristianismo a los mismos bautizados que se alejan de la fe y la práctica de la vida cristiana.
b) Coartada para ocultar nuestra responsabilidad: Durante algún tiempo hemos intentado disimular el hecho acudiendo a una serie de excusas y coartadas de corto alcance:
a) La transmisión fracasa porque la situación la hace imposible. Y nos referimos a la secularización, la cultura, el impacto de los medio de comunicación, el influjo de determinadas políticas.
b) Nos consolamos con “el cristianismo es una vocación extremadamente exigente, y las generaciones posmodernas, incapaces de tomar opciones radicales y adoptar compromisos estables, son incapaces de asumir sus exigencias”. Pues ya comienzan a oírse voces que acusan de que muchos jóvenes no desean dedicar un tiempo y unos esfuerzos para la aceptación del cristianismo más bien blando que les presentamos, y que posiblemente una de las causas del fracaso de la transmisión está en el cristianismo desvirtuado, light, al que les pedimos adherirse.
c) Para justificar nuestra incapacidad para convocar al cristianismo, decimos que nuestra época es, desde el punto de vista espiritual, un desierto; que vivimos en una cultura materialista, centrada en el interés y el disfrute de lo inmediato, que hace imposible el acercamiento al cristianismo y a la percepción de sus valores.
d) La última coartada para explicarnos nuestra sequedad transmisora es la pretendida carencia en sus destinatarios de la mínima sensibilidad para lo religioso que sirva de punto de contacto para el anuncio del Evangelio. La indiferencia religiosa de los jóvenes es tal, que carecende oído para lo religioso, por lo que ningún mensaje que proceda de ese mundo puede producir en ellos el menor eco. Tampoco esto es cierto.
c) La dificultad está al interior de la misma Iglesia: La situación nos invita también a mirar hacia nuestro interior.
a) Tal vez tengamos que reconocer que nuestras comunidades no transmiten porque no tienen qué transmitir, o, mejor, porque no somos de verdad cristianos. Es decir, que tal vez la falta de renovación generacional que padece el cristianismo (y nuestra Provincia) se deba en buena medida a la falta de renovación interior, espiritual: la renovación de las generaciones encargadas de la transmisión.
b) Una segunda dificultad quizá pueda proceder de la forma que entendemos la misma transmisión. Es posible que a veces queramos transmitir nuestro cristianismo, tal como nosotros lo vivimos y pensamos que lo vivieron las generaciones que nos precedieron. Más que transmitir el cristianismo, parece que queremos clonar nuestro propio cristianismo. No nos damos cuenta que esta forma de transmisión no “funciona”, porque no se presta a ello ni el contenido ni el hecho mismo. Lo primero, porque no es un depósito de verdades, normas y costumbres, sino una vida, una persona que sólo se dejan transmitir adaptándose a las nuevas condiciones y produciendo continuamente nuevas formas de vida. Lo segundo, porque los destinatarios son también sujetos activos, por lo que es necesario que el mensaje se refleje de modo nuevo en la personalidad, sensibilidad de estos destinatarios, condicionados por su nueva situación histórica.
c) Por último, es importante que nos preguntemos si la crisis de la transmisión no se deberá a que intentamos transmitir un cristianismo, el nuestro, que además está falto de vida, tal vez sea anacrónico y hasta insignificante.¿No es verdad que la pastoral de la que nosotros fuimos objeto y la que nosotros hemos realizado ha sido siempre una pastoral de “conservación”, que reproducía la actitud del siervo que guarda su denario para no perderlo? Un cristianismo así ha perdido su vigorosidad.
5. La renovación de la pastoral
El dinamismo de la renovación pastoral se refleja necesariamente en el campo de la acción pastoral. Veamos algunas aplicaciones que parecen imponerse en el actual momento de reflexión pastoral:
1) La adecuación a los tiempos sitúa hoy la pastoral en estado de problema generalizado y abierto. Es una exigencia de la situación actual. No debe pues maravillamos que la práctica pastoral se vea, a todos los niveles, contestada y cuestionada. No se trata de romper arbitrariamente con el pasado, sino de delinear de modo lúcido las exigencias de la renovación con vistas al futuro, con la urgencia y dinamicidad que los tiempos exigen. Tomar en cuenta esta necesidad es el primer paso para un discurso real, como hicieron los obispos en Medellín.
