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lunes, 18 de abril de 2016

Amoris Laetitia: «Una saludable autocrítica».

 Amoris Laetitia: «Una saludable autocrítica»
Por el P. Giovanni Scalese
Miembro de la Orden de los Clérigos Regulares de San Pablo (Barnabitas), filósofo y teólogo

Me han pedido un trabajo acerca de la exhortación apostólica Amoris laetitia, pero realmente no me agrada comentar los documentos pontificios. Escribí en alguna ocasión: «las sentencias no se discuten, se aplican». Así que en este caso, en lugar de discutir los méritos de la exhortación, preferiría centrarme en ciertos aspectos formales del documento, aunque será inevitable hacer referencia a su contenido.
El documento nos invita a ser humildes y realistas y hacer una «sana autocrítica» (n. 36): creo que esta actitud debe orientarse no sólo hacia la iglesia del pasado y su práctica pastoral, sino que, para ser auténtica, debe extenderse a 360° y por lo tanto también a la iglesia de hoy. Por ello me gustaría formular algunas preguntas, no con espíritu polémico, sino como una simple invitación a la reflexión.
1. ¿Es correcto volver sobre los temas que ya habían sido abordados en tiempos relativamente recientes (el Sínodo anterior sobre la familia data de 1980), sin que la situación haya cambiado radicalmente? Es cierto que en estos treinta y cinco años ha habido no pocas novedades, que no habían sido afrontadas entonces (por ej. la fecundación in vitro, la teoría de género, la maternidad subrogada, uniones homosexuales, la adopción de hijastros, etc.); pero también es cierto que estas cuestiones no han sido objeto de los últimos Sínodos y son tocadas sólo parcialmente y de paso en la exhortación apostólica AL. La atención parecía dirigida exclusivamente sobre una cuestión que ya había sido ampliamente debatida y definida: el acceso a los sacramentos de divorciados vueltos a casar civilmente. La cuestión había sido resuelta autorizadamente en la exhortación apostólica Familiaris consortio (n. 84); su enseñanza fue retomada por el Catecismo de la Iglesia Católica (n.1650) y reiterada en la Carta de la Congregación para la Doctrina de la fe del 14 de septiembre de 1994 y la declaración del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos de 24 de junio de 2000. Soy perfectamente consciente de que Amoris Laetitia escapa a la lógica doctrinal y legal, para colocarse sobre un plano exquisitamente pastoral; pero me pregunto: ¿es correcto poner ahora en entredicho una enseñanza prácticamente definitiva?
2. ¿Es correcto el procedimiento seguido para abordar este tema? Primero, el Consistorio extraordinario en febrero de 2014; a continuación, la Asamblea extraordinaria del Sínodo de los obispos en octubre de ese mismo año; posteriormente, la emisión de dos motu proprio sobre las causas de nulidad matrimonial en agosto de 2015; a continuación, la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los obispos en octubre siguiente; finalmente la exhortación apostólica postsinodal recién publicada. Hasta ahora, nadie había visto un procedimiento similar: ¿no era suficiente un único Sínodo, debidamente preparado? ¿Era realmente necesario este «martilleo» durante dos años? ¿Con qué fin? Todo ello, sin hablar de las anomalías registradas a lo largo del camino: el secreto de la relación con el Consistorio y del debate del Sínodo; el informe post disceptationem del Sínodo de 2014, que no reflejaba el resultado del debate; el informe final del Sínodo mismo, que se hizo eco de temas que no habían sido aprobados por los Padres; la carta reservada de los trece cardenales en principio del Sínodo 2015, denunciado públicamente como «conspiración», etc.: ¿son cosas normales?
3. ¿Es correcto insinuar determinadas soluciones pastorales que no habían sido acogidas por los Padres sinodales (y por lo tanto no podrían ser incorporados en el texto de la exhortación), en las notas del documento? ¿Es correcto poner en discusión, en un documento magisterial, la enseñanza de un documento precedente, con la siguiente fórmula: «muchos... destacan..» (Nota 329)*? ¿«Muchos» quiénes? ¿«Destacan» con qué capacidad? Además, ¿qué tipo de membresía requiere la nota 351**, que admite una posibilidad en abierto contraste con la enseñanza y la práctica ininterrumpida de la Iglesia, basándose en argumentos que ya habían sido considerados y juzgados insuficientes para justificar una excepción a esa enseñanza y práctica (véase la Carta de la Congregación para la Doctrina de la fe de 14 de septiembre de 1994, en particular, el n. 5: «esta práctica [de no admitir a la Eucaristía a los divorciados y vueltos a casar], presentada [por la Familiaris consortio] como vinculante, no puede ser cambiada en base a diversas situaciones»)?
4. ¿No debería tenerse cuidado, cuando se publica un documento, de lo que llegará a los fieles? En Evangelii gaudium se abordaba, con razón, el problema de la comunicación del mensaje evangélico (n. 41); en Amoris Laetitia exhorta a «evitar el grave riesgo de mensajes erróneos» (n. 300). ¿El hecho de que en los días sucesivos a la publicación de la exhortación hayan sido publicados comentarios contrastantes entre sí, no debería hacer reflexionar sobre ello? ¿No será que el lenguaje utilizado no es suficientemente claro? ¿Es posible que sobre el mismo documento haya quienes dicen que nada va a cambiar y otros que lo consideran revolucionario? Si una declaración es clara, no debería dar lugar a dos interpretaciones opuestas. ¿La confusión no debería ser una alarma? En Amoris laetitia no se ignora el problema: «Entiendo a aquellos que prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusiones» (n. 308), pero luego, con Evangelii gaudium (n.45), se responde que es preferible una iglesia que «no renuncia al bien posible, aunque corra peligro de ensuciarse con el barro de la calle». Es tentador pensar que la confusión sea buscada intencionalmente, porque en ella se buscaría a Dios y actuaría el Espíritu. Personalmente prefiero creer, con San Pablo, que «Dios no es un Dios de desorden sino de paz» (1 Corintios 14:33).
5. ¿Es posible que a medida que los años pasan, las exhortaciones apostólicas postsinodales sean cada vez más minuciosas? ¿Es posible que no se llegue a sintetizar en unas pocas proposiciones los resultados de las discusiones de los padres sinodales? La concisión generalmente se lleva bien con la eficacia y el impacto: cuando se extiende más de lo necesario para transmitir un determinado mensaje, la mayoría de las veces significa que las ideas no son muy claras. Sin mencionar que, por hacer los documentos excesivamente largos, se corre también el riesgo de desalentar incluso a los más dispuestos a emprender la lectura, y les obliga a conformarse con los resúmenes, generalmente parciales y sesgados, que hacen los medios de comunicación.
6. ¿Es realmente necesario que los documentos pontificios se conviertan en tratados de psicología, pedagogía, teología moral, pastoral, espiritualidad? ¿Es ésta es la tarea del Magisterio de la iglesia? Antes de afirmar que «no todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben resolverse con intervenciones magisteriales» (n. 3) luego, de hecho, se pronuncia en cada aspecto y se cae incluso en aquella «casuística insoportable», que, en pocas palabras, se dice que desaprueban (n. 304). El magisterio tiene la tarea de interpretar la palabra de Dios (Dei Verbum, 10; Catecismo de la iglesia católica, nº 85), definir las verdades de la fe, custodiar e interpretar la ley moral, no sólo evangélica sino también natural (Humanae vitae, n.4). El resto –la explicación, profundización, aplicaciones prácticas, etc., siempre se ha dejado a teólogos, a los confesores, a los maestros de espíritu, a la conciencia bien formada de los fieles. Una exhortación apostólica, dirigida a todos los fieles, no puede, en mi opinión, convertirse en un manual para confesores.
7. ¿Es correcto insistir sobre la abstracción de la doctrina (nn. 22; 36; 59; 201; 312), en contraste con el discernimiento y el acompañamiento pastoral, como si no hubiese posibilidad de convivencia entre las dos realidades? Que la doctrina sea abstracta, no tiene caso subrayarlo: lo es por naturaleza; como la praxis es praxis. Pero eso no significa que en la vida humana no tenga necesidad la una de la otra: la praxis siempre se deriva de una teoría (basta pensar que en Amoris laetitia se repite dos veces, n. 3 y 261, un principio filosófico –y por lo tanto abstracto– que ya había sido enunciado en Evangelii gaudium en nn. 222-225: «el tiempo es mayor que el espacio»). Por eso es importante que la praxis, para ser buena («ortopraxis»), esté inspirada en una doctrina verdadera (ortodoxia); de lo contrario, una doctrina errónea generaría inevitablemente una mala praxis. Despreciar la doctrina no sirve de nada, sólo sirve para privar a la praxis de su fundamento, de la luz que debería guiarla. ¿No se advierte, por otra parte, que el hablar de la praxis no se identifica con la propia praxis, sino que es sólo una teoría de la praxis misma? Y la teoría de la praxis sigue siendo una teoría, tan abstracta como la doctrina a la cual se quiere contraponer la praxis.
8. ¿Describir la Iglesia del pasado como una Iglesia exclusivamente interesada en la pureza de la doctrina e indiferente a los problemas reales de la gente, no es una caricatura que no corresponde de ninguna manera a la realidad histórica? Llegar al punto de utilizar ciertas expresiones (n. 49: «en lugar de ofrecer el poder sanador de la gracia y la luz del Evangelio, algunos quieren adoctrinar el Evangelio; transformarlo en piedras muertas para lanzar a los demás; n. 305: «un pastor no puede sentirse satisfecho sólo por aplicar las leyes morales a los que viven en situaciones irregulares, como si fueran piedras que lanzan contra la vida de las personas. Este es el caso de los corazones cerrados, que a menudo se esconden incluso detrás de las enseñanzas de la iglesia «para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas») es no sólo ofensivo, sino falso y mezquino hacia lo que la iglesia ha hecho y sigue haciendo, incluso entre muchas contradicciones e infidelidades, para la salvación de las almas. En la Iglesia el discernimiento y acompañamiento pastoral (quizás llamado con diferentes nombres y sin hacer demasiadas teorizaciones) siempre estuvieron ahí; sólo que hasta ahora cada uno hacía su oficio: el magisterio enseñaba la doctrina, los teólogos la profundizaban, los confesores y directores espirituales la aplicaban a los casos individuales. Hoy, sin embargo, parece que nadie puede distinguir la especificidad de su propio rol.
9. ¿Transformar las exigencias de la vida cristiana en «ideales» (n. 34; 36; 38; 119; 157; 230; 292; 298; 303; 307; 308) no significa -por lo menos en este caso-, transformar el cristianismo en algo abstracto, peor aún, en una filosofía o incluso una ideología? ¿No significa quizá olvidar que la palabra de Dios es viva y eficaz (Heb 4:12), que la verdad revelada es una «verdad que salva» (Dei Verbum, 7; Gaudium et Spes, n. 28), que el Evangelio «es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree» (Rm 1:16), que «Dios no manda lo imposible; pero cuando manda, advierte hacer lo que se puede y pedir lo que no se puede, y le ayuda para que pueda hacerlo»  (Concilio de Trento, Decreto sobre la justificación, c. 11; Cf..S. Agustín, De natura et gratia, 43, 50)?
10. ¿Estamos seguros de que la «conversión pastoral» (Evangelii gaudium, n. 25), que se reclama a la iglesia hoy en día, sea un bien para ella? Me da la impresión que detrás
de esta conversión hay un malentendido básico, ya presente en el momento de la proclamación del Concilio Vaticano II y que llega hasta el día de hoy: pensar que hoy ya no es necesario que la iglesia tenga cuidado de la doctrina, siendo ésta lo suficientemente clara, conocida y aceptada por todos, y que debemos estar preocupados solamente por la práctica pastoral. Pero ¿estamos seguros de que la doctrina es tan clara, que no requiere más estudio y que se defienda de las interpretaciones erróneas? ¿Estamos realmente seguros de que todo el mundo, hoy en día, conoce bien la doctrina cristiana?
No basta responder a estas preguntas diciendo que existe para ello el Catecismo de la iglesia católica: primero, porque no hay que descontar que todos lo conocen; en segundo lugar, porque incluso si se conoce, no necesariamente es compartida su doctrina. Si bien es cierto que «la misericordia no excluye la justicia y la verdad, debemos decir que la misericordia es la plenitud de la justicia y manifestación más luminosa de la verdad de Dios» (Amoris laetitia, n. 311), es igualmente cierto que «no disminuir en absoluto la enseñanza salvadora de Cristo constituye una forma eminente de caridad hacia las almas» (Humanae vitae, Nº 29; cf. Familiaris consortio, Nº 33; Reconciliatio et paenitentia, # 34; Veritatis splendor, 95). Y el servicio que el magisterio tiene que ofrecer a la iglesia es, ante todo, el servicio de la verdad (Catecismo de la iglesia católica, Nº 890); precisamente enseñando la verdad que salva, el Magisterio asume una actitud pastoral y misericordiosa por las almas. Sólo cuando el Magisterio haya cumplido su tarea principal, los agentes de pastoral, a su vez, podrán formar la conciencia, hacer discernimiento y acompañar a las almas en su camino de vida cristiana.

