Mostrando entradas con la etiqueta Cardenal Tarancón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cardenal Tarancón. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de julio de 2015

Hoy hace 79 años que comenzó la guerra civil.



Guerra civil española: La guerra de los abuelos que algunos nietos quieren actualizar.
Hoy hace 79 años que comenzó la guerra civil.
El 18 de julio de 1936 grupos de  militares del Ejército español se levantaron en armas contra la República. Este acto significaba el fin del experimento democrático realizado en España desde abril de 1931. La caída de la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera y el descrédito de la Monarquía habían posibilitado la proclamación de la II República Española como panacea que pretendía sacar al país de su histórico atraso. Sin embargo, los años que van desde 1931 a 1936 se convirtieron en fiel reflejo de las contradicciones de la sociedad española. De un lado muchos pedían un cambio social y económico profundo que acabara definitivamente con el poder oligárquico en España. Del otro, ese mismo poder, apoyado por el Ejército y la Iglesia, luchaba por defender su posición privilegiada.
La historia se iba llenando de venganzas y actos al margen de la ley. Las leyes tampoco atajaban los desmanes de grupos que amparados en la Republica imponían sus decisiones y sus leyes, muchas veces anárquicamente. Las elecciones de febrero de 1936 sólo sirvieron para dividir aún más a los españoles y tras el triunfo del Frente Popular la oligarquía ya solo tuvo fe en una acción salvadora del Ejército que librara a España de la anarquía y la revolución. Se daba paso así a la Guerra Civil Española.
La inmensa mayoría ya no recuerda aquel sábado 18 de julio de 1936 , día de mucho calor. Un calor espantoso. Pasados muchos años, oia contar a mis padres que “la gente sabía que iba a empezar la guerra porque unos días antes corrían estrellas por el cielo”.
La sublevación estalló el día 17 en Melilla. El 17 a las 17 horas fue la orden de salida emitida por el general Mola. Según algunos historiadores, el citado general concedió cierta flexibilidad a los destacamentos de las demás provincias para que cada cual eligiera según las circunstancias la fecha y la hora en la que podían divulgar el bando de guerra. Otros autores sostienen que la dispersión de fechas fue consecuencia de cierta incompetencia por parte de los sublevados. Por lo que respecta al día 18 de julio, aquel día solo se sublevaron cinco capitales de provincia; la mayor parte (24) lo hizo el día 19, si bien una mayoría durante la madrugada del 18 al 19, según las cifras que aporta el historiador Francisco Alía Miranda en su libro Julio de 1936 (editorial Crítica), uno de los más recientes sobre el golpe.