En este orden de ideas se justifica el esfuerzo general que hoy se realiza al revisar los catecismos, preparar nuevos instrumentos pastorales, repensar las formas y las estructuras de la enseñanza religiosa. Pero no sólo: hay que prever necesariamente que los nuevos instrumentos de la pastoral serán a su vez sustituidos por otros, en un ritmo continuo de renovación que no permite paradas demasiado prolongadas. El más avanzado método de pastoral y el más ultramoderno texto de religión deben resignarse a una vida breve, teniendo en cuenta que nuevas exigencias pedirán nuevos instrumentos y directivas. Más que nunca se debe decir que hoy la renovación es ley de vida
2) La pastoral debe asumir las ventajas del método sociológico Como los otros sectores, también la pastoral debe partir del conocimiento -a ser posible científico- de la situación socio-cultural de toda región y momento histórico. Esta exigencia es tan importante, que sin ella se corre el riesgo de hacer ineficaz cualquier intento de actualización pastoral que incorporase las más modernas reflexiones teológicas o las conquistas de la ciencia psicológica o pedagógica. Sólo un atento análisis de la situación puede garantizar una recta impostación de la obra pastoral, puesto que sólo así podremos estar seguros de ir al encuentro de las verdaderas exigencias de los hombres concretos.
A la exigencia del método sociológico corresponde lógicamente la conclusión práctica que la organización pastoral no puede prescindir hoy de la colaboración de expertos en sociología religiosa
3) La pastoral debe asumir las exigencias del pluralismo y de la descentralización. El pluralismo pastoral es la respuesta a la variedad infinita de situaciones diversas -de cultura, geografía, condiciones socioeconómicas, etc.- de los lugares en los que la pastoral debe ser desarrollada. No es posible adoptar los mismos métodos e instrumentos pastorales en las más diversas regiones de la geografía cristiana.
Quizá la aplicación más clara del pluralismo pastoral se halla en la relación de catecismos y textos oficiales para la enseñanza religiosa. Parecía haberse superado para siempre el proyecto de un Catecismo para la Iglesia universal incluso el concepto de un Catecismo nacional parecía en fase de superación pero la práctica eclesial más moderna indica lo contrario. No parece haberse tenido en cuenta la experiencia de los catecismos de Francia e Italia, por citar dos ejemplos recientes, en los que aparece claro que cualquier texto oficial de catecismo debe ser diversificado en modelos diversos, para responder a las exigencias de regiones o sujetos diversos. Aún más, el mismo concepto de catecismo como documento oficial sobre el contenido de la fe en relación a su enseñanza, puede ser objeto de discusión, precisamente para poder respetar el pluralismo de formas y expresiones pastorales, sin que por ello se olvide una sustancial fidelidad a la esencia inmutable del mensaje.
El pluralismo pastoral exige la movilización de todas las fuerzas locales para la organización de una pastoral autónoma y verdaderamente adaptada a las características de cualquier pueblo o cultura. En este sentido estamos asistiendo a una descolonización pastoral.
Paralela a la exigencia de pluralismo es la de descentralización pastoral Es evidente que ya no es posible establecer desde lo alto, sea a nivel mundial, nacional o regional, directivas precisas de pastoral. No quiere decir que sea inútil el trabajo de los organismos propuestos para la programación pastoral, precisamente porque la descentralización no significa atomización y pérdida de la unidad sustancial, especialmente en un mundo en el que se tiende cada vez más a la unificación. Por ello, la actividad de los institutos pastorales debe servir a impostar rectamente el trabajo de adaptación de las exigencias generales de la pastoral a las condiciones propias.
4) La pastoral debe proceder además con la prudencia de la audacia. Es imperativa la renovación o experimentación de nuevas fórmulas, reforma de estructuras, búsqueda de soluciones para los nuevos problemas. Ciertamente, toda experimentación comporta un cierto margen de riesgo, y por ello se exige que se aseguren las mejores garantías de éxito y adecuados métodos de valoración, pero sin miedo a rehacer el camino equivocado cuando sea necesario.
( Tomado de P. Miguel Angel Medina Escudero, O.P. Principales desafíos pastorales hoy en la Iglesia).