(*) Nota 329: Juan Pablo II, Exhort. ap. Familiaris consortio (22 noviembre 1981), 84: AAS 74 (1982), 186. En estas situaciones, muchos, conociendo y aceptando la posibilidad de convivir «como hermanos» que la Iglesia les ofrece, destacan que si faltan algunas expresiones de intimidad «puede poner en peligro no raras veces el bien de la fidelidad y el bien de la prole» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 51).
(**) Nota 351: En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos. Por eso, «a los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor»: Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 44: AAS 105 (2013), 1038. Igualmente destaco que la Eucaristía «no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles» (ibíd, 47: 1039)

Publicado originalmente en el blog del autor como «Salutare autocritica»
(Tomado de Infovaticana.com
 http://infocatolica.com/?t=opinion&cod=26432).

viernes, 23 de octubre de 2015

El cardenal Francis Arinze, de Nigeria, defendió vehementemente la Fe Católica frente a la propuesta presentada por un padre sinodal quien, la semana pasada, dijo que es «irreal» para los divorciados y vueltos a casar el abstenerse de la actividad sexual -lo que la Iglesia, siguiendo a Cristo, llama «adulterio»-.




(Life Site News) El cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Berlín y uno de los principales asesores del papa Francisco, ha dicho que tal actividad debe ser juzgada de acuerdo a un «contexto vivido», y que dichas personas deben tener la posibilidad de recibir la Santa Comunión.
El cardenal Arinze, sin embargo, le dijo a LifeSiteNews en una entrevista:
«Los Diez Mandamientos nos han sido dados por Dios. ¿Tenemos alguna autoridad para decir que es irreal esperar que la gente guarde los Mandamientos? No sólo ya el Sexto y el Noveno, también el Quinto (que concierne al aborto y la matanza de personas inocentes, por ej.) o el Séptimo (que prohíbe robar, aunque sean pequeñas sumas de dinero)»
El cardenal, Prefecto Emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, añadió:
«No podemos seguir el razonamiento de que (la abstención sexual para divorciados vueltos a casar) es irreal. Pueden decir que no es fácil, lo acepto. Cristo nunca nos prometió que sería fácil seguirle. Él dijo que los que quisieran ser sus discípulos debían tomar su cruz diariamente y seguirle».
La semana pasada, el cardenal Marx dijo a obispos de todo el mundo reunidos en el Sínodo sobre la Familia, en Roma, que «debemos considerar seriamente» admitir al sacramento de la Santa Comunión a los católicos civilmente divorciados y vueltos a casar que han decidido vivir un nuevo matrimonio «canónicamente válido».
En su discurso sostuvo que «no sólo se trata de que el consejo de abstenerse del acto sexual en una nueva relación les parezca irreal a muchos. También es cuestionable que las relaciones sexuales puedan ser juzgadas independientemente del contexto vivido». LifeSiteNews le solicitó al Cardenal Francis Arinze que respondiera a esta afirmación, sin revelarle su autor.
Arinze sostuvo que «esta posición busca en última instancia permitir a la gente que rechace las leyes de Dios directamente. Si podemos decir a los divorciados vueltos a casar que no deben seguir el mandamiento concerniente a no cometer adulterio, entonces ¿qué nos impide decir al resto de las personas que ya no deben respetar los restantes?»
El cardenal africano agregó que «de esa manera, puedes también decirle al oficinista cuya secretaria es una bella señorita que (si se sienten atraídos) es irrazonable pedirles que se mantengan castos. Igualmente, sería irreal solicitarle a la gente que sea honesta cuando tenga la ocasión de apropiarse de dinero del gobierno o de la propiedad ajena».
«Si dices que no podemos esperar que las personas sean castas, que se abstengan de las relaciones sexuales, en esas situaciones (divorcio civil y nuevo matrimonio) entonces estás desafiando la enseñanza fundamental que dice que las relaciones sexuales sólo son admisibles entre una mujer y un varón dentro de un matrimonio válido, que entre otras dos personas es incorrecto, sean estas heterosexuales u homosexuales. Es incorrecto porque va en contra del orden establecido por Dios, el Creador».
El cardenal Arinze dijo que la posición católica sobre el matrimonio y sobre la norma moral que prohíbe el adulterio no es una invención humana susceptible de enmienda, si no que se trata de una «Ley Divina» cuyo autor es Dios y por lo tanto no puede ser alterada.
«No puedes decir que existe alguna situación que Cristo no haya podido prever. Tampoco puedes decirnos que eres más sabio que Cristo y que puedes cambiar lo que Él dijo. En ese caso te preguntaremos ¿Quién te crees que eres? ¿Te crees más grande que Cristo?» dijo el purpurado africano.
Arinze mantuvo que nadie, ni siquiera el Papa, tiene el poder de cambiar la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y el adulterio.
«El matrimonio no es una invención humana. Dios creó a Adán y dijo no es bueno que el hombre esté solo, entonces creó a Eva. El primer hombre y la primera mujer fueron creados por Dios, lo que implica que el matrimonio también proviene de sus manos creadoras. No es el Papa quien lo inventó de esta forma, no fueron las Naciones Unidas, ni tampoco el parlamento de ninguna nación (por más fuerte que ésta pudiera ser). Esto implica que nadie tiene el derecho, ni el poder, para reinventar el matrimonio».