Aquel fin de semana de mediados de julio de 1936 hubo normalidad en algunas partes de España. En otras, tiroteos y víctimas. El domingo 19, mucha gente acudió a las playas de la Albufereta y de San Juan en Alicante, según cuenta la prensa local. No muy lejos de Madrid, en la sierra de Navacerrada, se celebró la tradicional prueba ciclista de la Subida a los Puertos, que se adjudicó el ciclista sevillano Antonio Montes. El lunes 20 abrieron los comercios en muchos puntos de España como si tal cosa. El 21 hubo mercado en Madrid, el principal objetivo de los sublevados: se había producido ya el asalto al cuartel de la Montaña con un trágico balance de muertos.
Acabada la guera el 1 de abril de 1939,se inicio un periodo de la historia de España correspondiente con el ejercicio por el general Francisco Franco Bahamonde, o «el Caudillo», con el desarrollo del franquismo; esto es, un largo periodo desde 1939), hasta su muerte y sucesión en 1975. Su amplia dimensión temporal y la marcada presencia del propio Franco en toda ella hace que a menudo se utilice para designarla la expresión era de Franco.[6
Muerto el General Franco, la izquierda llegó pronto al poder tras el franquismo y no consideró una prioridad recuperar la memoria. Se cambiaron los nombres de algunas calles y poco más. No hubo ajuste de cuentas. Una transición pacifica.
Se fueron promulgando una serie de decretos y leyes específicas para tratar de compensar las penalidades y sufrimientos de aquellos que padecieron los avatares de la guerra en el bando republicano o prisión en la época franquista. Previo a estas leyes ya en 1969 Francisco Franco dictó el Decreto-Ley 10/1969, por el que prescribían todos los delitos cometidos antes de 1 de abril de 1939,[7] (es decir, el final de la Guerra Civil). Dicho Decreto-Ley fue dictado a los treinta años de acabada la Guerra Civil.
Algunas de ellas fueron:
Decreto 670/1976, de 5 de marzo, por el que se regulan pensiones a favor de los españoles que, habiendo sufrido mutilación a causa de la pasada contienda, no puedan integrarse en el cuerpo de caballeros mutilados de guerra por la patria.
Ley 5/1979, de 18 de septiembre, sobre reconocimiento de pensiones, asistencia médico-farmacéutica y asistencia social a favor de las viudas, hijos y demás familiares de los españoles fallecidos como consecuencia o con ocasión de la pasada guerra civil.
Ley 35/1980, de 26 de junio, sobre pensiones a los mutilados excombatientes de la zona republicana.
Ley 6/1982, de 29 de marzo, de pensiones a los mutilados civiles de guerra.
Ley 37/1984, de 22 de octubre, de reconocimiento de derechos y servicios prestados a quienes durante la Guerra Civil formaron parte de las fuerzas armadas, fuerzas de orden público y cuerpo de carabineros de la República.
Disposición adicional decimoctava de la Ley 4/1990, de 29 de junio, de Presupuesto Generales del Estado para 1990, que determina las indemnizaciones a favor de quienes sufrieron prisión como consecuencia de los supuestos contemplados en la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de amnistía.

La aprobación de la ley de memoria histórica en diciembre de 2007 ha querido abrir. una nueva etapa en la reparación y reconocimiento de las víctimas de la guerra civil y el franquismo. Desgraciadamente en muchos casos y ahora mas con los nuevos ayuntamientos (muchos de rasgos muy parecidos a los que formaron el Frente Popular en los años previos a 1936)  y que curiosamente tienen y adoptan las mismas actitudes ideológicas.
Con esta memoria histórica tal como se plantea quieren acabar la transición pacífica posterior al franquismo y volver a escribir una nueva transición donde haya un borrado general de todos los años del franquismo. Con lo cual olvidan y marginan a gran parte del pueblo que o fue franquista o vivió pacíficamente en el franquismo.
La Memoria histórica debe de ser un recuerdo colectivo, una evocación volcada hacia el presente del valor simbólico de las acciones colectivas vividas por un pueblo en el pasado. la MH es una acción que preserva la identidad y la continuidad de un pueblo, es no olvidar lo aprendido, muchas veces con sangre, es el camino para no repetir errores pasados… Son muchos los que mantienen memoria de los sucedido a sus familiares, o a ellos mismos, y no es poco. Pero si el recuerdo no incluye una visión de conjunto, una reflexión serena sobre las circunstancias que causaron o motivaron los hechos del pasado, ese recuerdo puede resultar solamente un velo que nuble el buen entender. Los problemas que hoy vivimos ya fueron vividos antes de ahora; la MH nos impediría repetir errores. Sin MH la humanidad está condenada a vivir cada día el mismo sufrimiento, como Prometeo encadenado. La recuperación de la Memoria Histórica es el primer paso para recuperar nuestro futuro como un pueblo libre y dueño de sus destinos. Desde un juicio objetivo valoremos todo y de todos. de esta forma podremos vivir en paz y reconciliados. no queremos resurgir de trasnochadas ideologías que lo que quieren es reescribir la historia y repetirla con sus aciertos pero no evitando los errores.

miércoles, 6 de abril de 2011

´La Iglesia va hacia el gueto y necesita una gran reforma´.

Levante-EMV.com » Comunitat Valenciana
Teólogo jesuita. La voz crítica del teólogo jesuita José Ignacio González Faus (Valencia, 1935) exaspera al Vaticano, adonde han llegado acusaciones contra él. Autor de numerosas publicaciones y profesor de teología en Barcelona, dirige el centro jesuita Cristianismo y Justicia.



ISABEL BUGALLAL VALENCIA ¿No tira la toalla?