Católicos divorciados y vueltos a casar están viviendo en pecado

Arinze dijo que aquellos católicos que están divorciados civilmente y vueltos a casar se encuentran «técnicamente en una situación de pecado, aunque sus consciencias los excusen».
«Existe una cosa llamada situación de pecado mortal. El pecado mortal es el total alejamiento de Dios. Es algo terrible. Puede darse en referencia a cualquiera de los Mandamientos, no sólo al sexto y al noveno» .Mantuvo el nigeriano. Además agregó que alguien que se encuentra en situación de pecado mortal no es merecedor de recibir a Jesús en la Santa Comunión.
«En ese caso, es la persona quién se descalifica a sí misma para recibir la Santa Comunión por mantenerse en estado de pecado mortal. El catecumenado más simple indica que la primera condición para poder comulgar de manera fructífera es la de estar en Estado de Gracia».
«Si la persona se encuentra en situación de pecado mortal y recibe la Sagrada Comunión, ciertamente recibe a Cristo, pero ninguna gracia… Y no sólo no recibe ninguna gracia, sino que la persona comete sacrilegio además de todos los otros pecados que ya había cometido».
«Ese es el caso en el cual San Pablo dice que la persona se examine; aquel que recibe inmerecidamente recibe el juicio en su contra. Eso es bastante severo». dijo Arinze.

Saliendo del pecado

El prelado dijo que recibir a Jesús en la Sagrada Comunión cuando se está en estado de pecado mortal nunca puede ser una ayuda para que la persona salga del pecado.
«Para salir del pecado el sacramento necesario es la Penitencia, aquel que conocemos popularmente como Confesión. Vas con el sacerdote, aceptas haber hecho mal, dices que fue por tu culpa y que estás determinado a cambiar, con la Gracia de Dios. Entonces recibes el perdón de Dios. Eso es lo que ayuda».
«Pero si una persona se encuentra en pecado mortal y no tiene ninguna intención de abandonar esa situación, entonces recibir la Sagrada Comunión no ayuda a esa persona a ser mejor, porque el sacrilegio que comete se ve agregado a la suma de pecados que ya poseía anteriormente», dijo Arinze.
El cardenal dijo que vivir la Fe Católica auténticamente no se trata de «nuestra apariencia frente a otras personas» sino de «lo que Dios piense de nosotros».
«Todo lo que hemos dicho es acerca de lo bueno y lo malo objetivamente» nos dijo, y agregó que Dios, y sólo Dios, puede juzgar si una persona es culpable de los pecados que él o ella haya cometido.
«Ni siquiera un grupo de cardenales puede juzgar eso. Dios no necesita de nuestra ayuda para juzgar eso. Así que, ya ven, (en la Religión Católica) todo se trata de la honestidad y la apertura frente a Dios, no de lo que las otras personas piensen de nosotros», concluyó el cardenal Arinze.
Traducido por Santiago Tognacca, del Equipo de Traductores de InfoCatólica. (Tomado de Infocatólica. 23/10/2015).

martes, 7 de julio de 2015

El P. Miguel Ángel Fuentes concede una entrevista a InfoCatólica.

El P. Miguel Ángel Fuentes publica un libro para defender la fe de la Iglesia sobre el matrimonio
El P. Miguel Ángel Fuentes, IVE, ha publicado un nuevo libro: «Salvar el matrimonio o hundir la civilización. Aportes para el Sínodo de la familia». En la entrevista concedida a InfoCatólica, el sacerdote argentino analiza y refuta desde el Magisterio las tesis del cardenal Kasper y advierte que uno de los peligros a los que se enfrenta la Iglesia en el próximo sínodo son los «troyanos» que querrán dejar aquellos heterodoxos que saben que no pueden lograr la victoria en esta ocasión.


 (InfoCatólica) El P. Miguel Ángel Fuentes es sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado, doctor en teología moral con especialidad en matrimonio y familia, por el Instituto Giovanni Paolo II, de la Universidad de Letrán, en Roma. Tiene treinta años de sacerdocio y es actualmente profesor de teología moral, ética y otros cursos en la Casa de Formación que su Instituto tiene en Argentina, además de dictar cursos de formación teológica para sacerdotes en diversas partes del mundo.
Es autor de unos 20 libros, tres sobre el matrimonio: Los hizo varón y mujer (San Rafael, 1998; traducido al inglés, italiano, portugués y árabe, siendo el primer libro sobre el tema en lengua árabe, publicado con prólogo del Patriarca Latino de Jerusalén), Matrimonio cristiano, natalidad y anticoncepción (New York, 2009), y el que ahora nos interesa, Salvar el matrimonio o hundir la civilización. Aportes para el Sínodo de la familia (Magthas Ediciones, Madrid 2015, 288 páginas).

¿Por qué el título?

Porque creo que expresa la importancia de esta batalla y los riesgos que supone no dar una buena pelea. Pío XI habló en 1922 de «la santa batalla –pro aris et focis– por el altar y el hogar». Principalmente el título me lo inspiró una frase de san Juan Pablo II, durante el Simposio de Obispos de Europa, en 1989: «Nuestra batalla –decía– es una batalla no solamente en favor de la fe, sino en favor de la civilización». Considero que la defensa del plan de Dios sobre el matrimonio y la familia, fundamento de toda civilización al que Jesús se refiere como «el Principio» (o sea, momento fundante de la naturaleza de las cosas), es parte de la pelea final de la historia, dure ésta cuanto tenga que durar. Es por este motivo que no solo he escrito este libro, sino que junto a un grupo de sacerdotes hemos también fundado un blog para reunir lo que consideramos como los mejores aportes para el Sínodo de octubre de 2015, llamado Familiaris consortio (http://familiarisconsortio.ive.org).

Sabemos que va a ser publicado en papel, ¿por qué entonces lanzó una edición digital y gratuita?

En realidad ya ha sido publicado en edición impresa, en España, por la editorial Magthas. Ojalá surjan propuestas en otros países, porque se trata de un tema del que es necesario estar bien enterados. De todos modos, considerando que el principal aporte del libro será el que haga antes del Sínodo de octubre de 2015, he querido hacer una edición digital y ofrecerla gratuitamente a quien la pida. Me interesa principalmente que se entienda bien qué es lo que se discute, para que se luche del lado limpio de la batalla.

Durante este tiempo se ha escrito mucho sobre el matrimonio y los temas surgidos durante la primera parte del Sínodo. ¿Por qué escribir un libro más?

Es cierto que se ha escrito mucho, y debo decir que algunos aportes han sido de muy buen nivel teológico. Sin embargo, no es suficiente. Por un lado, no todos los escritos llegan al mismo público, sea por la diversa difusión, o bien por el nivel del lenguaje o de los análisis. Hay personas que entienden más el lenguaje de algunos escritores que el de otros. Siempre se puede, por tanto, llegar a alguien al que nadie había llegado antes. Además, cada escrito tiene sus aportes personales.

¿El suyo los tiene?

Pienso que sí. Quizá la manera de presentar los temas, o de decir lo que otros han dicho de otro modo. Y también algunos puntos que no habían sido tratados o, al menos, no con la misma amplitud con que lo he hecho en este escrito.

¿Por ejemplo?

Por ejemplo, he querido mencionar con más amplitud una de las fuentes principales del cardenal Kasper, que él no cita pero que ningún conocedor del tema ignora que ha sido el precursor de todas sus propuestas. Me refiero al libro que el P. Bernard Häring publicó en alemán en 1989, traducido a otros idiomas al año siguiente. En español se lo conoce con el título: Pastoral para divorciados. ¿Un camino sin salida? Este libro estaba agotado y «curiosamente» fue republicado seis meses antes del Consistorio de los cardenales en el que Kasper presentó sus tesis. Entre Häring y Kasper hay plena comunión de ideas.
Dos años antes de su fallecimiento (en 1996), Häring, en un artículo de la revista «America», representante de la vanguardia progresista norteamericana, aludía a la carta pastoral del año 1993, de tres obispos alemanes, Lehman (de Mainz), Saier (de Freiburg), y Kasper (de Rottenburg-Stuttgart), sobre la pastoral de los católicos divorciados y vueltos a casar, elogiando su «tono pastoral de franqueza y apertura». Calificaba los argumentos con que estos obispos defendían la admisión de esos católicos a la eucaristía como «sabios principios de discernimiento». No podía decir menos, pues se trataba de los principios que él había expuesto en su libro tres años antes. Ponderaba también el «espíritu de candor y sinceridad» y el «ánimo de no violencia» con que los tres obispos habían recibido «la respuesta discordante de la Congregación vaticana para la Doctrina de Fe». Candor y sinceridad, pero no aceptación, como se ha visto a lo largo de todos estos años.

¿Hace usted algún otro aporte?

Pienso que puede considerarse así el capítulo que dedico a analizar las posibilidades de dar la comunión a los divorciados vueltos a casar que mantienen una vida sexual activa. Quise estudiar con toda objetividad por dónde podría encontrarse una posibilidad de conceder lo que postulaba el cardenal Kasper (y otros que opinan lo mismo que él). Por esa razón analicé las tres únicas posibilidades que hay: 1º O bien, que el adulterio no sea pecado grave; 2º O bien que la recepción de la Eucaristía sea compatible con el estado actual de pecado mortal consciente; 3º O bien que el adúltero que no se arrepiente ni tiene propósito cambiar de vida sea irresponsable de su estado y de los actos que comete y, por tanto, ni aquél ni éstos puedan serles imputados como pecados. La conclusión no tiene ninguna novedad, pues es la que ya ha dado el Magisterio en sus documentos (la exhortación Familiaris consortio, la Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Catecismo, etc.), pero aporté el análisis de todas las circunstancias que pueden atenuar la responsabilidad de los actos, como sugería la Relatio post sinodal, lo que no he visto en otros escritos.
Otro punto que considero importante es que aludo mucho tanto al texto de Juan Pablo II sobre este problema en la exhortación Familiaris consortio, cuanto a la Carta de laCongregación para la Doctrina de la Fe, sobre la recepción de la comunión eucarística por parte de los fieles divorciados vueltos a casar, de 1994. El cardenal Kasper no aludió a esta última en su discurso al Consistorio, a pesar de que tiene un valor incuestionable. Tampoco se ha aludido mucho en los distintos artículos que he podido leer, salvo alguna alusión esporádica, al libro publicado por la misma Congregación para la Doctrina de la Fe, Sobre la atención pastoral de los divorciados vueltos a casar. Documentos, comentarios y estudios (Editrice Vaticana, 1997), que contiene valiosos estudios de los cardenales Joseph Ratzinger y Dionigi Tettamanzi, y de los canonistas y teólogos Mario Pompedda, Ángel Rodríguez Luño, Piero Marcuzzi, Gilles Pelland. Esto me ha sorprendido mucho. Respecto de algunos temas mal presentados por el cardenal Kasper, ya se había dado allí una respuesta completa y definitiva. Por ejemplo, a la errónea presentación que hace el cardenal sobre la epiqueya en la doctrina de santo Tomás de Aquino y san Alfonso, profundamente analizadas en el libro que acabo de mencionar por mons. Ángel Rodríguez Luño.

¿Qué peligros ve en el próximo Sínodo de octubre?

Coincido en este punto con una clarividente conferencia que pronunció el P. Edouard Adé, profesor de la Universidad Católica de África Occidental, en el Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar, reunido en Accra, a comienzos de junio. En su opinión, vistas las fuertes reacciones que las propuestas del cardenal Kasper y las ambigüedades que suscitó la Relatio post disceptationem, de parte de cardenales (quiero destacar las de los cardenales Caffarra, Müller, De Paolis, Burke, Antonelli, Brandmüller y otros), obispos, teólogos, laicos, etc., no parece que quienes quieren cambios sustanciales puedan insistir en esta línea (aunque, de mi parte, no estaría tan seguro), sino que lo más probable es que intenten dejar brechas abiertas para retomar sus intentos más adelante.

¿Y cuáles serían esas brechas?

El P. Adé las llama «troyanos», como el presente que los griegos le dejaron a la posteriormente arrasada Troya. Señala, por ejemplo, el abandono del lenguaje tradicional para referirse a las verdades inviolables de la fe, adoptando una nueva terminología que no corresponde completamente al contenido de esas verdades (él aduce como ejemplo el cambio de la expresión de san Juan Pablo II «teología del cuerpo» por «teología del amor», que son realidades no completamente intercambiables, menos en este momento en que el principal error filosófico es la llamada «ideología de género», que combate desaforadamente la realidad del lenguaje corporal).
También la insistencia en señalar «los valores positivos» en las situaciones irregulares, lo que tiene un sentido impreciso y cuestionable, ya que valores positivos le podemos encontrar hasta a un mafioso que se preocupe por el bienestar de sus hijos. También las ambigüedades y palabras engañosas de las que, a su juicio, tenemos varios ejemplos en las dos Relationes sinodales; y, finalmente, la «idealización» de los ideales evangélicos, es decir, exaltarlos, pero considerándolos fuera del alcance del cristiano medio, lo cual, como señala Adé, es convertirlos no en la Buena Nueva traída por Cristo, sino en una carga.

¿Y qué es lo que considera más grave en todo esto?

A decir verdad, lo que personalmente considero más peligroso en toda esta discusión es que se intente eludir la cruz de Cristo y el misterio de la gracia inseparable de ella. El cardenal Kasper, al ser interrogado sobre la solución ya dada por los documentos anteriores (que los católicos divorciados vueltos a casar que desean comulgar se separen o al menos vivan como hermanos) dijo textualmente: «[vivir como hermanos] «es un acto heroico, y el heroísmo no es para el cristiano promedio» (Boudway - Gallicho, An Interview with Cardinal Walter Kasper, «Commonweal», 7-05-2014). Afirmación sorprendente en un pastor que debería alentar a vivir el Evangelio de la Cruz, en una época que ha sido calificada por el Papa Francisco como «Iglesia de los mártires»: «Hoy la Iglesia es la Iglesia de los mártires» (21-04-2015).
Entiendo muy bien la dificultad de quienes viven situaciones matrimoniales no ya difíciles sino hasta trágicas (hace más de 25 años que trabajo ayudando a personas con estos dramas). Pero ¿puede eludirse la cruz de la vida cristiana; de «toda» la vida cristiana? ¿No es la cruz parte de la vida de todo discípulo de Cristo crucificado? ¿No dijo Cristo a todo hombre y a toda mujer que si querían ser discípulos suyos era necesario cargar con la propia cruz y seguirle detrás? ¿Tendrán que cargar la cruz nuestros hermanos de Medio Oriente, quienes han perdido todo –sus familias, o sus hijos, o sus esposos, o su patria– y no los católicos alemanes, italianos o españoles? ¿Es la cruz el signo bajo el que viven nuestros hermanos en África, Indonesia, China, Paquistán o la India (sea la de la persecución, la de la miseria, la de ser parias en sociedades que no permiten practicar su fe con libertad, o vivir públicamente el Evangelio), pero se torna imposible de vivir bajo su sombra en nuestro occidente burgués, relajado y acomodado? ¿No puede a uno/a tocarle la dolorosa cruz de una soledad amarga, de una continencia heroica necesaria e inevitable, o de una separación penosa, pero exigida por la ley de Dios o por su providencia en ciertas circunstancias?
Al escribir un libro anterior sobre el problema de la moral católica y la anticoncepción, en 2009, titulé el primero de sus capítulos: La cruz como problema de fondo. Y quise comenzar por ese argumento, que quizá debería haber cerrado todo el discurso del libro, porque pensaba –y sigo pensando así– que detrás de muchas posturas equivocadas en temas de moral y de matrimonio, lo que tenemos es el escándalo ante la Cruz. En los primeros siglos de la Iglesia, San Ireneo ya había hecho notar que el signo mayor de la gnosis (la principal adversaria del Cristianismo, en ese entonces como ahora) era el rechazo de la «confessio fidei», del testimonio de la fe, frente al «odium fidei», a la persecución de la fe y de la moral cristianas. Las cosas siguen exactamente igual, sólo que no se trata siempre de ser arrojados a los leones sino de vivir crucificados por el mundo de maneras muy diversas, con persecuciones camufladas. Esta búsqueda enardecida de «soluciones de lo insoluble» que estamos viendo tras estas discusiones, ¿no será más bien una búsqueda de un cristianismo sin cruz, es decir, sin Cristo?

Gracias por su entrevista. Última pregunta: si alguien quiere su libro, ¿qué debe hacer?

Si lo quiere impreso, tiene la Editorial Magthas (pedidos: www.belliscovirtual.com).
Pero si quiere una edición digital del mismo basta con que me escriba a teologoresponde@ive.org

viernes, 27 de junio de 2014

Se presenta el Instrumentum Laboris para el Sínodo Extraordinario sobre la Familia.



(Aica) El cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos, presentó hoy en el Vaticano el instrumento de trabajo de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, que se celebrará del 5 al 19 de octubre de 2014, y que lleva el título «Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización».

El Instrumentum Laboris, es el resultado de la investigación promovida por el Documento Preparatorio, que incluía un cuestionario de 39 preguntas el cual «ha recibido una acogida positiva y una amplia respuesta, tanto del pueblo de Dios como en la opinión pública general», ha indicado el cardenal Baldisseri.
Asimismo, ha precisado que se han celebrado tres reuniones del Consejo de Secretaría, dos reuniones interdicasteriales, la difusión de la Oración del Papa por el Sínodo de la familia, realizadas en tres Basílicas dedicadas a la Sagrada Familia (Nazaret, Loreto y Barcelona), numerosas intervenciones del Secretario general, conferencias y simposios.

Evangelio de la familia

El texto se divide en tres partes, según el Documento Preparatorio. La primera parte, ha explicado el cardenal Baldisseri, está dedicada al Evangelio de la familia, el plan de Dios, el conocimiento bíblico, magisterial y la recepción de la ley natural y de la vocación de la persona. «El hallazgo del escaso conocimiento de la enseñanza de la Iglesia pide a los trabajadores pastorales una mayor preparación y el compromiso a favorecer la comprensión por parte de los fieles, que viven en contextos culturales y sociales diferentes», ha precisado.