No la pienso tirar, por supuesto; ¿por qué habría de tirarla?

¿Por amenazas del Vaticano?

Tampoco han sido tantas y, aunque fueran más, Jesús, a quien yo sigo, no la tiró. Mi padre, san Ignacio, mi fundador, tampoco la tiró perseguido por la Inquisición.

¿Es verdad que al Vaticano llegan anónimos y delaciones?

Sí. Es increíble la cantidad de cartas y denuncias que llegan, muchas anónimas y de gente neurótica que no tiene otra cosa que hacer y escribe a Roma. Lo que no comprendo, como cristiano y como cura, es que en Roma se dé audiencia a este tipo de acusaciones.

¿Las escuchan?

Cuando eran contra el bueno -o el malo- de Marcial Maciel no parece que les hicieran mucho caso, en cambio, cuando llegan otros casos... Todos los sistemas muy centralizados, como es el Vaticano, tienen un gran miedo a estar desinformados y cualquier cosa que les dicen se la creen.

¿Qué han dicho de usted?

Que niego la divinidad de Jesús, cosa que es mentira y, por tanto, no me preocupa; que critico a la Iglesia injustamente, cosa que tampoco es verdad; que si soy marxista, lo cual no es cierto, y cosas de ese género que no merecen audiencia.

¿Es incómodo para la Iglesia?

No quisiera serlo porque amo a la Iglesia, pero lo soy porque creo que necesita una reforma muy seria. Jesús también fue incómodo para el sanedrín y los sumos sacerdotes.

¿Denuncia la estructura de poder de la Iglesia?

Naturalmente: el poder fue la tercera tentación que rechazó Jesús. La Iglesia debía tener el mínimo indispensable de estructura y el máximo de libertad pero tengo la impresión de que es al revés.

A usted no le cabe en la cabeza que la Iglesia tenga Estado.

En la cabeza me cabe, donde no sé si cabe es en el Evangelio.

¿Escribió una carta abierta al Papa para decírselo?

Por qué no, todo cristiano tiene derecho a escribir al Papa.

Es crítico con el nombramiento de obispos, ¿por qué?

Porque el procedimiento actual es contrario al que se daba en la Iglesia primera y el Evangelio. Cada iglesia debe elegir a su obispo.

¿Los papas son prisioneros de la curia romana?

Están condicionados por una estructura que la curia conoce mejor. Como ellos dicen, "los obispos pasan, pero la curia permanece".

¿Cuál es el lugar de la Iglesia que usted defiende?

La Iglesia tiene que estar con las víctimas, los crucificados, los pobres, los perseguidos; con la mentalidad de cada época y con las diversas culturas.

Dice que la Iglesia tarda 200 años en admitir los cambios.

La reforma de Lutero no fue digerida casi hasta el concilio Vaticano II y no parece que la gente de la curia haya aceptado totalmente el Vaticano II.

¿Ve una involución?

No solo yo, muchos teólogos lo piensan. Hace casi 40 años Karl Rahner escribió un artículo que se titulaba ¿Vamos hacia el gueto? Pues parece que sí, que vamos hacia el gueto.

Usted fue alumno de Ratzinger en Alemania.

Yo preparaba la tesis doctoral allí, era capellán de los inmigrantes españoles y acudía a sus clases de cristología. Los alumnos hasta le aplaudíamos: era, evidentemente, otro Ratzinger más avanzado.

¿Qué opina de la visión de Jesús que da en su último libro? Según él, no fue revolucionario.

Jesús no quiso ser un revolucionario, pero resultó serlo y fue condenado por motivos políticos. Puede que no sea la visión de Benedicto XVI, pero es la que tiene más fiabilidad histórica.

Los "kikos", el movimiento neocatecumenal, arrastra masas y llena plazas allá donde el Papa va.

Para llenar plazas basta con dinero, organización y unos cuantos autobuses. La pregunta es si eso no es como la espuma que llena el vaso de cerveza y cuando baja no queda nada. Más que la espuma, la imagen evangélica sería la semilla que crece. La manera de proceder de los "kikos", con presiones y chantajes, no me parece muy evangélica.