Desafíos pastorales

La segunda parte afronta los desafíos pastorales inherentes a la familia, como la crisis de la fe, las situaciones críticas internas, las presiones externas y otros problemas. «A la responsabilidad de los pastores compete la preparación al matrimonio, hoy cada vez más necesaria, para que los novios maduren su elección como adhesión pastoral de fe al Señor, para edificar su familia en bases sólidas», ha observado el purpurado.
Al respecto, ha señalado que son consideradas de forma particular las situaciones pastorales difíciles «que tienen que ver con las parejas que viven juntas y las parejas de hecho, los separados, los divorciados, los divorciados vueltos a casar y sus hijos, las madres adolescentes, los que se encuentran en condiciones de irregularidad canónica y los que piden el matrimonio sin ser creyentes o practicantes». El Secretario del Sínodo ha señalado que urge permitir a las personas heridas sanar y reconciliarse. Por eso, «es necesaria una pastoral capaz de ofrecer la misericordia que Dios concede a todos sin medida».
  • Con respecto a las parejas que conviven, con vínculo jurídico o sin él, ha añadido que «la Iglesia siente el deber de acompañar estas parejas en la confianza de ser capaz de llevar una responsabilidad, como la del matrimonio, que no es demasiado grande para ellos».
  • Sobre los divorciados vueltos a casar «que viven con sufrimiento su condición de irregulares en la Iglesia», ha dicho, la Iglesia desea «encontrar soluciones compatibles con su enseñanza, que conduzcan a una vida serena y reconciliada».
  • A propósito de esto, dijo, se contempla la necesidad de simplificar y acelerar los procedimientos judiciales de nulidad matrimonial.
  • El cardenal también ha señalado la importancia de hacer cursos de formación al matrimonio mejores cualitativamente y hacer un seguimiento al matrimonio después de la boda. 

Apertura a la vida y transmisión de la fe a los hijos

La tercera parte del documento indicó el cardenal Baldisseri, presenta en primer lugar «las temáticas relativas a la apertura a la vida, como el conocimiento y las dificultades en la recepción del Magisterio, las sugerencias pastorales, la praxis sacramental y la promoción de una mentalidad abierta a la vida». Sobre la responsabilidad educativa de los padres, «emerge la dificultad en el transmitir la fe a los hijos, que se concretiza en la iniciación cristiana.
Por otro lado, el purpurado ha indicado que el tema de la próxima Asamblea General Ordinaria del 2015 es «Jesucristo revela el misterio y la vocación de la familia».

El Instrumentum laboris es entregado a los miembros de derecho de la Asamblea Sinodal para que sea estudiado y valorado por las respectivas Conferencias Episcopales, para llegar a la presentación de la intervención que cada presidente ofrecerá a la Asamblea, como aportación específico a los trabajos sinodales.
Por otro lado, ha señalado que el documento  es el comienzo de una reflexión profunda cuyo desarrollo se realizará en dos etapas: la Asamblea General Extraordinaria (2014) y la Ordinaria (2015), estrechamente unidas por el tema de la familia a la luz del Evangelio de Cristo. Los resultados de la Asamblea Extraordinaria serán utilizados para la preparación del Instrumentum Laboris de la Asamblea Ordinaria, después de la cual será publicado un Documento final, sometido a la decisión del Santo Padre.
Al finalizar, el cardenal Baldisseri ha informado que el domingo 28 de septiembre habrá un jornada de oración por el Sínodo así como la adoración eucarística cotidiana, durante los trabajos sinodales, en la Capilla de la Salus Populi Romani de Santa María la Mayor en Roma.



Ver también

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Quien defiende la vida y quien defienda la muerte?

Colectivos feministas consideran una mala noticia que se vaya a modificar la ley del aborto

Fundación Mujeres y la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas consideran «una mala noticia» que el ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón siga con idea de modificar la ley del aborto y que vaya a presentar el texto nuevo en el mes de octubre, conforme él ha anunciado.
 
(EP) En declaraciones a Europa Press, la presidenta de Fundación Mujeres, Marisa Soleto, ha lamentado que la iniciativa siga adelante. «Llevamos con el anuncio desde el inicio de la Legislatura y desde entonces los anuncios sobre el contenido en sí de la reforma han sido múltiples, muy variados e incluso contradictorios. Habrá que esperar a que se presente el texto pero en cualquier caso, es una mala noticia», ha señalado.
Soleto ha apuntado, además, que «a pesar de que se esté dilatando en el tiempo» el proceso de reforma, Gallardón «no parece muy interesado» en contar con las opiniones de las asociaciones de mujeres, que no han sido consultadas, aunque ya han manifestado su «desacuerdo» con la intención de reformar el texto.
Por su parte, la presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María del Campo, ha señalado que «era de esperar». «Es una ley indispensable tanto para el Gobierno como para el Partido Popular que lo que quiere es hacer un retroceso bajo las órdenes de la Iglesia», ha asegurado.
«Nos va a tener a todas frente a esta ley (...) porque va a obligar a nacer sean las condiciones que sean las que tenga la mujer. Es un contrasentido y un retroceso de tales dimensiones que no me choca en absoluto que estén saliendo las juventudes del PP con banderas de la época franquista», ha añadido en declaraciones a Europa Press.

viernes, 10 de mayo de 2013

Domingo 12 de mayo: manifestación por la vida en Roma.


Domingo 12 de mayo: manifestación por la vida en Roma.

El próximo domingo 12 de mayo, se estima que más de 15 mil personas se congregaran a las afueras del histórico Coliseo Romano en Roma (Italia) para participar en la tercera Marcia per la Vita (Marcha por la Vida) que contará con la presencia de los principales representantes de las grandes organizaciones provida en todo el mundo. También participarán un promedio de cuarenta presbíteros, obispos y cardenales que han anunciado su presencia.
 
(ACI/InfoCatólica) La conocida presidenta de la organización estadounidense Live Action, Lila Rose, el hijo de la duquesa de Kent y nieto de la reina Isabel de Inglaterra, Nicholas Windsor, serán algunas de las personalidades que marcharán junto a los italianos, donde también estará el doctor francés conocido por terminar encarcelado en la lucha en contra del aborto en su país.
Un día previo, sábado 11 de mayo se realizará una convención de Bioética en el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum acompañado de una solemne vigilia de oración a las 09:00 p.m. en la Basílica de SS. Apostoli presidida por el Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, Cardenal Raymond Leo Burke.
Este año, la marcha comenzará a las 09:00 a.m. y se movilizará «hasta el Castillo San Angelo y no hasta la Plaza San Pedro, para de esta manera resaltar el carácter no confesional de la iniciativa que está abierta a todos los hombres de buena voluntad. El año pasado se registró la participación de ciudadanos italianos evangélicos, ortodoxos y budistas, y también de ateos declarados que defienden el derecho a la vida.
La vocera de la Marcia per la Vita, Virginia Coda Nunziante, en diálogo con ACI Prensa dijo que «el fin principal de la marcha es dar un alto y decir no a la ley que en 1978 legalizó el aborto en Italia provocando más de cinco millones de niños muertos».
Resaltó que «son muchas las diócesis y las parroquias comprometidas, además hay 120 movimientos y asociaciones que se han sumado a la iniciativa (...). Salgamos a las calles para reiterar un gran sí a la vida, el primero de todos los derechos porque sin la vida ningún otro derecho puede existir, y es por esto que tenemos con nosotros a tantas familias con niños».
Dijo que «la defensa de la vida no le compete sólo a los católicos, sino a todos aquellos que reconocen la existencia de una ley natural, escrita en el corazón de cada hombre que prohíbe la matanza del inocente. El aborto no sólo viola la moral católica, sino también la ley natural, válida para cada hombre en cada época y bajo toda latitud».
«Nosotros también marchamos en contra de la eutanasia que muchos quieren introducir en nuestra legislación, y para oponernos a la manipulación de los embriones, por ejemplo, a través de una ley sobre la fecundación asistida» enfatizó.
«Según los datos del Ministerio de Salud -indicó Coda- existe una disminución en el número de abortos, pero sabemos bien que también existe un aumento en la venta de la píldora abortiva Ru486, que excluye la interrupción del embarazo al ámbito privado».
La vocera subrayó además otro factor: «han disminuidos los abortos, ya que también se han reducido drásticamente el número de nacimientos - refiriéndose al - resultado de una cultura que es hostil a la vida».
Coda invitó a toda persona que se encuentre en Roma el próximo 12 de mayo a salir a las calles y señaló que «tenemos la necesidad de un cambio cultural propio y verdadero, para que sea más fácil comprender la gravedad de cada ataque en contra de la vida».
«Quisiera reiterar la enseñanza de la Iglesia en materia de aborto, que es aquello que dice el derecho natural y el sentido común de cada hombre. El Concilio Vaticano II define al aborto como un delito abominable» recordó la líder provida.
Mencionó que «el Beato Juan Pablo II decía que «una nación que mata a sus propios hijos es una nación sin futuro». Así todos aquellos que tienen en el corazón la defensa de la vida deben participar en la marcha y por otro lado también Benedicto XVI, en un discurso a los Obispos estadounidenses, dijo que los católicos deben apropiarse de las plazas públicas para hacer sentir sus voces».
Pidió también oración por para que «nos apoyen, incluso a distancia, porque la unión hace la fuerza y si estamos unidos en la lucha común, seremos capaces de obtener grandes resultados con la ayuda de Dios y de la Virgen María» concluyó.

lunes, 4 de febrero de 2013

España destinó 5 millones y medio de euros a promocionar la anticoncepción y el aborto en Perú.

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, destinó en 2012 más de 5,5 millones de dólares para la promoción de la «salud reproductiva» en Perú, término bajo el que se amparan las prácticas anticoncepctivas y el aborto.
(ACI) De acuerdo a su Plan Anual De Cooperación Internacional 2012, al que tuvo acceso ACI Prensa, AECID estimó su ayuda oficial para el desarrollo (AOD) bilateral bruta para Perú en 47,3 millones de euros (alrededor de 64,5 millones de dólares). De este total, 8.6 por ciento, esto es 4 millones de euros (5,5 millones de dólares), estaba destinado a la “salud y salud reproductiva”. En Perú, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo trabaja con ONGs que promueven la despenalización del aborto, tales como Manuela Ramos, Promsex, Cladem, Flora Tristán y las falsamente llamadas Católicas por el Derecho a Decidir. Ya en octubre de 2012, la portavoz de la plataforma española Derecho a Vivir, Dra. Gádor Joya, denunció que el gobierno español se dedicaba a «exportar abortos» a Sudamérica. Joya calificó como «inaudito» el actuar del gobierno español, de forma particular «cuando en España estamos sufriendo drásticos recortes en los programas de Educación, Sanidad o Dependencia». «Si el Gobierno quiere proteger el derecho a la vida, como dice de puertas adentro, que empiece por denunciar el convenio con estas entidades y destine los fondos a ayudar a las madres sin trabajo y sin independencia para tener a sus hijos», señaló en esa ocasión.

lunes, 14 de enero de 2013

¿Se puede luchar contra el aborto en Europa? Sí. «One of Us» lo demostrará de aquí a noviembre.

¿Se puede luchar contra el aborto en Europa? Sí. «One of Us» lo demostrará de aquí a noviembre. Por Juanjo Romero Para dar sensación de «democracia participativa» el Tratado de Lisboa habilitó un cauce por el que los ciudadanos podamos instar a la Comisión Europea para que propongan leyes, siempre y cuando estén dentro de su competencia: la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE). La Iniciativa «One of Us» recibió la certificación preceptiva en el Parlamento de Luxemburgo. Liderada por Gregor Puppinck y Filippo Vari, tiene como ámbito: La protección jurídica de la dignidad, del derecho a la vida y de la integridad de todo ser humano desde la concepción, en los ámbitos de competencia de la UE dónde dicha protección resultara significativa. y se marca primer objetivo que nuestros dineros se destinen al respeto de la dignidad de la persona desde el momento de la concepción –un objetivo para el que la Comisión es competente–: El embrión humano merece respeto a su dignidad e integridad. Así fue afirmado en la sentencia TJUE en el caso Brüstle, en la cual se define al embrión humano como el principio del desarrollo del ser humano. Para asegurar la coherencia en las áreas de su competencia, en las cuales está en juego la vida del embrión humano, la UE debe establecer una prohibición y poner fin a la financiación de actividades que suponen la destrucción de embriones humanos, en particular en los ámbitos de investigación, ayuda al desarrollo y salud pública. La iniciativa «One of Us» (’Uno de Nosotros’) es de las primeras ICE que se presentan. Debe ser respaldada con al menos un millón de ciudadanos de la Unión Europea de 7 de los 27 estados miembros, con un mínimo fijado en función del número de eurodiputados que corresponda a cada uno y multiplicados por 750. En España, por ejemplo, deberán recogerse al menos 40.500 firmas. Junto a Puppinck (Francia) y Vari (Italia, Movimento per la Vita) figuran como organizadores (uno por país): ■Manfred Liebner (Alemania, Stiftung Ja zum Leben) ■Alicia Latorre (España, Federación Española de Asociaciones Provida) ■Josephine Quintavalle (Reino Unido, ProLife Alliance and Core) ■Edith Frivaldszky (Hungría, Together for Life Association) ■Jakub Baltroszewicz Pro (Polonia, Humana Vita Foundation) Se puede firmar on line siempre y cuando estés capacitado para votar en tu país, es el propio sistema de la UE el que se encarga de recoger los apoyos. La agencia Zenit entrevistó a Carlo Casini, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo y presidente del Movimiento por la Vida italiano (MPV) y le preguntó por los motivos: Es una necesidad para detener la masacre de los inocentes que se ve cada año, y que alcanza a cerca de un millón doscientos mil niños y niñas concebidos, a los que no se les permite nacer. Y a la vez es una oportunidad para que Europa vuelva a ser el continente del derecho a la vida. La movilización de los ciudadanos europeos a favor del reconocimiento de la vida humana desde la concepción ya está dando buenos resultados, con la coordinación de los movimientos a favor de la vida y de la familia en los diversos países. Yo añadiría un motivo más, quizá prosaico: si las ICE «30 km/h - por unas calles habitables!» o «Stop Vivisection» –por poner un ejemplo– consiguen el millón de firmas y la defensa de la dignidad de la persona no, entonces el problema es todavía más serio de lo que parece. Como os podréis imaginar yo ya firmé. El éxito de «One of Us» abre insospechadas opciones para luchar a favor de la vida, la familia y la libertad religiosa. Para empezar da gusto ver a todas las organizaciones provida españolas juntas, con el mismo objetivo.

sábado, 12 de enero de 2013

¿Es creyent el Sr. Jordi Bort.?:

El míting del cardenal Rouco. Jordi Bort. Cada any el cardenal Rouco aprofita la festa de la Sagrada Família, per fer el seu particular míting a Madrid. Allí defèn la seua visió de la família (la família tradicional en diu ell) excloent qualsevol altra forma de matrimoni. I allí parla excàtedra, impartint doctrina i condemnant els qui no pensen com ell. Fa un any els periodistes li preguntaren a Martínez Camino, portaveu de la CEE, sobre si els bisbes demanarien al govern de Rajoy que derogara la llei del matrimoni homosexual i la de l´avortament, que tan durament criticava Rouco al govern de Zapatero. Martínez Camino va respondre que demanar això no és una missió dels bisbes. I afegí: «La CEE nunca dice a ningún gobernante qué es lo que tiene que hacer. No se va a dar ninguna directiva al Gobierno, porque no se la ha dado nunca a nadie».
El portaveu no recorda les pressions de Rouco contra el matrimoni homosexual o la reforma educativa i els seus mítings a la plaça de Colón, cridant a la societat a la insurrecció davant lleis que deia que eren injustes? O la petició dels bisbes espanyols de reclamar a l´anterior govern la derogació de l´ampliació de la llei de l´avortament? Com diu ara que «somos muy respetuosos con todos los gobernantes»? Afortunadament l´hemeroteca no té amnèsia com Martínez Camino. Fa dos anys, amenaçava als diputats catòlics que recolzaven la llei d´avortament: «Cualquier diputado que apoye, vote o promueva esta ley, está en pecado mortal público». Si això no és dir «a un gobernante lo que tiene que hacer», que baixe Déu i que ho veja. I ara ens diu que la CEE «nunca dice a ningun gobernante que es lo que tiene que hacer»! Els mítings de Rouco a la plaça de Colón són de condemna i d´intransigència, més a prop de plantejaments inquisitorials i excloents, que de la fraternitat evangèlica que es desprèn del missatge del Regne. En la roda de premsa de la Plenària de la CEE del passat mes d´abril, Martínez Camino va tornar a insistir en el mateix tema: «La Iglesia no condena nunca a personas y mucho menos a un grup de personas», en referència a l´homilia que el divendres sant va fer el bisbe Reig Pla. No recorda Martínez Camino les condemnes de l´Església a Galileu, Copèrnic, Giordano Bruno i més recentment a Leonardo Boff, Hans Küng, José Antonio Pagola, Andrés Torres Queiruga i tants d´altres? Com pot tindre la memòria tan dèbil el bisbe-secretari de la CEE? O és que no li agrada recordar les amenaces i les condemnes que s´han fet en l´Església? Si fins i tot el papa Joan Pau II va demanar perdó públicament pels errors fets per l´Església, com pot ara Martínez Camino dir que mai hi han hagut condemnes? Martínez Camino i Rouco, representen una Església preconciliar i intolerant, que no sap escoltar ni dialogar amb el món modern, i imposen la seua moral a la societat. Quina diferència amb l´Església del Concili i Tarancon, quan en la missa de la coronació del rei afirmava: «L´Església no imposa un determinat model de societat, ni presenta opcions polítiques concretes de govern, ni patrocina ninguna ideologia política». El cardenal Tarancon havia escrit: «El cristianisme he de presentar la seua oferta, però respectant la dels altres, sense imposar, sense coaccionar». I és que l´Església que encapçalava el cardenal era una Església oberta i dialogant i la que ara encapçala Rouco, amb els seus mítings a Madrid. Necessitem una església més amable i afable. (Periodico Levante-EMV ).

lunes, 31 de diciembre de 2012

«sólo la familia concebida y vivida en la plenitud de su verdad, como la enseña el lenguaje inequívoco e indestructible de la naturaleza humana, despeja el horizonte de la esperanza para el hombre y la sociedad de nuestro tiempo».