El poder de Rouco, debe ser grande, le llaman 'vicepapa'.

Sé de él lo mismo que usted, lo que dicen los periódicos, y que alguna vez se quejó de mí al provincial de los jesuitas.

La Iglesia está mal, pero el mundo está peor, a su juicio.

Me temo que sí. "Estamos en un sistema que produce ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres", dijo Juan Pablo II.

¿Ha hecho testamento vital?

Sí, lo he hecho porque creo que hay un cierto encarnizamiento terapéutico que se disimula de mil maneras y porque tuve una hermana gemela que murió de cáncer y, con ayuda de un médico, tuve que plantarme para que no la molestaran más y la dejaran morir en paz; y porque prefiero morirme seis meses antes que no vivir seis meses más incómodamente.

sábado, 5 de marzo de 2011

¿Porqué se difama a la Iglesia?.

Son más de doscientas décadas de existencia y nunca se le ha permitido la calma, el sosiego. Ha padecido, como ninguna otra institución, el atroz azote de la persecución, de la difamación, de la calumnia, de la incomprensión…; y aún hoy continúa abrazándolos con la misma aceptación amorosa de esposa y madre y con el si ...lencio propio de los corazones perdidamente enamorados.

Con nadie se han ensañado tanto como con ella. La Iglesia no es obra humana y por eso todo lo aguanta, por eso mantiene elevada al cielo la pureza siempre resplandeciente de sus ojos. Ha aceptado, en estos dos milenios, la prolongación del bautismo del agua roja del martirio; y aun en tiempos de dificultades, cuando parecía desmoronarse, que ya nada se podía hacer para mantenerla en pie, en pie ha permanecido y con una fecundidad que ya se puede calificar de inagotable. Los primeros años de cristianismo son muy semejantes a los de nuestra actualidad donde la agresión anticristiana es cada vez más voraz e incisiva. Los “Nerones” de nuestro tiempo no se hartan de pregonar la falacia del retroceso que supone la existencia de una religión que, fiel a sus cimientos, defiende la verdad que ha resguardado por dos milenios. Sus enemigos han prendido el fuego voraz de la duda, del relativismo, del libertinaje, del desenfreno y de la confusión promocionándolos como valores humanos cuando en realidad son un cáncer que consume en el silencio y se manifiesta en el vacío y la infelicidad. La paja ha ardido fácilmente porque lo superfluo se extiende con comodidad. Esos “Nerones” han logrado contraponer a las salidas desmoralizantes y reduccionistas las normas cristianas como incompatibles y anticuadas; se les hace aparecer como residuos vejestorios a base de exaltación, mentiras y engaños para enaltecer una falsa imagen del ser humano, para poder vender mejor lo que producen. A causa de una defensa, de la defensa del hombre, la Iglesia es hoy perseguida, calumniada, incomprendida y difamada en quienes la forman, en su metodología, en sus procedimientos, en su historia… ¿Por qué se le persigue?, ¿porque recuerda el valor de la vida humana, defiende la verdad y pregona que el hombre tiende naturalmente hacia ella? ¿Se le persigue porque explica qué y cuál es la verdadera libertad y enseña al hombre a vivir con ella? Así piensan: “No la dejemos existir; su existencia supone el fin del atiborrar las arcas personales de dinero. No, que no exista; no vaya a ser que el hombre la entienda, conozca la verdad y aprenda a ser verdaderamente libre”. ¿Se le persigue porque defiende la vida, porque pregona con voz fuerte y firme que toda vida es digna de ser vivida? ¿Se le persigue porque busca librar al ser humano de la dictadura del relativismo, del totalitarismo de las ideas y la enajenación mental que le evita pensar por sí mismo? ¿Por qué se le calumnia?, ¿porque importan más los intereses personales: vender libros, películas y hacer declaraciones a costa de la adulteración de lo cierto; de mentir y el engañar infamemente? ¡Qué pena! ¡Qué bajeza! ¡Hasta dónde es capaz de caer a costa del prestigio y buen nombre de otros! Se le calumnia porque sin ella los criterios para orientar a la humanidad se pueden prostituir y falsear. ¿Por qué no se le comprende?, ¿porque pone amor donde hay odio?, ¿porque enseña a poner la otra mejilla al que nos golpea, a dar la túnica a quien nos pide el manto, a perdonar a quien nos maldice, a ir por la oveja perdida y dejar a todo el rebaño: porque las matemáticas en esta fe no existen? ¿No se le comprende porque la geografía de las cruces que coronan las iglesias católicas esparcidas por el mundo nos recuerda el amor de un Dios que murió por nosotros? ¿Qué no se comprende exactamente de ella: haber defendido la igualdad del hombre y la mujer desde sus inicios, el promover la ciencia, la fundación de las universidades, el ser mecenas del arte y la cultura de todos los tiempos: salvaguardarlos, impulsarlos y enseñarlos? ¿Por qué se le difama?, ¿porque pregona la igualdad de todos los seres humanos: ricos y pobres, negros o blancos, alto o bajos: porque habla del valor de sus vidas? ¿Se le difama porque da de comer al hambriento, viste al desnudo, atiende al enfermo, visita al encarcelado y socorre al viajero? Si de un día para otro la Iglesia, que son sus hijos, declinase de su labor, la noche se abatiría sobre el mundo. ¿Y quién atendería a los millones de enfermos de lepra, sida o cáncer (por mencionar algunas enfermedades de entre muchas otras); quién sostendría con el amor de la paciencia y el servicio desinteresado a los más pobres de los pobres? ¿Quién socorrería a los damnificados y regalaría su atención de amor a los que necesitan ser escuchados?... ¡¿Quién?!, ¡¿quién?! “Bienaventurados seréis cuando se os persiga, calumnie y maldiga por causa de mi nombre”. Este pensamiento esta metido en la memoria de la Iglesia. Por eso únicamente mira adelante, sólo sabe mirar hacia allá… no quiere poder económico, político; quiere hablar y seguirá hablando con la potencia del amor y la verdad arrolladora. Es la conciencia del mundo y por eso es atacada. Si tan sólo pensásemos un poquito; sin dejarnos embaucar por la influencia mediática de los enemigos de Cristo, seríamos capaces de percibir la claridad del porqué la Iglesia es vituperada y ultrajada. Vale la pena ser católico perseguido, calumniado, incomprendido y difamado cuando nuestro ojos están fijos en el cielo, en la cruz; libres de toda huella de intereses mundanos.