(Agencias) El Arzobispo de Madrid estuvo precedidas por las de Benedicto XVI, a través de una conexión en directo con Roma. El pontífice hizo este llamamiento ante los miles de fieles que acudieron hoy a la plaza de San Pedro del Vaticano al tradicional rezo del Ángelus dominical, en la fiesta de la Sagrada Familia, que fue retransmitido en una pantalla gigante en la madrileña Plaza de Colón.
El Papa pidió a los asistentes que recen para que todos los niños sean acogidos como un don de Dios, con el amor del padre y de la madre, “para poder crecer como Jesús, en sabiduría, edad y gracia ante Dios y los hombres”. Exhortó a los padres para que “se preocupen seriamente” de la educación y del crecimiento de sus hijos, “para que maduren como hombres responsables y honestos ciudadanos, sin olvidar nunca que la fe es un don precioso”, que se debe promover en ellos también con el propio ejemplo. Benedicto XVI llamó a rezar en esta jornada por todas las familias del mundo y expresó su deseo de que “la fidelidad y la dedicación de María y José sean un ejemplo para todos los esposos cristianos”. Asimismo, destacó que estos “no son los amigos o los dueños de la vida de sus hijos, sino los custodios de este don incomparable de Dios”. Amor de la familia cristiana frente a las tragedias del divorcio y el aborto En su homilía, el cardenal Rouco Varela ha apuntado la necesidad urgente de actualizar “la doctrina de la fe sobre la verdad eterna del matrimonio y de la familia”. “¡Hoy, quizá, mucho más!. Esta verdad del matrimonio cristiano es la verdad de vuestras vidas”, ha dicho dirigiéndose a las familias presentes en la Eucaristía, antes de apostillar: “Ignorarla y, más aún, despreciarla es poner en juego su misma viabilidad histórica. Sin la verdad del matrimonio, el organismo vivo, que es la sociedad, se desintegraría. Se pondría en peligro el hombre mismo”. No obstante, se ha preguntado: “¿Cuáles son las vías para comprenderla y realizarla venciendo los obstáculos económicos, sociales, culturales, jurídicos y políticos tan formidables se interponen en su camino?”. Según ha aclarado, la respuesta se encuentra en la Palabra de Dios y en la Eucaristía, como la de este domingo en el que se celebra la Fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret en la que, según ha recordado, se inició la “historia de la salvación del mundo”. Rouco ha señalado que la fe “clarifica y dignifica las relaciones humanas, y las convierte en cauce de auténtico amor”. “Amor que una a los hombres como hijos de Dios en la familia, en la sociedad y, por supuesto, en la Iglesia. El amor que hará posible terminar con esas dramáticas situaciones que se derivan de la extrema facilidad con que se llega al divorcio, se rompen las familias y se somete a sus miembros más débiles, a los niños, a una dolorosísima tensión interior”, ha añadido. Un amor, ha continuado, “dispuesto al socorro y a la ayuda sacrificada y generosa de las familias entre si y entre sus miembros en las circunstancias tan frecuentes y dolorosas del paro, de las dificultades económicas, morales y espirituales”. “Un amor, que, perseverantemente vivido al calor y con la fuerza de la fe cristiana, hará posible terminar con la estremecedora tragedia del aborto practicado masivamente desde los años 70 del pasado siglo en la práctica totalidad de los países europeos, incluida España, al amparo de una legislación, primero despenalizadora del mismo y, luego, legitimadora”, ha opinado. Fortaleza de las familias y apoyo de toda la Iglesia Para Rouco, “hay esperanza para afrontar victoriosamente estos tremendos desafíos planteados al hombre y a la sociedad”. Ha insistido en la importancia de las familias cristianas y les ha exhortado “a ser fuertes” y “valientes en la fidelidad y en la renovación constante de un amor fecundo como esposos y padres de familia”. Y ha apostillado: “Seamos fuertes y valientes todos con vosotros en la Comunión de la Iglesia: los Pastores –Obispos y presbíteros–, los consagrados y todos los fieles laicos”. “Sería una gravísima responsabilidad pastoral y apostólica dejaros solos en esta situación tan dramática, producida por una crisis que os afecta muy directamente en lo económico; pero, sobre todo, en el reconocimiento social, cultural y jurídico que se os debe”, ha indicado Rouco. Una crisis moral y espiritual que surge y se plantea en sus orígenes, ha destacado, como “una crisis de fe con pocos precedentes en la historia de Europa y de España”. “No importa que el mundo no nos conozca, incluso que nos rechace –ha apuntado–. En el fondo de esas posturas negadoras de la verdad de la familia cristiana, está operante el hecho social de no querer conocerle a El”. Por ello, la ha propuesto como “la única sólida esperanza” a la luz de “la realidad social y cultural que la envuelve y lo fugaces e inoperantes que son las alternativas que se proponen para salir de la crisis de verdadera y honda humanidad”.

El Foro de la Familia pide una Ley que proteja el la vida del no nacido sin excepciones y ampare socialmente a las embarazadas.

El Foro de la Familia pide una Ley que proteja el la vida del no nacido sin excepciones y ampare socialmente a las embarazadas. (Foro de la Familia) El Foro exige al Gobierno que acelere los trámites de la nueva Ley para frenar el aborto en España. El nuevo incremento en el número de abortos pone de manifiesto que la ley vigente no resuelve ningún problema sino que los agrava. En una nota de prensa del Foro de la Familia se pide al Gobierno que no retrase más las reformas legislativas necesarias para proteger la vida del no nacido y prestar asistencia a todas las embarazadas con problemas. Este es el texto publicado: “Madrid, 27 de diciembre de 2012.- Acaban de hacerse públicos los nuevos datos sobre el aborto correspondientes al año 2011. Las estadísticas muestran, una vez más, que la actual ‘Ley del Aborto’ no solo no frena el imparable número de abortos que se practican en España sino que ayuda a que aumenten año tras año. El Presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, afirma: “La ley española aumenta el número de abortos pues es una de las más radicales del mundo dado que no se limita a desproteger al niño no nacido hasta límites insoportables sino que abandona a la mujer ante el aborto y configura ideológicamente el derecho al aborto como parte del derecho de la mujer a la salud y establece mecanismos para imponer esta visión en todo el sistema educativo y sanitario españoles. Los datos de 2011 confirman lo que ya se preveía: esta ley que se dijo iba a disminuir el número de abortos, ha conseguido aumentarlos y provocar la total desprotección de la mujer ante el drama del aborto”. El Foro Español de la Familia exige al Gobierno que acelere el proceso de aprobación de la nueva Ley de protección a la maternidad que anticipó en su programa electoral y la consiguiente derogación de la ley de 2010 pues las demoras en el cumplimiento de esta promesa están generando daños irreparables. El Foro de la Familia solicita que la nueva Ley proteja el derecho a la vida del no nacido sin excepciones y que no deje que ninguna mujer ni niña embarazada en situación de desamparo social se vea abocada al aborto por que nadie se preocupe de ella. Asimismo, pide que la nueva Ley vele por la defensa de los derechos de los padres a educar a sus hijos en materia afectivo sexual según sus convicciones. El Foro Español de la Familia anima a todos los ciudadanos preocupados por sus hijas adolescentes, por las mujeres embarazadas en riesgo de desamparo social y a todos los miembros de la comunidad docente y sanitaria a que no se callen ante el aborto, a que tiendan una mano a todos los afectados directa e indirectamente y anima al Gobierno a acelerar los procesos para que salga una nueva Ley que proteja la maternidad y el niño por nacer en serio y sin excepciones. Benigno Blanco ha dicho que “la única ley justa en materia de aborto es aquella que protege sin excepción alguna al niño aún no nacido y, también sin excepciones, a las mujeres embarazadas para que puedan ser madres. Queremos caminar hacia una sociedad donde no haya ni un aborto y el primer paso ineludible es derogar la ley de 2010”.

lunes, 9 de enero de 2012

La nueva Secretaria de Estado de Investigación apoyó públicamente el derecho a matar a los no nacidos.

La recién nombrada Secretaria de Estado de Investigación por Mariano Rajoy, Carmen Vela, que apoyó explícitamente a Rodríguez Zapatero y Pérez Rubalcaba, se adhirió al «contramanifiesto» de censura del «Manifiesto de Madrid», en el que profesores, investigadores, académicos e intelectuales se oponían al aborto porque «existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación».