Autor:

Jorge Enrique Mújica L.C.

Fuente:

GAMA - Virtudes y Valores

lunes, 27 de diciembre de 2010

Grupo sobre el Cardenal Tarancón: Cardenal del Concilio Vaticano II.

El Cardenal Tarancón no fue un hombre que asumiera el Concilio Vaticano II, sino que era ya un Obispo plenamente conciliar y eclesial mucho antes del Concilio.
El cardenal Tarancón fue una de las figuras más destacadas en la época de transición de la Iglesia española desde el franquismo a la “democracia”. Coincide esta etapa con el Concilio Vaticano II y la aplicación de todas las reformas eclesiales postconciliares, algunas de las cuales entraba en franca contradicción con el nacional-catolicismo propio del franquismo. El momento en que se conjugan las «tres transiciones» es el 23 de febrero de 1973 -día clave en la Historia de la Iglesia española, pues el pleno de la Conferencia Episcopal elige Presidente, por mayoría, al Cardenal Tarancón, Arzobispo de Madrid-. Esto cambió el signo de la mayoría de la Conferencia Episcopal. Y este hecho fue esencial en la cooperación de la Iglesia a la Transición. Cuatro hitos fundamentales marcan la presencia de la Iglesia en la Transición: La homilía de los Jerónimos; la renuncia del Rey al derecho de presentación de los Obispos; la apertura a todos los partidos políticos democráticos y la ausencia de compromiso con un partido político concreto de «signo cristiano»; y la definición del Estado aconfesional pero cooperante con la Iglesia en la Constitución del 78. En estas cuatro cuestiones Tarancón tiene protagonismo decisivo.
http://es-es.facebook.com/home.php?sk=group_169360759766272

es-es.facebook.com