(ABC) En respuesta a esta declaración en contra del aborto, en el escrito que la ahora secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación suscribió como directora general de la empresa Ingenasa se denunciaba “el reiterado uso del término "científico" al referirse a opiniones sobre las que ni la Genética, ni la Biología Celular ni la Embriología tienen argumentos decisorios” y, a continuación, se afirmaba: “El momento en que puede considerarse humano un ser no puede establecerse mediante criterios científicos; el conocimiento científico puede clarificar características funcionales determinadas, pero no puede afirmar o negar si esas características confieren al embrión la condición de ser humano, tal y como se aplica a los individuos desarrollados de la especie humana”.

Estos argumentos fueron el sustento ideológico para que la entonces ministra de Igualdad, la socialista Bibiana Aído, asegurara pocas semanas después en una entrevista radiofónica que un feto de trece semanas es “un ser vivo, claro, lo que no podemos hablar es de un ser humano porque eso no tiene ninguna base científica”. El PP presentó en su día un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la Ley del Aborto aprobada por el Gobierno socialista, que aún no se ha resuelto, y en su último programa electoral se compromete a proteger a los “no nacidos” y a cambiar la normativa.
Según esta señora "el momento en que puede considerarse humano un ser no puede establecerse mediante criterios científicos".

Aunque fuese así, sinembargo si es una verdad científica que si al óvulo fecundado se le deja en paz, sin interferir su proceso natural, da lugar a un ser humano.

Por tanto, existe, al menos, la duda científica razonable de que el óvulo fecundado pueda ser un ser humano, y por tanto, ante tal duda razonable, lo ético sería abstenerse de interferir en su proceso de desarrollo, ya que corremos el riesgo de estar matando a un ser humano, precisamente porque no podemos precisar con seguridad si es o no es un ser humano.

Incluso, a los mayores criminales se les aplica el principio "in dubio pro reo", en la duda razonable o falta de prueba de que un imputado pueda haber cometido el delito que se le imputa se le debe absolver, pues podríamos estar condenando a un inocente.

¡Que menos que aplicar el mismo principio de duda razonable en el caso del óvulo fecundado, pues existe la más que razonable duda científica de que puede ser un ser humano y por tanto si interferimos su proceso podríamos estar matando a un ser humano!

sábado, 31 de diciembre de 2011

Miles de familias católicas se unen al Papa y a los obispos en Madrid para dar testimonio de su fe.

Miles de fieles cristianos han llenado la madrileña Plaza de Colón durante la Misa por la Familia cristiana que se ha celebrado este viernes, 30 de diciembre. Durante el acto se ha leído un mensaje del Papa Benedicto XVI, que ha animado a los católicos a dejarse «guiar por la Iglesia, a la que Cristo ha encomendado la misión de propagar la buena noticia de la salvación a través de los siglos, sin ceder a tantas fuerzas mundanas que amenazan el gran tesoro de la familia». El Cardenal Rouco ha lamentado en su homilía la espantosa cifra de niños a los que no se dejó nacer en España durante las últimas décadas.



(InfoCatólica) El Papa Benedicto XVI ha exhortado a las familias participantes en la Misa de hoy "a ser conscientes de tener a Dios a vuestro lado y de invocarlo siempre para recibir de él la ayuda necesaria para superar vuestras dificultades, una ayuda cierta, fundada en la gracia del sacramento del matrimonio".

El Santo Padre ha asegurado que "el calor del hogar, el ejemplo doméstico, es capaz de enseñar muchas más cosas de las que pueden decir las palabras. Esta dimensión educativa de la familia puede recibir un aliento especial en el Año de la Fe, que comenzará dentro de unos meses".

El Cardenal Rouco ha empezado su homilía recordando la pasada JMJ celebrada en Madrid en agosto de este año. Los jóvenes, ha dicho, "nos han pedido participar en la celebración de la Fiesta de la Sagrada Familia, este año, con una presencia destacada y significativa".

El Arzobispo de Madrid ha lamentado el alejamiento actual de la sociedad del modelo de famila cristiana: "¡Cuánto cuesta hoy a una sociedad tan intensamente influida y condicionada por una visión materialista y egocentrista del hombre y de su historia comprender y aceptar el Evangelio de la vida, del matrimonio y de la familia!"

Dirigiéndose a los jóvenes, ha afirmado que ellos son "muy conscientes de la dura y crítica situación por la que atraviesa la valoración y la propuesta de la vocación cristiana para el matrimonio y la familia. Pero también sois conocedores de la honda verdad que el matrimonio cristiano encierra y de la bondad y de la belleza que lo impregna".

Derecho a la vida

El cardenal ha recordado que "la vida es un bien sagrado que el ser humano recibe de Dios. El hombre no es el dueño de la vida sino su servidor: desde el momento en el que es concebida en las entrañas maternas hasta el instante de la muerte natural".

Tras citar las palabraslas palabras del Beato Juan Pablo II en su Homilía de la Misa de las familias en la vecina Plaza de Lima, el 2 de noviembre del año 1982, el arzobispo de Madrid ha exclamado: "¡Cuán otro sería el panorama demográfico, social y humano de las actuales sociedades europeas, incluida naturalmente la española, si se hubiese escuchado entonces, hace veintinueve años las palabras valientes de aquel Papa santo que pisaba por primera vez las tierras de España como testigo excepcional de la esperanza!"

Y a continuación, el cardenal ha testimoniado que "el número de niños a los que en nuestras sociedades, de raíces cristianas, se les ha impedido nacer en estas tres últimas décadas, es sencillamente estremecedor".

El purpurado ha recordado que el derecho a la vida parte de un "fundamento prepolítico indispensable para el orden constitucional; y, por otra, en cuanto anterior a él, ha de ser respetado, protegido y promovido por el derecho positivo en todas sus expresiones legislativas. ¡Se trata de un verdadero derecho natural!"

En relación a la configuración legal de la familia, el cardenal Rouco ha advertido que "el hombre tampoco puede disponer de la institución matrimonial y familiar a su antojo como si fuese su dueño. Habrá de respetar el designio de Dios, autor por igual de la vida y de esa comunidad matrimonial-familiar".

Y ha vuelto a hacer referencia al magisterio del Beato Juan Pablo II al decir: "¡Cuán otra sería la situación humana y espiritual de las sociedades europeas de hoy, sin excluir a no pocos sectores de la comunidad eclesial, si se hubieran tomado en serio las enseñanzas de la Familiaris Consortio!"

Dirigiéndose de nuevo a los jóvenes, el presidente de la Conferencia Episcopal Española ha explicado que "si se cree, profesa y educa en la fe dentro del matrimonio y de la familia, si se acepta el don de la vida como un gran paso del amor, entonces quedará la puerta abierta al amor de Jesucristo que nos dará la fuerza para superar todas las crisis".

sábado, 17 de diciembre de 2011

El próximo 30 de diciembre en la madrileña Plaza de Colón.

(Porlafamiliacristiana.com)
Dos Orquestas Sinfónicas recordarán los mejores momentos de la JMJ en la Fiesta de la Familia
No serán una, sino dos las orquestas que participen en la conocida ya como Fiesta de la Familia europea del próximo 30 de diciembre. La Plaza de Colón se convertirá desde las 14,00 h. en un novedoso y particular auditorio al aire libre gracias a la presencia de la Orquesta Sinfónica y Coro de la JMJ y la Orquesta Sinfónica del Camino Neocatecumenal. Ambas están integradas por cerca de 200 músicos, en su mayoría jóvenes, con amplia experiencia y que interpretarán la música y los cantos en ese día.
La orquesta JMJ está formada por músicos voluntarios –en su mayoría estudiantes- que de la mano de la Iglesia se han unido para formarse musical y espiritualmente. La Orquesta nació como iniciativa durante los preparativos de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Así, después de acompañar con enorme éxito los Actos Centrales del Papa Benedicto XVI en este gran evento, continúa adelante con el proyecto.

La formación musical está dirigida por D. Borja Quintas Melero y el Coro por Marina Makhmoutova. Tocarán sus canciones más conocidas, que ya interpretaron ante Benedicto XVI y más de un millón y medio de personas el pasado mes de agosto. El Himno de la JMJ Madrid 2011, el Gloria JMJ, Sanctus JMJ o Kyrie JMJ volverán a sonar en la céntrica plaza madrileña para rememorar todo lo acontecido durante la visita del Santo Padre.

Desde Belén y Jerusalén
Recién llegados de Tierra Santa, la Orquesta Sinfónica del Camino Neocatecumenal ocupará otra de las plataformas integradas en el escenario. Sus miembros son también voluntarios que participan así de este novedoso medio de evangelización. Pocos días antes de actuar en la Plaza de Colón ofrecerán sendos conciertos en Belén y Jerusalén ante miles de personas. La Orquesta está integrada también por músicos italianos y cuenta ya con un importante número de actuaciones a sus espaldas a pesar de que nació hace apenas un año. El Aula Pablo VI del Vaticano con la presencia de Benedicto XVI, Galilea (Israel), Düsseldorf (Alemania) o París han sido algunos de los escenarios en los que han actuado.

La formación musical está dirigida por Pau Jorquera Bordonau y el Coro por Antoni Jorquera Abelló. Interpretarán Rexurresit y el canto Una gran señal y Yo vengo a reunir, entre otros.